Necesidad de una joven
Era una tarde cualquiera de un mes de diciembre cualquiera. La verdad es que era uno de estos días desapacibles que, aunque tu agenda esté llena de tareas pendientes, prefieres dedicarte a cosas banales que no requieran mucho esfuerzo.
Pero primero, la educación por bandera, me presento, mi nombre es Iván, tengo 31 años, vivo en Segovia y tengo una pequeña empresa que va bastante bien (cruzo los dedos). Soy un hombre moreno, de espaldas anchas, barba bien cuidada, mido 1,70 (más o menos) y peso 70 kilos, vamos que no tengo un cuerpo de gimnasio ni mucho menos pero intento cuidarme lo más posible. Las mujeres suelen decirme que “no eres el típico al que ves y te giras para mirar pero eres un hombre muy atractivo física e intelectualmente”.
Llevaba ya un rato en casa leyendo cuando a mi mente vienen algunas tardes que había pasado en el típico chat de internet, de estos que son tan criticados como usado por todos, eso sí, en la intimidad y sin contárselo a nadie, como ver el “Sálvame”. Encendí el ordenador y allí que me fui. Muy aburrido al principio intenté buscar algún nik que me llamase la atención para entablar una conversación entretenida y ver lo que pasaba. Varios intentos fallidos hasta que vi un nombre muy normal pero que me cuadraba perfectamente “nena24”.
Empezamos a hablar y la verdad es que el comienzo fue un poco caótico. Una chica llamada Irene, de Ávila (cerca de mi) con 22 años de edad recién cumplidos, universitaria de profesión, morena, bajita, con melena y buen cuerpo. Hasta aquí os decir un poco como era de forma general, en sucesivos relatos os iré contando de forma más explícita pero ya os hacéis a la idea de que es una chica muy guapa, con buen cuerpo y lo mejor…con una mente que me enganchó desde el principio.
Su línea de internet fallaba y cuando llevamos apenas unos minutos hablando desapareció, la verdad es que me fastidió bastante ya que algo me decía que era una tía maja pero, cuál fue mi sorpresa que a los dos minutos aparece una nueva conversación “nena2424” en la que me explica que su línea no iba bien. Si os soy sinceros cuando vi que se había m*****ado en buscarme con la de conversaciones que podría tener abiertas pensé…esta no se me escapa.
Al ver ese gesto de interés por su parte decidí tantear el terreno, ver que buscaba por ahí pero sobre todo ver que le podría gustar y sobre todo no dejas escapar a una jovencita de 22 años que está sola en su habitación en un chat ¿buscando qué? ¿sólo un calentón? ¿estaría necesitada? ¿quizás ni ella sabía lo que buscaba?
Me asaltaron muchas preguntas que le fui haciendo de forma paciente hasta que ella me pregunto lo propio…¿tú que buscas por aquí? Crear una historia le contesté…y para eso estoy, estamos aquí. Para contaros nuestra historia en primera persona.
Pero primero, la educación por bandera, me presento, mi nombre es Iván, tengo 31 años, vivo en Segovia y tengo una pequeña empresa que va bastante bien (cruzo los dedos). Soy un hombre moreno, de espaldas anchas, barba bien cuidada, mido 1,70 (más o menos) y peso 70 kilos, vamos que no tengo un cuerpo de gimnasio ni mucho menos pero intento cuidarme lo más posible. Las mujeres suelen decirme que “no eres el típico al que ves y te giras para mirar pero eres un hombre muy atractivo física e intelectualmente”.
Llevaba ya un rato en casa leyendo cuando a mi mente vienen algunas tardes que había pasado en el típico chat de internet, de estos que son tan criticados como usado por todos, eso sí, en la intimidad y sin contárselo a nadie, como ver el “Sálvame”. Encendí el ordenador y allí que me fui. Muy aburrido al principio intenté buscar algún nik que me llamase la atención para entablar una conversación entretenida y ver lo que pasaba. Varios intentos fallidos hasta que vi un nombre muy normal pero que me cuadraba perfectamente “nena24”.
Empezamos a hablar y la verdad es que el comienzo fue un poco caótico. Una chica llamada Irene, de Ávila (cerca de mi) con 22 años de edad recién cumplidos, universitaria de profesión, morena, bajita, con melena y buen cuerpo. Hasta aquí os decir un poco como era de forma general, en sucesivos relatos os iré contando de forma más explícita pero ya os hacéis a la idea de que es una chica muy guapa, con buen cuerpo y lo mejor…con una mente que me enganchó desde el principio.
Su línea de internet fallaba y cuando llevamos apenas unos minutos hablando desapareció, la verdad es que me fastidió bastante ya que algo me decía que era una tía maja pero, cuál fue mi sorpresa que a los dos minutos aparece una nueva conversación “nena2424” en la que me explica que su línea no iba bien. Si os soy sinceros cuando vi que se había m*****ado en buscarme con la de conversaciones que podría tener abiertas pensé…esta no se me escapa.
Al ver ese gesto de interés por su parte decidí tantear el terreno, ver que buscaba por ahí pero sobre todo ver que le podría gustar y sobre todo no dejas escapar a una jovencita de 22 años que está sola en su habitación en un chat ¿buscando qué? ¿sólo un calentón? ¿estaría necesitada? ¿quizás ni ella sabía lo que buscaba?
Me asaltaron muchas preguntas que le fui haciendo de forma paciente hasta que ella me pregunto lo propio…¿tú que buscas por aquí? Crear una historia le contesté…y para eso estoy, estamos aquí. Para contaros nuestra historia en primera persona.
9年前