MIS EXPERIENCIAS COMO PERRA (5)
CAPITULO 5
La siguiente mañana, después de sacarme al jardín a hacer mis necesidades entre los árboles, le dijo a la gorda, que me pusiera una pantaloneta y chanclas y que no me quitara el collar. Me la llevo a la playa. Me llevó hasta el coche, un monovolumen grande. Abrió la puerta del maletero, y me dijo que entrara y me tumbara (había bastante sitio). Y lo hice en una colchoneta que había. Arrancó y empezó a circular. No veía por donde iba desde mi posición. Al cabo de media hora, noté qué cambiamos aún camino de tierra. Pasados unos 15 minutos, paro el coche. Se bajó del mismo y abrió la puerta trasera del maletero “Baja y quítate la pantaloneta. Completamente desnudo, vi que estábamos en una zona de aparcamiento. Empezó a andar por una senda entre unas grandes dunas de arena dónde habían grandes y espesos matorrales de cañas, y entre ellos zonas de arena. Empezamos a ver gente la mayoría hombres mayores, casi todos desnudos era zona de cruising. Todos nos miraban con curiosidad ya que mi dueño iba vestido y yo detrás con la sombrilla y la bolsa completamente desnudo salvo el collar de perro que se notaba bastante. En una de las zonas de arena pude ver a hombre corpulento montando a un chaval de unos 30 años. En otra, una mujer mamando la poya a dos hombres. Todos los hombres con los que nos cruzábamos, llevaban la poya cogida con la mano cómo mostrandola y medio masturbándose. Nos miraban con curiosidad sobre todo a mí qué llevaba la cabeza baja pues sentía vergüenza de ser observado con esa lujuria. Por fin mi dueño eligió un claro entre las cañas y cerca de la senda. Me hizo ponerme de rodillas y desnudarle por completo “venga perra, extiende la toalla aquí y pon la sombrilla”hice lo que me ordeno y se tumbó boca abajo.”saca la crema y extiéndela por el cuerpo”. Me puse a extender la crema solar por todo su cuerpo y con suavidad, primero por la espalda el culo y las piernas, luego se dio vuelta y se la extendí por brazos, pecho, piernas y genitales, los testículos y la polla, se los cubrí con gran cantidad de crema tomando mi tiempo y disfrutando de la operación. Mirando de reojo, pude ver al borde de la senda, que nos observaba un hombre grandote estaba completamente desnudo y mientras miraba se acaricia va los genitales, pude ver que los huevos eran gordos y colgaban, su poya, colgaba con un tamaño bastante normal pero bastante gorda. “perra, preséntame el culo abierto”, saco de la bolsa un plug que me lo clavo de un golpe en el agujero quedando fuera cómo un disco metálico de color rojo. Lo que llamaba la atención del mirón.
Me tumbé en la arena en posición fetal, esperando órdenes de mi dueño. Mirando de reojo, pude ver que el mirón, extendía una toalla y se sentaba cerca de nosotros. “Buenos días” saludó a mi Dueño.” Es tu esclavo? “Bueno, yo la considero mi perra y la uso para todo lo que me apetece”. “Eso veo, por el collar de perro y el adorno que le has metido por el culo que le queda bonito”. Y sacando de la nevera de playa una cerveza, se la ofreció, y mi Dueño le dio las gracias. Se dirigió a mí, “Perra, ponte a cuatro patas y da unas vueltas para que este Sr. te vea”. Así lo hice, y di las vueltas despacio para que me pudiera ver bien. El hombre, metió la mano en su bolsa y sacó un trozo de pan que me ofreció estirando el brazo, “Vamos perra, ven y cómelo”. Miré a mi Dueño que hizo gesto de asentimiento, y comí de la mano del extraño, mientras me acariciaba la cabeza y hablaba con mi Dueño. “Vaya, veo que la tienes bien enseñada” mientras me acariciaba el lomo y el culo. “ Te importa si la miro con más detalle? “. “ Para nada, mírala como quieras “. Me cogió del collar y me hizo tumbarme boca arriba en sus piernas. Estuvo un rato magreàndome los pechos, la barriga y los genitales .Me cogió los huevos y le dijo “Esto es lo que me m*****a ver en una perra, debería estar castrada” “ Sí estoy pensando en ello” le contestó mi Dueño. Al llegar a la polla, pellizcó la punta del glande y con otra mano, me bajó el pellejo hasta la base. “Descapulla bien, pero