****** siempre mata el aburrimiento
Entonces fue cuando mi amiga tuvo la idea de conectarnos a ******. Nunca lo hice, aunque ya sé de qué se trata, pero ella se conecta seguido según me cuenta.
Abrí la notebook y entró al sitio, puso intereses, el Nick y comenzamos. Aunque tenemos la intensión de hablar con alguien interesante, los participantes que vio duraron poco. Apareció un chico normal que nos saludó de una forma inesperada, sorpresiva, luego remató con un chiste y nos hizo reír. Mi amiga, que controlaba el chat. Empezó a hablar como si fuera un conocido. El joven nos pide activar el audio, para incluirme y escucharnos, mientras el escribía y así lo hicimos.
Nos pregunta si queríamos jugar ya que le dijimo que estábamos aburrida en esta noche de viernes y nos propuso un juego. Teníamos que adivinar donde estaba el as de corazones. Si fallábamos, nos teníamos que quitar una prenda. No me sentí muy convencida pero mi amiga, que es más atrevida y desafiante, aceptó.
Para hacerlo más divertido. Empezó ella primero y yo después y para hacerlo más picante el muchacho tenía que hacernos adivinar algo de nosotros cada vez que falláramos y si no acertaba, se quitaba una prenda.
Mi amiga falló el primer intento y se quitó la blusa. Tiene un sostén transparente cubierto en la zona de los pezones. Noto como el chico se caliente. Llega mi turno y pierdo. Empiezo por los calcetines. Esto parece no agradarles ya que se alían en mi contra simulando un enojo divertido por no haberme sacado algo más interesante.
El muchacho falló al adivinar mi edad y se quitó la remera. Nos miramos con mi amiga. El joven es delgado con unas tenues líneas de abdominales marcados. Seguimos. Mi amiga acierta, pero yo fallo en la siguiente. No quiero sacarme la blusa porque no tengo sostén, asique me saco el short.
El chico no lo ve y me pide que muestre y mi amiga, como su cómplice, baja la cámara y me enfoca. Me insiste que muestre la cola y lo hago, un poquito. Al chico le gusta y quiere ver un poquito más. Pero me niego.
Vuelve a adivinar incorrectamente y se quita el pantalón, quedando solo en bóxer. Noto como disimuladamente marca el bulto erecto. Mi amiga se ríe al notar la erección y el chico nos pregunta si queremos ver. Ella dice que si y admitió que también quiero ver, pero no digo nada. El joven dice que nos muestra un poquito y le mostramos primero.
—¿Qué querés ver? —pregunta mi amiga, mientras el escribe que quiere vernos las tetas. Yo siguiéndola a ella, me preparo para levantar la blusa y mostrar al mismo tiempo. No tendré un culo tan lindo como el de me amiga, per por lo menos tengo dos buen par de tetas. Nos tapamos. Nos pide ver más.
—No, ahora es tu turno. Si cumplís la palabra, nos quitamos todo. Con un baile hacelo.
El joven se levantó y se apartó de la cámara hizo unos movimientos sexys y se lo sacó lentamente, primero juega con mostrar sin mostrar, da la vuelta, golpea sus nalgas, se lo baja un poquito desde el costado y luego de frente se lo quita por completo, revelando un miembro largo, depilado bien duro. Se mueve haciendo que la verga golpee contra sus piernas rápidamente y vuelve a sentarse.
Mi amiga se quita el sostén y me quita la blusa, Me manosea las tetas, hacia arriba y hacia abajo y entierra la cara en el medio, luego, me lame un pezón, con una lengua juguetona y bailarina y me lo succiona y hace lo mismo con el otro. Yo soy más tímida, por insistencia del muchacho jugueteo tímidamente con las tetas de mi amiga, mientras él se masturba con movimientos lentos, ascendentes y descendentes.
Mi amiga mira como la cabeza salía cada vez que la mano jala la piel hacia abajo. Luego se quita la parte de abajo. Le doy nalgadas en el culo, marcado por la impronta de la tanga. Luego nos besamos y el joven se masturba más rápido. Está súper caliente. Miramos a cámara y jugamos con nuestras lenguas y boquitas pidiéndole leche.
—Queremos tu leche, papito —dice mi amiga de forma sensual y sumisa.
—Queremos que te corras digo entre un balbuceo sexy.
Mi amiga se acomoda para abrirse de piernas y frotarse la vagina, yo la enfoco. Lentamente utiliza dos dedos y se toca en forma de círculo, luego, se los mete hasta fondo. Luego se mete cuatro dedos de forma rápida. Mientras gime y se pellizca las tetas. Frotamos nuestras vaginas y después volvemos a jugar con nuestras tetas, de forma pervertida. El muchacho está tan caliente que logra correrse en su abdomen, luego enfoca la lechita, mientras mi amiga saborea y le dice que le encantaría tener su leche en su boquita.
