PARTE DE MI DIARIO MEDIADOS DEL 2014
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MEDIADOS DEL 2014
MI GINECOLOGO SUS AMIGOS Y COLEGAS
Ya había compartido con mi ginecólogo algo más que las citas acostumbradas de medico paciente y en una de esas ocasiones hablamos de fantasías eróticas y a él le llamo la atención una en especial. Hasta ese entonces ya tenía algún disfraz de mucama pero solo lo había utilizado con algún amigo o dos a lo mucho pero yo le comente que me lo regalo un amigo y que lo había utilizado un sola vez y que me encantaría utilizarlo en una reunión más amplia por así decirlo, estar con mi trajecito y servir bebidas y sentir como me podrían mirar mientras los atendía y como los podría poner, después de la conversación él se quedó medio pensando, yo creí que estaba divagando en alguna otra cosa y no cometo nada más. Después de desayunar en un centro comercial y rumbo a mi departamento me pregunto si lo que le había comentado estaba dispuesta a hacerlo y con cuantos chicos lo había hecho al mismo tiempo, me llamo la atención para ese momento porque ya estábamos conversando de otra cosa, le respondí de manera esquiva tratando de desviar el tema pero al final admití que me encantaría hacerlo realidad, pero le mentí sobre la cantidad de chicos con los que ya había tenido sexo al mismo tiempo, le dije que había estado a lo mucho con dos chicos sin embargo la verdad era otra. Me consulto algunas cosas más, que tipo de chicos me gustarían, en donde, que bebidas entre otras cosas y lo principal que cantidad de chicos estaba dispuesta a atender en una noche, yo le dije que la cosa era pasarla bien no importaba cuantos, el insistió en que le dé un número o por lo menos algún limite ya que con él y dos amigos suyos estaría superando supuestamente mi record, al final le dije, medio en broma medio en serio, que fuera la cantidad que él quisiera pero que me los mostrase de alguna manera.
Al despedirnos me indico que ya sabría de él o tendría una novedad al respecto, pasaron los días y durante esos días me fue escribiendo al celular enviándome fotos de amigos suyos para que le diga si eran de mi agrado o no, en esos envíos de fotos recuerdo dos que me llamaron la atención, una fue que tuve que rechazarle un par de sus amigos ya que uno de ellos era compañero de trabajo y el otro un visitador médico a quien conocía de la universidad, paso por mi mente decirle que si pero preferí no hacerlo, lo siguiente fue cuando me envió una foto de varios amigos suyos colegas y excompañeros de universidad donde él estudió y ahí note que la cosa iba en serio y se ponía interesante, eran varios chicos pero me remarco seis de ellos, con solo ellos ya estaba superando el número de chicos con los que había estado una noche, un estremecimiento me pasaba por todo mi cuerpito ahí mismo en la oficina, la idea ya se me estaba quedando en la cabeza y los chicos no estaban nada mal, y muy chicos tampoco eran, algunos ya eran señores mayores de los bien conservados o como dicen como el vino.
En uno de esos fines de semana me pregunto si tenía algo que hacer el sábado de la siguiente semana, ya me imaginaba para que era y la verdad esa sensación de escalofríos invadía mi cuerpo, le dije que no tenía compromiso, me respondió que pasaría a recogerme el sábado que venía en la tarde y que no me preocupase del trajecito, que él me daría uno ese día, suponía que por su trabajo sabría perfectamente que talla, también menciono algo importante, me consulto si me preocupaba si no utilizaran condón, vaya pregunta me dije a mi misma, él sabía que no puedo quedar embarazada y yo suponía que lo había comentado con alguno de sus amigos, entre risas le dije que si algo pasaría el me curaría pero él me garantizo que ninguno de ellos portaría alguna enfermedad, que había tomado los recaudos necesarios, no sé como pero me dijo que no me preocupara de ello y tampoco de imágenes porque estando el de acuerdo, varios de sus amigos le habían dicho que no querían cámaras ni nada similar.
Esa semana paso lenta, no se me quitaba de la mente lo que podría ocurrir el fin de semana, normalmente esas reuniones se dan sin planificación y muchas cosas pasaban por mi cabeza, si no les parezco atractiva, si hay alguno o varios medios brutos, qué pensarían de mí, si en lugar de algo erótico resulta algo violento pasando a violación, si se les ocurre algo que no quisiera hacer, esas preguntas y muchas más venían por mi mente, por eso a veces es mejor no planificarlo.
