2018 06 13 Contribuyo
Miércoles 13 junio 2018 Contribuyo
A la hora de cambiar pañal me di perfecta cuenta, ya fui consciente viendo la ******il polla que, muy probablemente al futuro seguiría precisando mi cuidado. A la primera de cambio, ahí está mamá. A mi hijo bañé ya entradita su *********cia. Ante todo contribuyo al equilibrio familiar. Compraba calzón de algodón al chico que a su edad como es natural la meneaba. Contemplar la blancuzca materia era horrible visión. Debajo del glande algodón y leche semanalmente con suciedad. En el baño incliné enseñando mi pecho, a fin y a cabo, familiares eran pues de ellos mamó. En el instante que logré empalmarlo, cogí pene y algo de jabón a mi mano, limpié polla convenientemente pues ofrecía glande a descubierto. Ese tierno instante maternal pareció ser tan grato en él que afloró sonrisa a la cara. Froté muy dulce su anillo bajo el glande asegurando dejarlo sin porquería y que la delicada zona quedara en condición. Lo ayudaba también a salir de la bañera y con toalla procedía a secarlo, mayorcito como era, dejé se bañara él, al observar que tenía polla dura durante todo el santo baño y erección tan prolongada no quise causar por temer que tal estado fuera insano. Luego me hizo saber que resultó frustrante el amor platónico a una chica mayor al instituto. No me quedó otra opción que consolar, naturalmente ante todo la mamá contribuye al equilibrio familiar, insisto y no me canso.
No tardé casi nada a coger su mano, hablándole la llevé sobre mi pecho diestro, apreté contra mí así me aseguré que notara bien mi carne blanda bajo la ropa, le besé, le besé otra vez, así logré que estuviera tan receptivo que me metía su lengua, lo abracé dejando jugar su lengua a mi boca, luego también metí mi lengua en su boca, desbotoné mi camisa, la quité, fue turno del sostén, permití que chupeteara, lamiera y succionara mis duros pezones recordando y trayendo bellos, familiares y tiernos tiempos de lactante niñez, sujeté mis mamas, facilité labor, mamó un rato y tomé sus manos llevándolas a mis pechos para que me toqueteara profusamente, recibí magreo, en total excitación jugó con mis pezones, apartó manos, entonces alcé mi falda, bajé medias y abrí piernas enseñando braga, acercó a mirarme, a olerme, destapó vulva, acarició con su dedo la puerta por donde vino al mundo, se entretuvo al clítoris y mis humedades fluían, me lamió rotando su lengua de fábula, introdujo sus dedos entre mis labios, empujó y me corrí.
Para mi chico fue la primera sesión educativa. Para no extenderme más, quien desee saber el resto, os dejo video con el que estoy muy identificada. Plenamente satisfecha, gran mamá que asume iniciar prácticas del chico, sin desatender tareas del hogar.
Muchos besos
A la hora de cambiar pañal me di perfecta cuenta, ya fui consciente viendo la ******il polla que, muy probablemente al futuro seguiría precisando mi cuidado. A la primera de cambio, ahí está mamá. A mi hijo bañé ya entradita su *********cia. Ante todo contribuyo al equilibrio familiar. Compraba calzón de algodón al chico que a su edad como es natural la meneaba. Contemplar la blancuzca materia era horrible visión. Debajo del glande algodón y leche semanalmente con suciedad. En el baño incliné enseñando mi pecho, a fin y a cabo, familiares eran pues de ellos mamó. En el instante que logré empalmarlo, cogí pene y algo de jabón a mi mano, limpié polla convenientemente pues ofrecía glande a descubierto. Ese tierno instante maternal pareció ser tan grato en él que afloró sonrisa a la cara. Froté muy dulce su anillo bajo el glande asegurando dejarlo sin porquería y que la delicada zona quedara en condición. Lo ayudaba también a salir de la bañera y con toalla procedía a secarlo, mayorcito como era, dejé se bañara él, al observar que tenía polla dura durante todo el santo baño y erección tan prolongada no quise causar por temer que tal estado fuera insano. Luego me hizo saber que resultó frustrante el amor platónico a una chica mayor al instituto. No me quedó otra opción que consolar, naturalmente ante todo la mamá contribuye al equilibrio familiar, insisto y no me canso.
No tardé casi nada a coger su mano, hablándole la llevé sobre mi pecho diestro, apreté contra mí así me aseguré que notara bien mi carne blanda bajo la ropa, le besé, le besé otra vez, así logré que estuviera tan receptivo que me metía su lengua, lo abracé dejando jugar su lengua a mi boca, luego también metí mi lengua en su boca, desbotoné mi camisa, la quité, fue turno del sostén, permití que chupeteara, lamiera y succionara mis duros pezones recordando y trayendo bellos, familiares y tiernos tiempos de lactante niñez, sujeté mis mamas, facilité labor, mamó un rato y tomé sus manos llevándolas a mis pechos para que me toqueteara profusamente, recibí magreo, en total excitación jugó con mis pezones, apartó manos, entonces alcé mi falda, bajé medias y abrí piernas enseñando braga, acercó a mirarme, a olerme, destapó vulva, acarició con su dedo la puerta por donde vino al mundo, se entretuvo al clítoris y mis humedades fluían, me lamió rotando su lengua de fábula, introdujo sus dedos entre mis labios, empujó y me corrí.
Para mi chico fue la primera sesión educativa. Para no extenderme más, quien desee saber el resto, os dejo video con el que estoy muy identificada. Plenamente satisfecha, gran mamá que asume iniciar prácticas del chico, sin desatender tareas del hogar.
Muchos besos
7年前