4. Raj
Mientras decidiamos cual era el siguiente paso para convertir a Carmen en la puta que Luis quería, sin apresurarnos, no fuese a atrincherarse en una mala entendida virtud, quedamos para cenar en casa con Luis y "hacer una porno".
Pudiera ser que en la intimidad de la sala de masaje Carmen no hubiera podido contenerse, pero inducirla a ponerle los cuernos al marido en público era diferente.
Ya casi íbamos a comenzar cuando el vecino llamó a la puerta para pedir un poco de azúcar.
Mari ya me había advertido de que el vecino pakistaní le sonreía timidamente en el ascensor cuando se cruzaban y eso a ella le hacia gracia. Así que aquella noche con el vinito, la expectativa de follar con Luis y que lo íbamos a grabar cuando lo vio en la puerta de casa le invitó a pasar. Raj, que así se llama es un joven de unos veintimuchos o treintaypocos, difícil de precisar. Su piel oscura y poco vellosa contrastaba exoticamente con la blanca y peluda de Luis. Los cabrones habían empezado ya y tenían a mi mujer puesta en 4 y ensartada como un pollo al horno. Ella chupaba con vicio la negra polla de Raj mientras Luis era el dueño de su culo. A petición mía la tumbaron en la mesa bocarriba para grabar mejor. Luis cogió el camino ya conocido de su caliente coño y Mari seguía engullendo la morcilla de Raj, quien casi con timidez le rozaba tetas y pezones.
A base de pollazos Luis hacía que sus tetas bailaran como flanes coronados por sus ya tiesos pezonacos. En primer plano le sacó la polla del chocho húmedo y se la metió en el hambriento ojete. El rosa de la cabeza de la polla de Luis casaba perfectamente con el color del rico chocho de mi mujer, todo ello enmarcado en sus blancas y blandas nalgas.
Luis pidió a Raj cambiar de posición y este, obediente, se fue directo al culo abierto de Mari. Yo con la cámara iba buscando buenos ángulos y Raj me regalaba un metesaca que iba del culo al coño de Mari a la vez que le daba azotitos con el negro rabo. Aquellas pelotas oscuras y peludas me hicieron pensar en un íncubo cachondo. Mari que es una mamona furibunda se relamia chupando el siempre generoso rabo de Luis, quien le devolvía las atenciones chupandole tetas flaccidas y rigidos pezones.
Raj ya había perdido la timidez y ahora enculaba a mi señora y le metia en el chocho uno de sus consoladores favoritos. Con ambos agujeros abiertos era el momento de llenarselos de carne caliente y palpitante. Bajaron al suelo y ahora Mari tenía dos hermosos y rígidos nabos bombeando en coño y culo simultáneamente. Con la boca libre ahora ya gritaba de puro y puto placer. Me encanta ver una doble follada como esa. Luis estaba debajo de todo y su movimiento era más lento , pero el culo y las pelotas de Raj eran todo furia sobre el níveo culo de Mari que babeaba y gruñia desatada.
Yo tenía la sensación de que la polla de Raj no paraba de crecer, cada vez la veía más grande y tiesa. El tío se subió encima de Mari a la altura de las tetas y empezó a follarselas con energía. Con los dos sementales encima, estaba de lo más cachonda la muy guarra y no paraba de decirme que lo grabara todo bien, que quería verse empotrada, folladas las tetas y a Raj pajeandose y magreandole ya con vicio, los pitones oscuros y rugosos. El salidote de Raj le regaló una buena ración de lefa espesa y caliente en las tetas, cosa que a Mari la vuelve loca. Luis no se perdía detalle mientras follaba y follaba el chocho que el mismo conseguía empapar cada vez más. A mi se me pone el rabo como una barra de hierro cuando oigo el chapoteo de la polla de una cerdaco como Luis en el coño de Mari.
Ahora fue mi habitual corneador el que explotó sobre el coño de Mari, pringandole los pelos del conejo y frotando su reluciente glande por el rechoncho mollete de mi mujer. Raj hacía lo propio por las tetas y ella sentía sobre su cuerpo lubricado con pura lefa de machos en celo las dos duras pollas. Al acercarme a grabarlo, mi mujer, que no tiene límite, me agarró la polla y se puso a chuparmela. Luis había vuelto a metersela en el chocho anegado por los propios jugos de Mari y por su bestial corrida. Buen equipo hacían aquellos dos cabrones de rabo demoníaco. Mari toda empapada de lefa, sudor y jugos vaginales resoplaba como un jabalí salido y le dije allí mismo que cuando viese la grabación comprobaria lo puta que es.
