Un dia radiante de primavera
Un día radiante de primavera, cuando el sol esta alto y aun no quema pero con una agrádale temperatura, que nos permite dejar atrás los abrigos y chaquetas, decidí dar un paseo por la bella ciudad de Palma, en la cual me encontraba por motivos de trabajo, entre en un bar en la zona comercial me senté en la terraza para disfrutar de la buena tarde.
Estaba feliz la mañana de trabajo había resultado excelente lo que me dejaba un respiro para disfrutar de la tarde.
Pedí un café al camarero que se acercó, mientras lo saboreaba disfrutaba del buen tiempo y de las vistas, a lo lejos veía la magnífica catedral y sus aledaños el trasiego de los viandantes, afanados en sus compras, de las bellas mujeres que por allí transitaban de sus ligeras vestimentas adecuadas al calor de la tarde.
Estaba feliz, alegre muy alegre, todo el mundo debería de vez en cuando disfrutar de la tranquilidad, de olvidar sus obligaciones de poder pensar sin lo pesado de las tareas domésticas y laborales.
Saboreaba mi café, disfrutando de las vistas cuando a lo lejos veo un grupo de mujeres que salen de una tienda una lencería creo que es, y se dirigen hacia el bar todas muy lindas con sus minifaldas sus altos tacones, pero fije mi vista en una preciosa morena que andaba un poco rezagada, su pelo largo caía sobre sus hombros, unas gafas de sol escondían sus ojos que adornaban una carita de ángel. Unas preciosas piernas bien torneadas, en lo alto de sus tacones, un top dejaba entrever su barriguita adornada por un bonito tatuaje, unos pechos firmes y redondos, que bonita es pensé.
Se sentaron en un velador en frente de mí, sus risas mientras charlaban alegraron aún más mi tarde. Mi vista no podía apartarse de mi morena su cuerpo sensual sus preciosos muslos, estaba hipnotizado.
Cuando se quitó sus gafas de sol puede ver sus bonitos ojos y me di cuenta de que de vez en cuando fugazmente miraba en mi dirección y como yo no le quitaba ojo la vi sonrojarse y agachar la mirada, es preciosa un cuerpo de infarto sensual por donde la mires me tenía loco.
A un momento dado nuestras miradas se cruzaron y esta vez no se apartaron me sonrió, me pareció más bella aun con esa sonrisa en sus labios, Patricia atiende le dijo una de las amigas y algo le dijo que no pude captar volví a mis contemplaciones y aparte la vista de Patricia
Dios hasta el nombre lo tiene bonito pensé.
Al rato me levante y me aleje de aquella terraza no sin al pasar cerca de ella me di cuenta que me seguía con la mirada una última sonrisa y nos perdimos de vista.
Seguí con mi paseo un buen rato hasta que decidí volver a mi hotel y como no el camino de vuelta me trajo de nuevo delante de ese local ocupado por una lencería, unos bellos maniquíes lucían prendas femeninas sofisticadas y de bellos encajes, al través del escaparate vi que Patricia estaba sola en el mostrador de la tienda, me arme de valor y entre.
Me dirigí hacia ella, en cuanto me vio una prudente sonrisa ilumino su bonita cara, buenas tardes caballero que desea me pregunto. Un montón de imágenes pasaron por mi cabeza y pensé pobrecita si supiera leer las mentes me tiraría algo a la cabeza. El olor de su perfume es embriagador que me gusta ese perfume intenso que se queda en tu olfato mucho después de dejar de olerlo.
Me invente que quería regalarle un conjunto sexy a mi mujer y que quería que me aconsejara, me mostro muchos modelos de sujetadores hasta que fije mi elección en uno echo de unos bonitos encajes casi transparentes, le indique que este me gustaba pero que hubiese preferido verlos puesto para realmente apreciar su hechura, casualmente me respondió llevo los mismos puesto si quiere le puedo mostrar cómo quedan. A lo que conteste que estaría encantado me imagino que se habría dado cuenta que a mi vista le costaba apartarse de sus lindos pechos, de su canalillo que se dejaba entrever por el escote de su top. Yo había notado que sus mejillas se sonrojaban que su respiración era más intensa que sus manos temblaban. Creo que se estaba excitando.
