Rozando a mi Madre
En ese tiempo era tipo normal, 20 años, estudiaba en la universidad y vivia con mis padres.
Mi padre tienia 52 años, reservado y trabajador. Trabajaba tranquilo en la administración de una empresa multinacional. Mi madre, 45, ama de casa, tierna y preocupada por su familia (Mi padre y yo), es una mujer con un físico muy lindo, con sus curvas bien definidas, fanática de su bicicleta estática.
Paula, su nombre, mide alrededor de 1,65m, tez blanca, ojos pardos, su cabello mantenido castaño hasta los hombros, unas pecas en sus mejillas, nariz pequeña pero algo angulosa, le gusta tomar un poco de sol, por lo que siempre tiene algún tono en su piel. Lo que más llama a la vista, son sus proporciones; tiene unos grandes senos, ricos y suaves, su talla de sostén nunca la supe hasta después de un tiempo cuando le revise sus prendas botadas en la alfombra, 34DD. Ya algo caídos, es normal para su edad, pero que importa. Un poco de barriga, un poco de cintura. Y su culo, que buen culo, como fanática de su bicicleta estática, acostumbra a usarla de 30 a 40 minutos diarios, se mantené bien. No era una Miss Reef, pero era de esos culos anchos de madura que te dan ganas de agarrarlo fuerte y montarlo. Sus piernas definidas lo acompañan. Le quedan muy bien los pantalones apretados, a veces usa tacos, se le forma ese espacio triangular bajo su ingle... Que ganas de meter la mano en ese triángulo.
Vivíamos en un departamento central en la ciudad de Concepción en Chile. Cómodo con un buen estar. Lugar donde teníamos el televisor, un solo televisor, por lo que era costumbre sentarnos los 3 a ver películas, programas, noticias o lo que sea. Por lo general al final del día o los fines de semana.
Siempre me llamo a atención el físico de mi madre, sus buenas tetas y culo, se le marcaban muy bien en la ropa que usaba para andar en casa, poleras y vestidos escotados o tirantes, algunas calzas o jeans apretados, siempre ha sido coqueta. Pero nunca se me paso por la cabeza tener algo con ella. La miraba solo como una mujer muy atractiva y como mi madre. Cuando lleve amigos a casa, y a pesar de que nunca me comentaron algo al respecto, a varios los descubrí con los ojos clavados en su culo.
Desda ya hacia años, de mi revolución hormonal, trataba siempre de rozarla. Con el tiempo me acostumbre, o nos acostombramos. La abrazaba y le rozaba las tetas con el dorso de mis manos, o trataba de tocarle el trasero por accidente, etc. Era mi pequeño secreto, una pequeña perversión oculta.
A pesar de lo anterior, no paso mas alla de un "juego oscurillo", de mi parte. Que asumia como normal y no cuestionaba. Soy un caliente de ******, miro porno seguido, leo relatos eroticos, me encanta mirar mujeres en la calle, fijarme en sus detalles, como se le marcan sus partes, como se mueven cuando camina, etc.
Una tarde me cambio conpletamente la forma en como miraba a mi madre. Teniamos la costumbre de ver peliculas los sabados en la tarde, los 3 en el estar, mis padres sentados juntos en el sofá y yo en el sitial. Tambien era parte de esa costumbre, parar a mitad de la película y preparar unos bocadillos, cosas que comprábamos en el súper con ese objetivo. Ese día, la película estaba entretenida pero nos dio hambre, así que paramos, y mi madre con su culo e hipnótico caminar ( llevaba unos jeans ajustadísimos) fue a la cocina a buscar unos snacks. Sin pensar en algo en particular, recordé unas galletas con chips de chocolate, eran mis favoritas, asi que fui a la cocina también.
La cocina era estrecha, un gran defecto de los departamentos de hoy. Y ademas de eso, los muebles eran grandes, lo que la hizo aun mas estrecha para circular. Detalle que nunca había importado hasta ahora. Las galletas estaban en el mueble aéreo que estaba sobre el lugar donde mi madre preparaba las cosas.
Como soy un poco más alto me puse detrás de ella y al estirarme me cargue sobre sus nalgas con mi pene, como parte de mi juego perverso, aprovechando la instancia. Fue algo como una rayada de pintura, lo habia hecho antes, pero ahora fue distinto ya que perdi un poco el equilibrio y me cargue mas de la cuenta. Sentí un escalofrió que me recorrió el cuerpo. Fue solo una fracción de segundos, que me pareció eterna. Mi miembro reacciono inmediatamente. Le dije “disculpa” tome las galletas y me fui raudamente a sentar antes que se volteara.
Con mi semi erección sentado en el sitial y ya reanudada la película, no podía concentrarme, trataba de meterme en la trama, pero solo pensaba en cuerpo de Paula. Empecé a notar sus rasgos, sus curvas. Como la polera suelta que llevaba insinuaba sus tetas, que buen par se le notaba. Sentada de lado, apoyando la cabeza en el hombro de mi padre tenía la vista completa de su gran y deseable trasero.
El actuar mi mama fue normal, no noto nada, o si lo hizo, no le dio importancia.
Terminada la película, recogimos las cosas, ya era tarde y mi padre se fue al dormitorio. Ayudando con el orden tome algunas cosas y las lleve a la cocina. Ella lavaba los platos, mi intención era dejárselos cerca para que lo lavara, el tema es que desde la entrada a la parte donde los tenía que dejar, debía pasar por detrás de ella.
Y asi lo hice, lentamente paso con mis manos ocupadas en alto, por detrás de ella, totalmente fuera de toda racionalidad, muy ajustado, sientiendo en mi paquete el contacto con su nalga derecha, no sé cuánto tiempo me tomo en llegar a su raja pero disfrute muchísimo ese instante. Al llegar al medio sentí mi bulto, a esa altura ya erecto, ajustarse a su raja. Con la excusa de dejar las cosas en el fregadero junto a ella la embisto un poco y le digo: “te los dejo acá y vuelvo a buscar lo otro al estar”. Ella me miro extrañada y algo incomoda. Me dijo: “si apúrate para dejar todo limpio antes de ir a acostarme”.
Empecé a hacer el movimiento inverso, con la misma velocidad. Salí de ahí, tome los vasos que faltaban en el estar y los lleve a la cocina. E inicie la misma maniobra pero antes (como ya estaba con mi verga a mil, me la acomode para que quedara hacia arriba, no para el lado, de manera de hacer más cómodo el escarceo). Empiezo a rozarle el culo, no sé si más rápido o lento que la vez anterior, pero estaba gozando al máximo ese momento. Llego al centro, la empujo con mi pelvis para dejar los vasos, extasiado cuando siento ella empinar el culo. Quede petrificado. Ella estaba cargando su culo, contra mi verga que estaba a punto de explotar. Pasó un par de segundos y ella movió sus caderas, arriba y abajo, repetidamente. Tantiando mi aparato y apretandolo con sus gluteos.
Aun con los vasos en mi mano, estaba que eyaculaba. Dejo lo vasos en el lavaplatos y tome con mis manos sus caderas. Ella sin decir nada, dio vuelta su cabeza, me miro a los ojos y me dijo:
- “eso es todo?... queda algo más en el estar o el comedor?”. Con una sonrisa pícara sus labios.
- Si mama – le respondí – no queda nada más.
- Ok. – no dijo nada más.
Se dio vuelta, apoyo sus manos en los lados del fregadero y empino aún más su culo, recorrió mi pene a lo largo. Con los mismos movimientos lentos y continuos. La estimulacion que estaba sintiendo era lo mas placentero que habia vivido hasta ese momento. Producto del constante restregar aparecio una pequeña mancha de liquido preseminal en mi pantalon; no queriamos parar; la tome con fuerzas de las caderas y segui frotando mi corneta en su raja aumentan un poco la fuerza. Era obvio lo que hacía y ella se dejaba, de la manera mas exquicita posible. Disfrutaba cada centimetro, y a través de las telas, sentia el calor de su raja calentar mi falo. Debimos haber estado unos 2 minutos en ese restregar intenso... Arriba... Y abajo.
Era un pantalón de buzo, y mi glande se asomó po sobre el elastico. Lo vi y entre en pánico, fue como una vuelta a la tierra. Salí rápidamente al baño, cerré a puerta, frente al lavamanos libere mi verga y empecé una paja frenética. Recordaba el mar de sensaciones sentidas en la cocina; flashes de recuerdos de mi madre, como se veía sentada en el sofá, como lucia con traje de baño la última vez que fuimos a la playa, la sensación de sus pechugas aprisionándose con mi pecho cuando me abraza, las veces que la abrazaba y rozaba, etc. Eyacule borbotones de semen en el lavamanos. No recuerdo haber disparado tanto alguna vez en una paja, como en esa oportunidad.
Al salir del baño mi madre ya no estaba en la cocina, se habia ido al dormitorio con mi padre. Una sensacion de alivio me invadio, me dirigi a mi dormitorio, prendí mi notebook y me acoste, empece a buscar informacion sobre i****to, busque relatos de ****************, y termine viendo videos de mujeres maduras con tipos jovenes teniendo sexo. Buscaba tetonas, ojala naturales. Me hice otra paja y me dormi.
No tenía idea de como era la vida sexual de mis padres, no era un tema que me interesara hasta ese momento. Supongo que era normal para una pareja de sus caracteristicas.
Esa noche, como nunca, despierto a las 4 am y escucho ruidos, gemidos, venian de la pieza de mis padres, gemidos femeninos, fuertes y exagerados. Era mi madre, inquieto me levanto y salgo al pasillo. La puerta de mis padres estaba entre abierta, supongo que al propio. No recuerdo que eso hubiese sucedido antes. Me pregunte "¿mama estara jugando conmigo?".
Me acerque a la puerta y la vi, desnuda, solo su silueta tenue ilumidada por la poca luz de la luna filtrada por los bisillos. Estaba sobre mi padre, se veia de lado, estaba de frente a el apoyada con sus manos en el pecho de él.
Mi verga estaba parada en todo su esplendor. Asomada por la abertura frontal de mi pantalon de pijama. Con el show que estaba presenciando no era necesario tocarmela ya estaba sintiendo las contracciones de una pronta eyaculación en mi pene. Nunca habia visto algo tan caliente.
Ella alternaba movimientos; arriba, abajo, adelante y atras, una y obra vez, en un ritmo suave y continuo. Sus tetas la acompañaban, me encantan sus tetas grandes y naturales, con un bamboleo suave. Se juntaban y se separaban. Estaba inmerso, ya con mi mano recorriendo mi pene sin pensar en nada mas.
Mi padre, el afortunado. Disfrutaba de su cuerpo, la recorria con sus manos, tomaba sus pechos, lo magreaba, besaba, chupaba y mordia. Los celos me invadieron en ese momento, que ganas de estar en su lugar disfrutando de esas carnes ardientes y suaves.
Ella gemia y resoplaba, deciendo cosas como "siii" "me encanta" "profundo" "metemela toda" "me tienes caliente, siiii... que rico". Se acercaba, lo besaba, luego se levantaba su cabeza hacia atras. Tenia el cabello suelto.
Me estaba pajeando en la puerta de manera acalorada, no perdia detalle de la figura de mi exquisita progenitora contorneandose sobre mi padre. De un momento a otro, eyacule y alcance a poner mi mano para atajar el semen, no salio tanto por las pajas que me habia dado hacia un par de horas. Pero el orgasmo fue intenso.
Ella siguio hasta que gimio largamente, tenso su cuerpo y se dejo caer sobre mi padre, dejando solo la vista de ese culazo.
Aun en una especie de trance, caminando como zombie. Me retire a mi dormitorio a tratar de dormir.
Al otro dia, era domingo, desperté con una verguenza terrible, ademas del sentimiento de culpa, no sabia que hacer ni pensar. Sali a trotar muy temprano, antes que se levantaran mis padres, estuve dando vueltas por un parque cercano hasta que me arme de valor para volver a casa.
Era diciembre, ya hace calor en diciembre en esta ciudad. Por lo mismo, al llegar a casa vi a mi madre en la cocina con un short muy corto y una polera de tirantes, blanca (el calor era la excusa), a juzgar por sus pezones marcados, no llevaba brasiere. Que tetas. Grandotas y colgantes, se notaban deliciosas. Fue lo primero que mire al verla, no podia quitar la vista de sus tetas.
Estaba inmerso en ellas cuando la escucho:
- Hey! Aca arriba... ¿Tomaste desayuno?
- No - respondí - ahora quiero comer algo.
- Ok, hay pan y queso en el refri. Dijo, dándome la espalda oara seguir en lo que estaba.
Mirando su culo le dije "me ducho y como algo".
El dia transcurrio con normalidad, mas de algun cruce de miradas y sonrisas insinuantes, nada mas.
Mis padres salieron a almorzar afuera, yo por mi parte, sali con unos amigos a dar vueltas. Mirabamos mujeres en la calle, les colocabamos notas y nos reiamos. A pesar de todo, no podia sacarme las imagenes de mi madre de la cabeza. Ese domingo llegue tarde a casa, evitando en el fondo algun encuentro cercano. La verdad es que deseaba meterle mano a Paula, mi madre, pero otra parte de mi se reusaba a aceptarlo. En ese conflicto interno me lo oase toda la semana, y asi fue que transcurrio con total normalidad (o al menos eso parecia), el actuar de ella era normal, como siempre ha sido. A ratos trataba de acercarme buscando algun contacto, en el pasillo o en la cocina, pero ella me evitaba. Aun asi las cosas fueron tranquilas, descansar en la normalidad es bueno, luego de tanta intensidad.
Las cosas volvieron a calentarse el sabado siguiente. Como ya lo habia dicho, era una epoca calurosa, mi madre andaba con un vestido, holgado, comodo, le llegaba a medio muslo. Era de un color blanquillo de tela delgada. Tenía un gran escote, resaltaba sus melones, blancos y suaves. Se asomaban porque usaba de esos sostenes de mwdia copa que lavantan. Estaba claro que su intension era mostrarse.
Ese dia ella estaba indiferente en actitud, aunque andaba mostrando sus atributos. Yo me perdia en los pequeños instantes cuando podia ver su escote o sus lindas piernas cuando se sentaba. En el almuerzo ella trajo los platos a la mesa, pasandonos nuestros almuerzo inclinandose ofreciendome una hermosa vista de sus tetas desbordantes luchando por liberarse de prision. Solo con pensar en eso sentia mariposas en el estomago, piel de gallina y un hormigueo en los testiculos.
Almorzamos hablando de trivilialidas, temas de contingencia local, de mis examenes de fin de año, etc. Me era dificil entablar una conversación coherente en ese momento. Solo estaba pendiente del escote de mi madre. Estaba sentada frente a mi, por lo que tenia una perfecta vista de como se movian sus tetas cada vez que se acomodaba en su silla, debe ser una silla muy incomoda porque lo hacia a cada rato. Cada vez que se acomodaba sus senos daban pequeños y llamativos movimientos. "Que tetas!", pensaba. Mi mayor esfuerzo en ese momento era mirarla sin que mi padre notara a donde apuntaban mis ojos realmente. La television ayudaba un poco, las noticias llamaban su atención y me permitian un rato de gozo admirando esas deliciosas pechugas.
Una vez terminado el almuerzo mi padre se sento en el sofa y se centro en la tele. El siempre acostumbraba a sentarse en el sofa despues de almorzar. Lugar donde aguantaba un par de minutos antes de quedarse dormido, era su siesta post almuerzo.
Mi madre empezo a retirar los platos y sin pensarlo la ayude, "este es mi momento" pense. La escena se repitio del sabado pasado se repitio; ella en el lavamanos y yo rozandole el culo, ese dia yo usaba unos shorts delgados. Ya no me cuidaba me empecé a apoyar directamente en su culo, una embestida larga por vuelta. Sentia como presionaba sus nalgas con mi pelvis.
En la última vuelta, deje los platos y me quede restregandome, movimiento que ella correspondia de manera suave y continua. Arriba y abajo cargando su raja sobre mi miembro. Tome mas confianza y la tome con ambas manos desde la cadera. Segui restregandome pero ahora la atraia hacia mi con fuerza. Tratabamos de no hacer ruido ni decir nada, solo sonaba el agua del lavaplatos cayendo, hasta que escuchamos ronquidos desde el estar, mi padre se quedo dormido. Ella no dijo nada, solo me miro y sonriendo me dijo:
- Tu padre tiene el sueño tan pesado - con una sonrisa picara-
Volvio a mirar hacia el lavaplatos y levanto aun mas su trasero ro reaccione bajando mis manos por sus muslos hasta llegar al borde del vestido. Para luego empezar a subir deslizandome por su piel suave, sudada y caliente. Lo subi hasta un poco mas arriba de su culo. El espectaculo era de ensueño. Llevaba un diminuto calzon.
Yo saque mi verga de mi short y empece a presionar con mi glande su entrada, limitado solo con la tela de su calzon. De a poco empece a subir mis manos por debajo del vestido. Sentir su suave piel al recorrerla, ticando de a poco su bartiguita, que a pesar de tener un poco, su cuerpo suave es maravilloso al tacto. Mis manos siguieron recorriendo su abdomen mientras manteniamos un ritmo lento, cargado y continuo en nuestro escarceo.
Cuando llegue a sus tetas me encontré con su sosten, los recorri por encima sientiendo su tela gruesa y bordada, no era lo que intetesaba, asi que busque el espacio en el centro de sus senos, meti mis dedos por debajo los tire hacia adelante con fuerza (hasta me parecio escuchar sonar el tiron en las costuras de la prenda) y los subi por sobre sus mamas.
La sensacion al sentir caer en mis manos esas hermosas, suaves y calientes masas de carne fue un climax en si mismo. Las aprisione con mis manos, senti sus pezones duros entre mis dedos. Los masajie como quice hasta llegar un momento en solo las tome fuerte mientras seguia con mis punteadas en su vagina por sobre el calzón ya con mas fuerza y frecuencia. Estabamos en eso cuando senti que ya no aguantaba mas y sin importarme nada eyacule en ella aconpañado de un gran orgasmo. Ella al sentirme libero un gemido suave y prolongado apegando su cuerpo al mio.
Después de todo lo vivido, y de estar un par de segundos quieto asimilando lo que habia pasado. Ella enderezo su postura, bajo su vestido y se dio vuelta. Mirandome a los ojos y con una tierna sonrisame, me dio un pequeño beso en la boca, y dijo "pon a hervir agua y preguntale a tu papa si quiere un cafe".
Guarde mi pichula, puse el hervidor y me fui al estar. Mi padre quizo cafe.
No comentamos nada, todo era normal. De alguna forma era lo mejor, era un acuerdo de silencio tácito, sin comentarlo no nos podiamos cuestionar lo ocurrido, al menos por ese momento.
Luego de eso me fui a mi pieza, una sensacion de relajo me invadio, me senti el hombre mas suertudo; y a pesar de que no la habia penetrado, esa habia sido la experiencia sexual mas intensa y placentera de mi vida hasta ese momento. Fui a dormir una siesta con una gran sonrisa en mis labios.
Estuve en el pc toda la tarde. Hasta la hora de la acostumbrada pelicula, busque una pelicula larga 2:30 hrs aprox. Una que yo la habia visto, pero mis padres no, una pelicula que a ratos era lenta y supuse que mi padre podria quedarse dormido en algun momento, o mejor dicho, esperaba que lo hiciera.
A eso de la 20 hrs nos acomodanos a ver la pelicula. Esta ves los tres en el sofa, mi madre al medio. No iba a perder la oportunidad de tener su anatomia cerca de la mia. Transcurrido un rato, ella apoyo su cabeza en el hombro de papa, dejando su culo apegado a mi lado izquierdo. Llevaba el mismo vestido. Yo estaba neviosisimo con aquel caliente culazo cerca mio. Me arme de valor y empeze a tocarla con mi mano derecha empecé por su gluteo, solo puse mi mano, no reacciono, sigo recorriendola bajando hasta su muslo y viendo a subir. Luego de un par de minutos y sin ninguna gesto de parte de ella. Empiezo a apretarle el cachete y la pierna metiendole los dedos en raja, sigo con lo mio y meto mi mano bajo el vestido. En ese momento mi madre se da vuelta y yo saco raudamente mi mano. Me dijo:
- Cariño - rara vez me decia asi - trae la manta para taparme un poco, me dio frio.
- Si mamá - respondi, llendo a buscar una manta rapidamente y la puse sobre sus piernas mientras ella se acomodaba nuevamente en la posición que estaba.
Aprovechando la instancia, tambien me tape las piernas con la manta. Con esa maniobra nos permite cierta seguridad a un posible movimiento de mi padre.
