Parte 2
El hijo de la vecina nunca dejó de espiarme. Y yo nunca dejé de simular que no me daba cuenta, y lo seguía provocando. Muchas veces me pregunté qué pasaría si se animara, en algún momento, a acercarse a mi. Ayer lo supe.
Estaba tomando sol y me di cuenta de su presencia. Me quité el top y me empecé a pasar bronceador, muy despacio, como siempre. Pensaba que iba a ser otro día más de juegos indirectos, pero pasó algo: se acercó un poco, con la excusa de tender una camiseta. Lo miré, y él desvió la mirada. Estaba ruborizado y nervioso. Lo llamé. Le pedí por favor que me pase bloqueador en la espalda. Sus manitas temblaban. Su respiración se entrecortaba. Giré mi cabeza y lo miré. Miré su pantaloncito corto y tenía una erección. Extendí mi mano y lo toqué. Su verga estaba durísima. Él gimió. Bajé su pantalón y su venoso miembro estaba húmedo. Le corrí el prepucio, y empecé a lamer su glande. Le empezaron a temblar las piernas. Su respiración se agitó más y más. Me metí toda su verga en la boca. Y él soltó un enorme arroyo de semen en mi garganta. Sus piernas se le vencieron. El gemido que dió sacudió la terraza. Lo miré a los ojos y le dije: Te espero mañana.
Estaba tomando sol y me di cuenta de su presencia. Me quité el top y me empecé a pasar bronceador, muy despacio, como siempre. Pensaba que iba a ser otro día más de juegos indirectos, pero pasó algo: se acercó un poco, con la excusa de tender una camiseta. Lo miré, y él desvió la mirada. Estaba ruborizado y nervioso. Lo llamé. Le pedí por favor que me pase bloqueador en la espalda. Sus manitas temblaban. Su respiración se entrecortaba. Giré mi cabeza y lo miré. Miré su pantaloncito corto y tenía una erección. Extendí mi mano y lo toqué. Su verga estaba durísima. Él gimió. Bajé su pantalón y su venoso miembro estaba húmedo. Le corrí el prepucio, y empecé a lamer su glande. Le empezaron a temblar las piernas. Su respiración se agitó más y más. Me metí toda su verga en la boca. Y él soltó un enorme arroyo de semen en mi garganta. Sus piernas se le vencieron. El gemido que dió sacudió la terraza. Lo miré a los ojos y le dije: Te espero mañana.
4ヶ月前