MI DULCE SOBRINA Y SU COMPAÑERA DE PISO
Hola de nuevo, os voy a contar mi segunda experiencia con mi sobrina Sonia. Para los que no hayan leido la primera, os pongo en situación: Yo tengo 46 años y mi sobrina 21, es bajita pero muy guapa con un par de tetas increibles y un buen culo redondito.
Después de nuestra primera experiencia (en la que disfruté como nunca del sexo) no habiamos tenido ocasión de volver a repetirlo, si que nos habiamos visto mas veces pero siempre con la familia delante, y aunque nuestras miradas se cruzaban y se notaba el deseo de ambos de volver a repetirlo, no encontrabamos el momento...
Hace unos días me llamó para ver si podía ir a su casa para arreglar el grifo de la ducha que perdía agua. Yo encantado de poder ayudarla dije que sí sin pensarmelo y quedamos para el sabado por la mañana.
A las 10 ya estaba en la puerta, nervioso por la oportunidad de volver a estar con ella. Sabia que vivia con una compañera de piso, pero no la conocia porque llevaba poco tiempo en la casa.
Llamé al timbre y me abrió la puerta mi sobrina con cara de recien levantada, despeinada y con un camisón rosita muy corto y casi transparente que dejaba intuir sus pechos y un pequeño tanga.
-Buenos dias guapa!!! te acabas de levantar? Le pregunté
-Sí hace 5 minutos contestó ella. Rapidamente me lancé a besarla buscando sus dulces labios y los encontré, nos dimos un beso corto pero intenso.
Pasé al salón y me senté en el sofa, mientras Sonia llamaba a su compañera para presentarmela...
- Mira tio esta es mi compañera Mireya.
Hizo las presentaciones oportunas y en principio no era una chica que llamara mucho la atención, estaba un poco gordita, de 1.70cm aproximadamente, morena con el pelo largo y normalita de cara, lo que si llamaba la atención eran las enormes tetas que marcaban su camiseta ajustada, eran enormes...Se la veía muy joven, unos 18 años o 19, después supe que tenía 18.
Después de hablar un poco con las dos dije...:
- Bueno vamos a ver ese grifo. Nos fuimos al baño mi sobrina y yo solos ya que el baño era muy pequeño y a duras penas cabiamos los dos. Solo habia que quitar el grifo y poner otro nuevo, a lo cual mi sobrina me ayudó todo el rato.
Yo me estaba poniendo malo ya que cualquier movimiento implicaba un roce con sus tetas o con su culito y ella en vez de evitarlo cada vez lo buscaba más arrimandose descaradamente hasta que en una ocasión su mano llegó al bulto que mi polla hacia en los pantalones, y tocándolo suavemente, me dijo:
- Mira como se alegra de verme, ja,ja,ja... yo también me alegro de volver a verla...
- Vamos a mi habitación para que pueda verla mejor, me dijo cogiendome de la mano...
- Y tu compañera? se va a enterar de todo, la dije preocupado
- No ahora va a ducharse y tarda un rato, me contestó
Y asi fue Mireya se metió en la ducha y nosotros nos fuimos a la habitación.
Nada mas entrar Sonia se lanzó a quitarme la ropa con prisa por sacar mi polla, que estaba tan dura que solo queria salir de los pantalones.
Sonia me empujó sobre la cama y nada mas que caí en ella se lanzo a mi polla, lamiendola con la lengua e intentando que la entrara toda en la boca. Me hizo una mamada increible, estuve a punto de correrme en su boca, pero yo no queria que fuera tan pronto.
Me dispuse a quitarla la poca ropa que llevaba y al hacerlo volví a ver ese cuerpo desnudo y precioso, con sus pezones erectos apuntando hacia arriba y ese coñito depilado que decia comemé. Me entretuve un poco lamiendo sus pechos y pezones, y poco a poco bajé buscando su coño, se lo comí con ganas y disfrutando de sus jugos mientras ella se retorcía de placer escapandosele varios gritos incontrolados.
