Caperoputa
Caperoputa
Caperoputa iba por el bosque, llevaba el almuerzo al abuelo que le había preparado la abuela. Iba entretenida pensando en el abuelo. De repente una voz gruesa la volvió en sí.
"Para donde vas caperoputa, vestida de esa manera?"
Luego de pasar el sobresalto Caperoputa respondió: "ay señor burro, casi me matas de un susto." Luego continúo: "Voy a llevar está vianda a mi abuelo. La abuela la preparo para él."
"Tus abuelos permiten que te vistas así?
"Mi abuelo insistió que usara este atuendo hoy."
Caperoputa llevaba puesto de top, una franela rosa que no le llegaba al ombligo, una miniatura de falda roja que apenas le cubría la mitad de las nalgas, no usaba pantaletas y su pene estaba aprisionado dentro de un estuche color rosa, en la base del pene ahorcandolo a su alrededor estaba una cuerda arrollada como un resorte de unos diez centímetros de largo. Y arropando su cuerpo llevaba puesto una capa roja con una caperusa que le cubría la cabeza y llegaba a mitad de los muslos.
Caperoputa dijo al señor burro: "Señor burro llévame en tus lomos y así llegaré a tiempo porque estoy retrasada?"
"Yo podría caperoputa pero que tengo yo a cambio?"
"Señor burro usted puede pastar todo lo que quiera en estas sábanas, lo que llevo en la vianda apenas alcanza para mí abuelo?"
"No me refiero a la comida de tú abuelo, urrrr me refiero a otra cosa"
"Ay que atrevido señor burro! Por quién me estás tomando? Que está insinuando?"
"Exactamente lo que estás pensando! Sí en todo el pueblo te llaman caperoputa, no es exactamente porque vas todos los domingos a misa, no es así caperoputa?
"Que atrevido! Está bien pero luego dé llevar la comida al abuelo?'
"Necesito un adelanto, no es que sea desconfiado, pero es mejor ir por lo seguro, no cree usted caperoputa?"
Luego agrego: "acaríciame mí verga que está a reventar y la mimas con tu boca, ese es el trato por ahora, usted decide?"
Caperoputa miró abajo de la barriga del señor burro y un leño grueso de unos diez centímetros de diámetro y unos cuarenta de largo colgaban de la entrepierna, en la punta cómo una flor abierta estaba la cabeza negra.
Caperoputa tenía los ojos completamente abiertos y sus mejillas cambiaron a una tonalidad roja, luego de mirar por un par de minutos ese ejemplar colgando de la barriga, levanto la mirada hacia el señor burro y dijo: "Está bien, pero que sea por unos minutos, debemos llevar la comida al abuelo."
Entonces fue y se puso de cunclillas con la cabeza bajo la barriga, alargó sus delicadas manos blancas como nieve y sus uñas largas pintadas de roja. Al momento que tocó el tronco de carne, este reaccionó poniéndose semi erecto y creció otros díez centímetros. Caperoputa estaba emocionada con ése órgano espectacular, se acomodó mejor debajo de la barriga y empezó acariar, el señor burro dijo: "urr así, manosea mí palo, caperoputa, oh sí que bueno que lo haces."
Caperoputa respondió con movimientos ágiles y pronto tenía casi un trozo grueso y de unos sesenta centímetros de largo con una cabeza como una flor abierta de unos doce centímetros de diámetro. Caperoputa manoseo el tronco todo a lo largo y daba besos en la punta con sus labios pintados de rojo.
La acción duró unos cinco minutos y él señor burro dijo: "Suficiente caperoputa, no quiero desperdiciar mí leche en el piso. Vamos a llevar la comida a tú abuelo.'
Caperoputa se montó en el lomo del señor burro y fueron por la pradera hasta que a lo lejos divisaron una cabaña. Cuando llegaron a la puerta, caperoputa dijo al señor burro: "espérame aquí."