Ya tapados, retome los menesteres i****tuosos. Ya con la aprobación de mi madre volvi a meterle mano con confianza. El contacto de mi mano con su piel hizo que levantara un poco mas su poto, para facilitarme el trabajo. Voy recorriendola lentamente, disfrutando cada centimetro acercandome a su sexo me doy cuenta que no hay mas telas que lo cubran. Estaba sin calzones (claro, si los que llevaba hace un rato deben estar llenos de leche). En ese momento el mundo se me detuvo. Empiezo a recorrer sus labios vaginales suavemente, y a medida que lo hacia ella me mostraba mas y mas su raja. Otro de los atributos de mi madre es que es mas bien lampiña, tenía algo de pelos, pero nada que m*****ara realmente. Y todo esto mientras mi padre estaba absorto en la pelicula, sin duda era algo que condimentaba aun más la situación.
Sentia su humedad en mis dedos y de apoco los fui introduciendo. Era un recorrido suave, varias veces retire mis dedos para mojarlos con mi saliva y seguir, momento que aprovechaba para sentir su aroma de mujer. Hasta que dejo de ser necesario, sus liquidos ya habiam encharcado su vagina, tenia tres dedos en su concha, dos para abrirme paso y el del centro para jugar con su clitoris. Lo movia de un lado para otro, lo apretaba y lo rodeaba. Ella ligeramente empezo a moverse, separaba un poco sus piernas y meneaba sus caderas de manera muy suave para no llamar la atención de papá. Estaba totalmente concentrado en mi labor i****tuosa cuando de la nada ella movio su mano derecha hacia mi.
Empezo a tocar mi paquete por sobre mi pantalon, lo recorria lentamente, empezo a apretarlo, todo con movimientos suaves. Cuando llego al cierre, lo bajo, luego.movio el calzoncillo y libero mi verga, a esa altura como fierro de dura. Empezo con un lento sube y baja, sabia como hacerlo, era un experta, apretaba y soltaba en los momentos justos.Los movimientos de ambos empezarom a hacerse mas profundos. Estuvimos asi por lo menos unos 5 minutos.
Que maravillosa paja me estaba haciendo Paula, mi hermosa madre. Estaba como en el cielo absolutamente desconectado del mundo.
Repentinamente se hicieron presentes los ronquidos de mi padre. Nos miramos mutuamente, riendonos como autorizandonos a aumentar con mas intensidad y confianza.
Para ese momento tenia mi pulgar estimulando su clitoris y mi dedo medio metido en su cavidad rozando sus paredes. Aguanto solo unos pocos segundos asta correrse, cerro y tenso sus piernas ademas de echar su cabeza para atras. Aguanto su gemido. Y quedo inmóvil unos segundos. Tenia mi pene muy agarrado, apretado. Hasta que en un momento retomo su labor, mi miembro ya estaba contrayendose para una inmimente eyaculación que seguramente iba a ser potente.
Ella de manera sigiloza como si fuera una ninja, se dio vuelta se agacho y metio mi pene en su boca. El pene de su hijo que ya era un hombre. Su mamada fue corta, no logre mantenerme ante tal sensación de placer. Me corri en su boca, un monton de veces, sentia como salia y salia semen de mi aparato y ella lo guarada todo en su boca. Estaba en un trance completo. Con los ojos cerrados y mi cabeza apoyada en el respaldo del sofa. Y a lo lejos seguian escuchandose los ronquidos su marido.
Se trago todo, libero mi pene solo mojado con su saliva y lo guardo en mi ropa. Yo estaba inmovil aun reponiendome.
Luego de eso se puso de pie, se limpio la comisura de sus labios que aun tenia restos de corrida, me miro a los ojos con una expresion agrado, con los ojos muy abiertos y con una amplia sonrisa, me dijo "hay que cuidar el sofa, cuesta mucho limpiarlo. Voy a la cocina a buscar algo para comer".
Luego de eso reanudamos la pelicula, comiendo algunos snacks. Estaba muy relajado, y no se en que momento me quede dormido. Para cuando desperte habia pasado un par de horas, no habia nadie mas en el estar. Fui a la cocina a beber un poco de agua y tampoco habia nadie. Me diriji a mi dormitorio y en el pasillo veo la puerta de mis padres cerrada. Me acerque de curioso por si oía algo, pero nada. Me encerre en mi dormitorio y prendi un rato el pc.
Aun me daba vueltas lo que habia vivido, varios cuestionamientos se venian a mi cabeza, sobretodo morales. Pero la verdad, si comparaba eso con todo lo que habia disfrutado, no importo nada mas... Queria seguir experimentando en este juego sexual que habia iniciado con mi madre.
Al dia siguiente todo volvio a la nornalidad, como si nada hubiese pasado. Salvo por un detalle, mi madre estaba de un muy buen ánimo. Bromeaba con mi padre y conmigo, cantaba mientras caminaba por la casa, se le veia alegre. Lo que si, saco sus ropas mas conservadoras, una polera muy holgada y pantalones anchos, a pesar del calor. Quizas la sensacion de haber experimentado algo nuevo y disfrutarlo le provocó todo eso.
Yo por mi parte andaba de lo más relajado, me levante tarde, almorze y me puse a estudiar. Tenia mus ultimos examenes esa semana.
Y asi fue que paso la semana nuevamente, todo normal en casa, mi madre con sus rutinas y quehaceres. Siempre evitando cualquier contacto mas alla del que corresponde al de una madre con su hijo. No dio lugar a agarrones ni punteadas.
Ya habia entendido que el dia para jugar era el sabado, por lo que al pasar de los dias me ponia mas ansioso esperando ese momento. La semana paso, me fue bien en mis cosas, o eso creo. El dia viernes me junte con amigos a beber, llegue de mad**gada y ebrio.
El sabado en la mañana me desperte con una gran resaca. De esas epicas que te parten el craneo. Me levante a beber agua tipo 9 am con una sed de aquellas. Deshidratado al maximo.
Llego a la cocina y ahi la encuentro, a mi madre, en su camisa de dormir traslúcida, notaba sus formas a traves de esta. Que curvas!.
La resaca paso a segundo plano y mi pene reacciono al instante me acerco por detras y la saludo, le doy un beso en el cuello y la abrazo desde atras por la cintura. Obviamente poniendo mi miembro entre sus nalgas, que gusto me daba sentir su anatomia pegada a la mia, y el calor de su cuerpo.
Le digo al oido:
- Hola mama, ¿como amaneciste? - mientras subo mis manos por debajo de su ropa, tocando su abdomen, lentamente pero con la clara intención de agarrar sus tetas.
- Un poco preocupada. Llegaste muy tarde anoche y borracho. - Trataba de usar un tono serio, pero a su vez apegando aun mas su culo a mi corneta y dejandose tocar.
- Naaa -exclame- solo fueron par de cervezas con amigos nada grave.
Empece a manosear sus senos, sus suaves y grandes senos. Eran pesados y sentia como si rebalzaran mis manos, como si se escaparan entre mis dedos. Sus pezones estaban durisimos, tenian el tamaño de 1 a 1,5 cm aprox.
Estaba de lo mas entretenido, disfrutando del caliente magreo de ese hermoso cuerpo, mientras ella refregaba su raja contra mi miembro. Cuando de la nada ella para, saca mis manos y se da vuelta.
Me miro seriamente a los ojos, con los brazos cruzados, diciendo :
- Tenemos que conversar.
- Si tienes razon -le dije, asumiendo la gravedad del asunto. Todos sabemos que cuando una mujer dice "tenemos que conversar" es porque la cosa es seria.
Retrocedi un poco, hasta lo que se podia, recordemos que el pasillo de la cocina es estrecho. Y aun con la carpa en mi pantalon de pijama apuntando hacia ella.
- Tenemos que poner limites a esto, no puede ser que andemos haciendo estas cosas, no corresponden a una relación de madre hijo. Yo reconozco que ha sido estimulante, que a veces me tengo que aguantar de hacer cosas. Pero esta mal. Además no podemos hacerle esto a tu padre.
- Mama lo que pasa es que...
- Yo siempre me dejaba tocar de manera disimulada cada vez que te acercabas. - Me interrumpio - Lo entendia como algo hormonal propio de un *********te caliente. Pero esto ya supero todo. -Todo eso con un tono categorico y con un volumen moderado, la idea era no despertar a su esposo.
- Entiendo lo que me dices, todo es confuso para mi tambien, pero la verdad es que no puedo controlarme cuando te veo. Seran mis hormonas, cosas de la edad, nose. Pero te encuentro demasiado hermosa y atractiva. - Lo dije con un tono suave y cabizbajo. Ella me escucho atenta y con una expresión de ternura en su cara.
De pronto escuchamos pasos en el pasillo, venia mi padre a la cocina asi que disimulamos. Ella me regaño por llegar tarde y con alcohol, y yo asumia el reto como hijo sumiso.
Termino su reto con un "despues seguiremos conversando" en un tono autoritario. Estaba claro cual iba a seguir siendo el topico de esa futura conversación.
Con la conversación y la aparición de mi padre, se calmaron mis animos. Tome un vaso de agua y volvi a pasar la resaca a mi cama.
Dormi todo el dia, me levante a eso de las 6, ni almorce. Mis padres estaban en sus respectivos quehaceres domesticos. Como si nada, comi los restos del almuerzo y me puse a ver televisión.
Como era costumbre nos preparamos para ver una pelicula, buscamos una en netflix esta vez. Los 3 en el sofa.
Considerando el calor que hacia en esa epoca mi madre andaba con otro de esos vestidos veraniegos sueltos. Yo por mi lado con un short y una polera.
Elegimos un comedia familiar, algo divertida. Aunque mi concepto de diversión ese momento.
Miraba a mi madre durante ese rato, y pensaba en lo que me habia dicho. Algo pasaba en mi que la verdad no me importaba mucho sus cuestionamiento, sabia que ella estaba gozando con este nuevo panorama sexual que estabamos viviendo, tanto o quizas mas que yo.
Comentabamos la pelicula y nos reiamos de algunas cosas, mi madre y yo principalmente. Mi padre otra vez dormitaba. Ella apoyo su cabeza en el hombro de papa. Ya no por ternura ni comidad, fue una estrategia para limitar el rango visual de mi padre mientras "jugabamos".
Para ese momento yo estaba sentado de lado acoplado a su culo y con mi mano bajo su vestido. Recorria sus piernas, sus caderas, si abdomen, hasta llegar a su sexo. Estaba manoseando su vagina desde adelante por sobre su calzon, prenda ya mojada por sus jugos, estaba claro lo que le estaba pasando a mama en ese momento.
Hice un movimiento rapido con mis dedos y los pase por debajo de su calzon, ya en contacto con su sexo me dedique a hurgar en el. Ella facilitaba todo abriendo un poco sus piernas.
De un momento a otro ella tomo mi mano, la saco de dond estaba. Se puso de pie, me miro con la mirada mas calentona que he visto y se fue a la cocina contorneando su bello culo.
Los ronquidos de mi padre sonaban de fondo en su maximo esplendor.
Le di unos segundos de ventaja y me encamine a la cocina. Solo la situacion en si me tenia con la verga dura forcejeando con el pantalon. Llego a la cocina y la veo...
Hermosa, apoyada con sus manos apoyadas en ambos lados del lavaplatos (ese lugar ya empezaba a tener un significado especial para nosotros) con su culo en pompa sus calzones en el suelo. Sin titubear me acerque por detras y empece a manosearla. Me sentia el mas afortunado, la tome de las caderas, le subi el vestido, ella empino el culo, y con la mano derecha le emoece a recorrer la concha, mientras que con la izquierda por debajo del vestido le levantaba el sosten para liberar sus tetas. Estaba en eso cuando me miro ordenandome:
- metemela luego, ¿que estas esperando?
Sin pensarlo me desabroche los pantalones, libere pichula y empece con la busqueda de la entrada a esa deseada cueva. Empece rozando la punta en sus labios mientras ella cargaba para atras para apurar la causa. Y diciendome "apurate que no aguanto" "no tenemos mucho tiempo" "metemela metemela...".
Entre tabto roces y vaivenes. Y como si fuera un cuchillo caliente en mantequilla. Comienzo a penetrarla, estaba en el cielo, sentia el calor de concha envolver mi pene, la empece com un ritmo suave y profundo. Pero con la adrenalina del momento me fue dificil mantenerlo. Cada embestida era acompañada por un moviento acompasado de ella complementando la penetracion. Eramos la sincronia amatoria perfecta. Mete saca... Mete saca.
La tenia tomada de las tetas mientras se la metia y metia profundamente... Ella solo jadeaba y controlaba los gemidos. Giraba su cabeza hacia y me pedia mas fuerza, mas rapidez, que la partiera. No se cuanto tiempo fue pero de un momento a otro siento su cuerpo tensarse y sus piernas flaquear, casi al mismo instante en que mi miembro empezo a contraerse para eyacular. Ella presiono su raja aun mas para atras de manera de quedar lo mas profundo posible... Y acabe, senti como si liberaba litros dentro de su vagina. Sus interiores hervian mientras recibia mi descarga de semen.
Nos quedamos quietos. Yo aun penetrandola en lo mas profundo y agarrandola bien fuerte de las tetas. Como comprobando que todo seguia igual a como estaba antes de perdernos en la pasión. Nos separamos, yo guarde mi pene ya flacido y ella recogio sus calzones, se limpio con una servilleta, me miro y nos besamos largamente, abrazados.
- Hijo, esto debemos mantenerlo en secreto.
- Tranquila mamá, no le diré a nadie.
- Si, porque si se llegara a saber....
- No hace falta que me expliques.
- Ok - dijo seria y mirandome fijamente a los ojos.
- Pero lo repetiremos cierto?
- Jajaja - rió - que golozo - exclamo saliendo de la cocina y fue al baño.
Mi padre seguia durmiendo, nunca se entero.
No hubieron mas incursiones ese dia, ni siquiera termine de ver la pelicula. Despues de culiar con mi madre en la cocina me relaje y me fui a mi dormitorio. Tenia una dulce sensacion de victoria y una enorme sonrisa. Me acoste al par de horas.
Alrededor de las 2 am. Despierto de improviso sentir abrir y cerrar la puerta del dormitorio. Estaba oscuro y prendo la luz de la lámpara del velador. En ese momento la veo, Paula, mi mamá, mi exquicita madre. Parada a los pies de mi cama, con una camisa de dormir blanca que le llegaba un poco mas abajo de la cadera, muy delgada, algo traslucida y de tirantes. Se le marcaban sus grandes tetas y pezones durisimos. Se insinuaba un calzoncito blanco bajo. Me dice:
- No me fuiste a ayudar a la cocina despues en la tarde.
- Ah es que tenia unas cosas que hacer en el pc - respondi siguiendole el juego.
- Y que cosa puede ser mas importante que ayudar a mamá? - Dijo eso, soltando sus tirantes. Dejando caer su prenda, y esta descubriendo sus curvas a medida que lo hacia.
No habia visto sus tetas en su plenitud, hermosas, grandes, con una caida perfecta, no paradas como veinteañera pero aun apuntado hacia adelante. Mas bien puntiagudas con unos pezones de aureola grande rosada y lisa de unos 5 o 6 cm de diametro, coronadas con unos pesones durisimos. "Que imagen mas hermosa". Ante tal espectaculo me sente en la cama; acostumbraba a dormir solo con el short del pijama. Por lo que atine a sacarmelos y a abrir la cama. Mi pene ya estaba apuntando al techo.
- Parece que mi niño esta listo para ayudar a mamá, por lo que le falto hacer en la tarde - lo dijo mientras se acercaba a mi gateando, mirandome fijamente a los ojos y sonriendome de manera sugerente.
A llegar cerca mio, me beso en los labios, yo le respondi el beso, a su vez que empece a tocarla por sus costados, recorriendola pasando por sus tetas y culo. Ella empezo a besarme la barbilla, cuello, pecho, abdomen, hasta llegar a mi verga, metiendosela en la boca sin usar sus manos, no era necesario, estaba como fierro.
Ella subia y bajaba en una mamada perfecta, presionando lo justo y preciso con sus labios, y juando con su lengua.
Yo solo me dejaba hacer sujetandole con mi mano derecha el pelo y disfrutando la vista de mi pene entrando en su boca. Al rato se detuvo. Se paro en la cama, sobre mi, dandome la espalda y empezo a bajatse los calzones, sin flectar las piernas. Me ofrecio una vista perfecta de su raja. Yo aprovechaba la instancia para recorrer sus suaves piernas con mis manos.
Ya sin calzones se dio vuelta y se sento sobre mi, dandome acceso libre a sus tetas. Me volvi loco chupando, manoseando, apretaba sus pezones con mis labios. Una mano en cada teta y alternadolas con mi boca. Era el mejor regalo que pudo haberme dado, un manjar de los dioses, el sabor de su piel era sabrosisimo.
Mientras yo gozaba con sus gomas, ella acomodaba su sexo al mio, con movimientos intensos restregaba mi pene con su raja. Sin penetrar primero. Yo sentia sus jugos mojar mi miembro en cada arremetida de ella. Hasta que en un momento, un movimiento preciso ajusto mi glande en su entrada y la penetre de una sola vez y de manera completa. No se si miembro esta en el promedio o no pero en ese momento la sensacion era que la habia empalado. Estaba en lo mas profundo de ella, volver a sentir esas entrañas candentes y que la punta de pene rozara lo mas profundo de ella, me mando al cielo. Ella empezó con movimientos rapidos y largos, estaba poseida. No como la espie con mi padre hacia unas semanas, estaba hecha una feria incontenible, subia y bajaba, era una verdadera maquina sexual. Con cada movimiento salia y entraba en toda su extencion. "eso sigue sigue" " ese es mi niño caliente como su madre" "me encanta metemelo metemelo" "hasta el fondo que choque" "dale apretame, chupame" me decia en un tono moderado pero con voz caliente. Sus tetas saltaba segun ella se movia parecian tener vida propia, chocaban con mi pecho, cuello y cara. Yo estaba fascinado disfrutando de semejante espectaculo.
Yo acompañaba sus movimientos levantando la pelvis cada vez que bajaba y tomandola por sus hombros presionandola hacia mi. Mi boca se daba un gran festin lamiendo y chupando esos enormes y suaves pesones. Sumado a que ella los disponia y mantenia a la altura de mi cara para que me deleitara.
Ella lanzaba gemidos suaves, siempre controlando el volumén. Y yo trataba de no morir tan luego para alargar el momento de placer lo mas posible.
Luego de un rato de tanta intensidad ella cambio el ritmo a penetraciones profundas y con mucha fuerza, yo sentia como su vagina apretaba fuertemente mi falo, mientras este topaba con lo más profundo de su sexo.
Ella empezo a tensar su cuerpo al igual que yo. Fuertemente abrazados nos corrimos juntos. Me sentia bombeando semen dentro y ella respondia con espasmos en las paredes de su gruta. Fue tan intenso que quede con tiritones en las piernas y la piel de gallina. Ella aun se mantuvo abrazada a mi sin hacer gesto alguno un buen rato. Sentia su cuerpo sudoroso y caliente rodearme con brazos y piernas; sus hermosos senos se aprisionaban contra mi pecho. Nuestras respiraciones agitadas estaban coordinadas. Era ese momento, el mejor lugar en el mundo para estar.
Nos besamos largamente denuevo y nos acostamos abrazandola yo a ella por la espalda. Yo la acariciaba mientras la tenia abrazada. No hablamos nada, solo nos dormimos.
Cuando desperté estaba solo, Paula, mi madre, mi amante, se había ido. Yo estaba desnudo y todo pegoteado. Me di vuelta y me quedé mirando el cielo de la habitación. “pero qué noche, tremenda cacha que nos pegamos” pensé. No sentía remordimiento alguno, solo pensaba en qué si o si había que seguir gozando. Placeres como ese se deben aprovechar en la vida.
Eran las 10 de la mañana del domingo, cuando de la nada se abre la puerta, era mi madre ya en pie, con sus ropas normales de domingo, con una enorme sonrisa, pelo mojado y ojos muy abiertos.
Despierta dormilón, hay que cambiar las sábanas.
Ok, me levanto altiro - le respondi (“altiro” es un modismo chileno, significa “de inmediato”) con una enorme sonrisa sin poder ocultar mi alegría de verla y de haber culiado como los dioses en la noche.
Ya apurate, apurate.
Me levante al rato. Todo funcionaba normal, como dia domingo. Mi padre actuaba como acostumbraba, las típicas historias, comentarios y chistes de siempre. Él tomaba café y leía unas revista en el comedor, así que aproveche y me dirigí a la cocina, donde se supuse estaba mamá.
Y ahí estaba la hermosa. Me recibe con un piquito en los labios y me dice:
¿Tienes hambre?, debes tener cierto, con todo lo que quemaste anoche. -Soltando una leve carcajada.
Si un poco.
Prepárate desayuno, hay de todo. Con tu padre vamos a salir, nos vemos a la noche.