creo que le sirve para poco, verdad ? “ “En efecto, sólo para mear y tirar leche cuando la ordeño, lo que no le gusta, pues se lo hago bruscamente y no siente placer, De hecho, cuando sabe que la voy a ordeñar, procura esconderse.” “Eso tiene gracia” le contestó el hombre. Entonces, me hizo dar la vuelta y ponerme boca abajo. El magreo de espalda, culo y muslos, fue bastante brusco, sin miramientos y duró un buen rato. “Con tu permiso “ dijo a mi Dueño “ y cogiendo el adorno que salía del culo, me lo sacó de un tirón, dejándolo en una servilleta de papel para que no cogiera a arena. Me pasaba un dedo por la raja acariciándola y me las separó para ver el agujero. Noté que un dedo se metía dentro. Luego fueron dos y luego intentó meter los dos pulgares y separándolos para abrirme más el agujero. “Se nota que no es virgen y que te la follas, pero no está muy dilatada”. “La tengo poco tiempo y no he empezado aún con la dilatación, pero no tardaré.” Dijo mi Dueño. “Además, como está, me dá mucho placer al follàrmela, pues su coño me aprisiona la polla y si la dilato, no me rozaría por dentro. “ “ Eso tiene solución” dijo el otro “ Te diré un pomada y después de la follada, se la metes con el dedo, causa mucho frio y contrae los músculos del coño y casi parece que es virgen”.
Me sentía raro y casi avergonzado de oír cómo hablaban de mí de esa manera y con tanta soltura. “ Me parece que tienes bastante experiencia en esto “ Le dijo mi Dueño. “Sí, así es, hace años que trato con perros y perras de toda condición. He llegado a tener una jauría de seis a la vez. Por eso, al verte con esta, me ha llamado la atención y he querido conocerte. Todo el rato que hablaban, me tenía dos dedos metidos en el culo follàndome suavemente. “Actualmente, tengo un muchacho más joven que esta, es un macho alfa. Sólo me lo follo yo y es mi perro semental y se folla a todo lo que le pongo delante. También lo someto a torturas reales, sin tonterías ni castigos blandos” Mientras decía todo esto, yo notaba en mi barriga que su polla se ponía dura y notaba su calor bajo de mi. “ Me gusta lo que dices. Cómo va de polla ? Le preguntó “Bueno, bastante bien, delgada pero de 20cm y muy ardiente.”.
“Ahora (dijo el hombre), si no tienes inconveniente, me gustaría que tu perra me comiera la polla y follarmela”. “No hay problema, pero tienes que usar goma de momento.”. Estuvo el otro de acuerdo y mi Dueño me dijo que se la mamara. El otro, me sacó los dedos del culo y se tumbó en la toalla. Tenía la polla tiesa, no era gorda, pero sí su capullo, como un champiñón. Empecé a lamerle los huevos y la polla pasando la lengua por toda ella. Me la metí en la boca y fui empujando cada vez más hasta tenerla toda dentro. La mamé hasta que la tuvo completamente dura, entonces, me cogió del collar y me separó de èl. “Pon el coño perra”. Mi Dueño, le pasó un condón que se puso enseguida. Me ordenó ponerme a cuatro patas con la cabeza en la arena las patas traseras bien abiertas. Se sentó en mi espalda apretándome la cara contra la arena y con sus manos abriéndome las nalgas para facilitar al otro la penetración. Noté cómo empujaba, el capullo, costó algo de entrar, pero de un golpe la metió, Me dolió un poco, pero el resto de la polla, entró más fácilmente hasta el fondo. Empezó a follarme, pero no duró mucho. Me cogió con las manos de las caderas y apretando, me clavaba las uñas y noté que se estaba corriendo. Cuando acabó, la sacó y mi Dueño, me puso de rodillas (tenía la cara llena de arena y algo de ella me había entrado en la boca). El hombre se puso delante mio, se sacó el condón tirándolo a las cañas y me acercó la polla toda pringosa a la boca “Límpiala” me dijo sin opción a negarme. Abrí la boca y saqué la lengua. Le hice una limpieza completa y quedó satisfecho. Me dijo “Ponte de pie, con la manos en la nuca” . No sabía lo que quería. De improviso, me soltó un tortazo fuerte y a continuación, una patada en los genitales, que me dejó doblada y caí a la arena. Me quedé allí rebozada en arena y con la boca pastosa de los fluidos que tuve que limpiarle.