Luego que caperoputa entró a la cabaña Señor burro se alejó unos metros a pastar.
Caperoputa entró a la cabaña y vió a su abuelo sentado en un tronco de madera frente a una mesa gruesa de roble.
Emocionada caperoputa dijo: "Abuelito, ya llegué y traje la comida que te preparo la abuela, mira me puse el equipo que me compraste." Mientras daba un giro de 360 grados con un movimiento seductor.
El abuelo simplemente respondió. "Llegas tarde, ven acá y me sirve la comida."
Caperoputa vió que su abuelo se giró frente a ella y abrió las piernas, la bragueta del pantalón estaba abierta y salía orgullosa una verga tan gruesa como un plátano de unos treinta centímetros, con una cabeza que parecía ciruela grande.
Caperoputa con movimientos sexys camino entre la entrepierna y dió la espalda, luego se agachó y cuando la cabeza tocó sus nalgas, se acomodo hasta que la cabeza tocaba la entrada de su culo arrugado y suelto como una Cuca. Entonces se dejó caer y se penetró completamente, sus nalgas se apoyaron en las bolas, solo sé escucho un "uhmmm rico"
Cuando estaba posicionado meneo su trasero girando en el palo. Inmediato saco la comida de la vianda y sirvió la comida sobre la mesa.
Luego que terminó de servir la comida, meneó su trasero a la vez que se levantaba hasta que la cabeza salía de su Cuca y se dejaba caer penetrandose una y otra vez.
Así estuvo hasta que el abuelo dijo: "baja de mi guevo, putica sucia y ocúpate con tu boca. Caperoputa entendió el mensaje y se levantó e inmediatamente giró poniéndose dé rodillas entre las piernas del abuelo, y empezó a acariciar ese estupendo palo con sus manos y luego metió la cabeza de ciruela en su boca y trago, el abuelo se ocupó dé la comida mientras caperoputa estaba entusiasmada con el palo de carne, tragando y succionando, sus labios tocaban la bragueta del pantalón con la garganta atorada de verga.
Caperoputa fue cuidadosa para no hacerlo acabar mientras estaba almorzando, ella sabía que si lo hacía resibia un castigo, cómo ya le había ocurrido antes.
Luego que el abuelo termino y giró su dorso frente para ponerse frente a ella, caperoputa sabía que era el momento y empezó a mamar con más ímpetu, unos segundos despues su garganta estaba llena de leche, que ella trago animadamente.
Luego que trago todo el semen espero sumisamente una orden, el abuelo dijo: "Me pareció escuchar al señor burro, él vino contigo?"
Caperoputa respondió: "Si abuelo, el me trajo, porque venía retrasada."
"Vamos quiero saludar al señor burro, tengo días que no se de él?"
Caperoputa y el abuelo salieron de la cabaña, el señor burro estaba bajo el árbol frente a la puerta, en la sombra.
Él abuelo dijo: "Señor burro, cuando nos honras con tu visita por la casa?"
"Urrr, usted solo dígame cuando soy útil y voy enseguida."
"Mañana mismo puede acercarse, luego de la misa del domingo."
"Allí estaré a éso de las once, si le parece?"
"A esa hora es perfecto!"
Entonces dirigiéndose a caperoputa dijo: "ya está bueno, regresa a la casa antes del anochecer, cuidado con el lobo"
Caperoputa montó el lomo del señor burro y ambos salieron rumbo a la pradera. Apenas habían salido de las tierras del abuelo, caperoputa dijo: "Señor burro, Yo siempre cumplo mi promesa, usted me dice dónde?
"Si qué eres una caperoputa golosa, acabas de vaciar las bolas de tu abuelo y aún no te satisface. Urrr?"
"Cómo sabe que vacíe las bolas de mi abuelo?"
"No fue difícil saberlo, la verga marchita estaba colgando fuera de la bragueta del pantalón."
" Entonces cuando voy a honrar mi deuda?"