¿En serio? - Sin evitar demostrar un poco de decepción- ¿donde van?
Bah!, cosas de nosotros.
Dicho eso, salió de la cocina. Y al rato se fueron. Yo por mi parte me dedique a no hacer nada. Vi unas películas, jugue un rato en el pc, dormi. Estaba de lo más relajado; ni siquiera estaba caliente, con lo del dia anterior con mi madre quede satisfecho.
Y así pasó el domingo. El lunes no pasó nada interesante sexualmente hablando, solo empecé a sentir que la necesidad estaba llamándome.
Las cosas interesantes empezaron a conjugarse el martes. Ese dia llegue a la hora de almuerzo, mi madre estaba cocinando y mi padre en el living viendo tv. Entré a la cocina y me acerqué sigilosamente por la espalda a Paula. La abracé desde atrás, cruzando mis brazos a la altura de su estómago y cargando mi paquete en su raja; y la besé en el cuello. La sujete con fuerza y le dije:
Hola, ¿como estas?, ¿me has echado de menos?
Cuidado tu papa esta en el estar.
Tranquila no escucha ni ve nada, además está metido en la tele.
Ok… ok… ¿pero ahora?
¿Por qué no? - Mientras metía mis manos por debajo de su polera y tocaba sus senos por sobre el sostén.
Mmmmmm… Que goloso - dijo relajando el cuerpo, arqueando la espalda y restregando su culo en mi bulto.
Todo eso ocurría mientras se escuchaba la tele a todo volumen.
La adrenalina estaba a full. Con mi mano izquierda me introduje bajo sus pantalones y calzón, desde adelante llegando a su sexo; rozando sus pelos, comencé a hurgar entre sus labios. Sentia su húmeda concha abrirse al paso de mis dedos. Ya estaba mojada, una muestra innegable de que ella era una mujer muy caliente. Sus jugos fluían entre mis dedos a medida que estos empezaban a interactuar con su clítoris. Duro botoncito que era estimulado por la falange de mi dedo medio. Por sus reacciones entendí que como más le gustaba era que lo cargara desde abajo hacia arriba y de manera suave.
Ella respondió abriendo sus piernas y echando su cabeza para atrás. Gemía despacito y estiraba boca. Sus ojos estaban cerrados. Mi mano derecha, independiente de los menesteres de la izquierda, comenzó su recorrido desde el ombligo, tocando suavemente su piel, hasta llegar a canal entre sus pechos, y por debajo del sostén, se la meti a magrear su teta izquierda. Como disfrutaba manosear esas gomas. Esas suaves, calientes y sabrosas masas (lo sabia después de haberlas chupado, mordido y mamado la otra noche).
Mi pene, como fierro, lo tenía punteandole el culo con fuerza. Movimientos a los cuales ella respondía restregandose con movimientos ascendentes y descendentes. Sentia como se transmitia el calor de sus entrañas a mi aparato. Sus fluidos ya habían mojado todas sus prendas, traspasando sus calores por las telas.
Asi la tenia, amarrada, como un pulpo, gozando de su cuerpo. Cuando de repente suena el teléfono. Dimos un salto y nos separamos. Junto con eso mi padre despertó preguntando con un grito cuánto faltaba para el almuerzo.
Volvimos a conectarnos con el mundo. Mi madre se puso a hablar con su inoportuna amiga por teléfono, y yo busqué algo para comer para luego ir a ver tele con mi viejo, obviamente luego de esperar unos minutos que bajara la carpa que tenía en los pantalones.
En el almuerzo estábamos muy risueños, haciendo bromas y m*****ando a papa. De hecho, él comentó:
Uhhh que andan chistositos el par, ¿se comieron un payaso o algo?
Jaja! Pero claro papá - respondí riéndome.
Bah! Lo que pasa es que nosotros nos entendemos muy bien con tu hijo - lo dijo mi madre, mirandome fugazmente a los ojos con cara de caliente.
El almuerzo paso rápido y cada uno se fue a hacer sus cosas. Estuve fuera de casa todo el dia y llegue en la noche tarde.
Al llegar estaba todo apagado, mis padres estaban en su habitación, pero no se escuchaba nada, hasta que veo salir a mi madre desde ese recinto en dirección a la cocina. Nos cruzamos en el pasillo y la saludo.
Hola
¿Tan tarde?
Si es que se me paso la hora con unos amigos.
Bueno, ¿todo bien?
Si! Todo bien - se lo digo tomándola de la cintura y atrayéndola hacia mi.
Trate de besarla y ella me sacó la cara. Se separo de mi diciéndome “hoy no nos toca” con una mirada seria. Yo quedé quieto sin decir nada algo consternado. Siguió su camino hacia la cocina, tomo un vaso, lo llenó con agua y volvió rumbo a su dormitorio. Y al pasar junto a mi me murmuró al oído “pero si quieres puedes mirar”. Siguió caminando, moviendo su culo mientras se alejaba de mí, y con su camisa de dormir levantada (intencionalmente) mostrando sus ricas y anchas nalgas, yo no perdía detalle de sus movimientos (me encantan los culos que tienden a esa forma triangular, angostos en la parte superior u anchos al juntarse con las piernas, y redondeados de perfil. No llevaba calzones. Antes de entrar se volteo con una expresión muy coqueta, levantó su camisa por delante y tocó su sexo, recorriendolo con sus dedos por encima lentamente. Me hizo ese pequeño show para provocarme, fue un instante muy corto. Yo mirándola sin perderme detalle, seguramente con cara de imbécil, y sin decir nada. Luego se ordenó la camisa de dormir, llevo su dedo índice derecho a la boca como en señal de silencio y entró, dejando la puerta entre abierta.
Yo quede con una mezcla de sentimientos; sorprendido, algo ofuscado, celoso, y lo más importante, caliente con la verga como fierro. Sin duda quería provocarme, lo que me parecía divertido, y ella tambien tenia que dedicarle un tiempo al sexo de mi padre, lo que es justo. Si al final ellos son marido y mujer. También el hecho de que ella mantenga a papá satisfecho reduce los riesgos de que sospeche de algo.
Pensaba todo eso mientras dejaba mi mochila en mi pieza. Luego tome unos pañuelos desechables (hay que cuidar la limpieza y evitar dejar evidencias) y volví sigilosamente al pasillo. “esto hay que verlo” pensé. Había dejado pasar unos instantes para ellos empezaran su faena, cosa de llegar cuando el espectáculo estuviera ya en marcha.
A medida que me acerco a la puerta empiezo a escuchar sus gemidos y resoplas, exagerados claramente, todo para que su niño la escuchara. Llegué a la puerta agachado y me al mirar por la abertura la veo.
Que mujer mas exquisita, se veía desnuda sobre su esposo, dándole la espalda, con sus piernas a ambos lados de la cadera de él y sus manos apoyadas a la altura de las rodillas de este. Estaba la luz del velador encendida por lo que la escena era clara. Ella se movía enérgicamente y exclamando “siii” “que rico papa” “damelo todo” “rompeme por dentro” “más más más...”. Tenía los ojos cerrados y una expresión de actriz porno, “que mujer mas rica” pensaba. Sus cadera subían, bajaban, se movían adelante y atrás, como en una especie de secuencia amatoria.
1… 2… 3… 4… con movimientos fuertes y rápidos, como tratando de que ese afortunado falo al entrar chocara con sus profundidades candentes. Sus tetas seguían dicha dinámica, acompasadas. Sus melones me brindaban un baile maravilloso chocando entre sí, separándose subiendo y bajando, con sus pezones dibujando formas en el aire.
Me perdí un rato mirando como estos se plegaban, como chocaban, como se estiraba su piel y como su redondez se alteraba con cada movimiento. Para luego volver a su caída normal, e iniciar su erótico baile una vez más como un interminable loop.
Yo por mi parte estaba pajeandome como condenado, con mi falo durisimo fuera de mi pantalón, amenazando con disparar en cualquier momento. Para durar más trataba de hacerlo con movimientos lentos, largos y cargados. No quería perder detalle.
Inmerso en ese panorama “voyeur” veo a mi madre que mirando a la puerta, levanta una mano y me hace un gesto a que pase. Asustado miro a mi padre, y para mi sorpresa, tenía las manos amarradas al catre y los ojos vendados. “esta mujer sabe” pensé.
Silenciosamente entre en el dormitorio, con mi verga en la mano, pajeandome y sumido en cómo se me exhibía el cuerpo de mi madre en pleno acto sexual. Lo tomé como un obsequio, ella quería que la viera gozando como una puta, como una actriz porno de la verga de mi padre y mostrandose a su hijo igual de pervertido que ella.
Llegue al lado de ella mientras seguía con su faena. Mi padre por su lado, solo se dejaba hacer, gimiendo como endemoniado y acompasando los movimientos de su cadera con los de mi madre.
Ella me miraba a los ojos como poseída y me dijo:
Me encanta como me la metes, soy toda tuya para que me culees cuando quieras - jadeando - sigue sigue papi, llename!!!
Yo estaba atónito solo masturbandome, cuando de repente se escuchan gemidos más fuertes por parte de ambos. Al momento en que tensaron sus cuerpos, alcanzando un orgasmo simultáneo.
Ella me hizo un gesto para que saliera al pasillo y la esperara.
Ambos terminaron, mi madre se bajó de él, jadeando y le dice “mi amor voy al baño, esperame”... Así como estaba salió al pasillo juntando la puerta del dormitorio; sin decir nada, se agacho delante mio y empezo a chuparme el pene como poseida. Ni la mejor escena de la Sophie Dee se igualaba a ese instante. Su boca recorría mi miembro de principio a fin mirándome a los ojos, presionaba y soltaba con sus labios, a ratos lo sacaba y pasaba por debajo su lengua como si fuera el mejor helado.
Yo estaba extasiado mirándola como disfrutaba de mi corneta. Yo gozaba de su ardua labor, y la vista de ella desde arriba, su cara hambrienta de pene y sus tetas colgantes. Realmente era una maestra en esos oficios.
Cuando mi miembro empezó con sus primeras contracciones previas a la eyaculación. Ella lo sacó y lo puso sobre su cara mientras lo besaba en la base. Con cada movimiento mi glande rozaba su cara desde la boca hasta sus cejas, mientras su lengua y labios acariciaban mi aparato. Se ayuda con su mano derecha echando el forro hacia atrás de maneras repetidas y fuertes, tironeando el pellejo el final, dejando mi glande lo más expuesto posible. Yo no aguantaria mucho, sentía el orgasmo y mi semen venir, mis testículos iban a reventar. Trate de aguantar un poco para que fuera más fuerte orgasmo, y ella me seguía estimulando con maestría. Hasta que revente en su cara mientras ella langüetiaba la parte baja de mi pene. Eyacule abundantemente en su frente, luego en uno de sus ojos, la tercera en su nariz, para terminar en su boca.
Con su cara llena de semen retomó su labor chupadora y engullo otra vez mi miembro, mientras este, bombeaba y bombeaba semen en su interior. Verla con la cara llena de semen chupandome la pichula, con especial entusiasmo, fue un espectáculo que nunca pensé posible. Ella tragó las últimas corridas, hasta que empezó a deshincharse y quedar flacido. Bebió toda mi leche, limpio su cara y se chupo los dedos.
Ya en pie, me dio un beso corto en los labios y me dijo “eres muy rico” y se fue al baño, desnuda y contoneándose.
Aun en trance, entre en mi dormitorio, me deje caer sobre mi cama y me dormí.
Pasaron varios días sin novedad hasta el viernes de esa misma semana. Llegue a casa a la hora de almuerzo, el escenario era similar al del martes, solo con una gran diferencia, mi madre llevaba vestido corto.
salude a mi padre, y sin hacer mucho ruido me dirigí a la cocina, me acerque a mi madre por detrás mientras ella estaba en el lavaplatos, clásico. me apoye en su culo sin miramientos, ya con toda la confianza.
hola mama - le dije al oído.
hola goloso - me respondió sin voltearse.
si mal no recuerdo la golosa eres tu ah!... me comiste entero la otra noche.
jaja - soltó unas carcajadas - ¿tu padre está pegado en la tele?
si, tipico.
entonces aprovechemos, si vas a hacer, hazlo ahora y rápido - dijo eso ultimo levantando su culo y cargando contra mi ya dura verga.
sin esperar baje mi sierre, saque mi herramienta, subí su vestido, baje sus calzones a medio muslo, y me dispuse a buscar la entrada a su hermosa cueva. Teníamos poco tiempo así que no hubo preámbulos. Su sexo lo sabia asi que ya estaba mojado. Sentí su humedad con mi glande al llegar a ese punto.
Sujetándola fuertemente de las caderas se la metí, hasta el fondo e inicie el clásico mete-saca frenético. ella me animaba diciéndome “rapido rapido” “duro” “metesela a mamita que lo quiere todo” “llename la concha amorcito”. Yo bombeaba frenéticamente mientras ella solo se dejaba hacer con su culo en pompa. Yo estaba fascinado friccionando con fuerza mi corneta con sus paredes internas, y ella apretando en cada embiste para multiplicar el placer.
Mis manos apretaban con fuerza sus ancas, mis dedos se hundían en sus suaves carnes, era mía en ese momento, solo mia. cambie el ritmo por fuertes metidas y profundas. a la primera soltó un quejido fuerte “AHH!”, lo que me motivó a repetirlo con más fuerza incluso. sentia que la perforaba cada vez mas, mi punta chocaba con su fondo. Un par de arremetidas mas y ella liberó otro quejido “HAAAYY!...”. En eso escuchamos el grito de mi padre desde el estar:
¿Que paso Paula?
No nada mi amor se me cayo la tapa de la hoya en el pie, nada más - respondió convincentemente, mientras yo se la estaba metiendo incansablemente.
Ahhh… ten más cuidado entonces cariñito - respondió el inocente.
Yo seguía en lo mio, llevábamos alrededor de 4 o 5 mins de faena cuando ya empiece a sentir las señales de la corrida inminente. Por lo que empecé con las metidas más fuertes, profundas y fuertes. Mamá arqueaba su espalda mientras yo seguía entrando brutalmente en ella, sentía que mis bolas iban a explotar pero quería aguantar un poco más. Ella empezó a resoplar con mayor fuerza casi sin poder controlarse, por lo que le tape la boca con mi mano izquierda tratando de silenciar sus expresiones de placer. Varias arremetidas profundas más y explote en su interior, cargue por última vez para llegar a lo más profundo, sujetándola fuertemente, y me quedo quieto. Gozando el orgasmo, con la vista nublada y mi semen siendo bombeado en sus entrañas; sentía como sus paredes palpitantes, y ardientes, envolvían mi barra de carne.
Ya recuperado del orgasmo se lo saque, mi aparato ya flácido fue guardado bajo mis prendas, mientras ella demoró un poco más en recuperarse. Ordenó sus ropas se dio vuelta y nos besamos apasionadamente mientras yo la agarraba del culo. me miro y me dijo con naturalidad.
Pon la mesa que vamos a almorzar luego.
Luego de haber descargado en lo más profundo de mamá de una manera tan intensa quede algo aletargado. Con las piernas temblorosas y agitado. Mi madre por su lado, le costó recuperar el aliento, quedó algo sudorosa y sus mejillas coloradas. Le hice caso a lo que me indico, dispuse la vajilla y cubiertos en la mesa para almorzar. Mi padre seguía sumido en la televisión viendo noticias o lo que sea, la verdad no me interesaba.
Me quede conversando ******** en la cocina mientras ella terminaba de cocinar. Era una conversación cotidiana, no hablamos de lo ocurrido recientemente, nuestra relación ya estaba asumida. Era sexo, solo sexo, lo disfrutabamos y cuidabamos. Cualquier variación en ese delicado equilibrio podría transformarse en una catástrofe.
Tenía claro, y tengo hasta el dia de hoy, que nunca reemplazaría a mi padre en su vida, y mucho menos, quería hacerlo. La verdad es que a mi solo me interesaba culiarla seguido y mientras ella se dejará, todo funcionaba perfecto. Estaba todo claro y no había nada más que conversar, aparte de lo cotidiano.
Ese día almorzamos tranquilos, yo estaba tan relajado que ni hablaba, mi madre por su lado, parecía radio, transmitía por todo, estaba de un muy buen ánimo. Yo solo me dedicaba a mirarla, sus caras, sus gestos, sus tetas, sus ojos, etc. Contó todo lo que haría en la tarde, lo que dijo una amiga y muchas otras cosas no muy trascendentes.
Se acercaban las fiestas de fin de año, las navidades, acá en Chile acostumbramos a intercambiar regalos los 25 de diciembre. Y eran la próxima semana, por lo que mi madre estaría pendiente de eso. Como era costumbre nos iríamos a pasar unos días a la casa de mis abuelos, los padres de mamá.
Cuando mamá nos recordó que hariamos eso, mi padre dijo:
No puedo ir este año, tenemos unas cosas importantes en la oficina y me desocupare el 24 en la tarde así que mejor vayan ustedes al campo, yo cenaré donde mi hermano.
¿Pero como... Ahora me lo dices? - algo m*****a, pero como mi padre solo estaba pendiente de su comida, ella me miró con una cara de caliente que nunca se me olvidará.
Desde ese momento supe que esas navidades en el campo serían inolvidables.
Siguieron discutiendo, pero no tome atención, me distraje imaginando las posibilidades de que tipo de aventuras podría llegar a tener con la hembra hambrienta de sexo que era mi madre.
Salí luego de almorzar a realizar los últimos trámites del año en la universidad. Disfrutando de las bondades del verano, en cuanto a lo que la ropa femenina nos ofrece a la vista. Iba en el bus y una chica sentada en el asiento al otro lado del pasillo usaba una falda muy corta mostrando sus torneadas piernas; yo no perdía detalle de ella al recorrer visualmente esa piel lisa y tostada. De un momento a otro empecé a recordar el tacto de la piel mi madre cuando tocaba sus piernas… cuando agarraba su culo, tocaba su sexo. Note que me estaba excitando al recordar los últimos actos de i****to, se me puso dura y tuve que acomodarme en el asiento disimulando. Seguí perdido en las piernas de la mina, quizás con que cara, y al levantar la vista ella me estaba mirando con cara de pocos amigos. Rápidamente miré hacia la ventana como si hubiese pasado nada. No volví a mirarla en todo el viaje, en parte por vergüenza y por no querer problemas ni pasar por pervertido.
Tenía que hablar con un profesor y estaba muy solicitado, por lo que tuve que esperarlo en una sala de espera. En eso cuando llega otra alumna, bastante atractiva y con unas buenas gomas. Ella andaba con un vestido escotado que mostraba muy bien sus atributos. Como soy un ser caliente, clave mi atención en su mamas. Que lindas se veían, eran similares a las de mamá en volumen, por lo que fue casi inmediato el flashback de los senos de mi madre, recordé como botaban en mi cara, como los chupe, lo suave que son al tocarlos, al apretarlos. Mi pene empezó a reaccionar, como consecuencia de la vista y los recuerdos, marcandose en mi pantalón. Estaba fascinado en ese momento cuando la note a ella mirándome fijamente con una sonrisa pícara en sus labios.
No lo pensé y me senté junto a ella. Conversamos un rato, Andrea era su nombre, estaba esperando a otro profesor, que lamentablemente se desocupo muy luego. Ella se fue a los pocos minutos a seguir con sus trámites, no sin antes de dejarme su numero. La contacte un tiempo después, pero eso es otra historia.
Con esos hechos puntuales me di cuenta de que el sexo realmente es una necesidad y que debo aprovechar al máximo las calenturas de mi madre. Además de tratar de tirarme a cuanta mina se me cruce por delante, como la tetona que acababa de conocer.
Luego de mis tramites me junte con unos compañeros a despedir el año a embriagarnos y divertirnos. Llegue a casa de mad**gada cuando todos dormían.
Desperté el sábado tipo 9 am… “¡por fin era sábado!” pensé. Escuche la ducha, era mamá, siempre se levanta primero, espere que terminara y luego de eso un par de minutos más, hasta que la escuche caminar a la cocina. Tenía ganas, muchas ganas de culiar, de hecho mi pene estaba erectisimo esa mañana, por lo que las ganas de saciarme con el culo de Paula eran incontrolables.
Con una polera y el short del pijama me encaminé a la cocina, no había señales de mi padre en el pasillo, así que seguí con confianza. Mi madre se veía muy rica, llevaba un vestido corto, veraniego, el mismo del otro dia cuando acabe en sus calzones, y su pelo aún estaba mojado. Por cómo caían sus senos y marcaban sus pezones, no llevaba sostén. Estaba preparando unos sándwiches para el desayuno.
Hola golosin - dijo al verme, mientras ponía su culo en pompa.
Hola mamá, te ves muy rica hoy.
Que piropero oye - exclamó - pero tienes que ser más creativo po.