Vi que quedaban varios hombres mirando y masturbándose, y empezaron a correrse en la arena. Me llamó mi Dueño. “Perra, ven aquí y pon el agujero “Así lo hice y entonces, cogió el adorno del culo y me lo metió de golpe. (Ponte de pie y metete en el agua. Date un buen baño”. Necesitaba el baño y lo agradecí. Me dirigí a la orilla de la playa. Tenía que cruzar un claro entre las cañas en el que había tumbados varios que no me quitaban ojo, sobre todo cuando vieron el adorno que tenía metido.. Pasé un momento de apuro, pero por fin llegué al agua y entré contenta. Me sentía a gusto y relajada en el agua y pensando la suerte que había tenido al ser propiedad de mi Dueño. Pensando en ello, me excité mucho y no pude evitar que se me pusiera dura, me masturbé huyendo de las miradas y para que no me viera mi Dueño. Al correrme, me entró un gran bienestar, pues hacia casi un mes que no me ordeñaban.
Ellos, se fueron a las toallas, el hombre sacó dos cervezas y se pusieron a beber y a charlar. “Me gusta tu perra, no ha protestado de nada. La veo muy sumisa y pasiva. Donde la compraste? “. “ No es comprada, la cacé en un chat. Estaba sola y abandonada y me pareció una buena oportunidad. También tengo una esclava muy experta y que aguanta muy bien los castigos. Es gorda como una cerda”. “así que tienes perra y cerda, me encantaría azotarla “
Vale, pues intercambiamos teléfonos y hablemos de que conozca a mi perro semental y jugar con ellos “, “De acuerdo, vamos a organizar algo”, dijo mi Dueño.
Continuará…
La siguiente mañana, después de sacarme al jardín a hacer mis necesidades entre los árboles, le dijo a la gorda, que me pusiera una pantaloneta y chanclas y que no me quitara el collar. Me la llevo a la playa. Me llevó hasta el coche, un monovolumen grande. Abrió la puerta del maletero, y me dijo que entrara y me tumbara (había bastante sitio). Y lo hice en una colchoneta que había. Arrancó y empezó a circular. No veía por donde iba desde mi posición. Al cabo de media hora, noté qué cambiamos aún camino de tierra. Pasados unos 15 minutos, paro el coche. Se bajó del mismo y abrió la puerta trasera del maletero “Baja y quítate la pantaloneta. Completamente desnudo, vi que estábamos en una zona de aparcamiento. Empezó a andar por una senda entre unas grandes dunas de arena dónde habían grandes y espesos matorrales de cañas, y entre ellos zonas de arena. Empezamos a ver gente la mayoría hombres mayores, casi todos desnudos era zona de cruising. Todos nos miraban con curiosidad ya que mi dueño iba vestido y yo detrás con la sombrilla y la bolsa completamente desnudo salvo el collar de perro que se notaba bastante. En una de las zonas de arena pude ver a hombre corpulento montando a un chaval de unos 30 años. En otra, una mujer mamando la poya a dos hombres. Todos los hombres con los que nos cruzábamos, llevaban la poya cogida con la mano cómo mostrandola y medio masturbándose. Nos miraban con curiosidad sobre todo a mí qué llevaba la cabeza baja pues sentía vergüenza de ser observado con esa lujuria. Por fin mi dueño eligió un claro entre las cañas y cerca de la senda. Me hizo ponerme de rodillas y desnudarle por completo “venga perra, extiende la toalla aquí y pon la sombrilla”hice lo que me ordeno y se tumbó boca abajo.”saca la crema y extiéndela por el cuerpo”. Me puse a extender la crema solar por todo su cuerpo y con suavidad, primero por la espalda el culo y las piernas, luego se dio vuelta y se la extendí por brazos, pecho, piernas y genitales, los testículos y la polla, se los cubrí con gran cantidad de crema tomando mi tiempo y disfrutando de la operación. Mirando de reojo, pude ver al borde de la senda, que nos observaba un hombre grandote estaba completamente desnudo y mientras miraba se acaricia va los genitales, pude ver que los huevos eran gordos y colgaban, su poya, colgaba con un tamaño bastante normal pero bastante gorda. “perra, preséntame el culo abierto”, saco de la bolsa un plug que me lo clavo de un golpe en el agujero quedando fuera cómo un disco metálico de color rojo. Lo que llamaba la atención del mirón.