"Cuando te deje donde té encontré, no quiero que me llenes la espalda de mi semen saliendo de tú culo?"
Cuando llegaron al lugar, caperoputa bajo de la espalda del señor burro, e inmediatamente fue bajo la barriga y empezó a manosear y chupar la cabeza, quería tragar pero era demasiado grande, solo succionaba alrededor.
Cuando la verga parecía un leño grueso y largo de unos ochenta centímetros, caperoputa se volteo y jugo con su culo con su mano derecha y lo dilató completamente hasta que su puño entraba fácilmente. Luego se posiciono y puso la cabeza como una flor en la entrada y meneo su trasero mientras empujaba atrás, la cabeza fue abriendo espacio y poco a poco entró, haciendo a caperoputa gritar de placer. Luego se fue empalando hasta que tenía adentro unos cuarenta centímetros. Ella gritó: "Señor burro cógeme, soy una puta sucia que le gusta tener cosas grandes en mi Cuca. Vamos cógeme!"
Señor burro empezó a bombear, al principio suavemente y luego cuando estaba muy excitada con ímpetu haciendo a caperoputa parecer una muñeca de trapo en la mano de un niño.
De repente caperoputa sintió que sus intestinos se llenaban y el miembro pulsaba dentro.
Cuando el señor burro saco su trozo de carne marchito un chorro de semen cayó al piso.
Caperoputa estaba con ojos soñadores mirando al señor burro alejarse adentro de la pradera.
Caperoputa camino hasta que estuvo cerca de las primeras casas en la aldea. Busco detrás de unas piedras un bolso de tela, del bolso saco un vestido largo de flores, se lo puso arriba del equipo que traía puesto. Luego se dirigió a la casa de la abuela.
Caperoputa tenía 20 años. En la aldea la llamaban Caperucita roja porque siempre llevaba puesto una capa roja con una caperusa que le cubría su largo cabello dorado. Solo la familia más cercana la llamaban caperoputa.
Caperoputa iba por el bosque, llevaba el almuerzo al abuelo que le había preparado la abuela. Iba entretenida pensando en el abuelo. De repente una voz gruesa la volvió en sí.
"Para donde vas caperoputa, vestida de esa manera?"
Luego de pasar el sobresalto Caperoputa respondió: "ay señor burro, casi me matas de un susto." Luego continúo: "Voy a llevar está vianda a mi abuelo. La abuela la preparo para él."
"Tus abuelos permiten que te vistas así?
"Mi abuelo insistió que usara este atuendo hoy."
Caperoputa llevaba puesto de top, una franela rosa que no le llegaba al ombligo, una miniatura de falda roja que apenas le cubría la mitad de las nalgas, no usaba pantaletas y su pene estaba aprisionado dentro de un estuche color rosa, en la base del pene ahorcandolo a su alrededor estaba una cuerda arrollada como un resorte de unos diez centímetros de largo. Y arropando su cuerpo llevaba puesto una capa roja con una caperusa que le cubría la cabeza y llegaba a mitad de los muslos.
Caperoputa dijo al señor burro: "Señor burro llévame en tus lomos y así llegaré a tiempo porque estoy retrasada?"
"Yo podría caperoputa pero que tengo yo a cambio?"
"Señor burro usted puede pastar todo lo que quiera en estas sábanas, lo que llevo en la vianda apenas alcanza para mí abuelo?"
"No me refiero a la comida de tú abuelo, urrrr me refiero a otra cosa"
"Ay que atrevido señor burro! Por quién me estás tomando? Que está insinuando?"
"Exactamente lo que estás pensando! Sí en todo el pueblo te llaman caperoputa, no es exactamente porque vas todos los domingos a misa, no es así caperoputa?
"Que atrevido! Está bien pero luego dé llevar la comida al abuelo?'
"Necesito un adelanto, no es que sea desconfiado, pero es mejor ir por lo seguro, no cree usted caperoputa?"
