No supe decir que no y me convirtieron en una puta
Entre a mi cuarto y salte a la cama. Los eventos del fin de semana en casa de Rodrigo me tenían mal. No sabía si estaba confundido o confundida y esta ambigüedad es catastrófica.
La tarde del sábado abandone la heterosexualidad y adopte el mundo bisexual, eso sí estaba muy claro y muy claro está que me gusto el cambio. Lo que me perturbaba era si había una chica en mi interior queriendo imponerse.
Me entregue a Hernán y Rodrigo sin una personalidad clara. Mientras ellos aparentemente podían manejar su YO con certeza, es decir, son bisexuales pero siguen sabiendo muy bien que son hombres y quieren seguir siéndolo. En cambio yo me encontraba en un apretado dilema. Sí, me gusto “parecer” heterosexual y penetrar un culo. Por más que fuera de varón el hecho de poner mi pene en un agujero me daba la sensación de ser macho. Sin embargo la sed de chupar vergas y comerme un rabo con placer y encanto, en especial la enorme pija de Hernán, inundaba en mi el hechicero cosquilleo de mariposas que sienten las niñas al ser seducidas. Eso, eso sentía, una seducción por entrar en el sentir femenino y gozar de ello como había gozado con Hernán y Rodri.
La noche del sábado los chicos repitieron sus juegos entre ellos. A mí me dejaron tranquila pues el daño en mi colita parecía bastante serio. Tenía mucho dolor y ardor tanto a flor de piel como interior. Ni el hielo ni los baños de asiento parecían curar las heridas, así que quedamos con los chicos que haría reposo y para ello Rodri me ofreció su cuarto. Allí descanse y no pude presenciar la orgia que los cuatro disfrutaron en la planta baja. Avanzada la noche y ya con la casa en silencio, Rodrigo se apareció a ver como estaba. Se sentó en la cama y tomándome la mano me dijo:
Rodri: -- Como estas? Necesitas algo?.
Yo: -- Creo que mejor, no quiero moverme por temor a que las cicatrices se abran de nuevo.
Rodri: -- Te aminas a que te vea un medico?
Yo: -- No, no. Me da vergüenza.
Rodri: -- Ok, quédate relajado y descansa, mañana ya estarás bien. Quieres que me quede?
Yo: -- Si, por favor
Y se tumbo a mi lado. En pocos segundos comenzó a acariciarme dulcemente el hombro, bajo por el brazo y llegando a mi cintura se arrimo y me beso muy tiernamente. No pude evitar pegar mis labios a los suyos y comernos las lenguas. Estuvimos de magreo varios minutos, tantos como nuestras manos pudieron aguantar sin empezar una paja cruzada y a partir de ahí separar las bocas para jadear tanta calentura. Nos pajeamos y frotamos pene con pene hasta que juntitos sacamos todo lo que teníamos para darnos. Asi de sucios nos dormimos.
A media mañana del domingo Hernán nos despierta con una patada en la puerta. Estaba furioso.
Hernán: -- Te fuiste y me dejaste solo!! – le increpo a Rodrigo
Rodrigo:-- vine a ver como seguía Joosy y me dormí.
Hernán: -- Bueno, no sabía que te gustaban tanto las mariconas. Y vos, la puta que te pario, déjate de hacerte la mariquita y levántate. Si te duele el culo ándate a tu casa a llorar. Nos estas arruinando el fin de semana.
Rodri: -- Para cálmate, se siente mal…
Hernán: -- Se siente mal?. Se hace la mariquita porque vos sos un forro. Además si no es lo suficientemente macho para bancarse un trío que busque a otros amigos. Entre nosotros no hay lugar para mariconas.
Rodrigo: -- Te fuiste al carajo. Qué te pasa? Estas celoso?. Para que a mi me da lo mismo estar con vos, con Joosy o con cualquiera. Acá no hay novio de nadie.
Hernán: -- Dale marica, levántate y tómatelas, no te das cuenta que rompes la armonía de toda una vida entre dos amigos?
Yo: -- Ok, me visto y me voy
Rodrigo: -- Vos no te vas. Que quieres Hernán? Quieres que se vaya o más bien quieres que yo me aleje de Jossy y los deje solos a ustedes?
