El bulto de mi novio
Hace bastante tiempo tuve una relación de dos años con un hombre y voy a narrar como nos conocimos.
Salí por la mañana de mi población para desplazarme a la capital para una entrevista de trabajo. Decidí ir en el tren ya que la estación quedaba cerca del sitio al que me dirigía . Me subí y me fui a sentar a un departamento donde no había nadie , eran de cuatro sillones , me senté mirando en la misma dirección en la que iba el tren.
En la parada siguiente que hizo el tren para que suban y bajen los pasajeros, subió un señor y ocupó uno de los tres sillones libres en el departamento donde yo estaba.
Buenos días me dijo.
Buenos días le contesté.
Llevaba un diario debajo del brazo, en cuanto se acomodó, abrió el diario y se puso a leer.
Era un señor que yo le calculaba alrededor de los 60, luego me enteré que tenía 68 años, era mayor que yo 24 años Estaba bien conservado , de complexión normal, pelo cano , sin signos de calvicie.
Como distracción en el viaje yo iba pegado a la ventanilla contemplando el paisaje que me ofrecía el tren. en un momento determinado y de forma ***********e desvié la mirada hacia la entrepierna de aquel señor, era lo que veía de él, ya que el resto del cuerpo casi lo tapaba el diario que leía, aunque le sobresalía la mitad de la cabeza por arriba. Pues como digo desvié la mirada hacia su entrepierna y como llevaba unos pantalones de tela fina, se le notaba el bulto que iba hacia su pierna derecha.
Con disimulo seguí mirando por la ventanilla hacia afuera ,de vez en cuando y de reojo mi vista volvía hacia aquel paquete, que me parecía que cada vez que lo miraba el bulto aumentaba de tamaño.
Comencé a sentir un cosquilleo y a imaginar como sería aquello que escondía la tela, de vez en cuando él hacia movimientos para cambiar la postura, pero sin dejar de leer el periódico abrió sus piernas frente a mi , dejando ahora ver bien el hinchazón que llevaba.
Yo me puse muy cachonda , las miradas ya eran directas y no sabía como hacer para ver si allí podía pasar algo.
Yo vestía un pantalón tejano flojo en la cintura y debajo como siempre levaba unas braguitas de color rosado, así que pensé, me voy a levantar del sillón y recoger una bolsa de deporte que llevaba y había dejado en el suelo, me agacharía para recogerla y como el pantalón me quedaba flojo al agacharme me sobresaldrían las bragas por encima de la cintura del pantalón , quería saber si aquel hinchazón era por mi o por que iba pensando en su novia.
Al yo ponerme en pie, el apartó el periódico, sin saber si yo me iba o que iba a hacer, entonces di dos pasos hacia la bolsa y me agaché dejando que mis bragas se asomaran por encima del pantalón y me quedé haciendo tiempo en aquella postura , abriendo la cremallera de la bolsa y haciendo como que busco algo, luego la cerré y me volvía sentar colocando la bolsa al lado.
Yo no sabía si él me había estado mirando ya que yo estaba de espaldas. Le volví a lanzar otra mirada a la entrepierna, pero esta vez él estaba viendo para donde yo miraba , estaba completamente empalmado, su polla le bajaba por su pierna derecha , entonces paso su mano por encima y agarrando su bulto me hacia ver lo duro y grande que estaba. Yo ya estaba loca de caliente por tener aquella polla en mi mano, sentir su dureza , metérmela en la boca y ponerla a punto de reventar luego ponerle el culo para que me haga una buena enculada.
Entonces el rompió el silencio y sin cortarse me preguntó, ¿Te gustan las pollas, que veo que no me quitas el ojo del paquete? Yo en principio de sonrojé y quince segundos después le contesté, si me gustan las pollas, en ese momento él bajó la cremallera de su bragueta y sacó aquello que yo tanto ansiaba ver.
Me dijo y ¿esta te gusta? tenía una polla hermosa algo doblada hacia arriba, como a mi me gustan, bien descapullada con un capullo rosado redondo muy hermoso y algo más grueso que el resto de la polla, de tamaño y grosor normal pero muy bonita.