Luego agrego: "acaríciame mí verga que está a reventar y la mimas con tu boca, ese es el trato por ahora, usted decide?"
Caperoputa miró abajo de la barriga del señor burro y un leño grueso de unos diez centímetros de diámetro y unos cuarenta de largo colgaban de la entrepierna, en la punta cómo una flor abierta estaba la cabeza negra.
Caperoputa tenía los ojos completamente abiertos y sus mejillas cambiaron a una tonalidad roja, luego de mirar por un par de minutos ese ejemplar colgando de la barriga, levanto la mirada hacia el señor burro y dijo: "Está bien, pero que sea por unos minutos, debemos llevar la comida al abuelo."
Entonces fue y se puso de cunclillas con la cabeza bajo la barriga, alargó sus delicadas manos blancas como nieve y sus uñas largas pintadas de roja. Al momento que tocó el tronco de carne, este reaccionó poniéndose semi erecto y creció otros díez centímetros. Caperoputa estaba emocionada con ése órgano espectacular, se acomodó mejor debajo de la barriga y empezó acariar, el señor burro dijo: "urr así, manosea mí palo, caperoputa, oh sí que bueno que lo haces."
Caperoputa respondió con movimientos ágiles y pronto tenía casi un trozo grueso y de unos sesenta centímetros de largo con una cabeza como una flor abierta de unos doce centímetros de diámetro. Caperoputa manoseo el tronco todo a lo largo y daba besos en la punta con sus labios pintados de rojo.
La acción duró unos cinco minutos y él señor burro dijo: "Suficiente caperoputa, no quiero desperdiciar mí leche en el piso. Vamos a llevar la comida a tú abuelo.'
Caperoputa se montó en el lomo del señor burro y fueron por la pradera hasta que a lo lejos divisaron una cabaña. Cuando llegaron a la puerta, caperoputa dijo al señor burro: "espérame aquí."
Luego que caperoputa entró a la cabaña Señor burro se alejó unos metros a pastar.
Caperoputa entró a la cabaña y vió a su abuelo sentado en un tronco de madera frente a una mesa gruesa de roble.
Emocionada caperoputa dijo: "Abuelito, ya llegué y traje la comida que te preparo la abuela, mira me puse el equipo que me compraste." Mientras daba un giro de 360 grados con un movimiento seductor.
El abuelo simplemente respondió. "Llegas tarde, ven acá y me sirve la comida."
Caperoputa vió que su abuelo se giró frente a ella y abrió las piernas, la bragueta del pantalón estaba abierta y salía orgullosa una verga tan gruesa como un plátano de unos treinta centímetros, con una cabeza que parecía ciruela grande.
Caperoputa con movimientos sexys camino entre la entrepierna y dió la espalda, luego se agachó y cuando la cabeza tocó sus nalgas, se acomodo hasta que la cabeza tocaba la entrada de su culo arrugado y suelto como una Cuca. Entonces se dejó caer y se penetró completamente, sus nalgas se apoyaron en las bolas, solo sé escucho un "uhmmm rico"
Cuando estaba posicionado meneo su trasero girando en el palo. Inmediato saco la comida de la vianda y sirvió la comida sobre la mesa.
Luego que terminó de servir la comida, meneó su trasero a la vez que se levantaba hasta que la cabeza salía de su Cuca y se dejaba caer penetrandose una y otra vez.
Así estuvo hasta que el abuelo dijo: "baja de mi guevo, putica sucia y ocúpate con tu boca. Caperoputa entendió el mensaje y se levantó e inmediatamente giró poniéndose dé rodillas entre las piernas del abuelo, y empezó a acariciar ese estupendo palo con sus manos y luego metió la cabeza de ciruela en su boca y trago, el abuelo se ocupó dé la comida mientras caperoputa estaba entusiasmada con el palo de carne, tragando y succionando, sus labios tocaban la bragueta del pantalón con la garganta atorada de verga.
