Menuda boda!
Hace ya un par de años, en la boda de dos buenos amigos. Llevaban tiempo viviendo juntos y tengo muy buena relación tanto con ellos como con sus familias. En el baile, cuando el alcohol ya nos desinhinibe, una prima del novio y su pareja estaban dando todo un espectáculo en la pista de baile. Ella tenía un cuerpazo, delgada, pechos pequeños pero firmes, un culazo redondo, todo enfundado en un traje verde de lentejuelas corto y ajustado. Se contoneaba bailando provocativa frente a su pareja. Todos los animábamos y nos divertíamos con la situación pero me fijé en la incomodidad de mi amigo el novio. Me acerqué a él risueño, su rostro era serio.
-Menudo show que están montando estos dos - me dijo - qué pensará la familia de Clara? - Clara es el nombre de la reciente esposa
-No te preocupes- le dije - Esto es parte de la fiesta
- No se, no dejan de mirar - Efectivamente, en la mesa presidencial estaba la familia de Clara, su abuela, sus padres, dos tías con sus parejas y su hermana no se perdían detalle del espectáculo
- Seguro que se estarán riendo y pasándolo bien, no te preocupes
- No se - mi amigo es muy intenso en todo, cuando organiza algo quiere que todo el mundo lo pase bien, así que me ofrecí a ver como estaba el ambiente por la mesa presidencial
Me acerqué sonriente a la mesa presidencial, estaba situada un poco elevada y había que subir un pequeño escaño antes de llegar. Todos estaban charlando y sonriendo maliciosamente, efectivamente de la pareja de la pista de baile.
-Un café Alberto? - Me preguntó Mari, la madre de Clara
-Claro gracias - su marido ya se levantaba y Mari hizo un gesto para que me sentara a su lado
-Tengo que llevar a la abuela, ya está cansada- dijo el marido
-Vale - le contesta Mari - yo me quedo un poco más
- Luego vuelvo
Le doy la mano al padre de Clara y me siento al lado de su mujer, según lo hago ella estira el brazo para coger la cafetera por delante de mi rozándome un hombro con su pecho. Mari está por la mitad de los cincuenta, es una señora muy atractiva, cara redonda, ojos y boca grandes, labios gruesos, pelo corto; vestía una blusa blanca sedosa estampada con lunares negros abierta en un ligero escote, holgada pero no podía ocultar el tamaño de sus grandes senos.
- Lo estás pasando bien Alberto?
- Claro estupendamente - La gente de la mesa presidencial, tíos, hermana y abuela se están levantando, se besan con la abuela despidiéndose, unos van a la pista de baile y otros al bar a por una copa, por un momento nos quedamos solos Mari y yo, me da la sensación que estoy en una tribuna mirando todo lo que sucede en la boda.
- No también como esos dos - me dice con una sonrisita señalando con la cabeza a la pareja de la pista de baile
- Jajajajaja, no, pero la noche es joven
- Si? Ya le has echado el ojo a alguna? - Desde que me había separado Mari siempre me bacilaba con estas cosas, medio en broma medio en serio
- Bueno, la madre de la novia ha puesto el listón muy alto - Dije continuando la broma
- Jajajjajja, algunas ya vamos mayores para esto cariño. Mas café? - Vuelve a alargar el brazo frente a mi, su pecho me vuelve a rozar, siento como mi pantalón aprieta mi erección.
No se como fue, pero al servir el café un movimiento brusco hizo que se derramara por encima de mi pantalón, yo di un salto hacia atrás moviendo la silla y separándome un poco de la mesa, me había caído justo en la entrepierna.
- Qué torpe! Perdona!! - Mari coge una servilleta y se pone a limpiar el pantalón pero se queda parada de repente. Mi erección es perfectamente percibible a través del pantalón, ella se queda mirando unos segundos que parecen eternos, mi vergüenza se transforma en sorpresa cuando estira la mano y la recorre mi polla con ella suavemente, como admirándola - Esto hay que limpiarlo pronto, si no queda mancha - moja la servilleta en agua y me frota el paquete, yo ni me muevo disfrutándolo - Creo que ya está
- Mira, aquellos dos ya se han ido - me dice - No te parece que hay mucho calor aquí dentro? - lo dice resoplando
- Buff Mari, cada vez más
- Voy a salir a tomar el aire un poco, tienes tabaco?
- Fumas?
- De vez en cuando, pero no se lo digas a mi hija, jijijiji. Anda ven
Nos levantamos, tengo una mancha en el pantalón y estoy empalmado, cruzamos algo separados el salón esperando que nadie se fije en mi entrepierna, parece que nadie lo hace. El novio me mira con complicidad y yo le hago un gesto de que que todo bien, su rostro se relaja.
