Follando a mi suegra
Mi Suegra
Mi relación con mi suegra siempre fue muy buena, desde que comencéandar con su hija a mis tempranos 20 años. Era una cuarentona, muyculona y tetona, no gorda, pero si algo gruesa que siempre se mostró muyamable conmigo y obvio, con el paso del tiempo, varios años, me llego aquerer como yerno. Vivimos en una ciudad muy pequeña, donde hay poco trabajo, y por lomismo, es común que mucha gente viaje a diario a la capital a trabajar.Cuando terminé mi carrera, no me quedó otra opción que hacer lo mismo,igual como hace años lo hacia mi suegra que trabajaba en una empresa detelefonía en la capital. A diario nos topábamos en la terminal de buses y millones de vecesviajábamos juntos de mad**gada o cuando volvíamos en la tarde, hastaque un día sacamos cuenta que el dinero que gastábamos en los pasajes,mas el costo de movilizarnos en la capital, era casi igual a irnos en mivehículo. Nuestros trabajos no quedaban muy alejados, yo la pasaba abuscar en las mañanas, la dejaba en su trabajo y a cuantas cuadras estabael mío, para luego en la tarde pasar a buscarla y retornar a nuestra ciudad,con un pequeño costo extra, pero ganábamos mucho tiempo en las largasesperas en el terminal, atocha miento de gente en el metro etc. Pasaron varios años de lo mismo, (ese recorrido de un poco más deuna hora) y en todo ese tiempo, se comenzó a generar una bonita amistadentre nosotros, donde conversábamos de todo, incluso nosaconsejábamos respecto a nuestras parejas etc. No fue algo que buscamos, si no que se dio poco a poco. ********* lefue infiel a mi suegra, y aunque no lo hecho del hogar, fue una ruptura ensu vida matrimonial. Mi suegra estuvo muy bajoneada mucho tiempo y eneso viajes conversamos mucho del tema. Por mi parte también comencé atener problemas en mi vida matrimonial. Mi mujer se cambio de trabajo, ytambién cambiaron sus rutinas. A veces yo la celaba por llegar más tarde,etc. Y aunque nada comprobado, comencé a dudar de su fidelidad.También fue un largo tema de conversación para esos viajes, donde mi
suegra me escuchaba y aconsejaba. Pasó el tiempo y los viajes continuaron, hasta que sin darme cuenta,me comenzó a gustar mi suegra. Me gustaba estar con ella, conversar conella. A pesar de tener 59 años, era muy jovial y alegre. Siempre vestidacon faldas y trajes, muy elegante, donde sus anchas caderas , su enormeculo y sus maravillosas y grandes tetas, resaltaban en sus ajustadosuniformes. Me reía mucho con ella, ambos fumábamos, nos gustaba lacerveza, el mismo tipo de música etc. Comencé a fijarme mucho más enella como mujer. Me la imaginaba desnuda, ese cuerpo maduro decontextura gruesa, sus tetas, sus caderas, me la imaginaba desquitandoconmigo sus deseos carnales, ya que según me contó, desde que supo de lainfidelidad de *********, nunca más lo dejó tocarla, a pesar de dormir enla misma cama y a pesar que también en confesión, a veces ella sentíaganas, pero se las aguantaba por venganza. El tiempo pasó, llegó el verano y mi suegra, vistiendo sus trajes detrabajo, lucia generosos escotes que me trastornaban y que me hacíandesearla más y más, hasta que una tarde, no aguante más y le confesé queme traía loco. Veníamos en viaje de regreso, eran las 6 de la tarde, mi suegra mecontaba que había tenido un día de locos, que lo único que quería erallegar a la casa, sacarse los zapatos y tomarse una cerveza helada. Yo ledije que también venia cansado, que necesitaba relajarme. Le dije quepararía a fumarme un cigarro y a estirar las piernas, algo que muchasveces habíamos hecho en nuestro diario trayecto. Me detuve en undesplaye de la carretera, bajo un frondoso árbol, prendimos dos cigarros,mi suegra