Diez Minutos
Esta mañana desperté erecto, soñé que tenia sexo con un moreno con una verga enorme. como me gustan.
Mientras me bañaba me acaricié un poco, normalmente al lavar mi ano muy bien con jabón me toco morbosamente y hasta meto uno o dos dedos por que me da mucho placer, también acaricio mis tetillas y abro la boca para que me caiga agua imaginando que son esos deliciosos fluidos de macho que me encanta beber.
En lugar de ropa interior masculina me puse una malla negra y sobre ella mi ropa normal para ir a trabajar. Indeciso entre llamar a uno de mis amantes frecuentes o buscar uno nuevo, lo que no siempre funciona, decidí llamar a un venezolano prepago con quien he estado varias veces y me encanta, no se su nombre pero se perfectamente que vale cada centavo que me cobra por hacerme su puta por una hora.
Después de unas horas de trabajo llego la hora del encuentro, el cual sucedería en unas residencias del centro que son amplias, limpias y me gusta mucho ir, me siento a gusto y tranquilo. Caminando hacia allí lo vi parado en la puerta de la residencia y sonrió cuando me vio, entramos y subimos a la habitación sin cruzar palabra. Saber que disponía de 60 minutos encerrado con él acelera mis pulsaciones y mi respiración, inmediatamente empecé a acariciarle su pene y a abrirle la camisa, tiene un cuerpo que me calienta mucho, le chupe sus tetillas inicialmente para bajar a soltar su cinturón y bajar sus boxer para encontrar su verga aun un poco flácida. “quítate todo le dije” me encanta la desnudez total mientras yo también me desvestía para quedar en la malla negra que sin palabras dice claramente lo que quiero que suceda. “eres una puta, ponte a chupar” me dijo y yo complacido obedecí.
Dos o tres minutos chupando dandole lengua a ese hermoso pene hicieron que se pusiera dura y que botara bastante de su sabroso liquido preseminal que me encanta saborear y tragar mientras miro su cara de placer, “lame bien mis bolas, no las chupes, lamelas” dijo mientras levantaba su verga para dejarlas a mi alcance. Siempre que chupo las bolas de un macho juego con su ano lo que casi siempre termina con mi lengua metida en su culo y grandes lamidas de su ano, bolas y verga, esta vez no fue la excepción.
Creo que habían pasado unos 15 minutos, yo estaba super caliente y su verga estaba lista, fui hasta mi pantalón y le alcance un paquete de 3 condones, para empezar con la faena. Se puso un condon, estando de pie me hizo recostar un poco en la cama e intentó meterlo por primera vez lo que me produjo un intenso dolor, había olvidado su tamaño, fue necesario interrumpir y usar un poco de lubricante. En el segundo intento la puso delicadamente a la entrada de mi ano y de una sola embestida la metió entera, no pude aguantarla y nuevamente toco interrumpir. “que delicada estás hoy perra” me dijo mientras escupía en mi culo metiéndome bruscamente dos dedos para dilatarme. Nuevamente me puse en posición y esta vez también dolió mucho pero entró más fácilmente.
Parecería que 10 minutos son poco tiempo pero son una eternidad, durante los siguientes 10 minutos me clavó como una a****l 3 veces, se vino 3 veces y con descansos de no mas de 5 minutos, entre polvo y polvo me convenció que cada centímetro de esa verga vale la pena.
He subido los 3 videos que grabé a esta pagina, su duración acumulada no es de más de 10 minutos pero en este momento, varias horas después, aún siento el dolor de una de las mejores clavadas que me han dado en la vida.
Mientras me bañaba me acaricié un poco, normalmente al lavar mi ano muy bien con jabón me toco morbosamente y hasta meto uno o dos dedos por que me da mucho placer, también acaricio mis tetillas y abro la boca para que me caiga agua imaginando que son esos deliciosos fluidos de macho que me encanta beber.
En lugar de ropa interior masculina me puse una malla negra y sobre ella mi ropa normal para ir a trabajar. Indeciso entre llamar a uno de mis amantes frecuentes o buscar uno nuevo, lo que no siempre funciona, decidí llamar a un venezolano prepago con quien he estado varias veces y me encanta, no se su nombre pero se perfectamente que vale cada centavo que me cobra por hacerme su puta por una hora.
Después de unas horas de trabajo llego la hora del encuentro, el cual sucedería en unas residencias del centro que son amplias, limpias y me gusta mucho ir, me siento a gusto y tranquilo. Caminando hacia allí lo vi parado en la puerta de la residencia y sonrió cuando me vio, entramos y subimos a la habitación sin cruzar palabra. Saber que disponía de 60 minutos encerrado con él acelera mis pulsaciones y mi respiración, inmediatamente empecé a acariciarle su pene y a abrirle la camisa, tiene un cuerpo que me calienta mucho, le chupe sus tetillas inicialmente para bajar a soltar su cinturón y bajar sus boxer para encontrar su verga aun un poco flácida. “quítate todo le dije” me encanta la desnudez total mientras yo también me desvestía para quedar en la malla negra que sin palabras dice claramente lo que quiero que suceda. “eres una puta, ponte a chupar” me dijo y yo complacido obedecí.
Dos o tres minutos chupando dandole lengua a ese hermoso pene hicieron que se pusiera dura y que botara bastante de su sabroso liquido preseminal que me encanta saborear y tragar mientras miro su cara de placer, “lame bien mis bolas, no las chupes, lamelas” dijo mientras levantaba su verga para dejarlas a mi alcance. Siempre que chupo las bolas de un macho juego con su ano lo que casi siempre termina con mi lengua metida en su culo y grandes lamidas de su ano, bolas y verga, esta vez no fue la excepción.
Creo que habían pasado unos 15 minutos, yo estaba super caliente y su verga estaba lista, fui hasta mi pantalón y le alcance un paquete de 3 condones, para empezar con la faena. Se puso un condon, estando de pie me hizo recostar un poco en la cama e intentó meterlo por primera vez lo que me produjo un intenso dolor, había olvidado su tamaño, fue necesario interrumpir y usar un poco de lubricante. En el segundo intento la puso delicadamente a la entrada de mi ano y de una sola embestida la metió entera, no pude aguantarla y nuevamente toco interrumpir. “que delicada estás hoy perra” me dijo mientras escupía en mi culo metiéndome bruscamente dos dedos para dilatarme. Nuevamente me puse en posición y esta vez también dolió mucho pero entró más fácilmente.
Parecería que 10 minutos son poco tiempo pero son una eternidad, durante los siguientes 10 minutos me clavó como una a****l 3 veces, se vino 3 veces y con descansos de no mas de 5 minutos, entre polvo y polvo me convenció que cada centímetro de esa verga vale la pena.
He subido los 3 videos que grabé a esta pagina, su duración acumulada no es de más de 10 minutos pero en este momento, varias horas después, aún siento el dolor de una de las mejores clavadas que me han dado en la vida.
4年前