El manoseo y la terapia
Siempre he estado un poco loco, por lo mismo iba a terapia a un hospital psiquiátrico del sur de la cdmx, era el años de 1992 o 93 tenia 16 años. Siempre me había gustado manosear a las mujeres y ese era el motivo por el que iba a terapia aunque esa afición solo la sabían mis Dras. y yo. Rumbo al hospital tenía que utilizar el metro y luego un pesero, subí al metro y a la siguiente estación subió una morra de esas que se ven como de pueblo con un wey y ella traía un bebe en brazos.
Era muy joven de esas que se ve que su embarazo fue *********te, venía vestida con una minifalda negra hampona y unas botas que estaban de moda en esos años, botas que cubrían las rodillas y hacían que parecieran calcetas, en fin me le quede viendo porque se veía muy buena. Se paro de frente a la puerta que abre y el wey con el que iba también yo me quede atrás recargado en la puerta que no abre pero del lado contrario a ella y justo detrás de ella estaba un wey ya ruco pero que se veía todo un ogt.
Al poco tiempo de avanzar el tren me dí cuenta de que el wey que se veía ogt le tocaba las nalgas de manera ocasional y ella volteaba de manera disimulada y se ponía muy nerviosa, supongo que no quería que su acompañante que al parecer era el papá del chamaco de brazos se diera cuenta, era evidente que la morra no lo disfrutaba, el metro no iba muy lleno pero el la siguiente estación subió un poco de gente obligándola a ella y a su pareja a hacerse más para atrás.
En ese momento me acerque para yo también por lo menos rozarle las nalgas, lo tenía que hacer rápido por que faltaban pocas estaciones para bajar. Al acercarme y querer rozar termine tocando la mano del otro wey qeu la venía manoseando y pensé que se iba a emputar o algo así, sin embargo al darse cuenta me hizo una seña como de afirmación y diciendo "vas" obvio todo con gestos.
Le toque las nalgas por encima de la falda y no mames! la sensación fue increibe la vieja se sentía bien durita entera la morra, al sentir volteo disimuladamente y la ví como en la cara se le dibujaba un gran nerviosismo y se puso roja, al voltear vi que el otro wey, el ogt para efectos de este relato también le estaba sobando la otra nalga y a veces bajaba la mano para enfrente y le acariciaba parte de la pierna.
Yo estaba a mil, pero pronto tenía que bajar en ese momento escuche la plática o más bien el monólogo del acompañante con ella, al parecer ella había hecho algo mal y la venía regañando. En ese momento me incorporo porque venía recargado en la puerta y ya iba a bajar cuando siento un ligero codazo del ogt y con la vista me señala hacia abajo y me percato que le había levantado la falda y con la mirada me invita a tocarla, la falda permitía ser levantada sin que ella sintiera y al ser minifalda no era necesario hacer mucho esfuerzo.
Al ver eso observe con detenimiento y traía unos calzones negros, lo que ahora conocemos como caheteros se le veía parte de la nalga y tenía la piel muy tersa. Al ver aquello me acerque un poco y ya para llegar a la estación le acaricie desde donde mi mano alcanzaba de la pierna hasta las nalgas tocando piel y calzones, ella solo volteó de re ojo y vi la cara de susto, coraje miedo etc, no metía las manos porque recuerden que traía al bebe y no se movia porque su acompañante se daría cuenta yo tengo que confesar que me dí valor por el tipo ogt ya que se había p**o eramos dos contra uno. En aquellos años una agarrada de nalga no era nada ahora es un delito.
La termine de acariciar y vi que el ogt mientras con una mano levantaba la falda con la otra también la manoseaba, yo me sentí en la gloria al tocar su piel tersa y su calzón liso y suave, me baje y voltee a ver y ella solo me vió con angustia quiero pensar pero tal vez fue con enojo y al dirigir la mirada al ogt éste solo se rió por lo que yo le hice la seña de suerte con el pulgar arriba las puertas se cerraron y la vi fijamente y aunque ella no dirigió su vista a mis ojos se que me observaba. El pendejo del acompañante no paraba de hablar, de alegar pero más bien de hablar solo por que la chava sabia que estaba siendo manoseada y estaba más preocupada para que ese wey no la hiciera de p**o y hubiera putazos, eso es lo que pienso. No les voy a decir lo que muchos acá dicen que lo disfruto era evidente que no, estoy seguro que el ogt le siguió metiendo la mano.
Me dirigí a mi cita y la Dra. era una residente es decir estaba estudiando la especialidad así que era joven y la verdad es que era un bizcocho yo fingí estar arrepentido de lo que hice y le dije que me sentía culpable, pero la realidad es que me excitaba la idea de que una vieja bonita joven y exitosa escuchara mi historia, ella me dijo que por eso estábamos en terapia y que no me sintiera mal, pero debo reconocer que fue excitante darle detalles de lo que había hecho. Al final llegue a mi casa y me la jale varias veces muy rico (recuerden que tenía 16) durante varios meses me la jalaba en honor de la paisana que estaba bien buena y tengo que confesar que ver su cara de miedo me excitaba más a mi y a ese wey compañero efímero de locura. Después de eso mi manoseo tenía que incluir piel y ropa interior por lo que luego les voy a contar como lo hacía. Espero que esa mujer recuerde el episodio y que no se haya espantado mucho y que después del susto algún día en su vida le haya excitado el recuerdo de dos weyes manoseándola. Y que la Dra. también lo recuerde o que por lo menos me recuerde con coraje y m*****ia por haberle dado detalles hasta del color de los calzones de la morra.