miraba el paisaje, fumándose su cigarro, mientras el paisaje queadmiraba yo, era el tremendo culo de mi suegra, bajo esa falda ajustada.Terminó su cigarro, y volvía al auto para continuar el viaje, cuando latomo de la cintura, la apoyo contra el auto y la trato de besar. Se asusta,esquiva mi beso y me encara mostrándose alterada y sorprendida con miactuar, mientras yo le confesaba que hace mucho rato que ella me gustaba. Abrazada como la tenia, buscando sus esquivos labios, mi suegra merechazaba , diciéndome que era una locura, que pensara en su hija, hasta
que no se resistió y me contestó el beso, metiendo mi lengua en mi bocaabrazándome fuertemente, diciéndome que ella también hace rato estabasintiendo lo mismo por mí. Años, años de querer tocarle las tetas ymientras nos dábamos un apasionado beso, sacié los deseos de años,agarrándoselas ambas fuertemente. Como un pulpo me fui con mis manosal cuerpo de mi suegra, tocándola con deseos irrefrenables, mientras ellasolo me besaba apasionadamente. Le levante su falda, en busca de su culo,me detuvo y me dijo que nos fuéramos de ahí a otro lugar más cómodo. Manejando rápidamente, casi no articulábamos palabras. Ella solo decía acada rato que era una locura, que no lo podía creer. Sabíamosperfectamente, como millones de veces habíamos visto en nuestros viajes, que antes de llegar a nuestra ciudad, había varios moteles a la orilla de lacarretera, que sellarían nuestra locura. Apenas pude entré en el primero que apareció y ya en el cuarto, todosnuestros deseos frustrados de años, se desbordaron en un volcán de lujuriay pasión. Una a una, rápidamente nuestras prendas fueron quedandobotadas en el piso de la habitación, mientras nuestros besos no se detenían.Lo único que queríamos era estar desnudos y poder disfrutar del placerprohibido de la carne. Caímos desnudos a la cama, mis manosno soltaban el culo de mi suegra, mientras frotábamos nuestros sexosfuertemente. No hubo mucho preámbulo, solo le separé las piernas y ensegundos, mi verga ya estaba dentro del cuerpo de mi suegra, haciéndolagemir de placer. Me la follé con todas mis ganas, mis manos aferradas a sus grandesnalgas, y mi cuerpo moviéndose sobre mi suegra, penetrándola hasta lomás profundo de su ser, mientras su concha peluda llegaba a sonar de lotan mojada que estaba. Con todas mis fuerzas le metía lo más adentroposible, sin soltarle el culo ni un segundo, mientras la lengua de misuegra luchaba furiosamente contra la mía. Sin decir palabras, cambiamos de posición, quede de espaldas en lacama y mi suegra montada sobre mí, me coloco sus enormes tetas en lacara, se las agarré con ambas manos y se las chupé con todas mis ganas,eran divinas, exquisitas, grandes , carnosas , deliciosas. Sentía la conchade mi suegra mojada, restregándose contra mi verga, hasta que sin tocarla, que ya tenía, concentrado por durar el mayor tiempo posible, pero todosmis esfuerzos fueron en vano. Mi suegra comenzó a moverse más y másfuerte, ya sus gemidos inundaban toda la habitación, se tocaba las tetas, setocaba el culo y convulsionando y entre gritos me avisaba que se corría. Tan solo con escuchar que estaba acabando, por más que traté ya noaguanté mas y agarrándole fuertemente el culo, me moví con todas misfuerzas, hasta que mi suegra en un grito desgarrador, expulsa un par dechorros de su concha, mojándome las bolas, al mismo tiempo que yo le llenaba el coño con varios chorros de semen, en un monstruosoorgasmo de ambos . Cayo rendida y satisfecha sobre mí, besándome suavemente, mientrasmis manos acariciaban suavemente todo el enorme culo de mi suegra,mientras algo de líquido aun escurría de su interior, mojándome las bolasy el culo. ¿se habría meado mientras culiabamos? ,no sé , pero meencantó su forma de acabar. Luego de un rato, se levantó riéndose, medijo que estaba ****** de calor y que necesitaba una ducha de agua fría.Caminó desnuda por el cuarto, siempre elegante, ante la mirada de suyerno que no quitaba la vista de su maduro y voluminoso cuerpo, supequeña barriga de mujer madura, algunos rollos insignificantes a suscostados, sus abultados pechos y sus grandes nalgas. Abrió la ducha y se
