Recuerdo Olvidado
Miraba a través de la ventana de un desvencijado hotelucho de una ciudad perdida en luces de neón. Una voluta de humo subía lentamente desde mi cigarrillo, mientras mi mirada se perdía en la inmensidad de avenidas y calles de la ciudad. Di una fumada a mi cigarro, sin prisa, tratando de saborear el gusto a tabaco que salía del filtro; me gustaba saborear un buen cigarro lentamente; a veces, mientras me encontraba meditando, una fumada me despejaba la mente. La noche era calurosa, el clima agobiaba, y yo no podía estar acostado, sentía las sabanas pegadas a la piel y me incomodaba. Encendí la televisión y transmitían una vieja película de detectives de los años 50’s; siempre he disfrutado una buena película en blanco y negro, pero esta vez me sentía fuera de lugar, como si no encajara en ese lugar, en ese momento; camine alrededor de la habitación por unos minutos antes de decidirme a ir a la ventana.
Podía oír el llanto de las sirenas de la policía o ambulancias a lo lejos, rompiendo el ruido habitual; la habitación se iluminaba a intervalos con la luz del anuncio del hotel, dándole un ambiente surreal y patético; hasta ese momento me percate del decorado de la habitación, lúgubre, sobrio; no entendí como algunos podían tener un tiempo de romance en un lugar así. Me perdí en su inmensidad y en su vacío; en lo vacuo que era el amor en esa situación, todo lucia inane y vano. Me trajo a la realidad otro llanto no lejos de ahí, y las luces bicolor de la policía entró furtiva a la habitación; pasaron raudos bajo mi ventana, al tiempo que recibían improperios de una mariposa nocturna que buscaba cliente; la vi caminando, alejándose sobre la avenida, con la ropa muy pegada y provocativa, contoneándose y tratando de atraer las miradas; tarareaba una canción de moda de manera muy ostentosa, muchos la voltearon a ver y ella les mandaba besos de acera a acera. Se oyeron algunos silbidos de admiración y solo lograron acentuar el contoneo. Toda la situación pasaba de risible a ridícula rápidamente, no pude reprimir una sonrisa de ironía.
El cuarto se iluminaba tenuemente con la luz del televisor, el sonido estaba bajo pero oía perfectamente lo que pasaba; el personaje principal empezaba a hacer las pesquisas para atrapar al malo; aun así no atrajo mi atención, seguí viendo a través de la ventana; pensando y analizando el momento que tenía delante de mí, de pensar el que me había llevado a ese lugar y tiempo.
Oí un ronquido que salía de la cama y entonces recordé que no estaba solo; la vi acostada sobre las sabanas y cobijas, el calor la había hecho destaparse y estaba completamente desnuda a mi vista; vi su piel que brillaba con la luz del televisor; tersa y bronceada, perfecta desde cualquier ángulo; estaba dormida recargada sobre su lado derecho y podía ver su respiración tranquila, su pecho perfecto subía y bajaba al ritmo de su respirar; la contemple por unos minutos, en silencio, no supe por cuánto tiempo; la vi estirarse, desperezarse, tensando cada musculo de su cuerpo. Encendí otro cigarro, para seguir disfrutando el espectáculo; recorrí toda su anatomía con la mirada grabando en mi memoria cada parte de su piel. Los estiramientos se repitieron y yo seguí contemplando embellecido; era un movimiento hipnótico, ver la manera de que ella se movía y gemía; desde la ventana la miraba casi sin respirar, recordando los momentos vividos unas horas antes.
Ella se levanto al sanitario sin voltear a verme; caminaba erguida y segura; su pelo largo se agito al volver la cabeza, en un momento que quedo atrapado en mi mente.
Le vi entrar en el baño dejar la puerta entreabierta; empezó a *****ar, los ruidos salían de manera clara, la oí repetirlo un par de veces y después todo quedo en silencio; sonó el correr del agua y ella apareció unos instantes después; tratando de aparentar una seguridad que estaba lejos de sentir. Tardó en acostumbrarse a la poca luz que emanaba del televisor, al verme dé pie cerca de la ventana, me sonrió y trato de llegar hasta a mí, se tambaleaba por el alcohol y lo adormilada que estaba; su sonrisa parecía una mueca más que un gesto de felicidad; se contoneaba de manera burda al caminar, tratando de parecer sexy y seductora; la mire sin apartar mis ojos de su mirada, en su mirar leí que pensaba que la seducción estaba funcionando.
Al llegar a donde yo estaba, tomo el cigarro de entre mis dedos, lo acerco a sus labios y le dio una larga chupada, aspirando el humo lentamente; sus ojos taladraban los míos, como queriendo averiguar lo que pensaba; dejo salir el humo poco a poco , el aire que entraba por la ventana lo movía lentamente y subía al techo de manera cansina; al terminar de exhalar acerco sus labios a los míos en un intento de besarme pero, al sentir su aliento, educadamente me aparte y le bese la frente; ella continuo en su afán juntando su cuerpo contra el mío, pude sentir su calor en mi piel, mi reacción fue separarme un poco para hacer espacio entre los 2; seguí viendo a través de la ventana la vida que corría a mis pies.
Ella empezó a atisbar fuera de la habitación, oyendo la ciudad y buscando lo que mis ojos veían. El aroma de su pelo llego a mi nariz, tabaco y alcohol se fundían con sudor y noche de sueño; la calle reclamaba mi atención, los autos y los sonidos de la noche me atrapaban en ese momento.
Ella puso su rostro frente a mí, y tomándome delicadamente el rostro con sus manos, me dio un beso. Sentí todo el sabor que emanaba de su aliento; de whisky, de sueño, de cigarro barato, de pasión desenfrenada; aun así tuve la entereza de mantenerme ecuánime y tranquilamente me pregunto si algo pasaba, si había algo en que ella podía ayudar.
La abracé con toda la ternura de la que fui capaz y susurré que todo estaba bien; insistió en saber y se acurruco en mis brazos como un pequeño gato en el regazo de su dueño. Empecé a decirle que, por mi profesión, había tenido la oportunidad de estar en los mas lúgubres lugares de la gran ciudad; había visto la ****** reflejada en el rostro de un ******* convicto; había sentido el dolor de una persona al perder un ser querido; había rebuscado en el dolor ajeno buscando una primera nota; había hurgado en el pasado obscuro de alguien para destruir una vida de éxito; había sobornado y corrompido para obtener lo que necesitaba; había mentido para tener lo que buscaba y todo eso había logrado hacerme fuerte y hacerme olvidar sentimientos que no permitirían, en algún momento, hacer mi trabajo de manera racional y fría; pero que hoy al verla a ella en esa habitación, había logrado despertar un sentimiento que consideraba olvidado y ****** en mi mente y corazón; algo que ahora pugnaba por salir, pero que yo conscientemente no dejaba salir.
Ella rodeo mi cuello con sus brazos, acercando su boca a mi boca, murmurando que era lo que ella había provocado salir de mi corazón. La mire directamente en los ojos y le conteste:
ASCO
Ni siquiera el sonido de la puerta al cerrarse me movió de mi contemplación por la ventana….
11年前