Cuando salimos al jardín veo que ha caído la noche, es oscura, es un jardín amplio y bonito que apenas se aprecia salvo por la tenue luz que desprenden unas farolas colocadas solo a lo largo del sendero principal. Saco el tabaco y le ofrezco un cigarro a Mari, lo coge yo también cojo uno y le doy fuego.
- Me apetece pasear, vienes? - Me dice con un gesto sensual mientras le da una calada al cigarro, se pone a toser - Buff, no me acordaba de lo malo que es esto- tira el cigarro y se pone a caminar. Yo le doy una larga calada al mio mientras miro su culo, tiene un pantalón negro holgado, pero tampoco puede ocultar las formas de un culo grande y redondo, Mari mueve las caderas con sensualidad.
Tiro el cigarro y la sigo, cuando la alcanzo pongo la mano en su culo y lo aprieto suavemente, lo encuentro sorprendentemente duro
- Jijjijijiji, qué haces? Nos puede ver alguien
- Nos apartamos de la luz? - Mientras lo digo la atraigo a mi lado, ella no se resiste
- Vamos por ahí, dice señalando un sendero sin iluminar
Apenas no adentramos en el sendero oímos un ruido, nos apartamos colocándonos detrás de un árbol, cuando mis ojos se acostumbran a la oscuridad veo las siruetas de un hombre y una mujer, ella está de rodillas frente a él, parece que una nube destapa la luna llena y veo con claridad a la pareja de la pista de baile, ella tiene la falda del vestido subida y veo perfectamente su culo, se la está chupando a su pareja.
- Mira esa puta - dice Mari mirando a través de las ramas del árbol
- Si - Me coloco detrás de ella y aprieto mi paquete contra su culo mientras la sujeto por la cintura, ella mueve el culo ligeramente
- Siempre ha sido una cerda, mira como le gusta comérsela a ese cabrón - Me sorprende oír hablar así a Mari
- Y tú? Te gustaría ser una cerda? - subo mis manos por su cuerpo buscando sus pechos, ella se ha desabrochado la blusa del todo, coloco mi manos en sus grandes pechos
- Si, quiero ser una puta, y tú me vas a follar - me aparta las manos y saca sus tetas del sujetador, me las vuelve a poner sobre ellas desnudas - Te gustan mis tetas? Siempre me las estás mirando
- Mmmmm, si - Las estrujo con fuerza, son algo blandas, pero su tamaño lo compensa.
CONTINUARÁ ....
-Menudo show que están montando estos dos - me dijo - qué pensará la familia de Clara? - Clara es el nombre de la reciente esposa
-No te preocupes- le dije - Esto es parte de la fiesta
- No se, no dejan de mirar - Efectivamente, en la mesa presidencial estaba la familia de Clara, su abuela, sus padres, dos tías con sus parejas y su hermana no se perdían detalle del espectáculo
- Seguro que se estarán riendo y pasándolo bien, no te preocupes
- No se - mi amigo es muy intenso en todo, cuando organiza algo quiere que todo el mundo lo pase bien, así que me ofrecí a ver como estaba el ambiente por la mesa presidencial
Me acerqué sonriente a la mesa presidencial, estaba situada un poco elevada y había que subir un pequeño escaño antes de llegar. Todos estaban charlando y sonriendo maliciosamente, efectivamente de la pareja de la pista de baile.
-Un café Alberto? - Me preguntó Mari, la madre de Clara
-Claro gracias - su marido ya se levantaba y Mari hizo un gesto para que me sentara a su lado
-Tengo que llevar a la abuela, ya está cansada- dijo el marido
-Vale - le contesta Mari - yo me quedo un poco más
- Luego vuelvo
Le doy la mano al padre de Clara y me siento al lado de su mujer, según lo hago ella estira el brazo para coger la cafetera por delante de mi rozándome un hombro con su pecho. Mari está por la mitad de los cincuenta, es una señora muy atractiva, cara redonda, ojos y boca grandes, labios gruesos, pelo corto; vestía una blusa blanca sedosa estampada con lunares negros abierta en un ligero escote, holgada pero no podía ocultar el tamaño de sus grandes senos.
- Lo estás pasando bien Alberto?
- Claro estupendamente - La gente de la mesa presidencial, tíos, hermana y abuela se están levantando, se besan con la abuela despidiéndose, unos van a la pista de baile y otros al bar a por una copa, por un momento nos quedamos solos Mari y yo, me da la sensación que estoy en una tribuna mirando todo lo que sucede en la boda.