El viernes anterior salí con unas amigas para bailar y tratar de dejar de pensar en ello, el sábado por la mañana me llamo para confirmar la cita, me di una ducha profunda, me depile lo mejor que pude y me fui al salón para arreglarme el cabello y las uñas además de compras para tratar de relajar mi mente y mi cuerpo, era difícil sabiendo que en algunas horas estaría rodeada de no sé cuántos hombres todos para mí, para quienes debía estar dispuesta a hacer todo lo imaginable e inimaginable, el nerviosismo y también la excitación no se alejaban de mi cuerpo, creo que ya hasta me estaba estresando, pensé en contárselo a alguien pero me era imposible hasta medio quise suspender el asunto pero era demasiado tarde, no quise ni comer de los nervios, así sería mejor, mi aparato digestivo estaría limpio.
En la tarde tome un calmante para dormir un rato y baje el volumen del celular, cuando desperté tenia no sé cuántas llamadas perdidas y varias de ellas eran de Pablo y uno de los mensajes decía que me recogería a las siete, tenía tiempo para alistarme tranquila de todas formas el me daría mi atuendo.
Creo que estaba lista media hora antes, vestido corto y tacos, cerca de la siete mi celular sonó para decirme que estaba esperándome, tome aire y fui a encontrarme con él, me dijo que me veía exquisita pero notaba mi nerviosismo, me comento que eso le llamaba la atención ya que siempre me veía bien segura de mi misma, me dijo que me tranquilizara que la pasaríamos bien todos en casa de uno de ellos que se prestaba para la ocasión. Efectivamente la casa era hermosa de varios niveles en un condominio cerrado y con un jardín bien cuidado.
Ingresamos por la puerta trasera pero ya había visto por una ventana varios invitados, mis sentidos parecía que se hubiesen exaltado mientras trataba de relajarme, al ingresar escuchaba sus voces y risas, Pablo trataba de tranquilizarme, al rato ingreso el dueño de casa nos presentó y me pareció agradable, me invito una bebida para tomar valor como se dice mientras me decía que la pasaríamos bien. Me sorprendía la abismal diferencia entre algo preparado y algo que va surgiendo en el camino, le pedí un vasito más mientras subíamos a una habitación, Pablo había comprado dos trajes de mucama sexy, una bombachita y medias blancas, su diferencia era la talla, fui a un baño para probármelos, el primero que me probé me quedo perfecto, al salir me mostro unas mascaritas, había pensado en todo que bien me dije, de esa manera los vería a todos antes de que me vieran a mi anticipando cualquier inconveniente, elegí una, termine mi bebida y fuimos bajando a una especie de sala de juegos con billar, futbolín hasta un bar, en el camino me pregunto qué nombre utilizaría me sugirió que no utilice mis nombres verdaderos y le pedí que él me diera uno, no se me podía ocurrir ninguno y no recuerdo cual fue el que me puso.
Al ingresar todos voltearon a verme, las caricias de sus ojos los sentí por todas partes, que sensación más deliciosa sentí en ese momento, como no podían ver mi rostro solo se ponían a ver mi cuerpo, de inmediato sentí como se humedecía mi vulva. Me presento como Nata o Nati o algo parecido, no recuerdo, algunos me besaron en la mano, recuerdo que Pablo les recalco que eran caballeros que yo los atendería pero quien dominaría la situación era yo. Vi a cada uno de ellos, no conocía a ninguno y los conté, eran nueve y con Pablo eran 10, el doble de chicos de los que con alguna vez estuve, mientras me los presentaba me sentía cada vez más excitada, creo que me sudaba todo, haría de camarera pero me sentía como una reina, le pregunte a Pablo si serian todos pero me dijo que vendrían cuatro chicos más, catorce!! grite dentro de mí, espero poder satisfacer a todos le dije, pero no me quitare la máscara hasta que lleguen todos le manifesté, lo que tú quieras y cualquier inconveniente me avisas.
Estaba animada pero también nerviosa, fuimos al bar y prepararon bebidas para que las sirviera, en eso llegaron dos invitados más, apenas ingresaron brillaron sus rostros de alegría pero preguntaron por la mascarita y les explicaron el porqué, yo apenas decía unas palabras. Lista la bandeja lleve los vasos a cada uno mientras sentía como me miraban mientras ellos trataban de actuar de forma normal, altos bajos, mediana edad, jóvenes, blancos, trigueños, morenos, calvos, bien guapos algunos no tanto, toda una gama de hombres que quien sabe qué cosa tendrían en su mente, volví al bar con la bandeja vacía y a servirme yo también, el dueño de casa me consultaba si todo estaba bien en cada momento, de nuevo a servir esta vez bocaditos que tenía que servir en una mesa bajita, creo que todos se pusieron alrededor para ver como lo hacía ya que tenía que agacharme para llenar las bandejas, me encanto hacerlo sabiendo que muchos estarían viendo mi colita, cada vez estaba más relajada conforme avanzaba el tiempo y me servía unos tragos, en eso Pablo me dijo que ya no vendrían más personas que solo seriamos los que estábamos ahí, le dije que me quitaría la mascarita pero necesitaba arreglarme, fui a la habitación donde estaban mis cosas y me prepare para mostrar mi rostro.