preocupó de no mojarse el pelo, para que no la fuesen a descubrir en sucasa. La seguí metiéndome con ella a la ducha, enjabonando cada parte desu cuerpo con mis manos, mientras ella brindaba una especial atención ami verga, que sin estar dura, mostraba rastros de lo que había pasado y semantenía aun de un muy buen tamaño. Volvimos a la cama, se acostó de lado, la abrace por detrás acariciandosus tetas, mientras ella echaba hacia atrás el culo, mientras conversábamosde lo sucedido. No paso mucho rato cuando la mano hacia atrás de misuegra, jugando con mi verga, logro despertarla nuevamente. Se diovuelta, me beso en los labios, siempre con mi verga en su mano, hasta quecomenzó a besarme el pecho y a bajar de a poco. Sabía lo que se venía yaun no lo podía creer. Sin separar los labios de mi cuerpo, mi suegra fuebajando hasta sentir como su mejilla roza mi verga, con suaves besos,bajando más y más. Llego hasta mis bolas, las acaricio con su labios,tirándome los pelos con ellos, todo muy suave, hasta que volvió a subir, con mi verga en sus manos, se la restregó por la cara , hasta que ví comomi verga se introducía a su boca suavemente una y otra vez, siempreacompañado de su mano masturbándome suavemente, hasta que poco apoco su mamada se fue incrementando hasta terminar en una espectacularfollada de boca y una masturbación profesional. Pobre de mi suegra, no sabía lo que le esperaba. Ya luego de haberacabado hace poco y con las ganas que le tenía, la saque de esa posición ycolocándola en cuatro patas sobre la cama , y yo de pie tras ella, con unavisión celestial , del tremendo culo de mi suegra en pompas , me agarre desus grandes nalgas y le di con todo. La hice gritar de placer por un buenrato, deleitándome con su gran culo entre mis manos, metiéndosela muyfuertemente. Luego se acomodo de boca en la cama, me quede por unos segundoadmirando ese gran trasero que tantas pajas había caído en su nombre, eraun sueño tenerlo ahí, a mi completa disposición. Se lo comencé a besar, amorder, a jugar con el. Le abrí las nalgas y le besé el ano, haciéndoladelirar de placer, metiéndole la lengua ahí, saciando mis morbosos deseosde años. Me la folle nuevamente en esa posición sobre ella , viendocomo sus carnes del culo, amortiguaban mis embestidas, luego la di
vuelta, con sus pies sobre mis hombros , con todo su gran sexo abiertoante mis ojos, metiéndosela sin compasión, follándomela como hace añosnadie se lo hacía. Sentada nuevamente sobre mí, siempre con sus ojoscerrados y su boca abierta gimiendo y gimiendo, con toda mi vergadentro de su cuerpo, con las manos de su yerno magreándole sus grandestetas Terminamos en un espectacular 69 con mi suegra sobre mí, abriéndole los cachetes del culo, pasándole la lengua por todas partes, comiéndole el coño fuertemente, metiéndole la lengua en el culo,mientras ella solo se sacaba la verga de la boca para tomar aire, gemir yvolver a metérsela. Fue acá donde mi suegra no aguantó más y entregritos realmente escandalosos me decía nuevamente que no aguantabamás, que dejara de chupársela o que la haría acabar, pero no le di tregua,continué con más ganas aun , esperando que mi suegra acabara en miboca, ojala expulsara