- No también como esos dos - me dice con una sonrisita señalando con la cabeza a la pareja de la pista de baile
- Jajajajaja, no, pero la noche es joven
- Si? Ya le has echado el ojo a alguna? - Desde que me había separado Mari siempre me bacilaba con estas cosas, medio en broma medio en serio
- Bueno, la madre de la novia ha puesto el listón muy alto - Dije continuando la broma
- Jajajjajja, algunas ya vamos mayores para esto cariño. Mas café? - Vuelve a alargar el brazo frente a mi, su pecho me vuelve a rozar, siento como mi pantalón aprieta mi erección.
No se como fue, pero al servir el café un movimiento brusco hizo que se derramara por encima de mi pantalón, yo di un salto hacia atrás moviendo la silla y separándome un poco de la mesa, me había caído justo en la entrepierna.
- Qué torpe! Perdona!! - Mari coge una servilleta y se pone a limpiar el pantalón pero se queda parada de repente. Mi erección es perfectamente percibible a través del pantalón, ella se queda mirando unos segundos que parecen eternos, mi vergüenza se transforma en sorpresa cuando estira la mano y la recorre mi polla con ella suavemente, como admirándola - Esto hay que limpiarlo pronto, si no queda mancha - moja la servilleta en agua y me frota el paquete, yo ni me muevo disfrutándolo - Creo que ya está
- Mira, aquellos dos ya se han ido - me dice - No te parece que hay mucho calor aquí dentro? - lo dice resoplando
- Buff Mari, cada vez más
- Voy a salir a tomar el aire un poco, tienes tabaco?
- Fumas?
- De vez en cuando, pero no se lo digas a mi hija, jijijiji. Anda ven
Nos levantamos, tengo una mancha en el pantalón y estoy empalmado, cruzamos algo separados el salón esperando que nadie se fije en mi entrepierna, parece que nadie lo hace. El novio me mira con complicidad y yo le hago un gesto de que que todo bien, su rostro se relaja.
Cuando salimos al jardín veo que ha caído la noche, es oscura, es un jardín amplio y bonito que apenas se aprecia salvo por la tenue luz que desprenden unas farolas colocadas solo a lo largo del sendero principal. Saco el tabaco y le ofrezco un cigarro a Mari, lo coge yo también cojo uno y le doy fuego.
- Me apetece pasear, vienes? - Me dice con un gesto sensual mientras le da una calada al cigarro, se pone a toser - Buff, no me acordaba de lo malo que es esto- tira el cigarro y se pone a caminar. Yo le doy una larga calada al mio mientras miro su culo, tiene un pantalón negro holgado, pero tampoco puede ocultar las formas de un culo grande y redondo, Mari mueve las caderas con sensualidad.
Tiro el cigarro y la sigo, cuando la alcanzo pongo la mano en su culo y lo aprieto suavemente, lo encuentro sorprendentemente duro
- Jijjijijiji, qué haces? Nos puede ver alguien
- Nos apartamos de la luz? - Mientras lo digo la atraigo a mi lado, ella no se resiste
- Vamos por ahí, dice señalando un sendero sin iluminar
Apenas no adentramos en el sendero oímos un ruido, nos apartamos colocándonos detrás de un árbol, cuando mis ojos se acostumbran a la oscuridad veo las siruetas de un hombre y una mujer, ella está de rodillas frente a él, parece que una nube destapa la luna llena y veo con claridad a la pareja de la pista de baile, ella tiene la falda del vestido subida y veo perfectamente su culo, se la está chupando a su pareja.
- Mira esa puta - dice Mari mirando a través de las ramas del árbol
- Si - Me coloco detrás de ella y aprieto mi paquete contra su culo mientras la sujeto por la cintura, ella mueve el culo ligeramente
- Siempre ha sido una cerda, mira como le gusta comérsela a ese cabrón - Me sorprende oír hablar así a Mari
- Y tú? Te gustaría ser una cerda? - subo mis manos por su cuerpo buscando sus pechos, ella se ha desabrochado la blusa del todo, coloco mi manos en sus grandes pechos
- Si, quiero ser una puta, y tú me vas a follar - me aparta las manos y saca sus tetas del sujetador, me las vuelve a poner sobre ellas desnudas - Te gustan mis tetas? Siempre me las estás mirando
- Mmmmm, si - Las estrujo con fuerza, son algo blandas, pero su tamaño lo compensa.
CONTINUARÁ ....
6年前