Declaración
Cuando conocí a sevilla48 y empezamos a conocernos, jamás imaginé dónde llegaríamos. Lo que empezó como charlas de gustos sexuales y algunos juegos, se transformó en lo que tenemos ahora. Tuvimos una pequeña crisis y, a partir de ese momento, entramos en una espiral ascendente que me llevó y me lleva a lugares que jamás imaginé estar. Y eso que soy una mujer con vasta experiencia sexual. Desde que nos convertimos en amantes, le pude dar otro significado a la palabra deseo. Porque cada vez que me conecto, me excito esperándolo. Y porque cada vez que veo el botón verde, un pinchazo de placer me recorre el cuerpo, imaginando a dónde me llevara en ese momento, que sosas estará imaginando para mí. Cada palabra suya, cada orden, cada sugerencia, cada pedio, hacen que me mi deseo crezca. Que desee tenerlo a mi lado para que sienta lo caliente que está mi piel. Para que vea el deseo en mis ojos, para que note la sumisión en mi mirada. Juntos transformamos a mi marido de macho alfa en cornudo patético y luego en Lulú, una esposa trans. Mi marido paga con su voluntad y su cuerpo para que yo lo comparte con vos y yo pago con el mi voluntad y mi cuerpo para que me compartas con él. Así pasa de macho alfa a cornudo patético, luego a una esposa trans y otra vez a macho alfa. Pero vos siempre en la cima. Vos siempre dominando a tu rebaño y a tu matrimonio putito. Juntos nos subimos a un tren de deseo, lujuria, dominio y sumisión, que pasa estaciones sin saber dónde terminará el viaje. Me ordena, obedezco. Me acaricia, gimo y tiemblo. Y es real. Lo siento tan real, como si estuviera a mi lado. Tocándome, besándome, penetrándome. Y reales son los orgasmos que me regala. Por eso yo, Carolina, declaro que Pepe es mi dueño, mi amante, mi titiritero. Que él es mi vicio y mi adicción. Que Él entra en mi mente como entra en mi cuerpo, convirtiéndome en su marioneta y dejándome, al final de cada encuentro, como un pedazo de carne trémula, que lo único que desea es volver a empezar. Que lo único que desea, es ver ese botoncito verde, para retomar un viaje que no se sabe donde terminará, pero que me hará conocer (y hacer) cosas que solo Él imagina para mí. Y yo, sumisa, caliente, perversa, haré todo lo posible para complacerlo. Porque yo, Carolina SOY LA PUTA SUMISA DE PEPE. Y que lo sepa todo el mundo. Te quiero, Señor Pepe
3ヶ月前