nuevamente sus líquidos directamente en mi boca, hasta que mi suegra desesperada, siempre apretándome la verga con sumano fuertemente , lanza unos alaridos y comienza a acabarconvulsionando , apretando sus nalgas, lanzando unos pequeños chorrosque cayeron directamente a mi boca, los que trague sin asco, metiéndole lalengua más adentro aun, sintiendo mi cara toda mojada. Pero mi suegra nose detuvo, agarrándome con una mano las bolas y con la otra la verga,continuó chupándome, succionándome con gran fuerza, en busca de mileche. Yo con mis manos , me deleitaba con su enorme culo, acariciándoselopor completo, masturbándola con mis dedos , logrando meterle hasta tresdedos en su abierto sexo mojado, todos muy fuertemente, hasta que noaguanté más y cuando tenía mi verga muy metida en su boca, medescargue en ella, llenándosela de leche. Al parecer esto la excito aun más,y mientras yo continuaba masturbándola , nuevamente el coño de misuegra expulsa unos chorros que son bebidos de inmediato, directamentede su fuente, sumergiendo toda la cara entre sus carnosas nalgas casifaltándome la respiración. Fue un orgasmo tremendo el de ambos, y nos mantuvimos dándonossexo oral por un rato mas. Mi suegra rodo sobre la cama, quedando
rendida a mi lado con sus pies hacia mi cabeza, diciéndome con larespiración aun agitada, lo mucho que le gustó estar conmigo y lo muchoque lo necesitaba. Nos dimos una rápida ducha por separados, para sacarnos el olor asexo de nuestros cuerpos, nos vestimos y salimos presurosos del Motel,cuidando que nadie nos fuera a ver. Llegamos a su casa, preferí nobajarme a dejarla, nos despedimos con un beso en la mejilla comosiempre. La vi caminar a su casa, con su enorme culo dentro de esa ajustadafalda, ese culo que al fin había tenido en mis manos, en mi cara y queestaba seguro que no sería la última vez que lo tendría
Mi relación con mi suegra siempre fue muy buena, desde que comencéandar con su hija a mis tempranos 20 años. Era una cuarentona, muyculona y tetona, no gorda, pero si algo gruesa que siempre se mostró muyamable conmigo y obvio, con el paso del tiempo, varios años, me llego aquerer como yerno. Vivimos en una ciudad muy pequeña, donde hay poco trabajo, y por lomismo, es común que mucha gente viaje a diario a la capital a trabajar.Cuando terminé mi carrera, no me quedó otra opción que hacer lo mismo,igual como hace años lo hacia mi suegra que trabajaba en una empresa detelefonía en la capital. A diario nos topábamos en la terminal de buses y millones de vecesviajábamos juntos de mad**gada o cuando volvíamos en la tarde, hastaque un día sacamos cuenta que el dinero que gastábamos en los pasajes,mas el costo de movilizarnos en la capital, era casi igual a irnos en mivehículo. Nuestros trabajos no quedaban muy alejados, yo la pasaba abuscar en las mañanas, la dejaba en su trabajo y a cuantas cuadras estabael mío, para luego en la tarde pasar a buscarla y retornar a nuestra ciudad,con un pequeño costo extra, pero ganábamos mucho tiempo en las largasesperas en el terminal, atocha miento de gente en el metro etc. Pasaron varios años de lo mismo, (ese recorrido de un poco más deuna hora) y en todo ese tiempo, se comenzó a generar una bonita amistadentre nosotros, donde conversábamos de todo, incluso nosaconsejábamos respecto a nuestras parejas etc. No fue algo que buscamos, si no que se dio poco a poco. ********* lefue infiel a mi suegra, y aunque no lo hecho del hogar, fue una ruptura ensu vida matrimonial. Mi suegra estuvo muy bajoneada mucho tiempo y eneso viajes conversamos mucho del tema. Por mi parte también comencé atener problemas en mi vida matrimonial. Mi mujer se cambio de trabajo, ytambién cambiaron sus rutinas. A veces yo la celaba por llegar más tarde,etc. Y aunque nada comprobado, comencé a dudar de su fidelidad.También fue un largo tema de conversación para esos viajes, donde mi