Abrí la notebook y entró al sitio, puso intereses, el Nick y comenzamos. Aunque tenemos la intensión de hablar con alguien interesante, los participantes que vio duraron poco. Apareció un chico normal que nos saludó de una forma inesperada, sorpresiva, luego remató con un chiste y nos hizo reír. Mi amiga, que controlaba el chat. Empezó a hablar como si fuera un conocido. El joven nos pide activar el audio, para incluirme y escucharnos, mientras el escribía y así lo hicimos.
Nos pregunta si queríamos jugar ya que le dijimo que estábamos aburrida en esta noche de viernes y nos propuso un juego. Teníamos que adivinar donde estaba el as de corazones. Si fallábamos, nos teníamos que quitar una prenda. No me sentí muy convencida pero mi amiga, que es más atrevida y desafiante, aceptó.
Para hacerlo más divertido. Empezó ella primero y yo después y para hacerlo más picante el muchacho tenía que hacernos adivinar algo de nosotros cada vez que falláramos y si no acertaba, se quitaba una prenda.
Mi amiga falló el primer intento y se quitó la blusa. Tiene un sostén transparente cubierto en la zona de los pezones. Noto como el chico se caliente. Llega mi turno y pierdo. Empiezo por los calcetines. Esto parece no agradarles ya que se alían en mi contra simulando un enojo divertido por no haberme sacado algo más interesante.
El muchacho falló al adivinar mi edad y se quitó la remera. Nos miramos con mi amiga. El joven es delgado con unas tenues líneas de abdominales marcados. Seguimos. Mi amiga acierta, pero yo fallo en la siguiente. No quiero sacarme la blusa porque no tengo sostén, asique me saco el short.
El chico no lo ve y me pide que muestre y mi amiga, como su cómplice, baja la cámara y me enfoca. Me insiste que muestre la cola y lo hago, un poquito. Al chico le gusta y quiere ver un poquito más. Pero me niego.
Vuelve a adivinar incorrectamente y se quita el pantalón, quedando solo en bóxer. Noto como disimuladamente marca el bulto erecto. Mi amiga se ríe al notar la erección y el chico nos pregunta si queremos ver. Ella dice que si y admitió que también quiero ver, pero no digo nada. El joven dice que nos muestra un poquito y le mostramos primero.
—¿Qué querés ver? —pregunta mi amiga, mientras el escribe que quiere vernos las tetas. Yo siguiéndola a ella, me preparo para levantar la blusa y mostrar al mismo tiempo. No tendré un culo tan lindo como el de me amiga, per por lo menos tengo dos buen par de tetas. Nos tapamos. Nos pide ver más.
—No, ahora es tu turno. Si cumplís la palabra, nos quitamos todo. Con un baile hacelo.
El joven se levantó y se apartó de la cámara hizo unos movimientos sexys y se lo sacó lentamente, primero juega con mostrar sin mostrar, da la vuelta, golpea sus nalgas, se lo baja un poquito desde el costado y luego de frente se lo quita por completo, revelando un miembro largo, depilado bien duro. Se mueve haciendo que la verga golpee contra sus piernas rápidamente y vuelve a sentarse.
Mi amiga se quita el sostén y me quita la blusa, Me manosea las tetas, hacia arriba y hacia abajo y entierra la cara en el medio, luego, me lame un pezón, con una lengua juguetona y bailarina y me lo succiona y hace lo mismo con el otro. Yo soy más tímida, por insistencia del muchacho jugueteo tímidamente con las tetas de mi amiga, mientras él se masturba con movimientos lentos, ascendentes y descendentes.
Mi amiga mira como la cabeza salía cada vez que la mano jala la piel hacia abajo. Luego se quita la parte de abajo. Le doy nalgadas en el culo, marcado por la impronta de la tanga. Luego nos besamos y el joven se masturba más rápido. Está súper caliente. Miramos a cámara y jugamos con nuestras lenguas y boquitas pidiéndole leche.
—Queremos tu leche, papito —dice mi amiga de forma sensual y sumisa.
—Queremos que te corras digo entre un balbuceo sexy.
Mi amiga se acomoda para abrirse de piernas y frotarse la vagina, yo la enfoco. Lentamente utiliza dos dedos y se toca en forma de círculo, luego, se los mete hasta fondo. Luego se mete cuatro dedos de forma rápida. Mientras gime y se pellizca las tetas. Frotamos nuestras vaginas y después volvemos a jugar con nuestras tetas, de forma pervertida. El muchacho está tan caliente que logra correrse en su abdomen, luego enfoca la lechita, mientras mi amiga saborea y le dice que le encantaría tener su leche en su boquita.
4年前