Hernán: --Solo con la mariquita? Acordate que esta marica nos va a traer problema. No es como nosotros, con el enseguida nos van a terminar señalando, no nos van a dejar en paz. Vamos a ser los putos asquerosos del colegio, del barrio, de la ciudad. Estamos mejor solos que con este puto llorón.
Rodrigo: -- Basta, córtala. Es mi casa y no tenes que ser asi con Jossy, además yo se muy bien que estas caliente con ganas de cogerlo de nuevo, no inventes boludeces porque te morís por que el que se vaya soy yo. Es más, me voy yo. Ustedes decidan si van a coger o van a pelear.
Y Rodrigo Sali de su cuarto dando un portazo Hernán me siguió mirando
Hernán: -- Vez lo que logras con esta mariconeada?. En vez de estar disfrutando los cuatro viejos amigos allá abajo, estamos acá peleando por tu culpa.
Yo: -- Bueno, si esta “maricona” como decís vos, no le hubieses roto el culo. Nadie estaría acá arriba. Y si lloro es porque me hiciste doler. Y si tardo en sanar es porque tu verga es enorme, y muy gorda y tenes una fuerza en esas piernas que me das unos bombazos que me volvieron muy putita. Así que es tu culpa que yo este así, y es tu culpa que ahora me sienta mal porque creo que no me quieres nada, y solo me cogiste como a un pedazo de carne y no disfrutaste lo que yo te daba sino solo pensaste en tu polvo.
Hernán: -- No, no fue así, te disfrute mucho, me encanto cogerte ese orto. Nunca me sacaron tanta leche como me saco tu hermoso orto. Bueno, si, Rodrigo tiene razón. Me embronque porque estaban los dos pegados en la cama. No son celos, no me importa que prefieras a el. Es que entre nosotros nunca hubo eso. Siempre fue darnos placer y listo, amigos como siempre. Con vos es distinto. El quiere más, el quiere ser tu novio. Y yo también, esa es la posta.
Yo: -- Amo a los dos, casi por igual. Pero no te das cuenta que moriría si no vuelvo a tenerte dentro mío? Vos me hiciste puta, vos me hiciste mujer. Como podría despreciarte? Ojala me cure pronto porque te juro que muero por tenerte dentro.
Y Hernán saco su verga de su bombachita, la empezó a pajear para endurecerla, de hecho la tenía más que morcillona y cuando ya le quemaba las manos me la acerco a la boca para que por fin calme sus nervios.
Chupe esa verga venosa como una experta. Recordé cada movimiento de lengua que me hizo Rodri cuando me hizo el primer oral de mi vida y de esa forma disfrutamos los dos de los placeres del sexo oral. Dibuje con la punta de mi lengüita todas y cada una de sus grosas venas. Saboree el néctar que no paro de fluir y endulzar mi boca. Me fui enamorando de esa pija centímetro a centímetro. Hernán era mi macho por excelencia y lo seria por mucho tiempo, al menos eso pensaba por esos días ya que realmente cuando lo empecé a hacerlo con hombres maduros olvide estas primeras experiencias y nunca mas volví a tener sexo con él.
Ya casi sin aliento Hernán dejo salir de su pija la cremosa leche que tanto necesitaba. Seguí chupando hasta la última gota y trague lo mas que pude. Esta vez si pude disfrutar bien del semen en mi boca, el día anterior fueron tan violentos los trallazos de Rodrigo que me habían provocado vómitos y dolores abdominales. Luego, con mi tarea terminada, Hernán se acostó sobre mí y me comió la boca que apestaba a verga y semen, y así ambos seguimos hasta que me corrí sin tocarme. A puro besos y olores de macho conseguí un polvo inolvidable.
Pasadas las 18:0 horas el regreso a mi casa. Entre a mi cuarto y salte a mi cama. El fin de semana había terminado. Disfrute mucho si, pero la carga que tenia encima ahora era muy pesada. Debía tener un panorama más o menos claro y lo antes posible. No había tiempo para reflexionar, mañana era lunes y había clases. Tenía que hablar, reír y compartir con Rodri y Hernán tal como lo hice el viernes anterior, como amigos, como chicos del colegio. Y temía que eso no pueda lograrlo, muy dentro mío en ellos solo había un lugar: mi novio cornudo y mi macho amante
La tarde del sábado abandone la heterosexualidad y adopte el mundo bisexual, eso sí estaba muy claro y muy claro está que me gusto el cambio. Lo que me perturbaba era si había una chica en mi interior queriendo imponerse.
