Mi esposa en su primera cita con un amigo
Hacía mucho que habíamos estado hablando sobre mi fantasía de que me pusiera el cuerno con alguien, lo intentamos una ocasión, no funcionó, no le agradó la persona al entrevistarnos con él, y no se llevó a cabo, así pasaron los días, los meses, los años. Y seguía insistiéndole que lo hiciera con quien ella quisiera ya que la vez anterior que yo había buscado el contacto no le había agradado la persona, así estuvimos un buen rato.
Ella comenzó a asistir a un gimnasio donde le dan zumba y esas cosas, eso le ayudó a abrir un poco más la forma de pensar, hasta que un día, sin que se lo preguntara y le siguiera insistiendo, me comentó que entre el grupo de amigas que ya tenía, había comenzado a ir un chavo, al cual no se le hacía indiferente, siempre echándole flores, que qué guapa, en fin piropos y cosas así, se le acercaba, le hacía roces, para esto me platicaba que mi corneador, le gustaba usar licras tipo ciclista, y le encantaba cuando antes de iniciar las sesiones, él se ofrecía a levantarla por detrás con los brazos cruzados, apretarla levantándola, y es cuando sentía en sus nalgas su pene, a través de la licra y que ella sentía que lo tenía enorme, y en fin, me emocionaba cada que llegaba por las noches y me comentaba lo sucedido en el día en el gimnasio.
Un día, organizaron una fiesta en un salón y las habían invitado a ella y sus amigos, desde luego que se apuntó el galán, ese día y hasta antes de irse a la fiesta me preguntaba y me preguntaba si estaba seguro que ella lo hiciera, a lo que le respondí que sí, y como ya en ocasiones pasadas lo habíamos intentado sin éxito, llegué a pensar que no lo haría como en otras ocasiones. Antes de que se fuera la llevé a comprarle un pantalón de los de corte colombiano que le llaman, que como ella tiene unas nalgas muy ricas y paraditas, y una blusa semitransparente y una minitanga, se veía ufff, le dije que me llamara cuando estuviera con él, pues me excitaría demasiado oírla cuando él se la estuviera cogiendo, y que me trajera el condón que él hubiera utilizado, ella me dijo que sí.
Por fin se fue, a eso de las nueve de la noche, así pasaron las diez, las once, las doce, la una, las dos, estuve a punto de llamarla pero me contuve, excitadísimo por no saber nada de ella; hasta que en punto a las tres de la mañana oí un taxi y cómo se abría el portón de la casa, de inmediato salí, traía unas cosas de plástico que habían regalado en la fiesta y venía medio ebria, sino es que ebria, y le pregunté que cómo le había ido, a lo que me contestó: vengo muy excitada, me cogió, la tiene enorme, me dijo, metiendo la mano en su bolso, sacó el condón amarrado lleno de semen, y me lo aventó a la cara, de inmediato, la metí en la parte trasera de la camioneta que estaba estacionada en la entrada a nuestra casa, le quité el pantalón, la blusa, en fin la desnudé, me acerqué a su clítoris, me llegó el olor a condón, y la traía abierta aún, dilatada de la cogida que le había pegado mi corneador, se la mamé y cuando la penetré, mi pene bailaba en su vagina ya que se ve que mi corneador la tiene enorme pues se la dejó bien dilatada. Me vine casi de inmediato, me la llevé a la recámara y me la cogí hasta que amaneció como dos veces más, estaba excitadísimo, pues esto fue lo que me comentó de cómo se habían dado las cosas:
Llegaron a la fiesta, él pasó por todas al gimnasio para llegar juntos, ellas iban solas y sólo él, era el único varón, comenzó la fiesta, ella para darse valor comenzó a tomarse unos tragos, él aprovechaba cuando la sacaba a bailar para hablarle al oído, al bailar pegados, le rozaba su pene, le decía que se veía bien buena con ese pantalón, en fin cosas así, en una de esas que se pararon a bailar todas sus amigas y se quedó con él solamente en la mesa, él le propuso que nunca se podía hablar estando todo mundo ahí, que la invitaba a un lugar más discreto para charlar, a lo cual ella aceptó dando casi la una de la mañana.
Cuando sus amigas regresaron a la mesa, ella alegó que se tenía que retirar puesto que ya era tarde, a lo que él en la plática le dijo a todas que también haría lo mismo, por lo cual se ofreció a darles un raid, pero ninguna otra quiso irse.