Algunos roces de nuestras manos mientras me enseñaba el género me habían puesto desenfrenado sentía una excitación tremenda me daba miedo de que notara mi pene alegre en mi bóxer con mis vaqueros ceñidos, me pidió que la siguiera a una habitación apartada me dijo no es plan que le enseñe el sujetador en el local con los clientes y el resto del personal.
La seguí entramos en la habitación en un espejo frente a ella vi como alzaba los brazos y se quitaba el top volviéndose hacia mi pude ver sus deliciosos pechos apenas tapados por el fino encaje su profundo canalillo sus arrogantes pezones que apuntaban a mis ojos, con una sonrisa en la boca, con sus mejillas sonrojadas me pregunto qué tal lo ve? Creo que mi cara no dejaba dudas de cómo lo veía, Jajaja veo que le gustan, ya no sabía si lo decía por sus pechos o por el sujetador esta ves fui yo quien se sonrojo, jajaja le conteste con una carcajada veo que te das cuenta delo tanto que me gusta, el tamaño de mi pene en mi pantalón no dejaba dudas al respecto.
Se me acerco y me pidió que tocara la prenda para sentir lo fina que es la tela, pude sentir la suavidad del encaje y el calor de sus pechos el marcado de sus preciosos pezones y de sus bonitas aureolas.
Mi polla que tenía vida propia reventaba mi bragueta mientras yo acariciaba sus pechos a través del encaje ella acerco sus manos a mi bragueta y me dijo veo muy bien que te gusta la prenda a lo cual conteste y lo que casi esconde me gusta más.
Bajo la cremallera de mi pantalón y metió una mano dentro, acariciando mi pene que ya reventaba de deseos termino de desabrochar mis pantalones que cayeron hasta mis rodillas y mi bóxer siguió el mismo camino, yo también le había quitado el sujetador y liberado unos preciosos pechos redondos y erguidos que no necesitaban ninguna sujeción para casi tocar el cielo sus pezones duros y suaves bajo mis manos.
Se arrodillo ante mí y sin mediar palabra agarrando mi pene en sus delicadas manos se lo llevo a la boca besando mi glande con sus cálidos labios, saboreándolo con su suave lengua acariciando mis huevos con la otra mano. Yo tampoco dije nada por temor a deshacer el encanto de tan sensual situación.
Lo metió entero en su boca pude sentir el calor de su saliva la suavidad de su lengua era un sueño del que no quería despertar un sueño hecho realidad.
Mi estado de excitación era tan grande que no tarde en correrme en su preciosa boca, perdón le dije, levanto la mirada y mirándome fijamente a los ojos se tragó mi lefa que llenaba su boca relamió lo que quedaba colgando de mi glande y dijo que rica que caliente que buena corrida. Mi pene seguía erecto y mis deseos seguían intactos la ayude a levantarse la acinture con mis brazos y la bese profundamente acaricie todo su precioso cuerpo mientras la desnudaba esa bonita barriguita con su tatoo esas caderas de infarto, me vuelve loco es perfecta por donde la mires. La senté en una mesa y esta vez fui yo quien se arrodillo delante de tal monumento aparte sus fuertes muslos y el tanguita que escondía su abultado monte de venus, y apareció una preciosa rajita húmeda caliente unos labios perfectos un clítoris erguido y ofrecido a mi cálida lengua y a mis labios carnosos, bese repetidas veces su cálido clítoris mi lengua no tardo en abrirse camino entre sus rosados labios internos el olor, el sabor el calor de su rajita volverían loco a cualquiera. Lamí esa rajita succione ese clítoris intensamente hasta que su espalda se tensó, su respiración se detuvo escuche unos gemidos del intenso placer que la invadía sus manos apretaron mi cabeza entre sus muslos y un orgasmo intenso sacudió su cuerpo de unos fuertes espasmos mi lengua no paraba de lamerla de chuparla me gustaba oír esos gemidos ese me corro que grito dulce música a mis oídos.