Me tumbé en la arena en posición fetal, esperando órdenes de mi dueño. Mirando de reojo, pude ver que el mirón, extendía una toalla y se sentaba cerca de nosotros. “Buenos días” saludó a mi Dueño.” Es tu esclavo? “Bueno, yo la considero mi perra y la uso para todo lo que me apetece”. “Eso veo, por el collar de perro y el adorno que le has metido por el culo que le queda bonito”. Y sacando de la nevera de playa una cerveza, se la ofreció, y mi Dueño le dio las gracias. Se dirigió a mí, “Perra, ponte a cuatro patas y da unas vueltas para que este Sr. te vea”. Así lo hice, y di las vueltas despacio para que me pudiera ver bien. El hombre, metió la mano en su bolsa y sacó un trozo de pan que me ofreció estirando el brazo, “Vamos perra, ven y cómelo”. Miré a mi Dueño que hizo gesto de asentimiento, y comí de la mano del extraño, mientras me acariciaba la cabeza y hablaba con mi Dueño. “Vaya, veo que la tienes bien enseñada” mientras me acariciaba el lomo y el culo. “ Te importa si la miro con más detalle? “. “ Para nada, mírala como quieras “. Me cogió del collar y me hizo tumbarme boca arriba en sus piernas. Estuvo un rato magreàndome los pechos, la barriga y los genitales .Me cogió los huevos y le dijo “Esto es lo que me m*****a ver en una perra, debería estar castrada” “ Sí estoy pensando en ello” le contestó mi Dueño. Al llegar a la polla, pellizcó la punta del glande y con otra mano, me bajó el pellejo hasta la base. “Descapulla bien, pero creo que le sirve para poco, verdad ? “ “En efecto, sólo para mear y tirar leche cuando la ordeño, lo que no le gusta, pues se lo hago bruscamente y no siente placer, De hecho, cuando sabe que la voy a ordeñar, procura esconderse.” “Eso tiene gracia” le contestó el hombre. Entonces, me hizo dar la vuelta y ponerme boca abajo. El magreo de espalda, culo y muslos, fue bastante brusco, sin miramientos y duró un buen rato. “Con tu permiso “ dijo a mi Dueño “ y cogiendo el adorno que salía del culo, me lo sacó de un tirón, dejándolo en una servilleta de papel para que no cogiera a arena. Me pasaba un dedo por la raja acariciándola y me las separó para ver el agujero. Noté que un dedo se metía dentro. Luego fueron dos y luego intentó meter los dos pulgares y separándolos para abrirme más el agujero. “Se nota que no es virgen y que te la follas, pero no está muy dilatada”. “La tengo poco tiempo y no he empezado aún con la dilatación, pero no tardaré.” Dijo mi Dueño. “Además, como está, me dá mucho placer al follàrmela, pues su coño me aprisiona la polla y si la dilato, no me rozaría por dentro. “ “ Eso tiene solución” dijo el otro “ Te diré un pomada y después de la follada, se la metes con el dedo, causa mucho frio y contrae los músculos del coño y casi parece que es virgen”.
Me sentía raro y casi avergonzado de oír cómo hablaban de mí de esa manera y con tanta soltura. “ Me parece que tienes bastante experiencia en esto “ Le dijo mi Dueño. “Sí, así es, hace años que trato con perros y perras de toda condición. He llegado a tener una jauría de seis a la vez. Por eso, al verte con esta, me ha llamado la atención y he querido conocerte. Todo el rato que hablaban, me tenía dos dedos metidos en el culo follàndome suavemente. “Actualmente, tengo un muchacho más joven que esta, es un macho alfa. Sólo me lo follo yo y es mi perro semental y se folla a todo lo que le pongo delante. También lo someto a torturas reales, sin tonterías ni castigos blandos” Mientras decía todo esto, yo notaba en mi barriga que su polla se ponía dura y notaba su calor bajo de mi. “ Me gusta lo que dices. Cómo va de polla ? Le preguntó “Bueno, bastante bien, delgada pero de 20cm y muy ardiente.”.