Le dije, cuidado guarda eso que por ahí pasa gente, el me dijo , no te preocupes la gente se mueve en las paradas , durante el trayecto nadie se mueve del sillón, entonces me arrodillé ante él y cogí su polla con la mano y la empecé a menear mientras él gemía y miraba al techo , luego me la metí en la boca hasta que casi me llega a la campanilla, la lamí de arriba a abajo, él tenía las manos en mi cabeza, se la chupé un buen rato, hasta que me dijo, ponte en pie quiero verte esas braguitas rosadas que llevas, me puse en pie y me bajó el pantalón hasta las rodillas , yo estaba muy nerviosa, pensando que aquello era un lugar público, pero él comenzó a acariciar mi culo por encima de las bragas, me senté al lado y sin soltar su polla de mi mano y el su mano de mi culo, nos empezamos a besar , yo le iba pajeando él metió la mano por dentro de mi bragas y me estaba tocando la raja del culo hasta que empezó a meter un dedo en mi agujero, entonces solté un gemido de placer, así estuvimos unos minutos.
Entonces le dije, por favor fóllame, métemela por el culo, estaba tan caliente que ya no me importaba si podía pasar alguien , así que me bajó las bragas y poniendo una rodilla sobre el asiento y la otra pierna en el suelo me incliné invitando a aquella polla que me entrara por el culo y así hizo lubricó un poco mi agujero con su saliva hasta que empecé a sentir como el capullo de su polla intentaba penetrar mi culo, comenzó a empujar y yo hacia lo mismo hacia atrás , poco a poco fue entrando , hasta que la metió entera y sentí como sus testículos golpeaban mis nalgas. Así mi amor fóllame bien el culo, métemela toda y no pares , el contestaba , si mi amor toma polla ¿No querías polla? pues toma polla , y entre gemidos y palabras guarras, él se corrió dentro de mi culo diciendo, toma leche puta mía , entonces yo empecé a descargar mi leche también. Después de esto estuvimos dos años viviendo juntos, me compró mucha ropa femenina , en casa tenía por norma que yo siempre fuese vestida de mujer , pero esa es otra historia que contaré otro día . Espero que disfruten con mi historia y disculpen que no maneje bien la forma de narrar.
Salí por la mañana de mi población para desplazarme a la capital para una entrevista de trabajo. Decidí ir en el tren ya que la estación quedaba cerca del sitio al que me dirigía . Me subí y me fui a sentar a un departamento donde no había nadie , eran de cuatro sillones , me senté mirando en la misma dirección en la que iba el tren.
En la parada siguiente que hizo el tren para que suban y bajen los pasajeros, subió un señor y ocupó uno de los tres sillones libres en el departamento donde yo estaba.
Buenos días me dijo.
Buenos días le contesté.
Llevaba un diario debajo del brazo, en cuanto se acomodó, abrió el diario y se puso a leer.
Era un señor que yo le calculaba alrededor de los 60, luego me enteré que tenía 68 años, era mayor que yo 24 años Estaba bien conservado , de complexión normal, pelo cano , sin signos de calvicie.
Como distracción en el viaje yo iba pegado a la ventanilla contemplando el paisaje que me ofrecía el tren. en un momento determinado y de forma ***********e desvié la mirada hacia la entrepierna de aquel señor, era lo que veía de él, ya que el resto del cuerpo casi lo tapaba el diario que leía, aunque le sobresalía la mitad de la cabeza por arriba. Pues como digo desvié la mirada hacia su entrepierna y como llevaba unos pantalones de tela fina, se le notaba el bulto que iba hacia su pierna derecha.
Con disimulo seguí mirando por la ventanilla hacia afuera ,de vez en cuando y de reojo mi vista volvía hacia aquel paquete, que me parecía que cada vez que lo miraba el bulto aumentaba de tamaño.
Comencé a sentir un cosquilleo y a imaginar como sería aquello que escondía la tela, de vez en cuando él hacia movimientos para cambiar la postura, pero sin dejar de leer el periódico abrió sus piernas frente a mi , dejando ahora ver bien el hinchazón que llevaba.
Yo me puse muy cachonda , las miradas ya eran directas y no sabía como hacer para ver si allí podía pasar algo.