La subió a su vehículo y comenzó el firteo, diciéndole que siempre le ha gustado, que está muy buena. Llegando así a las puertas de un motel, a lo que ella fingiendo le preguntó, y aquí vamos a estar más cómodos? A lo que él le dijo sólo es para que se te pase un poco luego nos vamos, llegando a la habitación, él la recostó, la comenzó a besar del cuello, la boca y fue quitándole la blusa, para lo cual le dejó unas marcas en sus tetas, se ve que se las mamó hasta que quiso, no pudiendo quitarle el pantalón acostada la levantó y a la orilla de la cama la desnudó, quedándose admirado, viendo su cuerpo, mi esposa tiene un cuerpo delicioso, unas nalgas bien paraditas, en fin muy buena, se puso detrás de ella, le quitó el pantalón, la minitanga, y cuando ella reaccionó él ya se encontraba desnudo detrás de ella, rozándole las nalgas con su verga enorme tanto largo como ancho, que ella se quedó asombrada, pues ella es de vagina estrecha, apretadita apretadita, la recostó en la esquina y comenzó a mamarle su "verija" como él le llamó, a esto ella comenzó a gemir como loca, por la mamada que le estaba pegando y por imaginarse la verga que se la ensartaría, después él le dijo se subiera al centro de la cama por lo que ella le dio las nalgas y él se las comenzó a mamar y a morder, le dejó huellas de las mordidas, le comenzó a jugar la cabeza toda mojada de la verga en sus labios y le dijo que a ver si la aguantaba porque se había dado cuenta que estaba muy estrecha, y que nunca se hubiera imaginado tenerla así, a lo que ella le dijo que hablaba mucho y que se lo metiera, permitió que le metiera un poco la verga, pues quería sentirla pero luego le dijo que se pusiera condón, a lo que mi corneador se lo colocó y le comenzó a meter poco a poco le dijo que le metería la mitad para no lastimarla, pero ella lo agarró de la espalda y le dijo que se la metiera toda, a lo que ni dos veces le dijeron se la dejó ir de golpe y ella sólo gimió, y comenzó a bombearla como si se fuera a ir, él pensando que la había agarrado ******** pues no aprovechó más de ella, y sólo se la cogió en una sola posición ya que se vino luego, y le comentó que estaba bien apretada.
Se quitó el condón y se metió al baño, ahí fue donde ella aprovechó para tomar el condón y guardármelo. Él le pidió que se quedaran un rato más pero ella le dijo que no, al verla vestirse él le dijo que estaba muy buena y que quería cogérsela otra vez, pero que sin querer le había dejado huellas en las tetas al mamárselas y en las nalgas al mordisqueárselas, que a ver si no se daba cuenta su marido, a lo que ella le respondió: él sabe dónde estoy, y que me acabas de coger. Él se quedó mudo, no sé que haya pensado que pasó por su mente que ya no fue al gimnasio el lunes, la fiesta fue sábado.
P.D. Si quieren ver como está mi esposa busquen en fotos "fotos de mi esposa".
Ella comenzó a asistir a un gimnasio donde le dan zumba y esas cosas, eso le ayudó a abrir un poco más la forma de pensar, hasta que un día, sin que se lo preguntara y le siguiera insistiendo, me comentó que entre el grupo de amigas que ya tenía, había comenzado a ir un chavo, al cual no se le hacía indiferente, siempre echándole flores, que qué guapa, en fin piropos y cosas así, se le acercaba, le hacía roces, para esto me platicaba que mi corneador, le gustaba usar licras tipo ciclista, y le encantaba cuando antes de iniciar las sesiones, él se ofrecía a levantarla por detrás con los brazos cruzados, apretarla levantándola, y es cuando sentía en sus nalgas su pene, a través de la licra y que ella sentía que lo tenía enorme, y en fin, me emocionaba cada que llegaba por las noches y me comentaba lo sucedido en el día en el gimnasio.
Un día, organizaron una fiesta en un salón y las habían invitado a ella y sus amigos, desde luego que se apuntó el galán, ese día y hasta antes de irse a la fiesta me preguntaba y me preguntaba si estaba seguro que ella lo hiciera, a lo que le respondí que sí, y como ya en ocasiones pasadas lo habíamos intentado sin éxito, llegué a pensar que no lo haría como en otras ocasiones. Antes de que se fuera la llevé a comprarle un pantalón de los de corte colombiano que le llaman, que como ella tiene unas nalgas muy ricas y paraditas, y una blusa semitransparente y una minitanga, se veía ufff, le dije que me llamara cuando estuviera con él, pues me excitaría demasiado oírla cuando él se la estuviera cogiendo, y que me trajera el condón que él hubiera utilizado, ella me dijo que sí.