Al ir bajando por las gradas note que estaban viendo desde abajo, me encanto que lo hicieran, brillaron las sonrisas al verme, creo que todos dejaron de hacer lo que estaban haciendo para ver mi rostro en esta ocasión, parecía como una segunda presentación, me sentí más cómoda y continúe realizando mi labor. Ya sin la mascarita podía interactuar más con los invitados y la confianza entre nosotros se incrementaba, de un momento a otro alguno me invito a bailar, no tardo mucho hasta encontrarme bailando entre tres o cuatro chicos y comenzar a sentir sus manos cada vez más atrevidas, notaron que no lo impedía y la verdad me agradaba, para eso estaba ahí para pasarla bien con ellos, sus caricias en mis piernas o palmaditas en mis nalgas comenzaron a ser más seguidas, yo me atreví a exponer un poco más mis senos mientras la bebida nos desinhibía cada vez más a todos. Todos notaron mi escote más pronunciado, se notaba en sus ojos, y no faltó quien dijo que de una vez los mostrara, le dije que a cambio de un “seco” y de inmediato me pidió que le sirva un vaso de lo que yo quisiera, varios se acercaron, fuimos a la barra del bar, recuerdo que le pregunte que quería pero el insistió “lo que tú quieras pero bien servido” agarre un vaso de whisky, noto eso y lo que me pidió fue hielo de ahí ponle lo que quieras, me dijo, se lo llene enterito, ni corto ni perezoso sujeto el vaso y me dijo “a su salud bella dama” después de tantos años recuerdo eso, y se sirvió como agua, varios aplaudieron y pidieron que se pagara el compromiso, el solo de pensarlo humedecía más mi vulva, la cual ya me había limpiado un par de veces, ahí delante de todos puse al descubierto mis erizados senos, el chico del whisky me vio se acercó y les dio un beso a cada uno nada más, yo estaba medio petrificada pero muy excitada, los chicos medio mudos hasta que alguno se le ocurrió proponer otra cosa a cambio de otro “seco”, la reunión ya se estaba poniendo más interesante, un sexo por un piquito, un seco por besar mis pezones, ya no era necesario beber para que hagan conmigo lo que quisieran pero les pareció divertido y a mí también, de pronto alguien dijo que tomaría porque me quite mi panty, enseguida otro dijo que tomaría dos tragos por quitarme el, la panty, acepte gustosa y ahí en medio de todos viene este señor de entre 40 y 50 años, se arrodilla ante mi lleva sus manos hasta mi cadera y de paso acariciando mis piernas baja levemente mi panty para luego acariciar mi entrepierna y sentir lo húmeda que estaba, me acaricio exquisitamente mientras notaba que lo disfrutaba, bajo mi panty suavemente hasta mis pies para hacer que abriera mis piernas y jugar de nuevo con mi vagina, luego sentí otra mano en mis nalgas otras en mis senos, ya eran varios tratando de tocar alguna parte de mi cuerpo, intentaban quitarme el traje de mucama y les deje hacerlo, quede desnuda y dispuesta delante de todos ellos mientras sentía sus besos y caricias por toda mi piel, esperaba que me tomen ahí mismo pero alguien les recordó en lo que habían quedado.
Me entere después que según los juegos que jugaron ya tenían un orden y lugar para disfrutar de mí. Gentilmente me llevaron a un habitación con una enorme cama, no sé qué murmuraron y uno se quedó conmigo quien comenzó a lamer mi vagina desesperadamente hasta que estuve a punto de venirme, en eso le pedí que me penetrara, ahí al borde de la cama abierta de piernas comencé a sentir el primer miembro masculino de la noche, no muy larga pero gordita, no tarde en disfrutar de mi primer orgasmo mientras el vaciaba todo su semen dentro de mí, al terminar no recuerdo que me dijo pero fueron halagos, apenas salió el, ingreso otro hombre de mediana edad, de canas y de barba, directo a insertar su endurecida polla en mi vaginita, me hizo gemir fuertemente tanto así que alguien de la puerta le grito algo parecido a esto “no la vayas a romper que nosotros también queremos” él les respondió que no m*****en y se fueran, yo le dije que no los vote tan feo y continuo con su ajetreada labor de embestirme cada vez más fuerte, sus gruñidos se tornaron más fuertes que mis gemidos hasta que sus movimientos se tornaron más lentos en señal de haber concluido, antes de salir me pregunto si no le importaba que ingrese más de uno, les respondí que me encantaría, al salir el demoraron en tomar su lugar pero ya no ingreso uno solo, ingresaron dos que de inmediato pasaron tomar mi cuerpo, uno por mi chuchita mientras el otro ponía su polla en mi boca, apenas el primero termino el segundo ya se ponía entre mis piernas, al salir el primero varios ya ingresaron de golpe, yo estaba encantadísima, se pusieron alrededor mío y los masturbaba mientras alguien me penetraba, ya no sé cuántos de los doce estaban en la habitación junto a mí, solo disfrutaba de tener sus miembros en mis manos, en mi boca para luego terminar en mi vagina, de rato en rato sentía que limpiaban mi conchita ya que no podía contener todo el semen que depositaban dentro de mí, escuchaba comentarios de lo “alucinante” que se veía mientras el semen se escurría de entre mis piernas y lamentarse por no poder utilizar cámaras. Sé que fueron doce hombres vigorosos y deliciosos pero terminaron dentro de mí más ocasiones que esa cantidad y no sé cuántas veces me hicieron terminar a mí. Al no haber más hombres que fueran a poseerme no podía creer que haya disfrutado de esa manera y que aun podía seguir disfrutando más de ellos, bueno todo el tiempo permanecí echada y prácticamente no me movía casi nada, algunos de ellos estaban ahí a mi alrededor acariciando suavemente mi cuerpo mientras me alagaban diciéndome lo mucho que habían disfrutado, me levante y me percate que brotaba semen de mi vulva, quería limpiarme pero un par de chicos, de entre los más jóvenes, me dijeron que no lo haga que se veía espectacular.