De pronto aparto mi cabeza de su entrepiernas apoyo sus manos en la mesa y como una súplica me pidió, “follame quiero sentir tu hermosa verga penetrarme, quiero sentirla hundirse en lo más profundo de mi vagina”. apoyada en la mesa su hermoso culo redondo precioso expuesto a mi mirado y peores pensamientos de nuevo aparte ese tanguita para dejar su vulva a la vista mojada y bien lubricada mi pene sin esfuerzo entro entero en su cálida vagina sentís sus nalgas contra mi barriga eran firmes duras como una piedra pero suaves como la seda.
Empecé a follarla despacito al principio para sentir bien como esa vagina masajeaba mi pene, podía sentir el calor y la humedad cada vez más intensos sentía como mi cuerpo y su cuerpo entraban en perfecta harmonía el ritmos de nuestras respiraciones se acoplaron, nuestros gemidos concordancia , poco a poco el ritmo de mis embestidas se aceleró escuchaba mi vientre golpear su culo se la metía bien a fondo me gritaba follame taládrame con tu verga quiero correrme como una perra lo que me volvía loco escuchar acelere el ritmo la follaba sin piedad hasta que su columna se arqueo su respiración ceso y su garganta soltó un gemido largo e intenso que me hizo a mí también arquear mi espalda y unirme al delicioso e intenso orgasmo que ella disfrutaba cuando ya no pude más de empotrarla contra la mesa saque mi pene de su preciosa funda y me corrí entres sus muslos, sobre su lindo culo y su bonita espalda vacié mi lefa hasta quedarme seco y allí permanecimos un largo periodo exhaustos y satisfechos del dulce momento que acabábamos de vivir.
Recompusimos nuestra apariencia y salimos de la habitación nos dirigimos al mostrador una sonrisa cómplice en los labios, me envolvió las prendas y terminamos nuestra operación comercial. En la mesa deje caer una tarjeta de mi hotel en la cual escribí mi número de teléfono después de despedirnos educadamente seguí mi camino con una sonrisa imborrable en mi cara esperando que fuese la hora de cierre de los negocios para recibir esa esperada llamada. No hubo fallo el teléfono sonó y nos reunimos para cenar le demás creo que os lo contare otro día
Estaba feliz la mañana de trabajo había resultado excelente lo que me dejaba un respiro para disfrutar de la tarde.
Pedí un café al camarero que se acercó, mientras lo saboreaba disfrutaba del buen tiempo y de las vistas, a lo lejos veía la magnífica catedral y sus aledaños el trasiego de los viandantes, afanados en sus compras, de las bellas mujeres que por allí transitaban de sus ligeras vestimentas adecuadas al calor de la tarde.
Estaba feliz, alegre muy alegre, todo el mundo debería de vez en cuando disfrutar de la tranquilidad, de olvidar sus obligaciones de poder pensar sin lo pesado de las tareas domésticas y laborales.
Saboreaba mi café, disfrutando de las vistas cuando a lo lejos veo un grupo de mujeres que salen de una tienda una lencería creo que es, y se dirigen hacia el bar todas muy lindas con sus minifaldas sus altos tacones, pero fije mi vista en una preciosa morena que andaba un poco rezagada, su pelo largo caía sobre sus hombros, unas gafas de sol escondían sus ojos que adornaban una carita de ángel. Unas preciosas piernas bien torneadas, en lo alto de sus tacones, un top dejaba entrever su barriguita adornada por un bonito tatuaje, unos pechos firmes y redondos, que bonita es pensé.
Se sentaron en un velador en frente de mí, sus risas mientras charlaban alegraron aún más mi tarde. Mi vista no podía apartarse de mi morena su cuerpo sensual sus preciosos muslos, estaba hipnotizado.
Cuando se quitó sus gafas de sol puede ver sus bonitos ojos y me di cuenta de que de vez en cuando fugazmente miraba en mi dirección y como yo no le quitaba ojo la vi sonrojarse y agachar la mirada, es preciosa un cuerpo de infarto sensual por donde la mires me tenía loco.