Cuando estabamos haciendo el 69 y disfrutando los dos como locos, de repente se habrió la puerta de la habitación y apareció Mireya recien duchada y con una toalla cubriendo su cuerpo, nos quedamos paralizados mientras ella con cara de asombro preguntó:
- Pero que haceis? e oido gritos y pensé que pasaba algo malo, pero ya veo que malo no sino todo lo contrario.
- Os importa si me uno a vosotros? dijo quitandose la toalla y acercandose a nosotros.
- Claro que no nos importa, dijimos los dos casi a la vez...
Se situó en la cama entre nosotros dos y agarrando mi polla con la mano me besó con pasión mientras movia mi polla suavemente que volvia a ponerse a tono después del susto.
Despues de besarnos un buen rato, se volvió hacia Sonia y sin soltar mi polla, empezó a acariciar sus tetas, y mi sobrina comenzó a acariciar las de Mireya, besandose las dos, yo me lancé a lamer las enormes tetas de Mireya y despues baje hasta su coño humedo comiendolo con ganas.
Mi sobrina se lanzo otra vez a mi polla, esta vez comiendome los huevos mientras yo seguia lamiendo el coño de Mireya.
- Metemela ya dijo mi sobrina
La tumbe en la cama y se la metí suavemente en su coño y poco a poco empecé a bombear con fuerza haciendola retorcer de placer, mientras la follaba, habia puesto a Mireya en cuclillas encima de su cara para comerla bien el coño.
Despues me tumbe en la cama hacia arriba y Mireya se dispuso a cabalgar sobre mi polla, moviendose con gran maestria, llego al orgasmo muy rapido.
Yo todavia aguantaba sin correrme y puse a las dos a cuatro patas, follandome a una y a otra alternativamente y cuando ya no aguantaba mas, las dos se lanzaron a comer mi polla para sacar todo mi semen.
Ya no podia mas y tuve una corrida increible mientras las dos se tragaban todo dejandome seco del todo.
Fue una aventura increible y espero que la disfruten como yo la disfruté. Estoy deseando poder repetir con las dos o de una en una, aunque mi dulce sobrina sigue siendo mi favorita.
Después de nuestra primera experiencia (en la que disfruté como nunca del sexo) no habiamos tenido ocasión de volver a repetirlo, si que nos habiamos visto mas veces pero siempre con la familia delante, y aunque nuestras miradas se cruzaban y se notaba el deseo de ambos de volver a repetirlo, no encontrabamos el momento...
Hace unos días me llamó para ver si podía ir a su casa para arreglar el grifo de la ducha que perdía agua. Yo encantado de poder ayudarla dije que sí sin pensarmelo y quedamos para el sabado por la mañana.
A las 10 ya estaba en la puerta, nervioso por la oportunidad de volver a estar con ella. Sabia que vivia con una compañera de piso, pero no la conocia porque llevaba poco tiempo en la casa.
Llamé al timbre y me abrió la puerta mi sobrina con cara de recien levantada, despeinada y con un camisón rosita muy corto y casi transparente que dejaba intuir sus pechos y un pequeño tanga.
-Buenos dias guapa!!! te acabas de levantar? Le pregunté
-Sí hace 5 minutos contestó ella. Rapidamente me lancé a besarla buscando sus dulces labios y los encontré, nos dimos un beso corto pero intenso.
Pasé al salón y me senté en el sofa, mientras Sonia llamaba a su compañera para presentarmela...
- Mira tio esta es mi compañera Mireya.
Hizo las presentaciones oportunas y en principio no era una chica que llamara mucho la atención, estaba un poco gordita, de 1.70cm aproximadamente, morena con el pelo largo y normalita de cara, lo que si llamaba la atención eran las enormes tetas que marcaban su camiseta ajustada, eran enormes...Se la veía muy joven, unos 18 años o 19, después supe que tenía 18.