Para que si sabes a lo que vengo y te gusta.
Jah!... Y qué es lo que me gusta.
Dejo los panes en el mueble y nos besamos apasionadamente. Nos magreamos completos mientras nuestras lenguas bailaban y nuestras salivas se mezclaban. Meti las manos bajo su vestido, llevaba un calzón pequeño, colaless o algo asi, su espalda estaba suave y húmeda por su ducha reciente, comprobé que no había sostén, por lo que con mi mano derecha fui directamente a su teta izquierda, a amasandola y a jugar con su pezón. Mi mano izquierda se metía por debajo de su calzón en dirección a su sexo desde atrás. Sentia su suave culo como lo recordaba, que ganas tenía de meterle mano.
En eso se separó de mí y dijo:
Calma… tu padre puede aparecer en cualquier minuto.
Pero si esta durmiendo.
Bah! Pero si se despierta y viene a la cocina.
Termino de decir lo último y escuchamos encender el calefón. Por lo general mi padre se demoraba unos 5 minutos en ducharse.
Tenemos 5 minutos mientras se ducha - le dije entusiasmado.
Ella me respondió volviendo a apegarse cuerpo a mi y continuando con el beso baboso e intenso en el que estábamos. Su mano fue directo a meterse bajo mi pijama a agarrar mi corneta, jugando con mi forro, desenvainando el glande y apretandolo solo como ella sabe hacerlo. Por mi lado mi mano izquierda le agarraba el culo y la derecha urguetiaba entre sus labios vaginales.
Entre magreos y juegos con nuestras lenguas recordé que estaba recién duchada. Y aproveche la oportunidad de encontrarla con su raja limpiecita. La tomé con mis manos en su blando, suave y gran culo, y la levante sentandola en el mueble de cocina. Le junte las piernas, sin dejar de besarnos, y le saque los calzones. Acto seguida ella abrió sus piernas de par en par. “metemela” me dijo susurrandome al oido. Le respondí con otro, al oído “tengo otra idea golosa”.
Segui besandole un par de segundos y comencé a bajar con besos, al mismo tiempo que con mis manos subían su vestido. Bese su mentón y mi mano derecha comenzó a introducir mi dedo medio entre sus labio mayores. Besando y lamiendo su cuello, mi dedo abría paso en sus labios ******* recorriendo en toda su extensión la raja, ya húmeda y olorosa. Con mi mano izquierda baje el tirante derecho de su vestido para liberar su teta; desde su cuello, mi boca, recorrio el camino hacia su pezón duro, bese, lamí y chupé ese pezón; y mi mano amasaba esa masa de carne y mis dedos chapoteaban en su concha, escarbando cada rincon de ese lujurioso lugar. Estuve unos segundos en eso, el calefón sonaba de fondo calentando el agua de la ducha, pero de seguro nunca tan caliente como nosotros estábamos en ese minuto.
En un movimiento rápido, abrí sus pierna al máximo y metí mi boca en su raja. En su mojada, olorosa y caliente raja. Fue el éxtasis en sí mismo. Mi lengua buscó su clítoris para apoderarse de él, mientras mis labios jugaban con los de su vagina, como el mejor de los besos. Ella gemía como como si estuviera protagonizando la mejor porno, me tenía con sus 2 manos agarrado del pelo y una teta al aire moviéndose al ritmo de su respiración agitada y mostrando su hermoso pezón rosado duro rodeado de una aureola ancha rosada y lisa.
El sabor de su zorra era exquisito me enfoque a rodear, apretar y cargar para los lados su clítoris con mi lengua de forma aleatoria. Mientras que con la mano derecha, palma hacia arriba, metía 2 dedos en su vagina, rozando la pared interior superior. Sus jugos chapoteaban, mojando mi cara y mano. Con la otra mano manoseaba su teta libre. Ella alargó los gemidos, era tanta su excitación que no elaboraba frases, solo gemía y resoplaba con su cabeza echada hacia atrás. Paula movía sus caderas al ritmo de mis lamidas, cuando empezó a cargar mi cabeza contra su raja, lo hacía con ambas manos y con todas sus fuerzas, luego me envolvió con sus piernas, respiraba agitadisima, y se quejaba con pequeños y repetitivos “ay”, hasta que los cambio por un “dale dale dale…” me cargo un poco más hasta que tensó su cuerpo entero. Su manos presionaban mi cabezas, sus piernas me apretaban lateralmente, y yo chupaba, langüeteaba y bebía en su sexo. Se mantuvo quieta unos segundos hasta que relajo todo su cuerpo con un relajado y alargado gemido.
Había acabado con un orgasmo tremendo, volvió su cara hacia adelante aun con sus ojos cerrados. Yo deje de lamer, reemplazando lengua por mi pulgar. Subí a chupar y lamer su teta un par de veces y busqué su boca. Nos fundimos en otro beso apasionado mientras seguía estimulando sus partes. Yo aun estaba caliente y apunto de reventar y no me iría sin antes acabar donde correspondía.
Saque mi herramienta del pantalón, ya manchado con líquido preseminal, apunte a su entrada para meterselo como cuchillo caliente en mantequilla. Llegue hasta el fondo, estaba hirviendo, sentí sus paredes rodearme y casi quemar. Con cada embestida sentía salpicar sus jugos. Mis manos agarraban su culo atrayéndola con fuerza hacia mi, como reclamando mi posesión de su cuerpo en ese momento. No dejamos de besarnos en ningún momento.
Nuestra faena continuaba ininterrumpida cuando escuchamos que se apagó el calefón. Mi padre había terminado de ducharse. Se nos acababa el tiempo y yo no había terminado. Acelere mis estocadas, rápidas y profundas mientras chupaba su cara, mentón y cuello. Ella me decia “apurate apurate que ya viene” “llename rapido” “quiero tu leche dentro”. Yo seguía con mi frenético mete saca y ella me envolvia con sus piernas. Cambie el ritmo por arremetidas profundas y fuertes. Sentia el orgasmo acercarse. Entre varias veces, atrayéndola con fuerza hacia mí, agarrando con todas mis fuerzas sus nalgas, casi queriendo partirla en dos. Ella solo se dejaba hacer, y me clavaba sus uñas en la espalda. Mi pene empezó sus contracciones en lo profundo de mamá liberando su primera descarga al unísono con que se escuchó la puerta del baño abrirse. Quedamos paralizados, ella me apreto mas fuerte, asustada, mientras yo extasiado liberaba mi semen en su interior.
Paula traeme una toalla.
Ya mi amor esperame te llevo una altiro. - respondió sin dar lugar a sospechas.
Se volvió a escuchar la puerta, pero cerrarse, yo me relaje y termine de bombear dentro de ella, aprovechando lo último de dureza para acomodarme en lo más interior posible de su ardiente cueva. Fue mucha excitación por lo que eyacule una gran cantidad, saliendo semen desde su vagina cuando saque mi pene ya flácido.Nos besamos rápidamente, se limpio su vagina con una servilleta, o dos, se bajo del mueble, arreglo su ropa, se puso sus calzones y fue a la logia a buscar una toalla. Al pasar de vuelta junto a mí, dijo:
Gracias mi niño, estuvo delicioso.
Gracias a ti golosa - dandole una palmada en el trasero.
Oye!... Compórtate - dijo riendo.
Fui a mi dormitorio antes que saliera papá del baño. Y una vez que salio de ahi, entre a ducharme. Estaba entusiasmado, este sabado habia empezado de la mejor manera, quizas que mas cosas pasarían. Mientras me duchaba recordaba la escena recién vivida en la cocina y comencé a exitarme de nuevo. Me aguante las ganas de masturbarme, porque debía guardar energía para seguir jugando con mamá.
Estábamos almorzando cuando papá propuso:
Tengo una idea… ¿que tal si vamos a buscar a mi mamá - mi abuela - al hogar y la sacamos a dar una vuelta a la playa.
Buena idea pero no cabemos todos en el auto por la silla de ruedas. - Dijo mi madre.
No importa, ahí nos acomodamos.
Mamá tenía razón, el maletero del auto era muy pequeño y siempre estaba con cosas, entonces la silla había que dejarla en el asiento de atrás. Aun así aceptamos todos la idea.
Llegamos al hogar de ancianos a buscar a la abuela, la subimos al asiento del acompañante, la silla al asiento de atrás y tratamos los 2 de acomodarnos. Y claro, quedamos apretados, por no no había problema de quedar apretado a ese cuerpazo, pero aun así era incomodo. Pero mi madre tuvo una gran idea.
Mi amor - la dijo a mi padre - yo me voy en las piernas de Pablo - ese es mi nombre.
Buena idea dijo mi padre, así se acomodan y el viaje no será tan largo. Bo creo que Pablo se canse.
Esta bien - dije simulando mi entusiasmo de tener ese culazo sobre mi todo el viaje.
Decidimos ir a una playa con un paseo en la costanera que quedaba a unos 30 o 40 minutos en vehículo. Para lo cual.nos acomodamos detrás del asiento del conductor. Yo llevaba un short y una polera, mi madre seguía con ese divino vestido corto de la mañana, solo que ahora sí llevaba sostén.
Apenas empezó el viaje, mi madre inició unos movimientos hacia atrás y adelante, restregando su concha con mi miembro, que por cierto ya estaba como fierro. Eran movimientos lentos y cargados, que no se notaban desde adelante, llevaba los codos en los hombros del asiento del chofer, lo que le servía de apoyo para mover su culo con cierto ritmo. Todo eso mientras mantenía una conversación coherente con mi abuela y mi padre.
Yo disimulaba mirando por la ventana como ensimismado. Tenía la mano derecha suelta en caso de alguno de los que iban adelante mirara para atrás. Y mi mano izquierda que no se alcanzaba a ver desde adelante, metida bajo su vestido recorriendo su muslo izquierdo en su extensión, por su lado externo y luego interno, haciendo cada vez las vueltas más largas acercándome a su sexo. Introduje lentamente mi mano entre sus piernas, y ella facilitó la maniobra abriendolas un poco. Su colaless estaba mojado; de hecho, se sentía la humedad, y calor de su raja, humedecer mis pantalones. Ella por su parte bajó su mano izquierda entre sus piernas, y levanto un poco sus posaderas para tocar mi bulto. Aproveche ese momento para abrir mis pantalones, bajar un poco mi calzoncillo y liberar mi verga. Ella se sentó un poco más atrás quedando, mi pene, apuntando hacia adelante y su concha sobre él, para reanudar su suave restregar.
Se separó de la butaca del conductor para apoyando sus manos en sus rodillas para intensificar los movimientos y no despertar sospechas. Su sexo recorría mi verga en su extensión, sentía la tela de su prenda íntima refregarse en mi prepucio y glande. Esa vagina estaba tan mojada que mi pene se bañaba en sus jugos. Por lo mismo me baje un poco más mi ropa para que no se manchara. Yo la tenía fuertemente tomada de la cadera izquierda, con mis dedos hundiéndose en sus carnes. Dirigía sus movimientos con mi mano, adelante y atrás. Ella por su parte empezó a relajar su cuerpo apoyando su espalda a mi pecho al ir para atrás y separándose cuando iba hacia adelante. Estuvimos así varios minutos hasta que mi paciencia se acabó, tenía mi aparato impregnado con su sexo, señal de la que ya estaba lista para ser penetrada. Sin pensarlo, baje con mi mano hasta su calzón y aprovechando que era una prenda delgada solo la corri hacia un lado. Ella se levanto un poco y de manera instantánea mi glande encontró su cueva. En menos de un segundo mi verga pasó de estar presionada con ansias de penetrar, a estar inmersa en las entrañas ardientes de mi madre, mi punta se incrusto en lo más profundo de su sexo y sus paredes me envolvían fuertemente en todo el largo. Ella disimuló su gemido con una tos. Es toda una actriz.
Seguimos con nuestro ritmo disimulado, yo guiando su movimiento con mi mano en su cadera, mientras ella se movía sobre mi abriéndose de manera de llegar lo más adentro posible y apretando con su vagina mi falo erecto que la empalaba. No se como lograba disimular de tal manera que conversaba con los otros 2 al mismo tiempo que con apretaba mi brazo izquierdo, enterrando sus uñas, cada vez que arremetía mi miembro dentro de ella.
Yo estaba en el cielo, me hacía el dormido, por lo que solo me concentre en las sensaciones provocadas por las fricciones de nuestros sexos, y de como su zorra empapaba con sus fluidos mi verga y testículos. Sus labios vaginales se dilataban y apretaban en torno a mi falo, a medida que este entraba y salía. En una mecánica lenta e intensa. Como no teníamos tanta libertad de movimiento, lo que entraba y salía de su interior no superaba la mitad del largo de mi pene. La cara inferior de mi corneta se encontraba con la pared superior de su cueva, por lo que los estímulos estaban principalmente concentrados en esa área. La fricción era exquisita, teníamos todo muy coordinado. A ratos sentía el típico hormigueo en los testículos y/o contracciones en mi fierro, por lo que bajaba el ritmo o nos deteniamos para prolongar el momento de placer y no acabar tan pronto. Hasta un momento en que ya no lograba aguantar más, cuando mamá prolongaba sus movimientos para que entrara lo máximo que se podía, para luego permanecer quieta apretando con todas fuerzas mi miembro. Señal de que también se aproximaba su orgasmo.
De un momento mi padre entró a un camino no pavimentado y el vehículo dió un salto. Era el movimiento que nos faltaba. Sin pensarlo la tome con ambas manos de las caderas y acelero sus movimientos. El camino tenia mas baches y nosotros los disfrutamos al máximo. Entre saltos y saltos, la apegué fuertemente a mi, manteniéndola bien penetrada, logrando que los vaivenes del vehículo nos regalaran el mayor de placeres. Pasamos por tres saltos continuos muy fuertes que casi nos levantaron completos, donde en cada caída la penetrar de manera violenta chocando mi glande con la entrada de útero. Al primero, la senti salirse de ella, para volver fuertemente a entrar hasta el fondo, mi madre solto un leve “ahhh!”. Al segundo se repitio, pero al caer aproveche de hacer más fuerza para que la penetracio fuera aun mas fuerte, un “mmmm!” alargado se escucho. Y a la tercera vez, ella al caer, apretó su culo a mi y la tome abrace por la cintura fuertemente, para mantenerla lo mas adentro; fue en ese instante que comencé a bombear mi semen en su interior. Ella respondió apretando sus labios entorno a mi falo. Mientras eyaculaba, seguimos moviéndonos, sentía múltiples cosquillas en mi organo, el placer era máximo. Aguante mis gemidos y ella escondió su cabeza detrás del asiento para que no vieran su expresión de placer. Termine de disparar mis descargas en su interior aún tiritando. Ella inmóvil sin decir nada, solo se sentía su respiración algo agitada y su vagina palpitar envolviendo mi verga. Le preguntaron qué le pasó.
Nada, solo me vino como un mareo, quizás tengo hambre. - Dijo sonriendo y con sus mejillas coloradas.
Llegando alla pasamos a comer algo a algún restorán. -Dijo papá.
Excelente - agregue yo - hace hambre.
Permanecimos sin movernos un par de minutos, mi pene aun estaba en su vagina, ya relajado y deshinchando. Llegado el momento en que perdió su erección completamente nos reacomodamos. Yo guarde mi arma, ella se limpio con un pañuelo desechable sin que la vieran y me lo paso, para que guardara la evidencia. Y reacomodo su calzón.
Al llegar a destino, nos bajamos a caminar y pasear a la abuela en su silla, como si nada hubiese pasado. Pasamos a comer algo a un restoran de por ahi. Fue una linda y tranquila tarde familiar. Mi padre se tomó unas copas por lo que me ofrecí a manejar de vuelta, cambiando lugares con papá. Mi madre se fue sentada en las piernas de mi padre en el asiento de atrás. No note nada extraño. Al rato la miré fugazmente, iba durmiendo.
Luego pasar a dejar a mi abuela al hogar, llegamos a casa cansados. No vimos película ni nada. Cada uno se dedicó a sus cosas. Yo me encerré en mi dormitorio a jugar en el pc, y luego dormir.
Desperté temprano el domingo, tipo 8 am, asi que fui al comedor a tomar un desayuno, me tomaba un café con unas tostadas. En eso apareció mi padre.
Hola. Tan temprano.
Si es que no tenía tanto sueño.
Que bueno, me voy a duchar, vamos a salir con tu mamá.
Ahhh dale.
Lo escucho entrar al baño y encender la ducha, cuando en eso aparece mi madre corriendo, me planta un beso de aquellos y me dice “no hay toallas en el baño”. Acto seguido se sube la camisa de dormir y no llevaba bragas. Tiró mi pijama dejando mi pene al aire (aun en reposo) se bajó los tirantes y liberó sus hermosos senos. Al verlos salir, rebotar, y tomar su forma libres, con sus pezones apuntando hacia mi, mi pene reaccionó de inmediato; duro como fierro quedó en cosa de segundos. Ella se sentó sobre mí, colocando sus deliciosas masas en mi cara y acomodando mi herramienta en su sexo. Para clavarsela de una hasta el fondo.
Tenemos unos minutos, amaneci muy caliente recordando lo que hicimos en el auto ayer.
Ahh.. - dije al sacarme uno de sus nipples de la boca, sin poder armar una frase coherente.
Uuuuyyy como me encanta eso… rico rico… dale dale… hasta el fondo.
Sus movimientos eran frenéticos, desesperados.
Que rico te mueves mamá, me encanta tu culazo rebotando encima mio - la tenia bien agarrada de las nalgas, ya coordinandonos en una secuencia amatoria.
Siiii siii siiii
Que tetas - las chupaba, mordía y lamia a gusto.
Ella cambió sus movimientos buscando penetraciones más profundas, que tanto le encantaban. Yo la tome de los hombros con mis manos, para atraerla con más fuerza cada vez que bajaba. En cada empalada la presionaba aún más abajo para sentir su tope, me encantaba la idea de llenarla, de abrirla completa. En eso, después de varias penetraciones, ella tensó su cuerpo, echando su cabeza hacia atrás y liberando un gemido de eso desgarradillos, supe que se vino. Relajo su cuerpo y nos besamos apasionadamente. Yo aun con mis manos en su culo y sus tetas pegadas a mi pecho; seguía moviéndose en un ritmo continuo buscando ahora mi orgasmo.
De la nada se paro, para agacharse entre mis piernas y comenzar con una de las mejores mamadas que me han hecho en la vida, yo solo me apoye en el respaldo de la silla del comedor, sala ara dejarme querer. Mamaba como experta, me miraba a los ojos mientras se engullía mi verga como la mejor de las putas, su lengua recorría mi glande, el frenillo y toda la parte inferior de mi falo, como si fuera el mejor de los helados; con su mano izquierda tironeaba mi escroto, entre mis bolas, y mantenía mi forro atrás. No había sentido lo relajante que era que jugaran con mi escroto mientras te mamaban. Ella trataba a mi verga con cariño y deseo, adoraba mi barra de carne, como si fuera el mejor de los manjares. En eso centró sus movimientos en solo subir y bajar, llegaba a tenerlo casi todo adentro, en movimientos rápidos y continuos, sin descanso chupaba y chupaba. Con los ojos cerrados y sus manos en mis caderas a para hacer mayor fuerza para el movimiento. Yo estaba pronto a acabar. Sentia muchas cosquillas, hormigueo en mis bolas, y ella seguía con su brutal mamada, sin dar tregua. Movía mis piernas como actos reflejos antes tanta estimulación. En cualquier momento explotaría. La dije “voy a acabar” y no se inmuto. Solo siguió y siguió. Hasta que en un momento sin miramientos ni nada explote en su boca, la llene con mi leche. Borbotones de leche eran liberados en su interior sin parar. Dejó su cabeza quieta, con mi glande en sus labios, como chupando un sorbete, y con una de sus manos me pajeaba fuertemente, ordeñandome la corneta. Tironeaba mi forro hacia atrás de manera brusca, como exigiendo más corrida para mamar.
En medio de mi épica corrida se abrió la puerta del baño acompañada del grito “Paula la toalla”, que precavida mi madre. Ella tragó lo que tenía en su boca y respondió “altiro mi amor”; volviendo a sus labores de puta hambrienta, engullendo mi pene una vez más. Me chupo hasta sacarme hasta la última gota de semen. Saco mi pene aun brillante de su boca y lo guardo en mi pijama. Yo extasiado la veo pararse, ordenarse su camisa y decirme.
Este fue mi mejor desayuno en mucho tiempo.
Se fue a buscar una toalla y me dejo ahí disfrutando del mayor de los relajos, luego de haber llenado la boca de mi madre con mi corrida.
En ese momento entendí que me había convertido en el juguete sexual de mi madre. En pocos días iríamos a la casa de campo de mi abuela, la madre de mi madre. Quizás que aventuras viviríamos alla.