Después de unos minutos busque al anfitrión para pedirle unas toallas y darme una ducha. Algunos invitados ya se habían retirado, creo que habían sido como cuatro horas desde que me llevaron a esa habitación hasta el último disfrute al menos en esa cama. Al salir de la ducha, cambiarme y llevarme mi nueva ropita, Pablo y el anfitrión me estaban esperando para decirme lo increíble que fue la jornada junto a otros chicos que aun permanecían en la casa, tres de ellos se ofrecieron para llevarme a mi domicilio, eran los chicos que les había encantado el espectáculo de ver mi vagina llena de leche masculina, dude por un instante pero Pablo me dijo que podía confiar en ellos ya que necesitaba conversar con el dueño de casa.
Era casi mad**gada y en el camino comentaron algunas cosas que no sabía, ahí me dijeron que el orden de estar conmigo lo habían jugado en el billar, que varios eran casados, que algunos de ellos habían tomado viagra, inclusive dos de ellos, que para participar tenían que hacerse ver con uno de los doctores que había participado, según ellos tenían que ser quince hombres pero uno había estado enfermo y dos al final no pudieron asistir. Lástima que no hayan sido los quince pero disfrute como si hubiesen sido más.
Al llegar a mi edificio pidieron acompañarme hasta mi departamento que deseaban pedirme un favor, no acostumbro a mostrar exactamente donde vivo pero complací sus peticiones, ya dentro me dijeron lo que querían hacer, cuando vieron cómo se escurría el semen de mi vagina querían tener alguna imagen gravada de eso pero las cámaras estaba prohibidas en la reunión así que me pidieron si podían hacer un video ahí mismo con algo que simule ser semen e introducírmela en la vagina para que luego puedan ver y grabar como salía, que locos están les dije, pero la verdad supieron convencerme y yo quería seguir disfrutando de la noche. Buscaron entre mis cosas y me pidieron que me acomode piernas arriba en un sofá, mientras uno de ellos estimulaba mi clítoris con su lengua y sus dedos los otros encontraron una crema blanca, abrieron mi vagina con sus dedos colocaron la punta del frasco en mi vulva y vaciaron todo lo que tenía, sentí helado y desagradable dentro de mí pero sus caricias en mis piernas y mi clítoris hacían que lo olvide y más bien lo disfrutara, se detuvieron y les pregunte que querían que hiciera, me pidieron que caminara delante de la cámara me sentara abriera las piernas y deje salir todo aquello como si fuese cuando vieron ver salir semen de mi chuchita horas antes aquella noche, yo solo les pedí que no saliera mi rostro.
Ahí estaba yo con esos chicos cuales directores de cine porno me decían que hacer, el video me pareció de lo más loco pero ellos estaban encantadísimos, no era exactamente igual a lo que vieron pero que igual les parecía excitante. Me pare para limpiarme pero ellos lo hicieron por mí, me inclinaron en el espaldar de un sillón y de pronto estaba nuevamente siendo penetrada gustosamente, lo estaba disfrutando hasta que sentí cierta irritación en mi conducto vaginal cuando el segundo de ellos estaba insertando su miembro dentro de mí, más bien el tercer chico término entre mis manos mientras lo tenía frente a mí. Querían estar conmigo el resto del día pero les dije que estaba cansada y que necesitaba descansar solita, sonrieron y se despidieron.
De todos los chicos solo volví a ver a cuatro de ellos, entre ellos mi doctor y un chico que me hizo llegar flores a mi departamento, pero en ocasiones cuando pido cita médica pienso que podía toparme con alguno de ellos.
7年前