Relato Sissy
Todo comenzó hace 2 años, al cumplir la mayoría de edad descubrí el placer de ponerme la ropa interior de mi hermana mayor y masturbarme casi a diario.
Llegó un momento, que no era suficiente y también empecé a usar sus vestidos, sus zapatos con tacón e incluso me pintaba las uñas.
Así pasó cerca de un año y cada vez que tenía la oportunidad me transformaba.
Poco a poco empecé a frecuentar páginas de internet de travestis y transexuales, cosa que me ponía muy cachondo, hasta que llegue a la red social tumblr y encontré miles de blogs descubriendo lo que realmente era: una Sissy.
¿Qué más podía ser? Tenía una polla muy pequeña, pero un culo de escándalo que muchas mujeres envidiarían y muchos hombres se morirían por follar.
Mi afición por este tipo de páginas se volvió tal, que empecé a masturbarme solo analmente, ya mi "pequeñín", ya no conseguía ni siquiera empalmarse.
Decidí que era el momento de probar mi primera polla. Así que, me descargué Grindr y conocí a Javier, un maduro muy grande, bastante guapo. Esa misma noche quedamos en su casa.
Yo estaba muy contenta, pero a la vez muy nerviosa.
Cogí un taxi y llegué a su casa.
Me recibió muy elegante y comenzamos a hablar.
Me temblaban las manos y mi boca estaba súper seca.
El se percató y me dijo que me tranquilizara y me dio un abrazo.
Nos fundimos en un beso tan pasional que casi me corrí.
Me invitó a su habitación para estar más cómodos.
El se acostó y yo lo empecé a desnudar, hasta dejarle en bóxer.
El hizo lo mismo, me desvistió todo excepto mi tanga.
Ya los dos súper calientes empecé a bajar el bóxer y vaya sorpresa al ver esa polla tan deliciosa, era de tamaño XXL y súper gordo.
Eso sí que era una verdadera polla y no la mía.
De inmediato me lo llevé a la boca y me lo metí hasta el fondo.
Trataba de imitar a todas las actrices porno que había visto.
Lo sacaba y lo masturbaba y me lo volvía a meter.
Hacía círculos en su cabeza con mis dedos.
Así estuve cerca de 10 min cuando me dijo que quería follarme.
Empezamos con el misionero, costaba entrar, pero el placer que estaba sintiendo era una delicia.
Estuve a punto otra vez de correrme sin ni siquiera tocarme (lo que las sissys denominamos "sissygasm").
Después de conseguir meterla entera y follarme así, cambiamos de posición, y me puso a cuatro patas.
Me estuvo follando unos 10 minutos, hasta que me dijo que se quería correr, pero para humillarme más se corrió en mi pene flácido y ahí no pude más con mi excitación y yo también me corrí.
Las dos corridas juntas sobre mi cuerpo, ¡Qué morbo!
Después de estar un rato en la cama, nos vestimos y me llevó a mi casa.
Quedamos en que iba a ser su puta, pero jamás me volvió a hablar, yo creo que estaba casado, porque tenía anillo y en su casa logré ver a lo lejos una foto de una mujer.
Ahora estoy buscando otro macho que me haga su puta y me feminize al 100%. Estoy pensando en empezar mi tratamiento de hormonas y usar una jaula en la polla para no usarlo más.
Llegó un momento, que no era suficiente y también empecé a usar sus vestidos, sus zapatos con tacón e incluso me pintaba las uñas.
Así pasó cerca de un año y cada vez que tenía la oportunidad me transformaba.
Poco a poco empecé a frecuentar páginas de internet de travestis y transexuales, cosa que me ponía muy cachondo, hasta que llegue a la red social tumblr y encontré miles de blogs descubriendo lo que realmente era: una Sissy.
¿Qué más podía ser? Tenía una polla muy pequeña, pero un culo de escándalo que muchas mujeres envidiarían y muchos hombres se morirían por follar.
Mi afición por este tipo de páginas se volvió tal, que empecé a masturbarme solo analmente, ya mi "pequeñín", ya no conseguía ni siquiera empalmarse.
Decidí que era el momento de probar mi primera polla. Así que, me descargué Grindr y conocí a Javier, un maduro muy grande, bastante guapo. Esa misma noche quedamos en su casa.
Yo estaba muy contenta, pero a la vez muy nerviosa.
Cogí un taxi y llegué a su casa.
Me recibió muy elegante y comenzamos a hablar.
Me temblaban las manos y mi boca estaba súper seca.
El se percató y me dijo que me tranquilizara y me dio un abrazo.
Nos fundimos en un beso tan pasional que casi me corrí.
Me invitó a su habitación para estar más cómodos.
El se acostó y yo lo empecé a desnudar, hasta dejarle en bóxer.
El hizo lo mismo, me desvistió todo excepto mi tanga.
Ya los dos súper calientes empecé a bajar el bóxer y vaya sorpresa al ver esa polla tan deliciosa, era de tamaño XXL y súper gordo.
Eso sí que era una verdadera polla y no la mía.
De inmediato me lo llevé a la boca y me lo metí hasta el fondo.
Trataba de imitar a todas las actrices porno que había visto.
Lo sacaba y lo masturbaba y me lo volvía a meter.
Hacía círculos en su cabeza con mis dedos.
Así estuve cerca de 10 min cuando me dijo que quería follarme.
Empezamos con el misionero, costaba entrar, pero el placer que estaba sintiendo era una delicia.
Estuve a punto otra vez de correrme sin ni siquiera tocarme (lo que las sissys denominamos "sissygasm").
Después de conseguir meterla entera y follarme así, cambiamos de posición, y me puso a cuatro patas.
Me estuvo follando unos 10 minutos, hasta que me dijo que se quería correr, pero para humillarme más se corrió en mi pene flácido y ahí no pude más con mi excitación y yo también me corrí.
Las dos corridas juntas sobre mi cuerpo, ¡Qué morbo!
Después de estar un rato en la cama, nos vestimos y me llevó a mi casa.
Quedamos en que iba a ser su puta, pero jamás me volvió a hablar, yo creo que estaba casado, porque tenía anillo y en su casa logré ver a lo lejos una foto de una mujer.
Ahora estoy buscando otro macho que me haga su puta y me feminize al 100%. Estoy pensando en empezar mi tratamiento de hormonas y usar una jaula en la polla para no usarlo más.
4年前