Me entregue a Hernán y Rodrigo sin una personalidad clara. Mientras ellos aparentemente podían manejar su YO con certeza, es decir, son bisexuales pero siguen sabiendo muy bien que son hombres y quieren seguir siéndolo. En cambio yo me encontraba en un apretado dilema. Sí, me gusto “parecer” heterosexual y penetrar un culo. Por más que fuera de varón el hecho de poner mi pene en un agujero me daba la sensación de ser macho. Sin embargo la sed de chupar vergas y comerme un rabo con placer y encanto, en especial la enorme pija de Hernán, inundaba en mi el hechicero cosquilleo de mariposas que sienten las niñas al ser seducidas. Eso, eso sentía, una seducción por entrar en el sentir femenino y gozar de ello como había gozado con Hernán y Rodri.
La noche del sábado los chicos repitieron sus juegos entre ellos. A mí me dejaron tranquila pues el daño en mi colita parecía bastante serio. Tenía mucho dolor y ardor tanto a flor de piel como interior. Ni el hielo ni los baños de asiento parecían curar las heridas, así que quedamos con los chicos que haría reposo y para ello Rodri me ofreció su cuarto. Allí descanse y no pude presenciar la orgia que los cuatro disfrutaron en la planta baja. Avanzada la noche y ya con la casa en silencio, Rodrigo se apareció a ver como estaba. Se sentó en la cama y tomándome la mano me dijo:
Rodri: -- Como estas? Necesitas algo?.
Yo: -- Creo que mejor, no quiero moverme por temor a que las cicatrices se abran de nuevo.
Rodri: -- Te aminas a que te vea un medico?
Yo: -- No, no. Me da vergüenza.
Rodri: -- Ok, quédate relajado y descansa, mañana ya estarás bien. Quieres que me quede?
Yo: -- Si, por favor
Y se tumbo a mi lado. En pocos segundos comenzó a acariciarme dulcemente el hombro, bajo por el brazo y llegando a mi cintura se arrimo y me beso muy tiernamente. No pude evitar pegar mis labios a los suyos y comernos las lenguas. Estuvimos de magreo varios minutos, tantos como nuestras manos pudieron aguantar sin empezar una paja cruzada y a partir de ahí separar las bocas para jadear tanta calentura. Nos pajeamos y frotamos pene con pene hasta que juntitos sacamos todo lo que teníamos para darnos. Asi de sucios nos dormimos.
A media mañana del domingo Hernán nos despierta con una patada en la puerta. Estaba furioso.
Hernán: -- Te fuiste y me dejaste solo!! – le increpo a Rodrigo
Rodrigo:-- vine a ver como seguía Joosy y me dormí.
Hernán: -- Bueno, no sabía que te gustaban tanto las mariconas. Y vos, la puta que te pario, déjate de hacerte la mariquita y levántate. Si te duele el culo ándate a tu casa a llorar. Nos estas arruinando el fin de semana.
Rodri: -- Para cálmate, se siente mal…
Hernán: -- Se siente mal?. Se hace la mariquita porque vos sos un forro. Además si no es lo suficientemente macho para bancarse un trío que busque a otros amigos. Entre nosotros no hay lugar para mariconas.
Rodrigo: -- Te fuiste al carajo. Qué te pasa? Estas celoso?. Para que a mi me da lo mismo estar con vos, con Joosy o con cualquiera. Acá no hay novio de nadie.
Hernán: -- Dale marica, levántate y tómatelas, no te das cuenta que rompes la armonía de toda una vida entre dos amigos?
Yo: -- Ok, me visto y me voy
Rodrigo: -- Vos no te vas. Que quieres Hernán? Quieres que se vaya o más bien quieres que yo me aleje de Jossy y los deje solos a ustedes?