Caperoputa fue cuidadosa para no hacerlo acabar mientras estaba almorzando, ella sabía que si lo hacía resibia un castigo, cómo ya le había ocurrido antes.
Luego que el abuelo termino y giró su dorso frente para ponerse frente a ella, caperoputa sabía que era el momento y empezó a mamar con más ímpetu, unos segundos despues su garganta estaba llena de leche, que ella trago animadamente.
Luego que trago todo el semen espero sumisamente una orden, el abuelo dijo: "Me pareció escuchar al señor burro, él vino contigo?"
Caperoputa respondió: "Si abuelo, el me trajo, porque venía retrasada."
"Vamos quiero saludar al señor burro, tengo días que no se de él?"
Caperoputa y el abuelo salieron de la cabaña, el señor burro estaba bajo el árbol frente a la puerta, en la sombra.
Él abuelo dijo: "Señor burro, cuando nos honras con tu visita por la casa?"
"Urrr, usted solo dígame cuando soy útil y voy enseguida."
"Mañana mismo puede acercarse, luego de la misa del domingo."
"Allí estaré a éso de las once, si le parece?"
"A esa hora es perfecto!"
Entonces dirigiéndose a caperoputa dijo: "ya está bueno, regresa a la casa antes del anochecer, cuidado con el lobo"
Caperoputa montó el lomo del señor burro y ambos salieron rumbo a la pradera. Apenas habían salido de las tierras del abuelo, caperoputa dijo: "Señor burro, Yo siempre cumplo mi promesa, usted me dice dónde?
"Si qué eres una caperoputa golosa, acabas de vaciar las bolas de tu abuelo y aún no te satisface. Urrr?"
"Cómo sabe que vacíe las bolas de mi abuelo?"
"No fue difícil saberlo, la verga marchita estaba colgando fuera de la bragueta del pantalón."
" Entonces cuando voy a honrar mi deuda?"
"Cuando te deje donde té encontré, no quiero que me llenes la espalda de mi semen saliendo de tú culo?"
Cuando llegaron al lugar, caperoputa bajo de la espalda del señor burro, e inmediatamente fue bajo la barriga y empezó a manosear y chupar la cabeza, quería tragar pero era demasiado grande, solo succionaba alrededor.
Cuando la verga parecía un leño grueso y largo de unos ochenta centímetros, caperoputa se volteo y jugo con su culo con su mano derecha y lo dilató completamente hasta que su puño entraba fácilmente. Luego se posiciono y puso la cabeza como una flor en la entrada y meneo su trasero mientras empujaba atrás, la cabeza fue abriendo espacio y poco a poco entró, haciendo a caperoputa gritar de placer. Luego se fue empalando hasta que tenía adentro unos cuarenta centímetros. Ella gritó: "Señor burro cógeme, soy una puta sucia que le gusta tener cosas grandes en mi Cuca. Vamos cógeme!"
Señor burro empezó a bombear, al principio suavemente y luego cuando estaba muy excitada con ímpetu haciendo a caperoputa parecer una muñeca de trapo en la mano de un niño.
De repente caperoputa sintió que sus intestinos se llenaban y el miembro pulsaba dentro.
Cuando el señor burro saco su trozo de carne marchito un chorro de semen cayó al piso.
Caperoputa estaba con ojos soñadores mirando al señor burro alejarse adentro de la pradera.
Caperoputa camino hasta que estuvo cerca de las primeras casas en la aldea. Busco detrás de unas piedras un bolso de tela, del bolso saco un vestido largo de flores, se lo puso arriba del equipo que traía puesto. Luego se dirigió a la casa de la abuela.
Caperoputa tenía 20 años. En la aldea la llamaban Caperucita roja porque siempre llevaba puesto una capa roja con una caperusa que le cubría su largo cabello dorado. Solo la familia más cercana la llamaban caperoputa.
4年前