Yo vestía un pantalón tejano flojo en la cintura y debajo como siempre levaba unas braguitas de color rosado, así que pensé, me voy a levantar del sillón y recoger una bolsa de deporte que llevaba y había dejado en el suelo, me agacharía para recogerla y como el pantalón me quedaba flojo al agacharme me sobresaldrían las bragas por encima de la cintura del pantalón , quería saber si aquel hinchazón era por mi o por que iba pensando en su novia.
Al yo ponerme en pie, el apartó el periódico, sin saber si yo me iba o que iba a hacer, entonces di dos pasos hacia la bolsa y me agaché dejando que mis bragas se asomaran por encima del pantalón y me quedé haciendo tiempo en aquella postura , abriendo la cremallera de la bolsa y haciendo como que busco algo, luego la cerré y me volvía sentar colocando la bolsa al lado.
Yo no sabía si él me había estado mirando ya que yo estaba de espaldas. Le volví a lanzar otra mirada a la entrepierna, pero esta vez él estaba viendo para donde yo miraba , estaba completamente empalmado, su polla le bajaba por su pierna derecha , entonces paso su mano por encima y agarrando su bulto me hacia ver lo duro y grande que estaba. Yo ya estaba loca de caliente por tener aquella polla en mi mano, sentir su dureza , metérmela en la boca y ponerla a punto de reventar luego ponerle el culo para que me haga una buena enculada.
Entonces el rompió el silencio y sin cortarse me preguntó, ¿Te gustan las pollas, que veo que no me quitas el ojo del paquete? Yo en principio de sonrojé y quince segundos después le contesté, si me gustan las pollas, en ese momento él bajó la cremallera de su bragueta y sacó aquello que yo tanto ansiaba ver.
Me dijo y ¿esta te gusta? tenía una polla hermosa algo doblada hacia arriba, como a mi me gustan, bien descapullada con un capullo rosado redondo muy hermoso y algo más grueso que el resto de la polla, de tamaño y grosor normal pero muy bonita.
Le dije, cuidado guarda eso que por ahí pasa gente, el me dijo , no te preocupes la gente se mueve en las paradas , durante el trayecto nadie se mueve del sillón, entonces me arrodillé ante él y cogí su polla con la mano y la empecé a menear mientras él gemía y miraba al techo , luego me la metí en la boca hasta que casi me llega a la campanilla, la lamí de arriba a abajo, él tenía las manos en mi cabeza, se la chupé un buen rato, hasta que me dijo, ponte en pie quiero verte esas braguitas rosadas que llevas, me puse en pie y me bajó el pantalón hasta las rodillas , yo estaba muy nerviosa, pensando que aquello era un lugar público, pero él comenzó a acariciar mi culo por encima de las bragas, me senté al lado y sin soltar su polla de mi mano y el su mano de mi culo, nos empezamos a besar , yo le iba pajeando él metió la mano por dentro de mi bragas y me estaba tocando la raja del culo hasta que empezó a meter un dedo en mi agujero, entonces solté un gemido de placer, así estuvimos unos minutos.
Entonces le dije, por favor fóllame, métemela por el culo, estaba tan caliente que ya no me importaba si podía pasar alguien , así que me bajó las bragas y poniendo una rodilla sobre el asiento y la otra pierna en el suelo me incliné invitando a aquella polla que me entrara por el culo y así hizo lubricó un poco mi agujero con su saliva hasta que empecé a sentir como el capullo de su polla intentaba penetrar mi culo, comenzó a empujar y yo hacia lo mismo hacia atrás , poco a poco fue entrando , hasta que la metió entera y sentí como sus testículos golpeaban mis nalgas. Así mi amor fóllame bien el culo, métemela toda y no pares , el contestaba , si mi amor toma polla ¿No querías polla? pues toma polla , y entre gemidos y palabras guarras, él se corrió dentro de mi culo diciendo, toma leche puta mía , entonces yo empecé a descargar mi leche también. Después de esto estuvimos dos años viviendo juntos, me compró mucha ropa femenina , en casa tenía por norma que yo siempre fuese vestida de mujer , pero esa es otra historia que contaré otro día . Espero que disfruten con mi historia y disculpen que no maneje bien la forma de narrar.
5年前