© AucanCachero
Mi padre tienia 52 años, reservado y trabajador. Trabajaba tranquilo en la administración de una empresa multinacional. Mi madre, 45, ama de casa, tierna y preocupada por su familia (Mi padre y yo), es una mujer con un físico muy lindo, con sus curvas bien definidas, fanática de su bicicleta estática.
Paula, su nombre, mide alrededor de 1,65m, tez blanca, ojos pardos, su cabello mantenido castaño hasta los hombros, unas pecas en sus mejillas, nariz pequeña pero algo angulosa, le gusta tomar un poco de sol, por lo que siempre tiene algún tono en su piel. Lo que más llama a la vista, son sus proporciones; tiene unos grandes senos, ricos y suaves, su talla de sostén nunca la supe hasta después de un tiempo cuando le revise sus prendas botadas en la alfombra, 34DD. Ya algo caídos, es normal para su edad, pero que importa. Un poco de barriga, un poco de cintura. Y su culo, que buen culo, como fanática de su bicicleta estática, acostumbra a usarla de 30 a 40 minutos diarios, se mantené bien. No era una Miss Reef, pero era de esos culos anchos de madura que te dan ganas de agarrarlo fuerte y montarlo. Sus piernas definidas lo acompañan. Le quedan muy bien los pantalones apretados, a veces usa tacos, se le forma ese espacio triangular bajo su ingle... Que ganas de meter la mano en ese triángulo.
Vivíamos en un departamento central en la ciudad de Concepción en Chile. Cómodo con un buen estar. Lugar donde teníamos el televisor, un solo televisor, por lo que era costumbre sentarnos los 3 a ver películas, programas, noticias o lo que sea. Por lo general al final del día o los fines de semana.
Siempre me llamo a atención el físico de mi madre, sus buenas tetas y culo, se le marcaban muy bien en la ropa que usaba para andar en casa, poleras y vestidos escotados o tirantes, algunas calzas o jeans apretados, siempre ha sido coqueta. Pero nunca se me paso por la cabeza tener algo con ella. La miraba solo como una mujer muy atractiva y como mi madre. Cuando lleve amigos a casa, y a pesar de que nunca me comentaron algo al respecto, a varios los descubrí con los ojos clavados en su culo.
Desda ya hacia años, de mi revolución hormonal, trataba siempre de rozarla. Con el tiempo me acostumbre, o nos acostombramos. La abrazaba y le rozaba las tetas con el dorso de mis manos, o trataba de tocarle el trasero por accidente, etc. Era mi pequeño secreto, una pequeña perversión oculta.
A pesar de lo anterior, no paso mas alla de un "juego oscurillo", de mi parte. Que asumia como normal y no cuestionaba. Soy un caliente de ******, miro porno seguido, leo relatos eroticos, me encanta mirar mujeres en la calle, fijarme en sus detalles, como se le marcan sus partes, como se mueven cuando camina, etc.
Una tarde me cambio conpletamente la forma en como miraba a mi madre. Teniamos la costumbre de ver peliculas los sabados en la tarde, los 3 en el estar, mis padres sentados juntos en el sofá y yo en el sitial. Tambien era parte de esa costumbre, parar a mitad de la película y preparar unos bocadillos, cosas que comprábamos en el súper con ese objetivo. Ese día, la película estaba entretenida pero nos dio hambre, así que paramos, y mi madre con su culo e hipnótico caminar ( llevaba unos jeans ajustadísimos) fue a la cocina a buscar unos snacks. Sin pensar en algo en particular, recordé unas galletas con chips de chocolate, eran mis favoritas, asi que fui a la cocina también.
La cocina era estrecha, un gran defecto de los departamentos de hoy. Y ademas de eso, los muebles eran grandes, lo que la hizo aun mas estrecha para circular. Detalle que nunca había importado hasta ahora. Las galletas estaban en el mueble aéreo que estaba sobre el lugar donde mi madre preparaba las cosas.
Como soy un poco más alto me puse detrás de ella y al estirarme me cargue sobre sus nalgas con mi pene, como parte de mi juego perverso, aprovechando la instancia. Fue algo como una rayada de pintura, lo habia hecho antes, pero ahora fue distinto ya que perdi un poco el equilibrio y me cargue mas de la cuenta. Sentí un escalofrió que me recorrió el cuerpo. Fue solo una fracción de segundos, que me pareció eterna. Mi miembro reacciono inmediatamente. Le dije “disculpa” tome las galletas y me fui raudamente a sentar antes que se volteara.
Con mi semi erección sentado en el sitial y ya reanudada la película, no podía concentrarme, trataba de meterme en la trama, pero solo pensaba en cuerpo de Paula. Empecé a notar sus rasgos, sus curvas. Como la polera suelta que llevaba insinuaba sus tetas, que buen par se le notaba. Sentada de lado, apoyando la cabeza en el hombro de mi padre tenía la vista completa de su gran y deseable trasero.
El actuar mi mama fue normal, no noto nada, o si lo hizo, no le dio importancia.
Terminada la película, recogimos las cosas, ya era tarde y mi padre se fue al dormitorio. Ayudando con el orden tome algunas cosas y las lleve a la cocina. Ella lavaba los platos, mi intención era dejárselos cerca para que lo lavara, el tema es que desde la entrada a la parte donde los tenía que dejar, debía pasar por detrás de ella.
Y asi lo hice, lentamente paso con mis manos ocupadas en alto, por detrás de ella, totalmente fuera de toda racionalidad, muy ajustado, sientiendo en mi paquete el contacto con su nalga derecha, no sé cuánto tiempo me tomo en llegar a su raja pero disfrute muchísimo ese instante. Al llegar al medio sentí mi bulto, a esa altura ya erecto, ajustarse a su raja. Con la excusa de dejar las cosas en el fregadero junto a ella la embisto un poco y le digo: “te los dejo acá y vuelvo a buscar lo otro al estar”. Ella me miro extrañada y algo incomoda. Me dijo: “si apúrate para dejar todo limpio antes de ir a acostarme”.
Empecé a hacer el movimiento inverso, con la misma velocidad. Salí de ahí, tome los vasos que faltaban en el estar y los lleve a la cocina. E inicie la misma maniobra pero antes (como ya estaba con mi verga a mil, me la acomode para que quedara hacia arriba, no para el lado, de manera de hacer más cómodo el escarceo). Empiezo a rozarle el culo, no sé si más rápido o lento que la vez anterior, pero estaba gozando al máximo ese momento. Llego al centro, la empujo con mi pelvis para dejar los vasos, extasiado cuando siento ella empinar el culo. Quede petrificado. Ella estaba cargando su culo, contra mi verga que estaba a punto de explotar. Pasó un par de segundos y ella movió sus caderas, arriba y abajo, repetidamente. Tantiando mi aparato y apretandolo con sus gluteos.
Aun con los vasos en mi mano, estaba que eyaculaba. Dejo lo vasos en el lavaplatos y tome con mis manos sus caderas. Ella sin decir nada, dio vuelta su cabeza, me miro a los ojos y me dijo:
- “eso es todo?... queda algo más en el estar o el comedor?”. Con una sonrisa pícara sus labios.
- Si mama – le respondí – no queda nada más.
- Ok. – no dijo nada más.
Se dio vuelta, apoyo sus manos en los lados del fregadero y empino aún más su culo, recorrió mi pene a lo largo. Con los mismos movimientos lentos y continuos. La estimulacion que estaba sintiendo era lo mas placentero que habia vivido hasta ese momento. Producto del constante restregar aparecio una pequeña mancha de liquido preseminal en mi pantalon; no queriamos parar; la tome con fuerzas de las caderas y segui frotando mi corneta en su raja aumentan un poco la fuerza. Era obvio lo que hacía y ella se dejaba, de la manera mas exquicita posible. Disfrutaba cada centimetro, y a través de las telas, sentia el calor de su raja calentar mi falo. Debimos haber estado unos 2 minutos en ese restregar intenso... Arriba... Y abajo.
Era un pantalón de buzo, y mi glande se asomó po sobre el elastico. Lo vi y entre en pánico, fue como una vuelta a la tierra. Salí rápidamente al baño, cerré a puerta, frente al lavamanos libere mi verga y empecé una paja frenética. Recordaba el mar de sensaciones sentidas en la cocina; flashes de recuerdos de mi madre, como se veía sentada en el sofá, como lucia con traje de baño la última vez que fuimos a la playa, la sensación de sus pechugas aprisionándose con mi pecho cuando me abraza, las veces que la abrazaba y rozaba, etc. Eyacule borbotones de semen en el lavamanos. No recuerdo haber disparado tanto alguna vez en una paja, como en esa oportunidad.
Al salir del baño mi madre ya no estaba en la cocina, se habia ido al dormitorio con mi padre. Una sensacion de alivio me invadio, me dirigi a mi dormitorio, prendí mi notebook y me acoste, empece a buscar informacion sobre i****to, busque relatos de ****************, y termine viendo videos de mujeres maduras con tipos jovenes teniendo sexo. Buscaba tetonas, ojala naturales. Me hice otra paja y me dormi.
No tenía idea de como era la vida sexual de mis padres, no era un tema que me interesara hasta ese momento. Supongo que era normal para una pareja de sus caracteristicas.
Esa noche, como nunca, despierto a las 4 am y escucho ruidos, gemidos, venian de la pieza de mis padres, gemidos femeninos, fuertes y exagerados. Era mi madre, inquieto me levanto y salgo al pasillo. La puerta de mis padres estaba entre abierta, supongo que al propio. No recuerdo que eso hubiese sucedido antes. Me pregunte "¿mama estara jugando conmigo?".
Me acerque a la puerta y la vi, desnuda, solo su silueta tenue ilumidada por la poca luz de la luna filtrada por los bisillos. Estaba sobre mi padre, se veia de lado, estaba de frente a el apoyada con sus manos en el pecho de él.
Mi verga estaba parada en todo su esplendor. Asomada por la abertura frontal de mi pantalon de pijama. Con el show que estaba presenciando no era necesario tocarmela ya estaba sintiendo las contracciones de una pronta eyaculación en mi pene. Nunca habia visto algo tan caliente.
Ella alternaba movimientos; arriba, abajo, adelante y atras, una y obra vez, en un ritmo suave y continuo. Sus tetas la acompañaban, me encantan sus tetas grandes y naturales, con un bamboleo suave. Se juntaban y se separaban. Estaba inmerso, ya con mi mano recorriendo mi pene sin pensar en nada mas.
Mi padre, el afortunado. Disfrutaba de su cuerpo, la recorria con sus manos, tomaba sus pechos, lo magreaba, besaba, chupaba y mordia. Los celos me invadieron en ese momento, que ganas de estar en su lugar disfrutando de esas carnes ardientes y suaves.
Ella gemia y resoplaba, deciendo cosas como "siii" "me encanta" "profundo" "metemela toda" "me tienes caliente, siiii... que rico". Se acercaba, lo besaba, luego se levantaba su cabeza hacia atras. Tenia el cabello suelto.
Me estaba pajeando en la puerta de manera acalorada, no perdia detalle de la figura de mi exquisita progenitora contorneandose sobre mi padre. De un momento a otro, eyacule y alcance a poner mi mano para atajar el semen, no salio tanto por las pajas que me habia dado hacia un par de horas. Pero el orgasmo fue intenso.
Ella siguio hasta que gimio largamente, tenso su cuerpo y se dejo caer sobre mi padre, dejando solo la vista de ese culazo.
Aun en una especie de trance, caminando como zombie. Me retire a mi dormitorio a tratar de dormir.
Al otro dia, era domingo, desperté con una verguenza terrible, ademas del sentimiento de culpa, no sabia que hacer ni pensar. Sali a trotar muy temprano, antes que se levantaran mis padres, estuve dando vueltas por un parque cercano hasta que me arme de valor para volver a casa.
Era diciembre, ya hace calor en diciembre en esta ciudad. Por lo mismo, al llegar a casa vi a mi madre en la cocina con un short muy corto y una polera de tirantes, blanca (el calor era la excusa), a juzgar por sus pezones marcados, no llevaba brasiere. Que tetas. Grandotas y colgantes, se notaban deliciosas. Fue lo primero que mire al verla, no podia quitar la vista de sus tetas.
Estaba inmerso en ellas cuando la escucho:
- Hey! Aca arriba... ¿Tomaste desayuno?
- No - respondí - ahora quiero comer algo.
- Ok, hay pan y queso en el refri. Dijo, dándome la espalda oara seguir en lo que estaba.
Mirando su culo le dije "me ducho y como algo".
El dia transcurrio con normalidad, mas de algun cruce de miradas y sonrisas insinuantes, nada mas.
Mis padres salieron a almorzar afuera, yo por mi parte, sali con unos amigos a dar vueltas. Mirabamos mujeres en la calle, les colocabamos notas y nos reiamos. A pesar de todo, no podia sacarme las imagenes de mi madre de la cabeza. Ese domingo llegue tarde a casa, evitando en el fondo algun encuentro cercano. La verdad es que deseaba meterle mano a Paula, mi madre, pero otra parte de mi se reusaba a aceptarlo. En ese conflicto interno me lo oase toda la semana, y asi fue que transcurrio con total normalidad (o al menos eso parecia), el actuar de ella era normal, como siempre ha sido. A ratos trataba de acercarme buscando algun contacto, en el pasillo o en la cocina, pero ella me evitaba. Aun asi las cosas fueron tranquilas, descansar en la normalidad es bueno, luego de tanta intensidad.
Las cosas volvieron a calentarse el sabado siguiente. Como ya lo habia dicho, era una epoca calurosa, mi madre andaba con un vestido, holgado, comodo, le llegaba a medio muslo. Era de un color blanquillo de tela delgada. Tenía un gran escote, resaltaba sus melones, blancos y suaves. Se asomaban porque usaba de esos sostenes de mwdia copa que lavantan. Estaba claro que su intension era mostrarse.
Ese dia ella estaba indiferente en actitud, aunque andaba mostrando sus atributos. Yo me perdia en los pequeños instantes cuando podia ver su escote o sus lindas piernas cuando se sentaba. En el almuerzo ella trajo los platos a la mesa, pasandonos nuestros almuerzo inclinandose ofreciendome una hermosa vista de sus tetas desbordantes luchando por liberarse de prision. Solo con pensar en eso sentia mariposas en el estomago, piel de gallina y un hormigueo en los testiculos.
Almorzamos hablando de trivilialidas, temas de contingencia local, de mis examenes de fin de año, etc. Me era dificil entablar una conversación coherente en ese momento. Solo estaba pendiente del escote de mi madre. Estaba sentada frente a mi, por lo que tenia una perfecta vista de como se movian sus tetas cada vez que se acomodaba en su silla, debe ser una silla muy incomoda porque lo hacia a cada rato. Cada vez que se acomodaba sus senos daban pequeños y llamativos movimientos. "Que tetas!", pensaba. Mi mayor esfuerzo en ese momento era mirarla sin que mi padre notara a donde apuntaban mis ojos realmente. La television ayudaba un poco, las noticias llamaban su atención y me permitian un rato de gozo admirando esas deliciosas pechugas.
Una vez terminado el almuerzo mi padre se sento en el sofa y se centro en la tele. El siempre acostumbraba a sentarse en el sofa despues de almorzar. Lugar donde aguantaba un par de minutos antes de quedarse dormido, era su siesta post almuerzo.
Mi madre empezo a retirar los platos y sin pensarlo la ayude, "este es mi momento" pense. La escena se repitio del sabado pasado se repitio; ella en el lavamanos y yo rozandole el culo, ese dia yo usaba unos shorts delgados. Ya no me cuidaba me empecé a apoyar directamente en su culo, una embestida larga por vuelta. Sentia como presionaba sus nalgas con mi pelvis.
En la última vuelta, deje los platos y me quede restregandome, movimiento que ella correspondia de manera suave y continua. Arriba y abajo cargando su raja sobre mi miembro. Tome mas confianza y la tome con ambas manos desde la cadera. Segui restregandome pero ahora la atraia hacia mi con fuerza. Tratabamos de no hacer ruido ni decir nada, solo sonaba el agua del lavaplatos cayendo, hasta que escuchamos ronquidos desde el estar, mi padre se quedo dormido. Ella no dijo nada, solo me miro y sonriendo me dijo:
- Tu padre tiene el sueño tan pesado - con una sonrisa picara-
Volvio a mirar hacia el lavaplatos y levanto aun mas su trasero ro reaccione bajando mis manos por sus muslos hasta llegar al borde del vestido. Para luego empezar a subir deslizandome por su piel suave, sudada y caliente. Lo subi hasta un poco mas arriba de su culo. El espectaculo era de ensueño. Llevaba un diminuto calzon.
Yo saque mi verga de mi short y empece a presionar con mi glande su entrada, limitado solo con la tela de su calzon. De a poco empece a subir mis manos por debajo del vestido. Sentir su suave piel al recorrerla, ticando de a poco su bartiguita, que a pesar de tener un poco, su cuerpo suave es maravilloso al tacto. Mis manos siguieron recorriendo su abdomen mientras manteniamos un ritmo lento, cargado y continuo en nuestro escarceo.
Cuando llegue a sus tetas me encontré con su sosten, los recorri por encima sientiendo su tela gruesa y bordada, no era lo que intetesaba, asi que busque el espacio en el centro de sus senos, meti mis dedos por debajo los tire hacia adelante con fuerza (hasta me parecio escuchar sonar el tiron en las costuras de la prenda) y los subi por sobre sus mamas.
La sensacion al sentir caer en mis manos esas hermosas, suaves y calientes masas de carne fue un climax en si mismo. Las aprisione con mis manos, senti sus pezones duros entre mis dedos. Los masajie como quice hasta llegar un momento en solo las tome fuerte mientras seguia con mis punteadas en su vagina por sobre el calzón ya con mas fuerza y frecuencia. Estabamos en eso cuando senti que ya no aguantaba mas y sin importarme nada eyacule en ella aconpañado de un gran orgasmo. Ella al sentirme libero un gemido suave y prolongado apegando su cuerpo al mio.
Después de todo lo vivido, y de estar un par de segundos quieto asimilando lo que habia pasado. Ella enderezo su postura, bajo su vestido y se dio vuelta. Mirandome a los ojos y con una tierna sonrisame, me dio un pequeño beso en la boca, y dijo "pon a hervir agua y preguntale a tu papa si quiere un cafe".
Guarde mi pichula, puse el hervidor y me fui al estar. Mi padre quizo cafe.
No comentamos nada, todo era normal. De alguna forma era lo mejor, era un acuerdo de silencio tácito, sin comentarlo no nos podiamos cuestionar lo ocurrido, al menos por ese momento.
Luego de eso me fui a mi pieza, una sensacion de relajo me invadio, me senti el hombre mas suertudo; y a pesar de que no la habia penetrado, esa habia sido la experiencia sexual mas intensa y placentera de mi vida hasta ese momento. Fui a dormir una siesta con una gran sonrisa en mis labios.
Estuve en el pc toda la tarde. Hasta la hora de la acostumbrada pelicula, busque una pelicula larga 2:30 hrs aprox. Una que yo la habia visto, pero mis padres no, una pelicula que a ratos era lenta y supuse que mi padre podria quedarse dormido en algun momento, o mejor dicho, esperaba que lo hiciera.
A eso de la 20 hrs nos acomodanos a ver la pelicula. Esta ves los tres en el sofa, mi madre al medio. No iba a perder la oportunidad de tener su anatomia cerca de la mia. Transcurrido un rato, ella apoyo su cabeza en el hombro de papa, dejando su culo apegado a mi lado izquierdo. Llevaba el mismo vestido. Yo estaba neviosisimo con aquel caliente culazo cerca mio. Me arme de valor y empeze a tocarla con mi mano derecha empecé por su gluteo, solo puse mi mano, no reacciono, sigo recorriendola bajando hasta su muslo y viendo a subir. Luego de un par de minutos y sin ninguna gesto de parte de ella. Empiezo a apretarle el cachete y la pierna metiendole los dedos en raja, sigo con lo mio y meto mi mano bajo el vestido. En ese momento mi madre se da vuelta y yo saco raudamente mi mano. Me dijo:
- Cariño - rara vez me decia asi - trae la manta para taparme un poco, me dio frio.
- Si mamá - respondi, llendo a buscar una manta rapidamente y la puse sobre sus piernas mientras ella se acomodaba nuevamente en la posición que estaba.
Aprovechando la instancia, tambien me tape las piernas con la manta. Con esa maniobra nos permite cierta seguridad a un posible movimiento de mi padre.