suegra me escuchaba y aconsejaba. Pasó el tiempo y los viajes continuaron, hasta que sin darme cuenta,me comenzó a gustar mi suegra. Me gustaba estar con ella, conversar conella. A pesar de tener 59 años, era muy jovial y alegre. Siempre vestidacon faldas y trajes, muy elegante, donde sus anchas caderas , su enormeculo y sus maravillosas y grandes tetas, resaltaban en sus ajustadosuniformes. Me reía mucho con ella, ambos fumábamos, nos gustaba lacerveza, el mismo tipo de música etc. Comencé a fijarme mucho más enella como mujer. Me la imaginaba desnuda, ese cuerpo maduro decontextura gruesa, sus tetas, sus caderas, me la imaginaba desquitandoconmigo sus deseos carnales, ya que según me contó, desde que supo de lainfidelidad de *********, nunca más lo dejó tocarla, a pesar de dormir enla misma cama y a pesar que también en confesión, a veces ella sentíaganas, pero se las aguantaba por venganza. El tiempo pasó, llegó el verano y mi suegra, vistiendo sus trajes detrabajo, lucia generosos escotes que me trastornaban y que me hacíandesearla más y más, hasta que una tarde, no aguante más y le confesé queme traía loco. Veníamos en viaje de regreso, eran las 6 de la tarde, mi suegra mecontaba que había tenido un día de locos, que lo único que quería erallegar a la casa, sacarse los zapatos y tomarse una cerveza helada. Yo ledije que también venia cansado, que necesitaba relajarme. Le dije quepararía a fumarme un cigarro y a estirar las piernas, algo que muchasveces habíamos hecho en nuestro diario trayecto. Me detuve en undesplaye de la carretera, bajo un frondoso árbol, prendimos dos cigarros,mi suegra miraba el paisaje, fumándose su cigarro, mientras el paisaje queadmiraba yo, era el tremendo culo de mi suegra, bajo esa falda ajustada.Terminó su cigarro, y volvía al auto para continuar el viaje, cuando latomo de la cintura, la apoyo contra el auto y la trato de besar. Se asusta,esquiva mi beso y me encara mostrándose alterada y sorprendida con miactuar, mientras yo le confesaba que hace mucho rato que ella me gustaba. Abrazada como la tenia, buscando sus esquivos labios, mi suegra merechazaba , diciéndome que era una locura, que pensara en su hija, hasta
que no se resistió y me contestó el beso, metiendo mi lengua en mi bocaabrazándome fuertemente, diciéndome que ella también hace rato estabasintiendo lo mismo por mí. Años, años de querer tocarle las tetas ymientras nos dábamos un apasionado beso, sacié los deseos de años,agarrándoselas ambas fuertemente. Como un pulpo me fui con mis manosal cuerpo de mi suegra, tocándola con deseos irrefrenables, mientras ellasolo me besaba apasionadamente. Le levante su falda, en busca de su culo,me detuvo y me dijo que nos fuéramos de ahí a otro lugar más cómodo. Manejando rápidamente, casi no articulábamos palabras. Ella solo decía acada rato que era una locura, que no lo podía creer. Sabíamosperfectamente, como millones de veces habíamos visto en nuestros viajes, que antes de llegar a nuestra ciudad, había varios moteles a la orilla de lacarretera, que sellarían nuestra locura. Apenas pude entré en el primero que apareció y ya en el cuarto, todosnuestros deseos frustrados de años, se desbordaron en un volcán de lujuriay pasión. Una a una, rápidamente nuestras prendas fueron quedandobotadas en el piso de la habitación, mientras nuestros besos no se detenían.Lo único que queríamos era estar desnudos y poder disfrutar del placerprohibido de la carne. Caímos desnudos a la cama, mis