El viejo del clandestino
Para empezar les dire que me encantan los hombres maduros sobre los 55 años,asi es el protagonista de esta historia,un señor sobre sesenta años que hacia tiempo me tenia muy caliente y hacia que me corriera unas tremendas pajas viendo unas fotos suyas que atesoraba en mi celular,Don Valdemar se llama el protagonista de mi relato,como dije nos conociamos hacia tiempo,este señor tenia un clandestino como le llamamos a esos lugares donde se vende licor a escondidas,yo solia ir con amigos algunas veces a su casa a beber cervezas,tenia una amplia terraza donde había mesas y sillas donde acomodarse, y, obviamente el igual compartia sus tragos con nosotros,ahi aprovechaba de mirarlo bien y aunque no era ningún modelo de revista tenia algo que me calentaba mucho,yo descaradamente le miraba su entrepierna cuando se sentaba frente a mi,ademas casi siempre usaba de esos pantalones delgados de tela asi que se le marcaba un bulto mas que tentador,un dia en que el estaba solo y el amigo que iba conmigo se embriago demasiado y se fue,ahi el me dijo que me quedara a tomar unas cervezas mas que el invitaba me sorprendi y de pronto una gran calentura se apodero de mi,despues de que mi amigo se fue ,me acomode en mi asiento al momento que el traía otras botellas de cerveza,algo ebrio yo pero muy lucido y sobre todo caliente le miraba su bragueta ya sin disimulo el lo noto y se sento cerca mio con sus piernas bien abiertas invitándome a devorar su bulto con mis ojos,aunque yo a esas alturas quería saborearlo con mis labios,ahi fue cuando me dijo que hacia tiempo se había dado cuenta de mis intenciones,yo me sonrroje ,pero esa era la oportunidad que tanto había deseado,decidido le dije que me traia muy caliente el se acerco mas agarro mi mano y la puso sobre su bragueta,a través de la suave tela de su pantalón pude sentir lo grande que era,yo se que en estos relatos se exagera mucho el tamaño de la verga ,pero Don Valdemar la tenia realmente grande y eso lo comprobé cuando se abrió el cierre del pantalón y con algo de esfuerzo saco su herramiena semierecta,yo me estremeci de calentura al ver semejante pedazo y siendo el que deseaba de tanto tiempo,lo agarre y le eche el prepucio hacia atrás quedabdo una cabezota algo morocha expuesta,me puse entre sus piernas y el olor de ese miembro me hizo volar de gozo,la oli del principio hasta donde salía de su calzoncillo,era ese olor a verga de macho,al instante empece a chuparla ,primero la cabeza y de ahí de apoco empece a tragármela era inmensa,amedida que me la tragaba se le iba poniendo mas dura,y crecia mas ,no me cabia del todo en mi boca,olia deliciosa se la chupe con glotonería durante varios minutos,luego el se puso de pie y ahí aprecie el tamaño de su herramienta en todo su esplendor,me puse de pie y pegados frente a frente besándonos podía sentir su pedazo chocar con el mio.el me besaba todo,el cuello parecía poseído,de nuevo me agache y creo haberle hecho la mejor mamada de mi vida a ese miembro delicioso,me indico que fueramos adentro de la casa,nos desvetimos y pude ver su bien formado cuerpo,buenas piernas por los años que jugo al futbol en su juventud,y unos buenos brazos por el trabajo del campo,aunque no muy peludo estaba super,me puse arriba de el besando todo su cuerpo hasta llegar a su pico ahí se lo chupe con lujuria pasando por sus bolas que son grandes y olian a sudor,el suspiraba y bufaba como loco pidiéndome que no parara,yo acariciaba sus muslos y su barriga,de pronto me pidió que pusiera mi culo hacia el,senti ardor cuando empezó a urguetearlo con sus dedos callosos y gruesos,pero mas me calentaba,mientras yo no dejaba de chupar su verga y bolas aquello era lo máximo,de pronto me echo mas hacia su cara y enpezo a chuparme el culo y mis bolas y de ahí mi pedazo que resumaba abundante jugo,el igual botaba mucho podía sentir su sabor salado,el me pidió que me pusiera en cuatro patas quería meterlo obedeci dándole la ultima chupada a su gran mango,el se puso detrás mio y empezó a empujar,senti la cabezota de su pico en mi agujero y me estremeci de placer,empujaba pero no entraba,de pronto sentí un dolor atroz,habia entrado en mi su cabeota,le pedi que fuera despacio,me hizo caso,de ahí pegados nos bajamos de su cama y yo me afirmaba agachado y el de pie en el piso empezó a moverse sentía sus manos asperas en mis cadera y de ahí en mi verga que estaba que reventaba el se meneaba mas fuerte y aunque me ardia algo el culo era delicioso los dos gemiamos y bufábamos como bestias,el me pajeaba y apretaba mis tetillas que estaban duras como mi pico,podia sentir como esa vergota llegar a lo mas profundo de mi ,en eso es empezó a jadear mas rápido diciendo palabras entrecortadas que ya iba a acabar podía sentir los espasmos de su pico dentro de mi y su acabada con fuertes gemidos y sacudones yo acabe lsnzando mi leche en sus manos y sobre la cama el no perdió tiempo y se llevo los dedos a la boca saboreando mi lechen eso mientra el seguía meneándose lanzando sus últimos chorros dentro mio me vino la segunda acabada,de nuevo el se llevo los dedos a la boca y su vergota dando sus últimos estertores salía de mi cuerpo,caimos desplomados a a la cama por la furia del polvo,aproveche de lamer sus ultimas gotitas de leche salada, el me abrazo y beso un rato,estubimos abrazados un rato, después fuimos a ducharnos pues quedamos sudados y pegoteados de semen,nos vestimos y salimos a tomarnos otras cervezas mas,el me pidió que no le contara a nadie,asi tendría su vergon las veces que quisiera,desde ese dia intercambiamos números de teléfono y cada vez que el queda solo me llama para tomar unas cervezas y después culear rico,bueno ese es mi relato con Don Valdemar,el señor del clandestino, es el primero asi que disculpen las faltas mas adelante subiré otros
9年前