Ya tapados, retome los menesteres i****tuosos. Ya con la aprobación de mi madre volvi a meterle mano con confianza. El contacto de mi mano con su piel hizo que levantara un poco mas su poto, para facilitarme el trabajo. Voy recorriendola lentamente, disfrutando cada centimetro acercandome a su sexo me doy cuenta que no hay mas telas que lo cubran. Estaba sin calzones (claro, si los que llevaba hace un rato deben estar llenos de leche). En ese momento el mundo se me detuvo. Empiezo a recorrer sus labios vaginales suavemente, y a medida que lo hacia ella me mostraba mas y mas su raja. Otro de los atributos de mi madre es que es mas bien lampiña, tenía algo de pelos, pero nada que m*****ara realmente. Y todo esto mientras mi padre estaba absorto en la pelicula, sin duda era algo que condimentaba aun más la situación.
Sentia su humedad en mis dedos y de apoco los fui introduciendo. Era un recorrido suave, varias veces retire mis dedos para mojarlos con mi saliva y seguir, momento que aprovechaba para sentir su aroma de mujer. Hasta que dejo de ser necesario, sus liquidos ya habiam encharcado su vagina, tenia tres dedos en su concha, dos para abrirme paso y el del centro para jugar con su clitoris. Lo movia de un lado para otro, lo apretaba y lo rodeaba. Ella ligeramente empezo a moverse, separaba un poco sus piernas y meneaba sus caderas de manera muy suave para no llamar la atención de papá. Estaba totalmente concentrado en mi labor i****tuosa cuando de la nada ella movio su mano derecha hacia mi.
Empezo a tocar mi paquete por sobre mi pantalon, lo recorria lentamente, empezo a apretarlo, todo con movimientos suaves. Cuando llego al cierre, lo bajo, luego.movio el calzoncillo y libero mi verga, a esa altura como fierro de dura. Empezo con un lento sube y baja, sabia como hacerlo, era un experta, apretaba y soltaba en los momentos justos.Los movimientos de ambos empezarom a hacerse mas profundos. Estuvimos asi por lo menos unos 5 minutos.
Que maravillosa paja me estaba haciendo Paula, mi hermosa madre. Estaba como en el cielo absolutamente desconectado del mundo.
Repentinamente se hicieron presentes los ronquidos de mi padre. Nos miramos mutuamente, riendonos como autorizandonos a aumentar con mas intensidad y confianza.
Para ese momento tenia mi pulgar estimulando su clitoris y mi dedo medio metido en su cavidad rozando sus paredes. Aguanto solo unos pocos segundos asta correrse, cerro y tenso sus piernas ademas de echar su cabeza para atras. Aguanto su gemido. Y quedo inmóvil unos segundos. Tenia mi pene muy agarrado, apretado. Hasta que en un momento retomo su labor, mi miembro ya estaba contrayendose para una inmimente eyaculación que seguramente iba a ser potente.
Ella de manera sigiloza como si fuera una ninja, se dio vuelta se agacho y metio mi pene en su boca. El pene de su hijo que ya era un hombre. Su mamada fue corta, no logre mantenerme ante tal sensación de placer. Me corri en su boca, un monton de veces, sentia como salia y salia semen de mi aparato y ella lo guarada todo en su boca. Estaba en un trance completo. Con los ojos cerrados y mi cabeza apoyada en el respaldo del sofa. Y a lo lejos seguian escuchandose los ronquidos su marido.
Se trago todo, libero mi pene solo mojado con su saliva y lo guardo en mi ropa. Yo estaba inmovil aun reponiendome.
Luego de eso se puso de pie, se limpio la comisura de sus labios que aun tenia restos de corrida, me miro a los ojos con una expresion agrado, con los ojos muy abiertos y con una amplia sonrisa, me dijo "hay que cuidar el sofa, cuesta mucho limpiarlo. Voy a la cocina a buscar algo para comer".
Luego de eso reanudamos la pelicula, comiendo algunos snacks. Estaba muy relajado, y no se en que momento me quede dormido. Para cuando desperte habia pasado un par de horas, no habia nadie mas en el estar. Fui a la cocina a beber un poco de agua y tampoco habia nadie. Me diriji a mi dormitorio y en el pasillo veo la puerta de mis padres cerrada. Me acerque de curioso por si oía algo, pero nada. Me encerre en mi dormitorio y prendi un rato el pc.
Aun me daba vueltas lo que habia vivido, varios cuestionamientos se venian a mi cabeza, sobretodo morales. Pero la verdad, si comparaba eso con todo lo que habia disfrutado, no importo nada mas... Queria seguir experimentando en este juego sexual que habia iniciado con mi madre.
Al dia siguiente todo volvio a la nornalidad, como si nada hubiese pasado. Salvo por un detalle, mi madre estaba de un muy buen ánimo. Bromeaba con mi padre y conmigo, cantaba mientras caminaba por la casa, se le veia alegre. Lo que si, saco sus ropas mas conservadoras, una polera muy holgada y pantalones anchos, a pesar del calor. Quizas la sensacion de haber experimentado algo nuevo y disfrutarlo le provocó todo eso.
Yo por mi parte andaba de lo más relajado, me levante tarde, almorze y me puse a estudiar. Tenia mus ultimos examenes esa semana.
Y asi fue que paso la semana nuevamente, todo normal en casa, mi madre con sus rutinas y quehaceres. Siempre evitando cualquier contacto mas alla del que corresponde al de una madre con su hijo. No dio lugar a agarrones ni punteadas.
Ya habia entendido que el dia para jugar era el sabado, por lo que al pasar de los dias me ponia mas ansioso esperando ese momento. La semana paso, me fue bien en mis cosas, o eso creo. El dia viernes me junte con amigos a beber, llegue de mad**gada y ebrio.
El sabado en la mañana me desperte con una gran resaca. De esas epicas que te parten el craneo. Me levante a beber agua tipo 9 am con una sed de aquellas. Deshidratado al maximo.
Llego a la cocina y ahi la encuentro, a mi madre, en su camisa de dormir traslúcida, notaba sus formas a traves de esta. Que curvas!.
La resaca paso a segundo plano y mi pene reacciono al instante me acerco por detras y la saludo, le doy un beso en el cuello y la abrazo desde atras por la cintura. Obviamente poniendo mi miembro entre sus nalgas, que gusto me daba sentir su anatomia pegada a la mia, y el calor de su cuerpo.
Le digo al oido:
- Hola mama, ¿como amaneciste? - mientras subo mis manos por debajo de su ropa, tocando su abdomen, lentamente pero con la clara intención de agarrar sus tetas.
- Un poco preocupada. Llegaste muy tarde anoche y borracho. - Trataba de usar un tono serio, pero a su vez apegando aun mas su culo a mi corneta y dejandose tocar.
- Naaa -exclame- solo fueron par de cervezas con amigos nada grave.
Empece a manosear sus senos, sus suaves y grandes senos. Eran pesados y sentia como si rebalzaran mis manos, como si se escaparan entre mis dedos. Sus pezones estaban durisimos, tenian el tamaño de 1 a 1,5 cm aprox.
Estaba de lo mas entretenido, disfrutando del caliente magreo de ese hermoso cuerpo, mientras ella refregaba su raja contra mi miembro. Cuando de la nada ella para, saca mis manos y se da vuelta.
Me miro seriamente a los ojos, con los brazos cruzados, diciendo :
- Tenemos que conversar.
- Si tienes razon -le dije, asumiendo la gravedad del asunto. Todos sabemos que cuando una mujer dice "tenemos que conversar" es porque la cosa es seria.
Retrocedi un poco, hasta lo que se podia, recordemos que el pasillo de la cocina es estrecho. Y aun con la carpa en mi pantalon de pijama apuntando hacia ella.
- Tenemos que poner limites a esto, no puede ser que andemos haciendo estas cosas, no corresponden a una relación de madre hijo. Yo reconozco que ha sido estimulante, que a veces me tengo que aguantar de hacer cosas. Pero esta mal. Además no podemos hacerle esto a tu padre.
- Mama lo que pasa es que...
- Yo siempre me dejaba tocar de manera disimulada cada vez que te acercabas. - Me interrumpio - Lo entendia como algo hormonal propio de un *********te caliente. Pero esto ya supero todo. -Todo eso con un tono categorico y con un volumen moderado, la idea era no despertar a su esposo.
- Entiendo lo que me dices, todo es confuso para mi tambien, pero la verdad es que no puedo controlarme cuando te veo. Seran mis hormonas, cosas de la edad, nose. Pero te encuentro demasiado hermosa y atractiva. - Lo dije con un tono suave y cabizbajo. Ella me escucho atenta y con una expresión de ternura en su cara.
De pronto escuchamos pasos en el pasillo, venia mi padre a la cocina asi que disimulamos. Ella me regaño por llegar tarde y con alcohol, y yo asumia el reto como hijo sumiso.
Termino su reto con un "despues seguiremos conversando" en un tono autoritario. Estaba claro cual iba a seguir siendo el topico de esa futura conversación.
Con la conversación y la aparición de mi padre, se calmaron mis animos. Tome un vaso de agua y volvi a pasar la resaca a mi cama.
Dormi todo el dia, me levante a eso de las 6, ni almorce. Mis padres estaban en sus respectivos quehaceres domesticos. Como si nada, comi los restos del almuerzo y me puse a ver televisión.
Como era costumbre nos preparamos para ver una pelicula, buscamos una en netflix esta vez. Los 3 en el sofa.
Considerando el calor que hacia en esa epoca mi madre andaba con otro de esos vestidos veraniegos sueltos. Yo por mi lado con un short y una polera.
Elegimos un comedia familiar, algo divertida. Aunque mi concepto de diversión ese momento.
Miraba a mi madre durante ese rato, y pensaba en lo que me habia dicho. Algo pasaba en mi que la verdad no me importaba mucho sus cuestionamiento, sabia que ella estaba gozando con este nuevo panorama sexual que estabamos viviendo, tanto o quizas mas que yo.
Comentabamos la pelicula y nos reiamos de algunas cosas, mi madre y yo principalmente. Mi padre otra vez dormitaba. Ella apoyo su cabeza en el hombro de papa. Ya no por ternura ni comidad, fue una estrategia para limitar el rango visual de mi padre mientras "jugabamos".
Para ese momento yo estaba sentado de lado acoplado a su culo y con mi mano bajo su vestido. Recorria sus piernas, sus caderas, si abdomen, hasta llegar a su sexo. Estaba manoseando su vagina desde adelante por sobre su calzon, prenda ya mojada por sus jugos, estaba claro lo que le estaba pasando a mama en ese momento.
Hice un movimiento rapido con mis dedos y los pase por debajo de su calzon, ya en contacto con su sexo me dedique a hurgar en el. Ella facilitaba todo abriendo un poco sus piernas.
De un momento a otro ella tomo mi mano, la saco de dond estaba. Se puso de pie, me miro con la mirada mas calentona que he visto y se fue a la cocina contorneando su bello culo.
Los ronquidos de mi padre sonaban de fondo en su maximo esplendor.
Le di unos segundos de ventaja y me encamine a la cocina. Solo la situacion en si me tenia con la verga dura forcejeando con el pantalon. Llego a la cocina y la veo...
Hermosa, apoyada con sus manos apoyadas en ambos lados del lavaplatos (ese lugar ya empezaba a tener un significado especial para nosotros) con su culo en pompa sus calzones en el suelo. Sin titubear me acerque por detras y empece a manosearla. Me sentia el mas afortunado, la tome de las caderas, le subi el vestido, ella empino el culo, y con la mano derecha le emoece a recorrer la concha, mientras que con la izquierda por debajo del vestido le levantaba el sosten para liberar sus tetas. Estaba en eso cuando me miro ordenandome:
- metemela luego, ¿que estas esperando?
Sin pensarlo me desabroche los pantalones, libere pichula y empece con la busqueda de la entrada a esa deseada cueva. Empece rozando la punta en sus labios mientras ella cargaba para atras para apurar la causa. Y diciendome "apurate que no aguanto" "no tenemos mucho tiempo" "metemela metemela...".
Entre tabto roces y vaivenes. Y como si fuera un cuchillo caliente en mantequilla. Comienzo a penetrarla, estaba en el cielo, sentia el calor de concha envolver mi pene, la empece com un ritmo suave y profundo. Pero con la adrenalina del momento me fue dificil mantenerlo. Cada embestida era acompañada por un moviento acompasado de ella complementando la penetracion. Eramos la sincronia amatoria perfecta. Mete saca... Mete saca.
La tenia tomada de las tetas mientras se la metia y metia profundamente... Ella solo jadeaba y controlaba los gemidos. Giraba su cabeza hacia y me pedia mas fuerza, mas rapidez, que la partiera. No se cuanto tiempo fue pero de un momento a otro siento su cuerpo tensarse y sus piernas flaquear, casi al mismo instante en que mi miembro empezo a contraerse para eyacular. Ella presiono su raja aun mas para atras de manera de quedar lo mas profundo posible... Y acabe, senti como si liberaba litros dentro de su vagina. Sus interiores hervian mientras recibia mi descarga de semen.
Nos quedamos quietos. Yo aun penetrandola en lo mas profundo y agarrandola bien fuerte de las tetas. Como comprobando que todo seguia igual a como estaba antes de perdernos en la pasión. Nos separamos, yo guarde mi pene ya flacido y ella recogio sus calzones, se limpio con una servilleta, me miro y nos besamos largamente, abrazados.
- Hijo, esto debemos mantenerlo en secreto.
- Tranquila mamá, no le diré a nadie.
- Si, porque si se llegara a saber....
- No hace falta que me expliques.
- Ok - dijo seria y mirandome fijamente a los ojos.
- Pero lo repetiremos cierto?
- Jajaja - rió - que golozo - exclamo saliendo de la cocina y fue al baño.
Mi padre seguia durmiendo, nunca se entero.
No hubieron mas incursiones ese dia, ni siquiera termine de ver la pelicula. Despues de culiar con mi madre en la cocina me relaje y me fui a mi dormitorio. Tenia una dulce sensacion de victoria y una enorme sonrisa. Me acoste al par de horas.
Alrededor de las 2 am. Despierto de improviso sentir abrir y cerrar la puerta del dormitorio. Estaba oscuro y prendo la luz de la lámpara del velador. En ese momento la veo, Paula, mi mamá, mi exquicita madre. Parada a los pies de mi cama, con una camisa de dormir blanca que le llegaba un poco mas abajo de la cadera, muy delgada, algo traslucida y de tirantes. Se le marcaban sus grandes tetas y pezones durisimos. Se insinuaba un calzoncito blanco bajo. Me dice:
- No me fuiste a ayudar a la cocina despues en la tarde.
- Ah es que tenia unas cosas que hacer en el pc - respondi siguiendole el juego.
- Y que cosa puede ser mas importante que ayudar a mamá? - Dijo eso, soltando sus tirantes. Dejando caer su prenda, y esta descubriendo sus curvas a medida que lo hacia.
No habia visto sus tetas en su plenitud, hermosas, grandes, con una caida perfecta, no paradas como veinteañera pero aun apuntado hacia adelante. Mas bien puntiagudas con unos pezones de aureola grande rosada y lisa de unos 5 o 6 cm de diametro, coronadas con unos pesones durisimos. "Que imagen mas hermosa". Ante tal espectaculo me sente en la cama; acostumbraba a dormir solo con el short del pijama. Por lo que atine a sacarmelos y a abrir la cama. Mi pene ya estaba apuntando al techo.
- Parece que mi niño esta listo para ayudar a mamá, por lo que le falto hacer en la tarde - lo dijo mientras se acercaba a mi gateando, mirandome fijamente a los ojos y sonriendome de manera sugerente.
A llegar cerca mio, me beso en los labios, yo le respondi el beso, a su vez que empece a tocarla por sus costados, recorriendola pasando por sus tetas y culo. Ella empezo a besarme la barbilla, cuello, pecho, abdomen, hasta llegar a mi verga, metiendosela en la boca sin usar sus manos, no era necesario, estaba como fierro.
Ella subia y bajaba en una mamada perfecta, presionando lo justo y preciso con sus labios, y juando con su lengua.
Yo solo me dejaba hacer sujetandole con mi mano derecha el pelo y disfrutando la vista de mi pene entrando en su boca. Al rato se detuvo. Se paro en la cama, sobre mi, dandome la espalda y empezo a bajatse los calzones, sin flectar las piernas. Me ofrecio una vista perfecta de su raja. Yo aprovechaba la instancia para recorrer sus suaves piernas con mis manos.
Ya sin calzones se dio vuelta y se sento sobre mi, dandome acceso libre a sus tetas. Me volvi loco chupando, manoseando, apretaba sus pezones con mis labios. Una mano en cada teta y alternadolas con mi boca. Era el mejor regalo que pudo haberme dado, un manjar de los dioses, el sabor de su piel era sabrosisimo.
Mientras yo gozaba con sus gomas, ella acomodaba su sexo al mio, con movimientos intensos restregaba mi pene con su raja. Sin penetrar primero. Yo sentia sus jugos mojar mi miembro en cada arremetida de ella. Hasta que en un momento, un movimiento preciso ajusto mi glande en su entrada y la penetre de una sola vez y de manera completa. No se si miembro esta en el promedio o no pero en ese momento la sensacion era que la habia empalado. Estaba en lo mas profundo de ella, volver a sentir esas entrañas candentes y que la punta de pene rozara lo mas profundo de ella, me mando al cielo. Ella empezó con movimientos rapidos y largos, estaba poseida. No como la espie con mi padre hacia unas semanas, estaba hecha una feria incontenible, subia y bajaba, era una verdadera maquina sexual. Con cada movimiento salia y entraba en toda su extencion. "eso sigue sigue" " ese es mi niño caliente como su madre" "me encanta metemelo metemelo" "hasta el fondo que choque" "dale apretame, chupame" me decia en un tono moderado pero con voz caliente. Sus tetas saltaba segun ella se movia parecian tener vida propia, chocaban con mi pecho, cuello y cara. Yo estaba fascinado disfrutando de semejante espectaculo.
Yo acompañaba sus movimientos levantando la pelvis cada vez que bajaba y tomandola por sus hombros presionandola hacia mi. Mi boca se daba un gran festin lamiendo y chupando esos enormes y suaves pesones. Sumado a que ella los disponia y mantenia a la altura de mi cara para que me deleitara.
Ella lanzaba gemidos suaves, siempre controlando el volumén. Y yo trataba de no morir tan luego para alargar el momento de placer lo mas posible.
Luego de un rato de tanta intensidad ella cambio el ritmo a penetraciones profundas y con mucha fuerza, yo sentia como su vagina apretaba fuertemente mi falo, mientras este topaba con lo más profundo de su sexo.
Ella empezo a tensar su cuerpo al igual que yo. Fuertemente abrazados nos corrimos juntos. Me sentia bombeando semen dentro y ella respondia con espasmos en las paredes de su gruta. Fue tan intenso que quede con tiritones en las piernas y la piel de gallina. Ella aun se mantuvo abrazada a mi sin hacer gesto alguno un buen rato. Sentia su cuerpo sudoroso y caliente rodearme con brazos y piernas; sus hermosos senos se aprisionaban contra mi pecho. Nuestras respiraciones agitadas estaban coordinadas. Era ese momento, el mejor lugar en el mundo para estar.
Nos besamos largamente denuevo y nos acostamos abrazandola yo a ella por la espalda. Yo la acariciaba mientras la tenia abrazada. No hablamos nada, solo nos dormimos.
Cuando desperté estaba solo, Paula, mi madre, mi amante, se había ido. Yo estaba desnudo y todo pegoteado. Me di vuelta y me quedé mirando el cielo de la habitación. “pero qué noche, tremenda cacha que nos pegamos” pensé. No sentía remordimiento alguno, solo pensaba en qué si o si había que seguir gozando. Placeres como ese se deben aprovechar en la vida.
Eran las 10 de la mañana del domingo, cuando de la nada se abre la puerta, era mi madre ya en pie, con sus ropas normales de domingo, con una enorme sonrisa, pelo mojado y ojos muy abiertos.
Despierta dormilón, hay que cambiar las sábanas.
Ok, me levanto altiro - le respondi (“altiro” es un modismo chileno, significa “de inmediato”) con una enorme sonrisa sin poder ocultar mi alegría de verla y de haber culiado como los dioses en la noche.
Ya apurate, apurate.
Me levante al rato. Todo funcionaba normal, como dia domingo. Mi padre actuaba como acostumbraba, las típicas historias, comentarios y chistes de siempre. Él tomaba café y leía unas revista en el comedor, así que aproveche y me dirigí a la cocina, donde se supuse estaba mamá.
Y ahí estaba la hermosa. Me recibe con un piquito en los labios y me dice:
¿Tienes hambre?, debes tener cierto, con todo lo que quemaste anoche. -Soltando una leve carcajada.
Si un poco.
Prepárate desayuno, hay de todo. Con tu padre vamos a salir, nos vemos a la noche.
¿En serio? - Sin evitar demostrar un poco de decepción- ¿donde van?