Por fin se fue, a eso de las nueve de la noche, así pasaron las diez, las once, las doce, la una, las dos, estuve a punto de llamarla pero me contuve, excitadísimo por no saber nada de ella; hasta que en punto a las tres de la mañana oí un taxi y cómo se abría el portón de la casa, de inmediato salí, traía unas cosas de plástico que habían regalado en la fiesta y venía medio ebria, sino es que ebria, y le pregunté que cómo le había ido, a lo que me contestó: vengo muy excitada, me cogió, la tiene enorme, me dijo, metiendo la mano en su bolso, sacó el condón amarrado lleno de semen, y me lo aventó a la cara, de inmediato, la metí en la parte trasera de la camioneta que estaba estacionada en la entrada a nuestra casa, le quité el pantalón, la blusa, en fin la desnudé, me acerqué a su clítoris, me llegó el olor a condón, y la traía abierta aún, dilatada de la cogida que le había pegado mi corneador, se la mamé y cuando la penetré, mi pene bailaba en su vagina ya que se ve que mi corneador la tiene enorme pues se la dejó bien dilatada. Me vine casi de inmediato, me la llevé a la recámara y me la cogí hasta que amaneció como dos veces más, estaba excitadísimo, pues esto fue lo que me comentó de cómo se habían dado las cosas:
Llegaron a la fiesta, él pasó por todas al gimnasio para llegar juntos, ellas iban solas y sólo él, era el único varón, comenzó la fiesta, ella para darse valor comenzó a tomarse unos tragos, él aprovechaba cuando la sacaba a bailar para hablarle al oído, al bailar pegados, le rozaba su pene, le decía que se veía bien buena con ese pantalón, en fin cosas así, en una de esas que se pararon a bailar todas sus amigas y se quedó con él solamente en la mesa, él le propuso que nunca se podía hablar estando todo mundo ahí, que la invitaba a un lugar más discreto para charlar, a lo cual ella aceptó dando casi la una de la mañana.
Cuando sus amigas regresaron a la mesa, ella alegó que se tenía que retirar puesto que ya era tarde, a lo que él en la plática le dijo a todas que también haría lo mismo, por lo cual se ofreció a darles un raid, pero ninguna otra quiso irse.
La subió a su vehículo y comenzó el firteo, diciéndole que siempre le ha gustado, que está muy buena. Llegando así a las puertas de un motel, a lo que ella fingiendo le preguntó, y aquí vamos a estar más cómodos? A lo que él le dijo sólo es para que se te pase un poco luego nos vamos, llegando a la habitación, él la recostó, la comenzó a besar del cuello, la boca y fue quitándole la blusa, para lo cual le dejó unas marcas en sus tetas, se ve que se las mamó hasta que quiso, no pudiendo quitarle el pantalón acostada la levantó y a la orilla de la cama la desnudó, quedándose admirado, viendo su cuerpo, mi esposa tiene un cuerpo delicioso, unas nalgas bien paraditas, en fin muy buena, se puso detrás de ella, le quitó el pantalón, la minitanga, y cuando ella reaccionó él ya se encontraba desnudo detrás de ella, rozándole las nalgas con su verga enorme tanto largo como ancho, que ella se quedó asombrada, pues ella es de vagina estrecha, apretadita apretadita, la recostó en la esquina y comenzó a mamarle su "verija" como él le llamó, a esto ella comenzó a gemir como loca, por la mamada que le estaba pegando y por imaginarse la verga que se la ensartaría, después él le dijo se subiera al centro de la cama por lo que ella le dio las nalgas y él se las comenzó a mamar y a morder, le dejó huellas de las mordidas, le comenzó a jugar la cabeza toda mojada de la verga en sus labios y le dijo que a ver si la aguantaba porque se había dado cuenta que estaba muy estrecha, y que nunca se hubiera imaginado tenerla así, a lo que ella le dijo que hablaba mucho y que se lo metiera, permitió que le metiera un poco la verga, pues quería sentirla pero luego le dijo que se pusiera condón, a lo que mi corneador se lo colocó y le comenzó a meter poco a poco le dijo que le metería la mitad para no lastimarla, pero ella lo agarró de la espalda y le dijo que se la metiera toda, a lo que ni dos veces le dijeron se la dejó ir de golpe y ella sólo gimió, y comenzó a bombearla como si se fuera a ir, él pensando que la había agarrado ******** pues no aprovechó más de ella, y sólo se la cogió en una sola posición ya que se vino luego, y le comentó que estaba bien apretada.
Se quitó el condón y se metió al baño, ahí fue donde ella aprovechó para tomar el condón y guardármelo. Él le pidió que se quedaran un rato más pero ella le dijo que no, al verla vestirse él le dijo que estaba muy buena y que quería cogérsela otra vez, pero que sin querer le había dejado huellas en las tetas al mamárselas y en las nalgas al mordisqueárselas, que a ver si no se daba cuenta su marido, a lo que ella le respondió: él sabe dónde estoy, y que me acabas de coger. Él se quedó mudo, no sé que haya pensado que pasó por su mente que ya no fue al gimnasio el lunes, la fiesta fue sábado.
P.D. Si quieren ver como está mi esposa busquen en fotos "fotos de mi esposa".
9年前