Hernán: --Solo con la mariquita? Acordate que esta marica nos va a traer problema. No es como nosotros, con el enseguida nos van a terminar señalando, no nos van a dejar en paz. Vamos a ser los putos asquerosos del colegio, del barrio, de la ciudad. Estamos mejor solos que con este puto llorón.
Rodrigo: -- Basta, córtala. Es mi casa y no tenes que ser asi con Jossy, además yo se muy bien que estas caliente con ganas de cogerlo de nuevo, no inventes boludeces porque te morís por que el que se vaya soy yo. Es más, me voy yo. Ustedes decidan si van a coger o van a pelear.
Y Rodrigo Sali de su cuarto dando un portazo Hernán me siguió mirando
Hernán: -- Vez lo que logras con esta mariconeada?. En vez de estar disfrutando los cuatro viejos amigos allá abajo, estamos acá peleando por tu culpa.
Yo: -- Bueno, si esta “maricona” como decís vos, no le hubieses roto el culo. Nadie estaría acá arriba. Y si lloro es porque me hiciste doler. Y si tardo en sanar es porque tu verga es enorme, y muy gorda y tenes una fuerza en esas piernas que me das unos bombazos que me volvieron muy putita. Así que es tu culpa que yo este así, y es tu culpa que ahora me sienta mal porque creo que no me quieres nada, y solo me cogiste como a un pedazo de carne y no disfrutaste lo que yo te daba sino solo pensaste en tu polvo.
Hernán: -- No, no fue así, te disfrute mucho, me encanto cogerte ese orto. Nunca me sacaron tanta leche como me saco tu hermoso orto. Bueno, si, Rodrigo tiene razón. Me embronque porque estaban los dos pegados en la cama. No son celos, no me importa que prefieras a el. Es que entre nosotros nunca hubo eso. Siempre fue darnos placer y listo, amigos como siempre. Con vos es distinto. El quiere más, el quiere ser tu novio. Y yo también, esa es la posta.
Yo: -- Amo a los dos, casi por igual. Pero no te das cuenta que moriría si no vuelvo a tenerte dentro mío? Vos me hiciste puta, vos me hiciste mujer. Como podría despreciarte? Ojala me cure pronto porque te juro que muero por tenerte dentro.
Y Hernán saco su verga de su bombachita, la empezó a pajear para endurecerla, de hecho la tenía más que morcillona y cuando ya le quemaba las manos me la acerco a la boca para que por fin calme sus nervios.
Chupe esa verga venosa como una experta. Recordé cada movimiento de lengua que me hizo Rodri cuando me hizo el primer oral de mi vida y de esa forma disfrutamos los dos de los placeres del sexo oral. Dibuje con la punta de mi lengüita todas y cada una de sus grosas venas. Saboree el néctar que no paro de fluir y endulzar mi boca. Me fui enamorando de esa pija centímetro a centímetro. Hernán era mi macho por excelencia y lo seria por mucho tiempo, al menos eso pensaba por esos días ya que realmente cuando lo empecé a hacerlo con hombres maduros olvide estas primeras experiencias y nunca mas volví a tener sexo con él.
Ya casi sin aliento Hernán dejo salir de su pija la cremosa leche que tanto necesitaba. Seguí chupando hasta la última gota y trague lo mas que pude. Esta vez si pude disfrutar bien del semen en mi boca, el día anterior fueron tan violentos los trallazos de Rodrigo que me habían provocado vómitos y dolores abdominales. Luego, con mi tarea terminada, Hernán se acostó sobre mí y me comió la boca que apestaba a verga y semen, y así ambos seguimos hasta que me corrí sin tocarme. A puro besos y olores de macho conseguí un polvo inolvidable.
Pasadas las 18:0 horas el regreso a mi casa. Entre a mi cuarto y salte a mi cama. El fin de semana había terminado. Disfrute mucho si, pero la carga que tenia encima ahora era muy pesada. Debía tener un panorama más o menos claro y lo antes posible. No había tiempo para reflexionar, mañana era lunes y había clases. Tenía que hablar, reír y compartir con Rodri y Hernán tal como lo hice el viernes anterior, como amigos, como chicos del colegio. Y temía que eso no pueda lograrlo, muy dentro mío en ellos solo había un lugar: mi novio cornudo y mi macho amante
6年前