A un momento dado nuestras miradas se cruzaron y esta vez no se apartaron me sonrió, me pareció más bella aun con esa sonrisa en sus labios, Patricia atiende le dijo una de las amigas y algo le dijo que no pude captar volví a mis contemplaciones y aparte la vista de Patricia
Dios hasta el nombre lo tiene bonito pensé.
Al rato me levante y me aleje de aquella terraza no sin al pasar cerca de ella me di cuenta que me seguía con la mirada una última sonrisa y nos perdimos de vista.
Seguí con mi paseo un buen rato hasta que decidí volver a mi hotel y como no el camino de vuelta me trajo de nuevo delante de ese local ocupado por una lencería, unos bellos maniquíes lucían prendas femeninas sofisticadas y de bellos encajes, al través del escaparate vi que Patricia estaba sola en el mostrador de la tienda, me arme de valor y entre.
Me dirigí hacia ella, en cuanto me vio una prudente sonrisa ilumino su bonita cara, buenas tardes caballero que desea me pregunto. Un montón de imágenes pasaron por mi cabeza y pensé pobrecita si supiera leer las mentes me tiraría algo a la cabeza. El olor de su perfume es embriagador que me gusta ese perfume intenso que se queda en tu olfato mucho después de dejar de olerlo.
Me invente que quería regalarle un conjunto sexy a mi mujer y que quería que me aconsejara, me mostro muchos modelos de sujetadores hasta que fije mi elección en uno echo de unos bonitos encajes casi transparentes, le indique que este me gustaba pero que hubiese preferido verlos puesto para realmente apreciar su hechura, casualmente me respondió llevo los mismos puesto si quiere le puedo mostrar cómo quedan. A lo que conteste que estaría encantado me imagino que se habría dado cuenta que a mi vista le costaba apartarse de sus lindos pechos, de su canalillo que se dejaba entrever por el escote de su top. Yo había notado que sus mejillas se sonrojaban que su respiración era más intensa que sus manos temblaban. Creo que se estaba excitando.
Algunos roces de nuestras manos mientras me enseñaba el género me habían puesto desenfrenado sentía una excitación tremenda me daba miedo de que notara mi pene alegre en mi bóxer con mis vaqueros ceñidos, me pidió que la siguiera a una habitación apartada me dijo no es plan que le enseñe el sujetador en el local con los clientes y el resto del personal.
La seguí entramos en la habitación en un espejo frente a ella vi como alzaba los brazos y se quitaba el top volviéndose hacia mi pude ver sus deliciosos pechos apenas tapados por el fino encaje su profundo canalillo sus arrogantes pezones que apuntaban a mis ojos, con una sonrisa en la boca, con sus mejillas sonrojadas me pregunto qué tal lo ve? Creo que mi cara no dejaba dudas de cómo lo veía, Jajaja veo que le gustan, ya no sabía si lo decía por sus pechos o por el sujetador esta ves fui yo quien se sonrojo, jajaja le conteste con una carcajada veo que te das cuenta delo tanto que me gusta, el tamaño de mi pene en mi pantalón no dejaba dudas al respecto.
Se me acerco y me pidió que tocara la prenda para sentir lo fina que es la tela, pude sentir la suavidad del encaje y el calor de sus pechos el marcado de sus preciosos pezones y de sus bonitas aureolas.
Mi polla que tenía vida propia reventaba mi bragueta mientras yo acariciaba sus pechos a través del encaje ella acerco sus manos a mi bragueta y me dijo veo muy bien que te gusta la prenda a lo cual conteste y lo que casi esconde me gusta más.
Bajo la cremallera de mi pantalón y metió una mano dentro, acariciando mi pene que ya reventaba de deseos termino de desabrochar mis pantalones que cayeron hasta mis rodillas y mi bóxer siguió el mismo camino, yo también le había quitado el sujetador y liberado unos preciosos pechos redondos y erguidos que no necesitaban ninguna sujeción para casi tocar el cielo sus pezones duros y suaves bajo mis manos.