Pudiera ser que en la intimidad de la sala de masaje Carmen no hubiera podido contenerse, pero inducirla a ponerle los cuernos al marido en público era diferente.
Ya casi íbamos a comenzar cuando el vecino llamó a la puerta para pedir un poco de azúcar.
Mari ya me había advertido de que el vecino pakistaní le sonreía timidamente en el ascensor cuando se cruzaban y eso a ella le hacia gracia. Así que aquella noche con el vinito, la expectativa de follar con Luis y que lo íbamos a grabar cuando lo vio en la puerta de casa le invitó a pasar. Raj, que así se llama es un joven de unos veintimuchos o treintaypocos, difícil de precisar. Su piel oscura y poco vellosa contrastaba exoticamente con la blanca y peluda de Luis. Los cabrones habían empezado ya y tenían a mi mujer puesta en 4 y ensartada como un pollo al horno. Ella chupaba con vicio la negra polla de Raj mientras Luis era el dueño de su culo. A petición mía la tumbaron en la mesa bocarriba para grabar mejor. Luis cogió el camino ya conocido de su caliente coño y Mari seguía engullendo la morcilla de Raj, quien casi con timidez le rozaba tetas y pezones.
A base de pollazos Luis hacía que sus tetas bailaran como flanes coronados por sus ya tiesos pezonacos. En primer plano le sacó la polla del chocho húmedo y se la metió en el hambriento ojete. El rosa de la cabeza de la polla de Luis casaba perfectamente con el color del rico chocho de mi mujer, todo ello enmarcado en sus blancas y blandas nalgas.
Luis pidió a Raj cambiar de posición y este, obediente, se fue directo al culo abierto de Mari. Yo con la cámara iba buscando buenos ángulos y Raj me regalaba un metesaca que iba del culo al coño de Mari a la vez que le daba azotitos con el negro rabo. Aquellas pelotas oscuras y peludas me hicieron pensar en un íncubo cachondo. Mari que es una mamona furibunda se relamia chupando el siempre generoso rabo de Luis, quien le devolvía las atenciones chupandole tetas flaccidas y rigidos pezones.
Raj ya había perdido la timidez y ahora enculaba a mi señora y le metia en el chocho uno de sus consoladores favoritos. Con ambos agujeros abiertos era el momento de llenarselos de carne caliente y palpitante. Bajaron al suelo y ahora Mari tenía dos hermosos y rígidos nabos bombeando en coño y culo simultáneamente. Con la boca libre ahora ya gritaba de puro y puto placer. Me encanta ver una doble follada como esa. Luis estaba debajo de todo y su movimiento era más lento , pero el culo y las pelotas de Raj eran todo furia sobre el níveo culo de Mari que babeaba y gruñia desatada.
Yo tenía la sensación de que la polla de Raj no paraba de crecer, cada vez la veía más grande y tiesa. El tío se subió encima de Mari a la altura de las tetas y empezó a follarselas con energía. Con los dos sementales encima, estaba de lo más cachonda la muy guarra y no paraba de decirme que lo grabara todo bien, que quería verse empotrada, folladas las tetas y a Raj pajeandose y magreandole ya con vicio, los pitones oscuros y rugosos. El salidote de Raj le regaló una buena ración de lefa espesa y caliente en las tetas, cosa que a Mari la vuelve loca. Luis no se perdía detalle mientras follaba y follaba el chocho que el mismo conseguía empapar cada vez más. A mi se me pone el rabo como una barra de hierro cuando oigo el chapoteo de la polla de una cerdaco como Luis en el coño de Mari.
Ahora fue mi habitual corneador el que explotó sobre el coño de Mari, pringandole los pelos del conejo y frotando su reluciente glande por el rechoncho mollete de mi mujer. Raj hacía lo propio por las tetas y ella sentía sobre su cuerpo lubricado con pura lefa de machos en celo las dos duras pollas. Al acercarme a grabarlo, mi mujer, que no tiene límite, me agarró la polla y se puso a chuparmela. Luis había vuelto a metersela en el chocho anegado por los propios jugos de Mari y por su bestial corrida. Buen equipo hacían aquellos dos cabrones de rabo demoníaco. Mari toda empapada de lefa, sudor y jugos vaginales resoplaba como un jabalí salido y le dije allí mismo que cuando viese la grabación comprobaria lo puta que es.
2年前