“Ahora (dijo el hombre), si no tienes inconveniente, me gustaría que tu perra me comiera la polla y follarmela”. “No hay problema, pero tienes que usar goma de momento.”. Estuvo el otro de acuerdo y mi Dueño me dijo que se la mamara. El otro, me sacó los dedos del culo y se tumbó en la toalla. Tenía la polla tiesa, no era gorda, pero sí su capullo, como un champiñón. Empecé a lamerle los huevos y la polla pasando la lengua por toda ella. Me la metí en la boca y fui empujando cada vez más hasta tenerla toda dentro. La mamé hasta que la tuvo completamente dura, entonces, me cogió del collar y me separó de èl. “Pon el coño perra”. Mi Dueño, le pasó un condón que se puso enseguida. Me ordenó ponerme a cuatro patas con la cabeza en la arena las patas traseras bien abiertas. Se sentó en mi espalda apretándome la cara contra la arena y con sus manos abriéndome las nalgas para facilitar al otro la penetración. Noté cómo empujaba, el capullo, costó algo de entrar, pero de un golpe la metió, Me dolió un poco, pero el resto de la polla, entró más fácilmente hasta el fondo. Empezó a follarme, pero no duró mucho. Me cogió con las manos de las caderas y apretando, me clavaba las uñas y noté que se estaba corriendo. Cuando acabó, la sacó y mi Dueño, me puso de rodillas (tenía la cara llena de arena y algo de ella me había entrado en la boca). El hombre se puso delante mio, se sacó el condón tirándolo a las cañas y me acercó la polla toda pringosa a la boca “Límpiala” me dijo sin opción a negarme. Abrí la boca y saqué la lengua. Le hice una limpieza completa y quedó satisfecho. Me dijo “Ponte de pie, con la manos en la nuca” . No sabía lo que quería. De improviso, me soltó un tortazo fuerte y a continuación, una patada en los genitales, que me dejó doblada y caí a la arena. Me quedé allí rebozada en arena y con la boca pastosa de los fluidos que tuve que limpiarle.
Vi que quedaban varios hombres mirando y masturbándose, y empezaron a correrse en la arena. Me llamó mi Dueño. “Perra, ven aquí y pon el agujero “Así lo hice y entonces, cogió el adorno del culo y me lo metió de golpe. (Ponte de pie y metete en el agua. Date un buen baño”. Necesitaba el baño y lo agradecí. Me dirigí a la orilla de la playa. Tenía que cruzar un claro entre las cañas en el que había tumbados varios que no me quitaban ojo, sobre todo cuando vieron el adorno que tenía metido.. Pasé un momento de apuro, pero por fin llegué al agua y entré contenta. Me sentía a gusto y relajada en el agua y pensando la suerte que había tenido al ser propiedad de mi Dueño. Pensando en ello, me excité mucho y no pude evitar que se me pusiera dura, me masturbé huyendo de las miradas y para que no me viera mi Dueño. Al correrme, me entró un gran bienestar, pues hacia casi un mes que no me ordeñaban.
Ellos, se fueron a las toallas, el hombre sacó dos cervezas y se pusieron a beber y a charlar. “Me gusta tu perra, no ha protestado de nada. La veo muy sumisa y pasiva. Donde la compraste? “. “ No es comprada, la cacé en un chat. Estaba sola y abandonada y me pareció una buena oportunidad. También tengo una esclava muy experta y que aguanta muy bien los castigos. Es gorda como una cerda”. “así que tienes perra y cerda, me encantaría azotarla “
Vale, pues intercambiamos teléfonos y hablemos de que conozca a mi perro semental y jugar con ellos “, “De acuerdo, vamos a organizar algo”, dijo mi Dueño.
Continuará…
7年前