El verano (continuación 5)
Ana estaba feliz y satisfecha, estábamos en el penúltimo día, y dijo que habría que despedirse de Moha, que educada se me había vuelto la zorrona, le llame al móvil, pero alejándome de Ana le pedí que viniera, pero que, si tenía un amigo, como él, le trajera ya que sería la última noche de nuestra vacacione y quería darla una sorpresa de despedida, este pareció dudar un poco, pero dijo que podía ser posible, que lo intentaría, a Ana por supuesto no la comente nada al respecto.
Cuando llego la hora y llamaron, le pedí que fuese ella quien abriese, la sorpresa que se llevo fue mayúscula, allí estaba Moha y otro negrito que quitaba el hipo. Cuando entraron me pregunto que, si yo sabía algo, le dije que había querido darle una sorpresa, lo cual me agradeció colgándose de mi cuello y dándome un largo beso, cosa que pareció llamar la atención del amigo de Moha, al que algo le había contado este.
Ana había repetido el modelo que se puso el día anterior, pero esta vez sin nada debajo. La cena lo pasamos bien, hablamos y reímos, si Moha era hablador su amigo era muy divertido contando anécdotas que parecían chistes.
Al acabar la cena fue Moha quien en los cafés tomo la iniciativa, se veía que no quería perder el tiempo, su amigo a pesar de que algo debía saber o le había contado alucinaba en colores, sobre todo cuando pudo ver que Ana no llevaba nada debajo. Moha poniéndose de rodilla empezó a comerse a Ana y está pidiendo a su amigo se acercará le empezó hacerle una mamada, era un poco más joven que Moha y su polla no era XXXL, seria XL.
Un Moha desinhibido, que se había hecho el dueño de la situación y parecía controlar todo pidió a su amigo se sentara, dirigió a Ana para cabalgar mientras él la dilataba el ano para acabar enculandola, allí estaba Ana entre los dos negrazos que la bombeaban sincronizadamente como posesos, la situación, el momento y la facilidad pasmosa que tiene Ana para correrse la llevo rápido a su primer orgasmo, hecha un sándwich entre africanos, al rato y antes de que Ana llegase a su segundo se corrieron los dos casi a la vez, por supuesto me toco limpiar los bajos en los que no deje ni gota, desde que lo probé con Adri, se había convertido en una tradición que me entusiasmaba y la lleve a su segundo orgasmo.
La velada continua el primero en recuperar la erección, se veía que estaba super excitado y tenía ganas fue Adbu el amigo de Moha, por lo que Ana empezó a hacerle una laboriosa felación y cuando vio que se iba a correr paro y empezó con Moha mientras Adbu se comía con mucha destreza a Ana a la que hizo estallar. Moha invirtieron los papeles de la anterior vez y ahora era Ana la que cabalgaba sobre Moha y Adbu la perforaba por atrás, yo berraco perdido me estaba masturbando cuando Ana me pidió se la llevara a su boca, donde empecé a follarla. Se corrieron los tres mas a menos a la vez y yo explote en su boca, yo me sentaba en frete cuando Adbu liberaba a Ana que sentándose echo parte de mi semen lo que no había tragado que aún tenía en la boca sobre su sexo y señalando entre sus piernas por las que escurría fluidos seminales, me puso la tarea de limpiar.
Cuando nos despedimos le pedí a Moha que aceptase 500 €, no era pago de nada, era un detalle, el al principio se negaba, pero ante mi insistencia acabo aceptándolo. Nos despedimos y le dije que si venia por Valladolid, debía llamarnos, no tenía disculpa pues tenía mi móvil.
Al día siguiente de regreso, en el viaje Ana iba comentando lo mucho que había disfrutado y se la notaba excitada recordándolo, ella llevaba una falda larga ........... (continuara)
Cuando llego la hora y llamaron, le pedí que fuese ella quien abriese, la sorpresa que se llevo fue mayúscula, allí estaba Moha y otro negrito que quitaba el hipo. Cuando entraron me pregunto que, si yo sabía algo, le dije que había querido darle una sorpresa, lo cual me agradeció colgándose de mi cuello y dándome un largo beso, cosa que pareció llamar la atención del amigo de Moha, al que algo le había contado este.
Ana había repetido el modelo que se puso el día anterior, pero esta vez sin nada debajo. La cena lo pasamos bien, hablamos y reímos, si Moha era hablador su amigo era muy divertido contando anécdotas que parecían chistes.
Al acabar la cena fue Moha quien en los cafés tomo la iniciativa, se veía que no quería perder el tiempo, su amigo a pesar de que algo debía saber o le había contado alucinaba en colores, sobre todo cuando pudo ver que Ana no llevaba nada debajo. Moha poniéndose de rodilla empezó a comerse a Ana y está pidiendo a su amigo se acercará le empezó hacerle una mamada, era un poco más joven que Moha y su polla no era XXXL, seria XL.
Un Moha desinhibido, que se había hecho el dueño de la situación y parecía controlar todo pidió a su amigo se sentara, dirigió a Ana para cabalgar mientras él la dilataba el ano para acabar enculandola, allí estaba Ana entre los dos negrazos que la bombeaban sincronizadamente como posesos, la situación, el momento y la facilidad pasmosa que tiene Ana para correrse la llevo rápido a su primer orgasmo, hecha un sándwich entre africanos, al rato y antes de que Ana llegase a su segundo se corrieron los dos casi a la vez, por supuesto me toco limpiar los bajos en los que no deje ni gota, desde que lo probé con Adri, se había convertido en una tradición que me entusiasmaba y la lleve a su segundo orgasmo.
La velada continua el primero en recuperar la erección, se veía que estaba super excitado y tenía ganas fue Adbu el amigo de Moha, por lo que Ana empezó a hacerle una laboriosa felación y cuando vio que se iba a correr paro y empezó con Moha mientras Adbu se comía con mucha destreza a Ana a la que hizo estallar. Moha invirtieron los papeles de la anterior vez y ahora era Ana la que cabalgaba sobre Moha y Adbu la perforaba por atrás, yo berraco perdido me estaba masturbando cuando Ana me pidió se la llevara a su boca, donde empecé a follarla. Se corrieron los tres mas a menos a la vez y yo explote en su boca, yo me sentaba en frete cuando Adbu liberaba a Ana que sentándose echo parte de mi semen lo que no había tragado que aún tenía en la boca sobre su sexo y señalando entre sus piernas por las que escurría fluidos seminales, me puso la tarea de limpiar.
Cuando nos despedimos le pedí a Moha que aceptase 500 €, no era pago de nada, era un detalle, el al principio se negaba, pero ante mi insistencia acabo aceptándolo. Nos despedimos y le dije que si venia por Valladolid, debía llamarnos, no tenía disculpa pues tenía mi móvil.
Al día siguiente de regreso, en el viaje Ana iba comentando lo mucho que había disfrutado y se la notaba excitada recordándolo, ella llevaba una falda larga ........... (continuara)
2年前