manosno soltaban el culo de mi suegra, mientras frotábamos nuestros sexosfuertemente. No hubo mucho preámbulo, solo le separé las piernas y ensegundos, mi verga ya estaba dentro del cuerpo de mi suegra, haciéndolagemir de placer. Me la follé con todas mis ganas, mis manos aferradas a sus grandesnalgas, y mi cuerpo moviéndose sobre mi suegra, penetrándola hasta lomás profundo de su ser, mientras su concha peluda llegaba a sonar de lotan mojada que estaba. Con todas mis fuerzas le metía lo más adentroposible, sin soltarle el culo ni un segundo, mientras la lengua de misuegra luchaba furiosamente contra la mía. Sin decir palabras, cambiamos de posición, quede de espaldas en lacama y mi suegra montada sobre mí, me coloco sus enormes tetas en lacara, se las agarré con ambas manos y se las chupé con todas mis ganas,eran divinas, exquisitas, grandes , carnosas , deliciosas. Sentía la conchade mi suegra mojada, restregándose contra mi verga, hasta que sin tocarla, que ya tenía, concentrado por durar el mayor tiempo posible, pero todosmis esfuerzos fueron en vano. Mi suegra comenzó a moverse más y másfuerte, ya sus gemidos inundaban toda la habitación, se tocaba las tetas, setocaba el culo y convulsionando y entre gritos me avisaba que se corría. Tan solo con escuchar que estaba acabando, por más que traté ya noaguanté mas y agarrándole fuertemente el culo, me moví con todas misfuerzas, hasta que mi suegra en un grito desgarrador, expulsa un par dechorros de su concha, mojándome las bolas, al mismo tiempo que yo le llenaba el coño con varios chorros de semen, en un monstruosoorgasmo de ambos . Cayo rendida y satisfecha sobre mí, besándome suavemente, mientrasmis manos acariciaban suavemente todo el enorme culo de mi suegra,mientras algo de líquido aun escurría de su interior, mojándome las bolasy el culo. ¿se habría meado mientras culiabamos? ,no sé , pero meencantó su forma de acabar. Luego de un rato, se levantó riéndose, medijo que estaba ****** de calor y que necesitaba una ducha de agua fría.Caminó desnuda por el cuarto, siempre elegante, ante la mirada de suyerno que no quitaba la vista de su maduro y voluminoso cuerpo, supequeña barriga de mujer madura, algunos rollos insignificantes a suscostados, sus abultados pechos y sus grandes nalgas. Abrió la ducha y se
preocupó de no mojarse el pelo, para que no la fuesen a descubrir en sucasa. La seguí metiéndome con ella a la ducha, enjabonando cada parte desu cuerpo con mis manos, mientras ella brindaba una especial atención ami verga, que sin estar dura, mostraba rastros de lo que había pasado y semantenía aun de un muy buen tamaño. Volvimos a la cama, se acostó de lado, la abrace por detrás acariciandosus tetas, mientras ella echaba hacia atrás el culo, mientras conversábamosde lo sucedido. No paso mucho rato cuando la mano hacia atrás de misuegra, jugando con mi verga, logro despertarla nuevamente. Se diovuelta, me beso en los labios, siempre con mi verga en su mano, hasta quecomenzó a besarme el pecho y a bajar de a poco. Sabía lo que se venía yaun no lo podía creer. Sin separar los labios de mi cuerpo, mi suegra fuebajando hasta sentir como su mejilla roza mi verga, con suaves besos,bajando más y más. Llego hasta mis bolas, las acaricio con su labios,tirándome los pelos con ellos, todo muy suave, hasta que volvió a subir, con mi verga en sus manos, se la restregó por la cara , hasta que ví comomi verga se introducía a su boca suavemente una y otra vez, siempreacompañado de su mano masturbándome suavemente, hasta que poco apoco su mamada se fue incrementando hasta terminar en una espectacularfollada de boca y una masturbación profesional. Pobre de mi suegra, no