Se arrodillo ante mí y sin mediar palabra agarrando mi pene en sus delicadas manos se lo llevo a la boca besando mi glande con sus cálidos labios, saboreándolo con su suave lengua acariciando mis huevos con la otra mano. Yo tampoco dije nada por temor a deshacer el encanto de tan sensual situación.
Lo metió entero en su boca pude sentir el calor de su saliva la suavidad de su lengua era un sueño del que no quería despertar un sueño hecho realidad.
Mi estado de excitación era tan grande que no tarde en correrme en su preciosa boca, perdón le dije, levanto la mirada y mirándome fijamente a los ojos se tragó mi lefa que llenaba su boca relamió lo que quedaba colgando de mi glande y dijo que rica que caliente que buena corrida. Mi pene seguía erecto y mis deseos seguían intactos la ayude a levantarse la acinture con mis brazos y la bese profundamente acaricie todo su precioso cuerpo mientras la desnudaba esa bonita barriguita con su tatoo esas caderas de infarto, me vuelve loco es perfecta por donde la mires. La senté en una mesa y esta vez fui yo quien se arrodillo delante de tal monumento aparte sus fuertes muslos y el tanguita que escondía su abultado monte de venus, y apareció una preciosa rajita húmeda caliente unos labios perfectos un clítoris erguido y ofrecido a mi cálida lengua y a mis labios carnosos, bese repetidas veces su cálido clítoris mi lengua no tardo en abrirse camino entre sus rosados labios internos el olor, el sabor el calor de su rajita volverían loco a cualquiera. Lamí esa rajita succione ese clítoris intensamente hasta que su espalda se tensó, su respiración se detuvo escuche unos gemidos del intenso placer que la invadía sus manos apretaron mi cabeza entre sus muslos y un orgasmo intenso sacudió su cuerpo de unos fuertes espasmos mi lengua no paraba de lamerla de chuparla me gustaba oír esos gemidos ese me corro que grito dulce música a mis oídos.
De pronto aparto mi cabeza de su entrepiernas apoyo sus manos en la mesa y como una súplica me pidió, “follame quiero sentir tu hermosa verga penetrarme, quiero sentirla hundirse en lo más profundo de mi vagina”. apoyada en la mesa su hermoso culo redondo precioso expuesto a mi mirado y peores pensamientos de nuevo aparte ese tanguita para dejar su vulva a la vista mojada y bien lubricada mi pene sin esfuerzo entro entero en su cálida vagina sentís sus nalgas contra mi barriga eran firmes duras como una piedra pero suaves como la seda.
Empecé a follarla despacito al principio para sentir bien como esa vagina masajeaba mi pene, podía sentir el calor y la humedad cada vez más intensos sentía como mi cuerpo y su cuerpo entraban en perfecta harmonía el ritmos de nuestras respiraciones se acoplaron, nuestros gemidos concordancia , poco a poco el ritmo de mis embestidas se aceleró escuchaba mi vientre golpear su culo se la metía bien a fondo me gritaba follame taládrame con tu verga quiero correrme como una perra lo que me volvía loco escuchar acelere el ritmo la follaba sin piedad hasta que su columna se arqueo su respiración ceso y su garganta soltó un gemido largo e intenso que me hizo a mí también arquear mi espalda y unirme al delicioso e intenso orgasmo que ella disfrutaba cuando ya no pude más de empotrarla contra la mesa saque mi pene de su preciosa funda y me corrí entres sus muslos, sobre su lindo culo y su bonita espalda vacié mi lefa hasta quedarme seco y allí permanecimos un largo periodo exhaustos y satisfechos del dulce momento que acabábamos de vivir.
Recompusimos nuestra apariencia y salimos de la habitación nos dirigimos al mostrador una sonrisa cómplice en los labios, me envolvió las prendas y terminamos nuestra operación comercial. En la mesa deje caer una tarjeta de mi hotel en la cual escribí mi número de teléfono después de despedirnos educadamente seguí mi camino con una sonrisa imborrable en mi cara esperando que fuese la hora de cierre de los negocios para recibir esa esperada llamada. No hubo fallo el teléfono sonó y nos reunimos para cenar le demás creo que os lo contare otro día
10年前