Bah!, cosas de nosotros.
Dicho eso, salió de la cocina. Y al rato se fueron. Yo por mi parte me dedique a no hacer nada. Vi unas películas, jugue un rato en el pc, dormi. Estaba de lo más relajado; ni siquiera estaba caliente, con lo del dia anterior con mi madre quede satisfecho.
Y así pasó el domingo. El lunes no pasó nada interesante sexualmente hablando, solo empecé a sentir que la necesidad estaba llamándome.
Las cosas interesantes empezaron a conjugarse el martes. Ese dia llegue a la hora de almuerzo, mi madre estaba cocinando y mi padre en el living viendo tv. Entré a la cocina y me acerqué sigilosamente por la espalda a Paula. La abracé desde atrás, cruzando mis brazos a la altura de su estómago y cargando mi paquete en su raja; y la besé en el cuello. La sujete con fuerza y le dije:
Hola, ¿como estas?, ¿me has echado de menos?
Cuidado tu papa esta en el estar.
Tranquila no escucha ni ve nada, además está metido en la tele.
Ok… ok… ¿pero ahora?
¿Por qué no? - Mientras metía mis manos por debajo de su polera y tocaba sus senos por sobre el sostén.
Mmmmmm… Que goloso - dijo relajando el cuerpo, arqueando la espalda y restregando su culo en mi bulto.
Todo eso ocurría mientras se escuchaba la tele a todo volumen.
La adrenalina estaba a full. Con mi mano izquierda me introduje bajo sus pantalones y calzón, desde adelante llegando a su sexo; rozando sus pelos, comencé a hurgar entre sus labios. Sentia su húmeda concha abrirse al paso de mis dedos. Ya estaba mojada, una muestra innegable de que ella era una mujer muy caliente. Sus jugos fluían entre mis dedos a medida que estos empezaban a interactuar con su clítoris. Duro botoncito que era estimulado por la falange de mi dedo medio. Por sus reacciones entendí que como más le gustaba era que lo cargara desde abajo hacia arriba y de manera suave.
Ella respondió abriendo sus piernas y echando su cabeza para atrás. Gemía despacito y estiraba boca. Sus ojos estaban cerrados. Mi mano derecha, independiente de los menesteres de la izquierda, comenzó su recorrido desde el ombligo, tocando suavemente su piel, hasta llegar a canal entre sus pechos, y por debajo del sostén, se la meti a magrear su teta izquierda. Como disfrutaba manosear esas gomas. Esas suaves, calientes y sabrosas masas (lo sabia después de haberlas chupado, mordido y mamado la otra noche).
Mi pene, como fierro, lo tenía punteandole el culo con fuerza. Movimientos a los cuales ella respondía restregandose con movimientos ascendentes y descendentes. Sentia como se transmitia el calor de sus entrañas a mi aparato. Sus fluidos ya habían mojado todas sus prendas, traspasando sus calores por las telas.
Asi la tenia, amarrada, como un pulpo, gozando de su cuerpo. Cuando de repente suena el teléfono. Dimos un salto y nos separamos. Junto con eso mi padre despertó preguntando con un grito cuánto faltaba para el almuerzo.
Volvimos a conectarnos con el mundo. Mi madre se puso a hablar con su inoportuna amiga por teléfono, y yo busqué algo para comer para luego ir a ver tele con mi viejo, obviamente luego de esperar unos minutos que bajara la carpa que tenía en los pantalones.
En el almuerzo estábamos muy risueños, haciendo bromas y m*****ando a papa. De hecho, él comentó:
Uhhh que andan chistositos el par, ¿se comieron un payaso o algo?
Jaja! Pero claro papá - respondí riéndome.
Bah! Lo que pasa es que nosotros nos entendemos muy bien con tu hijo - lo dijo mi madre, mirandome fugazmente a los ojos con cara de caliente.
El almuerzo paso rápido y cada uno se fue a hacer sus cosas. Estuve fuera de casa todo el dia y llegue en la noche tarde.
Al llegar estaba todo apagado, mis padres estaban en su habitación, pero no se escuchaba nada, hasta que veo salir a mi madre desde ese recinto en dirección a la cocina. Nos cruzamos en el pasillo y la saludo.
Hola
¿Tan tarde?
Si es que se me paso la hora con unos amigos.
Bueno, ¿todo bien?
Si! Todo bien - se lo digo tomándola de la cintura y atrayéndola hacia mi.
Trate de besarla y ella me sacó la cara. Se separo de mi diciéndome “hoy no nos toca” con una mirada seria. Yo quedé quieto sin decir nada algo consternado. Siguió su camino hacia la cocina, tomo un vaso, lo llenó con agua y volvió rumbo a su dormitorio. Y al pasar junto a mi me murmuró al oído “pero si quieres puedes mirar”. Siguió caminando, moviendo su culo mientras se alejaba de mí, y con su camisa de dormir levantada (intencionalmente) mostrando sus ricas y anchas nalgas, yo no perdía detalle de sus movimientos (me encantan los culos que tienden a esa forma triangular, angostos en la parte superior u anchos al juntarse con las piernas, y redondeados de perfil. No llevaba calzones. Antes de entrar se volteo con una expresión muy coqueta, levantó su camisa por delante y tocó su sexo, recorriendolo con sus dedos por encima lentamente. Me hizo ese pequeño show para provocarme, fue un instante muy corto. Yo mirándola sin perderme detalle, seguramente con cara de imbécil, y sin decir nada. Luego se ordenó la camisa de dormir, llevo su dedo índice derecho a la boca como en señal de silencio y entró, dejando la puerta entre abierta.
Yo quede con una mezcla de sentimientos; sorprendido, algo ofuscado, celoso, y lo más importante, caliente con la verga como fierro. Sin duda quería provocarme, lo que me parecía divertido, y ella tambien tenia que dedicarle un tiempo al sexo de mi padre, lo que es justo. Si al final ellos son marido y mujer. También el hecho de que ella mantenga a papá satisfecho reduce los riesgos de que sospeche de algo.
Pensaba todo eso mientras dejaba mi mochila en mi pieza. Luego tome unos pañuelos desechables (hay que cuidar la limpieza y evitar dejar evidencias) y volví sigilosamente al pasillo. “esto hay que verlo” pensé. Había dejado pasar unos instantes para ellos empezaran su faena, cosa de llegar cuando el espectáculo estuviera ya en marcha.
A medida que me acerco a la puerta empiezo a escuchar sus gemidos y resoplas, exagerados claramente, todo para que su niño la escuchara. Llegué a la puerta agachado y me al mirar por la abertura la veo.
Que mujer mas exquisita, se veía desnuda sobre su esposo, dándole la espalda, con sus piernas a ambos lados de la cadera de él y sus manos apoyadas a la altura de las rodillas de este. Estaba la luz del velador encendida por lo que la escena era clara. Ella se movía enérgicamente y exclamando “siii” “que rico papa” “damelo todo” “rompeme por dentro” “más más más...”. Tenía los ojos cerrados y una expresión de actriz porno, “que mujer mas rica” pensaba. Sus cadera subían, bajaban, se movían adelante y atrás, como en una especie de secuencia amatoria.
1… 2… 3… 4… con movimientos fuertes y rápidos, como tratando de que ese afortunado falo al entrar chocara con sus profundidades candentes. Sus tetas seguían dicha dinámica, acompasadas. Sus melones me brindaban un baile maravilloso chocando entre sí, separándose subiendo y bajando, con sus pezones dibujando formas en el aire.
Me perdí un rato mirando como estos se plegaban, como chocaban, como se estiraba su piel y como su redondez se alteraba con cada movimiento. Para luego volver a su caída normal, e iniciar su erótico baile una vez más como un interminable loop.
Yo por mi parte estaba pajeandome como condenado, con mi falo durisimo fuera de mi pantalón, amenazando con disparar en cualquier momento. Para durar más trataba de hacerlo con movimientos lentos, largos y cargados. No quería perder detalle.
Inmerso en ese panorama “voyeur” veo a mi madre que mirando a la puerta, levanta una mano y me hace un gesto a que pase. Asustado miro a mi padre, y para mi sorpresa, tenía las manos amarradas al catre y los ojos vendados. “esta mujer sabe” pensé.
Silenciosamente entre en el dormitorio, con mi verga en la mano, pajeandome y sumido en cómo se me exhibía el cuerpo de mi madre en pleno acto sexual. Lo tomé como un obsequio, ella quería que la viera gozando como una puta, como una actriz porno de la verga de mi padre y mostrandose a su hijo igual de pervertido que ella.
Llegue al lado de ella mientras seguía con su faena. Mi padre por su lado, solo se dejaba hacer, gimiendo como endemoniado y acompasando los movimientos de su cadera con los de mi madre.
Ella me miraba a los ojos como poseída y me dijo:
Me encanta como me la metes, soy toda tuya para que me culees cuando quieras - jadeando - sigue sigue papi, llename!!!
Yo estaba atónito solo masturbandome, cuando de repente se escuchan gemidos más fuertes por parte de ambos. Al momento en que tensaron sus cuerpos, alcanzando un orgasmo simultáneo.
Ella me hizo un gesto para que saliera al pasillo y la esperara.
Ambos terminaron, mi madre se bajó de él, jadeando y le dice “mi amor voy al baño, esperame”... Así como estaba salió al pasillo juntando la puerta del dormitorio; sin decir nada, se agacho delante mio y empezo a chuparme el pene como poseida. Ni la mejor escena de la Sophie Dee se igualaba a ese instante. Su boca recorría mi miembro de principio a fin mirándome a los ojos, presionaba y soltaba con sus labios, a ratos lo sacaba y pasaba por debajo su lengua como si fuera el mejor helado.
Yo estaba extasiado mirándola como disfrutaba de mi corneta. Yo gozaba de su ardua labor, y la vista de ella desde arriba, su cara hambrienta de pene y sus tetas colgantes. Realmente era una maestra en esos oficios.
Cuando mi miembro empezó con sus primeras contracciones previas a la eyaculación. Ella lo sacó y lo puso sobre su cara mientras lo besaba en la base. Con cada movimiento mi glande rozaba su cara desde la boca hasta sus cejas, mientras su lengua y labios acariciaban mi aparato. Se ayuda con su mano derecha echando el forro hacia atrás de maneras repetidas y fuertes, tironeando el pellejo el final, dejando mi glande lo más expuesto posible. Yo no aguantaria mucho, sentía el orgasmo y mi semen venir, mis testículos iban a reventar. Trate de aguantar un poco para que fuera más fuerte orgasmo, y ella me seguía estimulando con maestría. Hasta que revente en su cara mientras ella langüetiaba la parte baja de mi pene. Eyacule abundantemente en su frente, luego en uno de sus ojos, la tercera en su nariz, para terminar en su boca.
Con su cara llena de semen retomó su labor chupadora y engullo otra vez mi miembro, mientras este, bombeaba y bombeaba semen en su interior. Verla con la cara llena de semen chupandome la pichula, con especial entusiasmo, fue un espectáculo que nunca pensé posible. Ella tragó las últimas corridas, hasta que empezó a deshincharse y quedar flacido. Bebió toda mi leche, limpio su cara y se chupo los dedos.
Ya en pie, me dio un beso corto en los labios y me dijo “eres muy rico” y se fue al baño, desnuda y contoneándose.
Aun en trance, entre en mi dormitorio, me deje caer sobre mi cama y me dormí.
Pasaron varios días sin novedad hasta el viernes de esa misma semana. Llegue a casa a la hora de almuerzo, el escenario era similar al del martes, solo con una gran diferencia, mi madre llevaba vestido corto.
salude a mi padre, y sin hacer mucho ruido me dirigí a la cocina, me acerque a mi madre por detrás mientras ella estaba en el lavaplatos, clásico. me apoye en su culo sin miramientos, ya con toda la confianza.
hola mama - le dije al oído.
hola goloso - me respondió sin voltearse.
si mal no recuerdo la golosa eres tu ah!... me comiste entero la otra noche.
jaja - soltó unas carcajadas - ¿tu padre está pegado en la tele?
si, tipico.
entonces aprovechemos, si vas a hacer, hazlo ahora y rápido - dijo eso ultimo levantando su culo y cargando contra mi ya dura verga.
sin esperar baje mi sierre, saque mi herramienta, subí su vestido, baje sus calzones a medio muslo, y me dispuse a buscar la entrada a su hermosa cueva. Teníamos poco tiempo así que no hubo preámbulos. Su sexo lo sabia asi que ya estaba mojado. Sentí su humedad con mi glande al llegar a ese punto.
Sujetándola fuertemente de las caderas se la metí, hasta el fondo e inicie el clásico mete-saca frenético. ella me animaba diciéndome “rapido rapido” “duro” “metesela a mamita que lo quiere todo” “llename la concha amorcito”. Yo bombeaba frenéticamente mientras ella solo se dejaba hacer con su culo en pompa. Yo estaba fascinado friccionando con fuerza mi corneta con sus paredes internas, y ella apretando en cada embiste para multiplicar el placer.
Mis manos apretaban con fuerza sus ancas, mis dedos se hundían en sus suaves carnes, era mía en ese momento, solo mia. cambie el ritmo por fuertes metidas y profundas. a la primera soltó un quejido fuerte “AHH!”, lo que me motivó a repetirlo con más fuerza incluso. sentia que la perforaba cada vez mas, mi punta chocaba con su fondo. Un par de arremetidas mas y ella liberó otro quejido “HAAAYY!...”. En eso escuchamos el grito de mi padre desde el estar:
¿Que paso Paula?
No nada mi amor se me cayo la tapa de la hoya en el pie, nada más - respondió convincentemente, mientras yo se la estaba metiendo incansablemente.
Ahhh… ten más cuidado entonces cariñito - respondió el inocente.
Yo seguía en lo mio, llevábamos alrededor de 4 o 5 mins de faena cuando ya empiece a sentir las señales de la corrida inminente. Por lo que empecé con las metidas más fuertes, profundas y fuertes. Mamá arqueaba su espalda mientras yo seguía entrando brutalmente en ella, sentía que mis bolas iban a explotar pero quería aguantar un poco más. Ella empezó a resoplar con mayor fuerza casi sin poder controlarse, por lo que le tape la boca con mi mano izquierda tratando de silenciar sus expresiones de placer. Varias arremetidas profundas más y explote en su interior, cargue por última vez para llegar a lo más profundo, sujetándola fuertemente, y me quedo quieto. Gozando el orgasmo, con la vista nublada y mi semen siendo bombeado en sus entrañas; sentía como sus paredes palpitantes, y ardientes, envolvían mi barra de carne.
Ya recuperado del orgasmo se lo saque, mi aparato ya flácido fue guardado bajo mis prendas, mientras ella demoró un poco más en recuperarse. Ordenó sus ropas se dio vuelta y nos besamos apasionadamente mientras yo la agarraba del culo. me miro y me dijo con naturalidad.
Pon la mesa que vamos a almorzar luego.
Luego de haber descargado en lo más profundo de mamá de una manera tan intensa quede algo aletargado. Con las piernas temblorosas y agitado. Mi madre por su lado, le costó recuperar el aliento, quedó algo sudorosa y sus mejillas coloradas. Le hice caso a lo que me indico, dispuse la vajilla y cubiertos en la mesa para almorzar. Mi padre seguía sumido en la televisión viendo noticias o lo que sea, la verdad no me interesaba.
Me quede conversando ******** en la cocina mientras ella terminaba de cocinar. Era una conversación cotidiana, no hablamos de lo ocurrido recientemente, nuestra relación ya estaba asumida. Era sexo, solo sexo, lo disfrutabamos y cuidabamos. Cualquier variación en ese delicado equilibrio podría transformarse en una catástrofe.
Tenía claro, y tengo hasta el dia de hoy, que nunca reemplazaría a mi padre en su vida, y mucho menos, quería hacerlo. La verdad es que a mi solo me interesaba culiarla seguido y mientras ella se dejará, todo funcionaba perfecto. Estaba todo claro y no había nada más que conversar, aparte de lo cotidiano.
Ese día almorzamos tranquilos, yo estaba tan relajado que ni hablaba, mi madre por su lado, parecía radio, transmitía por todo, estaba de un muy buen ánimo. Yo solo me dedicaba a mirarla, sus caras, sus gestos, sus tetas, sus ojos, etc. Contó todo lo que haría en la tarde, lo que dijo una amiga y muchas otras cosas no muy trascendentes.
Se acercaban las fiestas de fin de año, las navidades, acá en Chile acostumbramos a intercambiar regalos los 25 de diciembre. Y eran la próxima semana, por lo que mi madre estaría pendiente de eso. Como era costumbre nos iríamos a pasar unos días a la casa de mis abuelos, los padres de mamá.
Cuando mamá nos recordó que hariamos eso, mi padre dijo:
No puedo ir este año, tenemos unas cosas importantes en la oficina y me desocupare el 24 en la tarde así que mejor vayan ustedes al campo, yo cenaré donde mi hermano.
¿Pero como... Ahora me lo dices? - algo m*****a, pero como mi padre solo estaba pendiente de su comida, ella me miró con una cara de caliente que nunca se me olvidará.
Desde ese momento supe que esas navidades en el campo serían inolvidables.
Siguieron discutiendo, pero no tome atención, me distraje imaginando las posibilidades de que tipo de aventuras podría llegar a tener con la hembra hambrienta de sexo que era mi madre.
Salí luego de almorzar a realizar los últimos trámites del año en la universidad. Disfrutando de las bondades del verano, en cuanto a lo que la ropa femenina nos ofrece a la vista. Iba en el bus y una chica sentada en el asiento al otro lado del pasillo usaba una falda muy corta mostrando sus torneadas piernas; yo no perdía detalle de ella al recorrer visualmente esa piel lisa y tostada. De un momento a otro empecé a recordar el tacto de la piel mi madre cuando tocaba sus piernas… cuando agarraba su culo, tocaba su sexo. Note que me estaba excitando al recordar los últimos actos de i****to, se me puso dura y tuve que acomodarme en el asiento disimulando. Seguí perdido en las piernas de la mina, quizás con que cara, y al levantar la vista ella me estaba mirando con cara de pocos amigos. Rápidamente miré hacia la ventana como si hubiese pasado nada. No volví a mirarla en todo el viaje, en parte por vergüenza y por no querer problemas ni pasar por pervertido.
Tenía que hablar con un profesor y estaba muy solicitado, por lo que tuve que esperarlo en una sala de espera. En eso cuando llega otra alumna, bastante atractiva y con unas buenas gomas. Ella andaba con un vestido escotado que mostraba muy bien sus atributos. Como soy un ser caliente, clave mi atención en su mamas. Que lindas se veían, eran similares a las de mamá en volumen, por lo que fue casi inmediato el flashback de los senos de mi madre, recordé como botaban en mi cara, como los chupe, lo suave que son al tocarlos, al apretarlos. Mi pene empezó a reaccionar, como consecuencia de la vista y los recuerdos, marcandose en mi pantalón. Estaba fascinado en ese momento cuando la note a ella mirándome fijamente con una sonrisa pícara en sus labios.
No lo pensé y me senté junto a ella. Conversamos un rato, Andrea era su nombre, estaba esperando a otro profesor, que lamentablemente se desocupo muy luego. Ella se fue a los pocos minutos a seguir con sus trámites, no sin antes de dejarme su numero. La contacte un tiempo después, pero eso es otra historia.
Con esos hechos puntuales me di cuenta de que el sexo realmente es una necesidad y que debo aprovechar al máximo las calenturas de mi madre. Además de tratar de tirarme a cuanta mina se me cruce por delante, como la tetona que acababa de conocer.
Luego de mis tramites me junte con unos compañeros a despedir el año a embriagarnos y divertirnos. Llegue a casa de mad**gada cuando todos dormían.
Desperté el sábado tipo 9 am… “¡por fin era sábado!” pensé. Escuche la ducha, era mamá, siempre se levanta primero, espere que terminara y luego de eso un par de minutos más, hasta que la escuche caminar a la cocina. Tenía ganas, muchas ganas de culiar, de hecho mi pene estaba erectisimo esa mañana, por lo que las ganas de saciarme con el culo de Paula eran incontrolables.
Con una polera y el short del pijama me encaminé a la cocina, no había señales de mi padre en el pasillo, así que seguí con confianza. Mi madre se veía muy rica, llevaba un vestido corto, veraniego, el mismo del otro dia cuando acabe en sus calzones, y su pelo aún estaba mojado. Por cómo caían sus senos y marcaban sus pezones, no llevaba sostén. Estaba preparando unos sándwiches para el desayuno.
Hola golosin - dijo al verme, mientras ponía su culo en pompa.
Hola mamá, te ves muy rica hoy.
Que piropero oye - exclamó - pero tienes que ser más creativo po.
Para que si sabes a lo que vengo y te gusta.