sabía lo que le esperaba. Ya luego de haberacabado hace poco y con las ganas que le tenía, la saque de esa posición ycolocándola en cuatro patas sobre la cama , y yo de pie tras ella, con unavisión celestial , del tremendo culo de mi suegra en pompas , me agarre desus grandes nalgas y le di con todo. La hice gritar de placer por un buenrato, deleitándome con su gran culo entre mis manos, metiéndosela muyfuertemente. Luego se acomodo de boca en la cama, me quede por unos segundoadmirando ese gran trasero que tantas pajas había caído en su nombre, eraun sueño tenerlo ahí, a mi completa disposición. Se lo comencé a besar, amorder, a jugar con el. Le abrí las nalgas y le besé el ano, haciéndoladelirar de placer, metiéndole la lengua ahí, saciando mis morbosos deseosde años. Me la folle nuevamente en esa posición sobre ella , viendocomo sus carnes del culo, amortiguaban mis embestidas, luego la di
vuelta, con sus pies sobre mis hombros , con todo su gran sexo abiertoante mis ojos, metiéndosela sin compasión, follándomela como hace añosnadie se lo hacía. Sentada nuevamente sobre mí, siempre con sus ojoscerrados y su boca abierta gimiendo y gimiendo, con toda mi vergadentro de su cuerpo, con las manos de su yerno magreándole sus grandestetas Terminamos en un espectacular 69 con mi suegra sobre mí, abriéndole los cachetes del culo, pasándole la lengua por todas partes, comiéndole el coño fuertemente, metiéndole la lengua en el culo,mientras ella solo se sacaba la verga de la boca para tomar aire, gemir yvolver a metérsela. Fue acá donde mi suegra no aguantó más y entregritos realmente escandalosos me decía nuevamente que no aguantabamás, que dejara de chupársela o que la haría acabar, pero no le di tregua,continué con más ganas aun , esperando que mi suegra acabara en miboca, ojala expulsara nuevamente sus líquidos directamente en mi boca, hasta que mi suegra desesperada, siempre apretándome la verga con sumano fuertemente , lanza unos alaridos y comienza a acabarconvulsionando , apretando sus nalgas, lanzando unos pequeños chorrosque cayeron directamente a mi boca, los que trague sin asco, metiéndole lalengua más adentro aun, sintiendo mi cara toda mojada. Pero mi suegra nose detuvo, agarrándome con una mano las bolas y con la otra la verga,continuó chupándome, succionándome con gran fuerza, en busca de mileche. Yo con mis manos , me deleitaba con su enorme culo, acariciándoselopor completo, masturbándola con mis dedos , logrando meterle hasta tresdedos en su abierto sexo mojado, todos muy fuertemente, hasta que noaguanté más y cuando tenía mi verga muy metida en su boca, medescargue en ella, llenándosela de leche. Al parecer esto la excito aun más,y mientras yo continuaba masturbándola , nuevamente el coño de misuegra expulsa unos chorros que son bebidos de inmediato, directamentede su fuente, sumergiendo toda la cara entre sus carnosas nalgas casifaltándome la respiración. Fue un orgasmo tremendo el de ambos, y nos mantuvimos dándonossexo oral por un rato mas. Mi suegra rodo sobre la cama, quedando
rendida a mi lado con sus pies hacia mi cabeza, diciéndome con larespiración aun agitada, lo mucho que le gustó estar conmigo y lo muchoque lo necesitaba. Nos dimos una rápida ducha por separados, para sacarnos el olor asexo de nuestros cuerpos, nos vestimos y salimos presurosos del Motel,cuidando que nadie nos fuera a ver. Llegamos a su casa, preferí nobajarme a dejarla, nos despedimos con un beso en la mejilla comosiempre. La vi caminar a su casa, con su enorme culo dentro de esa ajustadafalda, ese culo que al fin había tenido en mis manos, en mi cara y queestaba seguro que no sería la última vez que lo tendría
7年前