Saludos!
Era muy joven de esas que se ve que su embarazo fue *********te, venía vestida con una minifalda negra hampona y unas botas que estaban de moda en esos años, botas que cubrían las rodillas y hacían que parecieran calcetas, en fin me le quede viendo porque se veía muy buena. Se paro de frente a la puerta que abre y el wey con el que iba también yo me quede atrás recargado en la puerta que no abre pero del lado contrario a ella y justo detrás de ella estaba un wey ya ruco pero que se veía todo un ogt.
Al poco tiempo de avanzar el tren me dí cuenta de que el wey que se veía ogt le tocaba las nalgas de manera ocasional y ella volteaba de manera disimulada y se ponía muy nerviosa, supongo que no quería que su acompañante que al parecer era el papá del chamaco de brazos se diera cuenta, era evidente que la morra no lo disfrutaba, el metro no iba muy lleno pero el la siguiente estación subió un poco de gente obligándola a ella y a su pareja a hacerse más para atrás.
En ese momento me acerque para yo también por lo menos rozarle las nalgas, lo tenía que hacer rápido por que faltaban pocas estaciones para bajar. Al acercarme y querer rozar termine tocando la mano del otro wey qeu la venía manoseando y pensé que se iba a emputar o algo así, sin embargo al darse cuenta me hizo una seña como de afirmación y diciendo "vas" obvio todo con gestos.
Le toque las nalgas por encima de la falda y no mames! la sensación fue increibe la vieja se sentía bien durita entera la morra, al sentir volteo disimuladamente y la ví como en la cara se le dibujaba un gran nerviosismo y se puso roja, al voltear vi que el otro wey, el ogt para efectos de este relato también le estaba sobando la otra nalga y a veces bajaba la mano para enfrente y le acariciaba parte de la pierna.
Yo estaba a mil, pero pronto tenía que bajar en ese momento escuche la plática o más bien el monólogo del acompañante con ella, al parecer ella había hecho algo mal y la venía regañando. En ese momento me incorporo porque venía recargado en la puerta y ya iba a bajar cuando siento un ligero codazo del ogt y con la vista me señala hacia abajo y me percato que le había levantado la falda y con la mirada me invita a tocarla, la falda permitía ser levantada sin que ella sintiera y al ser minifalda no era necesario hacer mucho esfuerzo.
Al ver eso observe con detenimiento y traía unos calzones negros, lo que ahora conocemos como caheteros se le veía parte de la nalga y tenía la piel muy tersa. Al ver aquello me acerque un poco y ya para llegar a la estación le acaricie desde donde mi mano alcanzaba de la pierna hasta las nalgas tocando piel y calzones, ella solo volteó de re ojo y vi la cara de susto, coraje miedo etc, no metía las manos porque recuerden que traía al bebe y no se movia porque su acompañante se daría cuenta yo tengo que confesar que me dí valor por el tipo ogt ya que se había p**o eramos dos contra uno. En aquellos años una agarrada de nalga no era nada ahora es un delito.
La termine de acariciar y vi que el ogt mientras con una mano levantaba la falda con la otra también la manoseaba, yo me sentí en la gloria al tocar su piel tersa y su calzón liso y suave, me baje y voltee a ver y ella solo me vió con angustia quiero pensar pero tal vez fue con enojo y al dirigir la mirada al ogt éste solo se rió por lo que yo le hice la seña de suerte con el pulgar arriba las puertas se cerraron y la vi fijamente y aunque ella no dirigió su vista a mis ojos se que me observaba. El pendejo del acompañante no paraba de hablar, de alegar pero más bien de hablar solo por que la chava sabia que estaba siendo manoseada y estaba más preocupada para que ese wey no la hiciera de p**o y hubiera putazos, eso es lo que pienso. No les voy a decir lo que muchos acá dicen que lo disfruto era evidente que no, estoy seguro que el ogt le siguió metiendo la mano.
Me dirigí a mi cita y la Dra. era una residente es decir estaba estudiando la especialidad así que era joven y la verdad es que era un bizcocho yo fingí estar arrepentido de lo que hice y le dije que me sentía culpable, pero la realidad es que me excitaba la idea de que una vieja bonita joven y exitosa escuchara mi historia, ella me dijo que por eso estábamos en terapia y que no me sintiera mal, pero debo reconocer que fue excitante darle detalles de lo que había hecho. Al final llegue a mi casa y me la jale varias veces muy rico (recuerden que tenía 16) durante varios meses me la jalaba en honor de la paisana que estaba bien buena y tengo que confesar que ver su cara de miedo me excitaba más a mi y a ese wey compañero efímero de locura. Después de eso mi manoseo tenía que incluir piel y ropa interior por lo que luego les voy a contar como lo hacía. Espero que esa mujer recuerde el episodio y que no se haya espantado mucho y que después del susto algún día en su vida le haya excitado el recuerdo de dos weyes manoseándola. Y que la Dra. también lo recuerde o que por lo menos me recuerde con coraje y m*****ia por haberle dado detalles hasta del color de los calzones de la morra.
Saludos!
5年前