Jah!... Y qué es lo que me gusta.
Dejo los panes en el mueble y nos besamos apasionadamente. Nos magreamos completos mientras nuestras lenguas bailaban y nuestras salivas se mezclaban. Meti las manos bajo su vestido, llevaba un calzón pequeño, colaless o algo asi, su espalda estaba suave y húmeda por su ducha reciente, comprobé que no había sostén, por lo que con mi mano derecha fui directamente a su teta izquierda, a amasandola y a jugar con su pezón. Mi mano izquierda se metía por debajo de su calzón en dirección a su sexo desde atrás. Sentia su suave culo como lo recordaba, que ganas tenía de meterle mano.
En eso se separó de mí y dijo:
Calma… tu padre puede aparecer en cualquier minuto.
Pero si esta durmiendo.
Bah! Pero si se despierta y viene a la cocina.
Termino de decir lo último y escuchamos encender el calefón. Por lo general mi padre se demoraba unos 5 minutos en ducharse.
Tenemos 5 minutos mientras se ducha - le dije entusiasmado.
Ella me respondió volviendo a apegarse cuerpo a mi y continuando con el beso baboso e intenso en el que estábamos. Su mano fue directo a meterse bajo mi pijama a agarrar mi corneta, jugando con mi forro, desenvainando el glande y apretandolo solo como ella sabe hacerlo. Por mi lado mi mano izquierda le agarraba el culo y la derecha urguetiaba entre sus labios vaginales.
Entre magreos y juegos con nuestras lenguas recordé que estaba recién duchada. Y aproveche la oportunidad de encontrarla con su raja limpiecita. La tomé con mis manos en su blando, suave y gran culo, y la levante sentandola en el mueble de cocina. Le junte las piernas, sin dejar de besarnos, y le saque los calzones. Acto seguida ella abrió sus piernas de par en par. “metemela” me dijo susurrandome al oido. Le respondí con otro, al oído “tengo otra idea golosa”.
Segui besandole un par de segundos y comencé a bajar con besos, al mismo tiempo que con mis manos subían su vestido. Bese su mentón y mi mano derecha comenzó a introducir mi dedo medio entre sus labio mayores. Besando y lamiendo su cuello, mi dedo abría paso en sus labios ******* recorriendo en toda su extensión la raja, ya húmeda y olorosa. Con mi mano izquierda baje el tirante derecho de su vestido para liberar su teta; desde su cuello, mi boca, recorrio el camino hacia su pezón duro, bese, lamí y chupé ese pezón; y mi mano amasaba esa masa de carne y mis dedos chapoteaban en su concha, escarbando cada rincon de ese lujurioso lugar. Estuve unos segundos en eso, el calefón sonaba de fondo calentando el agua de la ducha, pero de seguro nunca tan caliente como nosotros estábamos en ese minuto.
En un movimiento rápido, abrí sus pierna al máximo y metí mi boca en su raja. En su mojada, olorosa y caliente raja. Fue el éxtasis en sí mismo. Mi lengua buscó su clítoris para apoderarse de él, mientras mis labios jugaban con los de su vagina, como el mejor de los besos. Ella gemía como como si estuviera protagonizando la mejor porno, me tenía con sus 2 manos agarrado del pelo y una teta al aire moviéndose al ritmo de su respiración agitada y mostrando su hermoso pezón rosado duro rodeado de una aureola ancha rosada y lisa.
El sabor de su zorra era exquisito me enfoque a rodear, apretar y cargar para los lados su clítoris con mi lengua de forma aleatoria. Mientras que con la mano derecha, palma hacia arriba, metía 2 dedos en su vagina, rozando la pared interior superior. Sus jugos chapoteaban, mojando mi cara y mano. Con la otra mano manoseaba su teta libre. Ella alargó los gemidos, era tanta su excitación que no elaboraba frases, solo gemía y resoplaba con su cabeza echada hacia atrás. Paula movía sus caderas al ritmo de mis lamidas, cuando empezó a cargar mi cabeza contra su raja, lo hacía con ambas manos y con todas sus fuerzas, luego me envolvió con sus piernas, respiraba agitadisima, y se quejaba con pequeños y repetitivos “ay”, hasta que los cambio por un “dale dale dale…” me cargo un poco más hasta que tensó su cuerpo entero. Su manos presionaban mi cabezas, sus piernas me apretaban lateralmente, y yo chupaba, langüeteaba y bebía en su sexo. Se mantuvo quieta unos segundos hasta que relajo todo su cuerpo con un relajado y alargado gemido.
Había acabado con un orgasmo tremendo, volvió su cara hacia adelante aun con sus ojos cerrados. Yo deje de lamer, reemplazando lengua por mi pulgar. Subí a chupar y lamer su teta un par de veces y busqué su boca. Nos fundimos en otro beso apasionado mientras seguía estimulando sus partes. Yo aun estaba caliente y apunto de reventar y no me iría sin antes acabar donde correspondía.
Saque mi herramienta del pantalón, ya manchado con líquido preseminal, apunte a su entrada para meterselo como cuchillo caliente en mantequilla. Llegue hasta el fondo, estaba hirviendo, sentí sus paredes rodearme y casi quemar. Con cada embestida sentía salpicar sus jugos. Mis manos agarraban su culo atrayéndola con fuerza hacia mi, como reclamando mi posesión de su cuerpo en ese momento. No dejamos de besarnos en ningún momento.
Nuestra faena continuaba ininterrumpida cuando escuchamos que se apagó el calefón. Mi padre había terminado de ducharse. Se nos acababa el tiempo y yo no había terminado. Acelere mis estocadas, rápidas y profundas mientras chupaba su cara, mentón y cuello. Ella me decia “apurate apurate que ya viene” “llename rapido” “quiero tu leche dentro”. Yo seguía con mi frenético mete saca y ella me envolvia con sus piernas. Cambie el ritmo por arremetidas profundas y fuertes. Sentia el orgasmo acercarse. Entre varias veces, atrayéndola con fuerza hacia mí, agarrando con todas mis fuerzas sus nalgas, casi queriendo partirla en dos. Ella solo se dejaba hacer, y me clavaba sus uñas en la espalda. Mi pene empezó sus contracciones en lo profundo de mamá liberando su primera descarga al unísono con que se escuchó la puerta del baño abrirse. Quedamos paralizados, ella me apreto mas fuerte, asustada, mientras yo extasiado liberaba mi semen en su interior.
Paula traeme una toalla.
Ya mi amor esperame te llevo una altiro. - respondió sin dar lugar a sospechas.
Se volvió a escuchar la puerta, pero cerrarse, yo me relaje y termine de bombear dentro de ella, aprovechando lo último de dureza para acomodarme en lo más interior posible de su ardiente cueva. Fue mucha excitación por lo que eyacule una gran cantidad, saliendo semen desde su vagina cuando saque mi pene ya flácido.Nos besamos rápidamente, se limpio su vagina con una servilleta, o dos, se bajo del mueble, arreglo su ropa, se puso sus calzones y fue a la logia a buscar una toalla. Al pasar de vuelta junto a mí, dijo:
Gracias mi niño, estuvo delicioso.
Gracias a ti golosa - dandole una palmada en el trasero.
Oye!... Compórtate - dijo riendo.
Fui a mi dormitorio antes que saliera papá del baño. Y una vez que salio de ahi, entre a ducharme. Estaba entusiasmado, este sabado habia empezado de la mejor manera, quizas que mas cosas pasarían. Mientras me duchaba recordaba la escena recién vivida en la cocina y comencé a exitarme de nuevo. Me aguante las ganas de masturbarme, porque debía guardar energía para seguir jugando con mamá.
Estábamos almorzando cuando papá propuso:
Tengo una idea… ¿que tal si vamos a buscar a mi mamá - mi abuela - al hogar y la sacamos a dar una vuelta a la playa.
Buena idea pero no cabemos todos en el auto por la silla de ruedas. - Dijo mi madre.
No importa, ahí nos acomodamos.
Mamá tenía razón, el maletero del auto era muy pequeño y siempre estaba con cosas, entonces la silla había que dejarla en el asiento de atrás. Aun así aceptamos todos la idea.
Llegamos al hogar de ancianos a buscar a la abuela, la subimos al asiento del acompañante, la silla al asiento de atrás y tratamos los 2 de acomodarnos. Y claro, quedamos apretados, por no no había problema de quedar apretado a ese cuerpazo, pero aun así era incomodo. Pero mi madre tuvo una gran idea.
Mi amor - la dijo a mi padre - yo me voy en las piernas de Pablo - ese es mi nombre.
Buena idea dijo mi padre, así se acomodan y el viaje no será tan largo. Bo creo que Pablo se canse.
Esta bien - dije simulando mi entusiasmo de tener ese culazo sobre mi todo el viaje.
Decidimos ir a una playa con un paseo en la costanera que quedaba a unos 30 o 40 minutos en vehículo. Para lo cual.nos acomodamos detrás del asiento del conductor. Yo llevaba un short y una polera, mi madre seguía con ese divino vestido corto de la mañana, solo que ahora sí llevaba sostén.
Apenas empezó el viaje, mi madre inició unos movimientos hacia atrás y adelante, restregando su concha con mi miembro, que por cierto ya estaba como fierro. Eran movimientos lentos y cargados, que no se notaban desde adelante, llevaba los codos en los hombros del asiento del chofer, lo que le servía de apoyo para mover su culo con cierto ritmo. Todo eso mientras mantenía una conversación coherente con mi abuela y mi padre.
Yo disimulaba mirando por la ventana como ensimismado. Tenía la mano derecha suelta en caso de alguno de los que iban adelante mirara para atrás. Y mi mano izquierda que no se alcanzaba a ver desde adelante, metida bajo su vestido recorriendo su muslo izquierdo en su extensión, por su lado externo y luego interno, haciendo cada vez las vueltas más largas acercándome a su sexo. Introduje lentamente mi mano entre sus piernas, y ella facilitó la maniobra abriendolas un poco. Su colaless estaba mojado; de hecho, se sentía la humedad, y calor de su raja, humedecer mis pantalones. Ella por su parte bajó su mano izquierda entre sus piernas, y levanto un poco sus posaderas para tocar mi bulto. Aproveche ese momento para abrir mis pantalones, bajar un poco mi calzoncillo y liberar mi verga. Ella se sentó un poco más atrás quedando, mi pene, apuntando hacia adelante y su concha sobre él, para reanudar su suave restregar.
Se separó de la butaca del conductor para apoyando sus manos en sus rodillas para intensificar los movimientos y no despertar sospechas. Su sexo recorría mi verga en su extensión, sentía la tela de su prenda íntima refregarse en mi prepucio y glande. Esa vagina estaba tan mojada que mi pene se bañaba en sus jugos. Por lo mismo me baje un poco más mi ropa para que no se manchara. Yo la tenía fuertemente tomada de la cadera izquierda, con mis dedos hundiéndose en sus carnes. Dirigía sus movimientos con mi mano, adelante y atrás. Ella por su parte empezó a relajar su cuerpo apoyando su espalda a mi pecho al ir para atrás y separándose cuando iba hacia adelante. Estuvimos así varios minutos hasta que mi paciencia se acabó, tenía mi aparato impregnado con su sexo, señal de la que ya estaba lista para ser penetrada. Sin pensarlo, baje con mi mano hasta su calzón y aprovechando que era una prenda delgada solo la corri hacia un lado. Ella se levanto un poco y de manera instantánea mi glande encontró su cueva. En menos de un segundo mi verga pasó de estar presionada con ansias de penetrar, a estar inmersa en las entrañas ardientes de mi madre, mi punta se incrusto en lo más profundo de su sexo y sus paredes me envolvían fuertemente en todo el largo. Ella disimuló su gemido con una tos. Es toda una actriz.
Seguimos con nuestro ritmo disimulado, yo guiando su movimiento con mi mano en su cadera, mientras ella se movía sobre mi abriéndose de manera de llegar lo más adentro posible y apretando con su vagina mi falo erecto que la empalaba. No se como lograba disimular de tal manera que conversaba con los otros 2 al mismo tiempo que con apretaba mi brazo izquierdo, enterrando sus uñas, cada vez que arremetía mi miembro dentro de ella.
Yo estaba en el cielo, me hacía el dormido, por lo que solo me concentre en las sensaciones provocadas por las fricciones de nuestros sexos, y de como su zorra empapaba con sus fluidos mi verga y testículos. Sus labios vaginales se dilataban y apretaban en torno a mi falo, a medida que este entraba y salía. En una mecánica lenta e intensa. Como no teníamos tanta libertad de movimiento, lo que entraba y salía de su interior no superaba la mitad del largo de mi pene. La cara inferior de mi corneta se encontraba con la pared superior de su cueva, por lo que los estímulos estaban principalmente concentrados en esa área. La fricción era exquisita, teníamos todo muy coordinado. A ratos sentía el típico hormigueo en los testículos y/o contracciones en mi fierro, por lo que bajaba el ritmo o nos deteniamos para prolongar el momento de placer y no acabar tan pronto. Hasta un momento en que ya no lograba aguantar más, cuando mamá prolongaba sus movimientos para que entrara lo máximo que se podía, para luego permanecer quieta apretando con todas fuerzas mi miembro. Señal de que también se aproximaba su orgasmo.
De un momento mi padre entró a un camino no pavimentado y el vehículo dió un salto. Era el movimiento que nos faltaba. Sin pensarlo la tome con ambas manos de las caderas y acelero sus movimientos. El camino tenia mas baches y nosotros los disfrutamos al máximo. Entre saltos y saltos, la apegué fuertemente a mi, manteniéndola bien penetrada, logrando que los vaivenes del vehículo nos regalaran el mayor de placeres. Pasamos por tres saltos continuos muy fuertes que casi nos levantaron completos, donde en cada caída la penetrar de manera violenta chocando mi glande con la entrada de útero. Al primero, la senti salirse de ella, para volver fuertemente a entrar hasta el fondo, mi madre solto un leve “ahhh!”. Al segundo se repitio, pero al caer aproveche de hacer más fuerza para que la penetracio fuera aun mas fuerte, un “mmmm!” alargado se escucho. Y a la tercera vez, ella al caer, apretó su culo a mi y la tome abrace por la cintura fuertemente, para mantenerla lo mas adentro; fue en ese instante que comencé a bombear mi semen en su interior. Ella respondió apretando sus labios entorno a mi falo. Mientras eyaculaba, seguimos moviéndonos, sentía múltiples cosquillas en mi organo, el placer era máximo. Aguante mis gemidos y ella escondió su cabeza detrás del asiento para que no vieran su expresión de placer. Termine de disparar mis descargas en su interior aún tiritando. Ella inmóvil sin decir nada, solo se sentía su respiración algo agitada y su vagina palpitar envolviendo mi verga. Le preguntaron qué le pasó.
Nada, solo me vino como un mareo, quizás tengo hambre. - Dijo sonriendo y con sus mejillas coloradas.
Llegando alla pasamos a comer algo a algún restorán. -Dijo papá.
Excelente - agregue yo - hace hambre.
Permanecimos sin movernos un par de minutos, mi pene aun estaba en su vagina, ya relajado y deshinchando. Llegado el momento en que perdió su erección completamente nos reacomodamos. Yo guarde mi arma, ella se limpio con un pañuelo desechable sin que la vieran y me lo paso, para que guardara la evidencia. Y reacomodo su calzón.
Al llegar a destino, nos bajamos a caminar y pasear a la abuela en su silla, como si nada hubiese pasado. Pasamos a comer algo a un restoran de por ahi. Fue una linda y tranquila tarde familiar. Mi padre se tomó unas copas por lo que me ofrecí a manejar de vuelta, cambiando lugares con papá. Mi madre se fue sentada en las piernas de mi padre en el asiento de atrás. No note nada extraño. Al rato la miré fugazmente, iba durmiendo.
Luego pasar a dejar a mi abuela al hogar, llegamos a casa cansados. No vimos película ni nada. Cada uno se dedicó a sus cosas. Yo me encerré en mi dormitorio a jugar en el pc, y luego dormir.
Desperté temprano el domingo, tipo 8 am, asi que fui al comedor a tomar un desayuno, me tomaba un café con unas tostadas. En eso apareció mi padre.
Hola. Tan temprano.
Si es que no tenía tanto sueño.
Que bueno, me voy a duchar, vamos a salir con tu mamá.
Ahhh dale.
Lo escucho entrar al baño y encender la ducha, cuando en eso aparece mi madre corriendo, me planta un beso de aquellos y me dice “no hay toallas en el baño”. Acto seguido se sube la camisa de dormir y no llevaba bragas. Tiró mi pijama dejando mi pene al aire (aun en reposo) se bajó los tirantes y liberó sus hermosos senos. Al verlos salir, rebotar, y tomar su forma libres, con sus pezones apuntando hacia mi, mi pene reaccionó de inmediato; duro como fierro quedó en cosa de segundos. Ella se sentó sobre mí, colocando sus deliciosas masas en mi cara y acomodando mi herramienta en su sexo. Para clavarsela de una hasta el fondo.
Tenemos unos minutos, amaneci muy caliente recordando lo que hicimos en el auto ayer.
Ahh.. - dije al sacarme uno de sus nipples de la boca, sin poder armar una frase coherente.
Uuuuyyy como me encanta eso… rico rico… dale dale… hasta el fondo.
Sus movimientos eran frenéticos, desesperados.
Que rico te mueves mamá, me encanta tu culazo rebotando encima mio - la tenia bien agarrada de las nalgas, ya coordinandonos en una secuencia amatoria.
Siiii siii siiii
Que tetas - las chupaba, mordía y lamia a gusto.
Ella cambió sus movimientos buscando penetraciones más profundas, que tanto le encantaban. Yo la tome de los hombros con mis manos, para atraerla con más fuerza cada vez que bajaba. En cada empalada la presionaba aún más abajo para sentir su tope, me encantaba la idea de llenarla, de abrirla completa. En eso, después de varias penetraciones, ella tensó su cuerpo, echando su cabeza hacia atrás y liberando un gemido de eso desgarradillos, supe que se vino. Relajo su cuerpo y nos besamos apasionadamente. Yo aun con mis manos en su culo y sus tetas pegadas a mi pecho; seguía moviéndose en un ritmo continuo buscando ahora mi orgasmo.
De la nada se paro, para agacharse entre mis piernas y comenzar con una de las mejores mamadas que me han hecho en la vida, yo solo me apoye en el respaldo de la silla del comedor, sala ara dejarme querer. Mamaba como experta, me miraba a los ojos mientras se engullía mi verga como la mejor de las putas, su lengua recorría mi glande, el frenillo y toda la parte inferior de mi falo, como si fuera el mejor de los helados; con su mano izquierda tironeaba mi escroto, entre mis bolas, y mantenía mi forro atrás. No había sentido lo relajante que era que jugaran con mi escroto mientras te mamaban. Ella trataba a mi verga con cariño y deseo, adoraba mi barra de carne, como si fuera el mejor de los manjares. En eso centró sus movimientos en solo subir y bajar, llegaba a tenerlo casi todo adentro, en movimientos rápidos y continuos, sin descanso chupaba y chupaba. Con los ojos cerrados y sus manos en mis caderas a para hacer mayor fuerza para el movimiento. Yo estaba pronto a acabar. Sentia muchas cosquillas, hormigueo en mis bolas, y ella seguía con su brutal mamada, sin dar tregua. Movía mis piernas como actos reflejos antes tanta estimulación. En cualquier momento explotaría. La dije “voy a acabar” y no se inmuto. Solo siguió y siguió. Hasta que en un momento sin miramientos ni nada explote en su boca, la llene con mi leche. Borbotones de leche eran liberados en su interior sin parar. Dejó su cabeza quieta, con mi glande en sus labios, como chupando un sorbete, y con una de sus manos me pajeaba fuertemente, ordeñandome la corneta. Tironeaba mi forro hacia atrás de manera brusca, como exigiendo más corrida para mamar.
En medio de mi épica corrida se abrió la puerta del baño acompañada del grito “Paula la toalla”, que precavida mi madre. Ella tragó lo que tenía en su boca y respondió “altiro mi amor”; volviendo a sus labores de puta hambrienta, engullendo mi pene una vez más. Me chupo hasta sacarme hasta la última gota de semen. Saco mi pene aun brillante de su boca y lo guardo en mi pijama. Yo extasiado la veo pararse, ordenarse su camisa y decirme.
Este fue mi mejor desayuno en mucho tiempo.
Se fue a buscar una toalla y me dejo ahí disfrutando del mayor de los relajos, luego de haber llenado la boca de mi madre con mi corrida.
En ese momento entendí que me había convertido en el juguete sexual de mi madre. En pocos días iríamos a la casa de campo de mi abuela, la madre de mi madre. Quizás que aventuras viviríamos alla.
© AucanCachero
6年前