Después de hablar un poco con las dos dije...:
- Bueno vamos a ver ese grifo. Nos fuimos al baño mi sobrina y yo solos ya que el baño era muy pequeño y a duras penas cabiamos los dos. Solo habia que quitar el grifo y poner otro nuevo, a lo cual mi sobrina me ayudó todo el rato.
Yo me estaba poniendo malo ya que cualquier movimiento implicaba un roce con sus tetas o con su culito y ella en vez de evitarlo cada vez lo buscaba más arrimandose descaradamente hasta que en una ocasión su mano llegó al bulto que mi polla hacia en los pantalones, y tocándolo suavemente, me dijo:
- Mira como se alegra de verme, ja,ja,ja... yo también me alegro de volver a verla...
- Vamos a mi habitación para que pueda verla mejor, me dijo cogiendome de la mano...
- Y tu compañera? se va a enterar de todo, la dije preocupado
- No ahora va a ducharse y tarda un rato, me contestó
Y asi fue Mireya se metió en la ducha y nosotros nos fuimos a la habitación.
Nada mas entrar Sonia se lanzó a quitarme la ropa con prisa por sacar mi polla, que estaba tan dura que solo queria salir de los pantalones.
Sonia me empujó sobre la cama y nada mas que caí en ella se lanzo a mi polla, lamiendola con la lengua e intentando que la entrara toda en la boca. Me hizo una mamada increible, estuve a punto de correrme en su boca, pero yo no queria que fuera tan pronto.
Me dispuse a quitarla la poca ropa que llevaba y al hacerlo volví a ver ese cuerpo desnudo y precioso, con sus pezones erectos apuntando hacia arriba y ese coñito depilado que decia comemé. Me entretuve un poco lamiendo sus pechos y pezones, y poco a poco bajé buscando su coño, se lo comí con ganas y disfrutando de sus jugos mientras ella se retorcía de placer escapandosele varios gritos incontrolados.
Cuando estabamos haciendo el 69 y disfrutando los dos como locos, de repente se habrió la puerta de la habitación y apareció Mireya recien duchada y con una toalla cubriendo su cuerpo, nos quedamos paralizados mientras ella con cara de asombro preguntó:
- Pero que haceis? e oido gritos y pensé que pasaba algo malo, pero ya veo que malo no sino todo lo contrario.
- Os importa si me uno a vosotros? dijo quitandose la toalla y acercandose a nosotros.
- Claro que no nos importa, dijimos los dos casi a la vez...
Se situó en la cama entre nosotros dos y agarrando mi polla con la mano me besó con pasión mientras movia mi polla suavemente que volvia a ponerse a tono después del susto.
Despues de besarnos un buen rato, se volvió hacia Sonia y sin soltar mi polla, empezó a acariciar sus tetas, y mi sobrina comenzó a acariciar las de Mireya, besandose las dos, yo me lancé a lamer las enormes tetas de Mireya y despues baje hasta su coño humedo comiendolo con ganas.
Mi sobrina se lanzo otra vez a mi polla, esta vez comiendome los huevos mientras yo seguia lamiendo el coño de Mireya.
- Metemela ya dijo mi sobrina
La tumbe en la cama y se la metí suavemente en su coño y poco a poco empecé a bombear con fuerza haciendola retorcer de placer, mientras la follaba, habia puesto a Mireya en cuclillas encima de su cara para comerla bien el coño.
Despues me tumbe en la cama hacia arriba y Mireya se dispuso a cabalgar sobre mi polla, moviendose con gran maestria, llego al orgasmo muy rapido.
Yo todavia aguantaba sin correrme y puse a las dos a cuatro patas, follandome a una y a otra alternativamente y cuando ya no aguantaba mas, las dos se lanzaron a comer mi polla para sacar todo mi semen.
Ya no podia mas y tuve una corrida increible mientras las dos se tragaban todo dejandome seco del todo.
Fue una aventura increible y espero que la disfruten como yo la disfruté. Estoy deseando poder repetir con las dos o de una en una, aunque mi dulce sobrina sigue siendo mi favorita.
9年前