EL CHICO DE LA TIENDA
Comienzan las rebajas… y como no, acompaño a mi esposa a comprar ropa que según ella necesita. Mi mujer es ya una madurita de unos 39 años, pero muy bien conservados… está bien proporcionada y aún veo que los tíos babean al verla con unos vaqueros marcando culo o con una falda algo corta o un buen escote.
Me comenta que necesita conjuntos de lencería, que los que tiene ya son algo antiguos y quiere algo nuevo, y que se salga de lo tradicional.
Pasamos por una tienda del centro de la ciudad y entramos, estábamos solos y nos dijo el dependiente: ¿en qué puedo ayudaros? Mi mujer le comentó lo que estaba buscando y el muchacho fue a por varios modelitos y se los fue enseñando…
Eran como quería mi esposa, bastante picantes, el primero rojo era un bodi con la entrepierna abierta y el sujetador algo pequeño, otro blanco con braguita también abierta para facilitar la penetración y un sujetador muy mono de encaje, y el tercero era negro con una tela imitando al látex, era precioso para una sesión de sexo salvaje.
El muchacho le dijo a mi esposa, que pasara al probador y que se fuera probando todos, ella entró y a mi sorpresa no se cortó ni un pelo y salió con el primero puesto. Al verla me puse super cachondo, pero creo que el muchacho de la tienda más por el bulto enorme que se le veía bajo el pantalón. Preguntó a los dos: ¿cómo me queda? Yo le dije, estás preciosa, estas inmensa. El muchacho un poco cortado por la situación le dijo, le queda fantástico para una noche con su marido, ella se echó a reír, luego se probó el blanco y volvió a hacer lo mismo dejándonos anonadados con su frescura y su atrevimiento, el chaval cada vez lo veía más nervioso. Ya acabo poniéndose el negro, y volvió a salir con su escultural cuerpo, el chaval se envalentonó y empezó disimuladamente a decir… por aquí te queda muy bien, acariciando su culito, por aquí te deja un pecho precioso sujetando las tetas, y por último acercó su cara al agujero que tenía para su coñito y quedó como hipnotizado.
Mi mujer se llevó los tres conjuntos de lencería, el muchacho hizo una buena venta, pero creo que quedó más contento por ver a mi hermosa mujer vestida con sus bonitos conjuntos.
Al ver que mi mujer le gustó el comportamiento del muchacho, y por la enorme erección que le provocó con sus modelitos, tuve que invitarle a que viniera a nuestra casa al día siguiente (domingo). Los niños los mandamos con los abuelos con una escusa barata para tener todo el día libre para una sesión de sexo inigualable.
Llamaron al timbre, era el muchacho, le invité a pasar y le di algo fresco de beber, al rato bajo mi mujer con uno de los modelitos puestos (el negro), nos quedamos los dos embobados viendo la preciosidad de cuerpo que tiene, su trasero redondo quedaba perfecto, sus pechos parecían querer escapar del sujetador, y la abertura de su sexo quedó preciosa entre el negro del conjunto y su majoto negro de pelo púbico.
Ella se fue directa a por el muchacho, y le dijo: ¡vamos nene que tenemos que follar todo el día!. El muchacho y yo nos desnudemos en tiempo récord, y chas… mi mujer se quedó anonadada del pedazo de polla que tenía el muchacho, era mucho mas grande que la mía, y también por la edad se veía que tenía una gran dureza para rajar el coñito de mi mujer.
Ella se agachó y le cogió el pollón, le pasó la lengua por todo su tronco, por sus testículos afeitados y al final con grandes esfuerzos consiguió metérsela en la boca, estuvo así un rato, pero el muchacho le tuvo que parar porque iba a conseguir que se corriera en poco tiempo.
Tras eso el chaval, se dedicó a lamer todo el cuerpo de mi esposa, yo mientras tenía la polla mas dura que nunca al ver a la zorrilla de mi mujer con él, me acariciaba mientras veía como le lamía el clítoris y como se retorcía de placer. Mi mujer tuvo varios orgasmos, hasta que le dijo… métemela ya porfa…. Al meter el muchacho su polla enorme, se le escapó un gritito, y se puso a jadear desde la primera envestida. Se retorcía de placer, le venían orgasmos uno tras otro. Cambiaron de postura y ella se puso a cabalgarlo, se puso como una loca, y tras otra tira de orgasmos y con los meneos de cintura y culo de mi mujer, el chaval no pudo mas y empezó a gritar al correrse. Se bajó mi mujer de su polla y empezaron a salir borbotones de semen del chochete, era precioso ver ese conjunto negro con los manchurrones de leche del chaval.
El se tomó un descanso porque le había dejado seco mi mujer, así que vino a mi ella con su entrepierna llena de semen y me dijo: parece que te ha gustado ver como me han follado… pues venga ahora puedes follarme tú. Me puse nervioso como en mi primera vez, y le metí mi polla en su coñito, estaba superlubricado entre el semen y sus orgasmos, estuve un poco rato ya que estaba tan cachondo que me corrí al poco… Y me dijo ella, ¿ya está? Le dije con algo de pena que sí. Ella subió al dormitorio y se cambió de modelito.. y volvió a bajar y con esa majestuosidad de mujer madura y preciosa. El muchacho sacó fuerzas de flaqueza y al verla se volvió a poner dura la enorme polla que tenía. Y ella dijo, venga nene que te voy a destrozar la polla. Se puso a horcajadas y se sentó sobre sobre su polla mirando para mí, era un espectáculo ver como se metía y sacaba ese pedazo de polla de su coñito. Estuvo así dando caña al menos una hora, ella tuvo muchísimos orgasmos, de su rajita salían sus flujos mezclados con restos del semen de la corrida anterior, y ya no pudo más el muchacho se puso prácticamente a llorar con el enorme orgasmo que le vino, al poco del coñito de mi mujer empezó a salir el semen que no podía contener.
Las sabanas de la cama estaban empapadas, había semen por doquier y olía a sexo por todo el dormitorio, mi mujer quedó super feliz y yo de verla a ella satisfecha con la herramienta del chaval.
Fue un día fantástico, y mi mujer quedó con el muchacho que ya se pasaría por la tienda a ver más modelitos de lencería
Me comenta que necesita conjuntos de lencería, que los que tiene ya son algo antiguos y quiere algo nuevo, y que se salga de lo tradicional.
Pasamos por una tienda del centro de la ciudad y entramos, estábamos solos y nos dijo el dependiente: ¿en qué puedo ayudaros? Mi mujer le comentó lo que estaba buscando y el muchacho fue a por varios modelitos y se los fue enseñando…
Eran como quería mi esposa, bastante picantes, el primero rojo era un bodi con la entrepierna abierta y el sujetador algo pequeño, otro blanco con braguita también abierta para facilitar la penetración y un sujetador muy mono de encaje, y el tercero era negro con una tela imitando al látex, era precioso para una sesión de sexo salvaje.
El muchacho le dijo a mi esposa, que pasara al probador y que se fuera probando todos, ella entró y a mi sorpresa no se cortó ni un pelo y salió con el primero puesto. Al verla me puse super cachondo, pero creo que el muchacho de la tienda más por el bulto enorme que se le veía bajo el pantalón. Preguntó a los dos: ¿cómo me queda? Yo le dije, estás preciosa, estas inmensa. El muchacho un poco cortado por la situación le dijo, le queda fantástico para una noche con su marido, ella se echó a reír, luego se probó el blanco y volvió a hacer lo mismo dejándonos anonadados con su frescura y su atrevimiento, el chaval cada vez lo veía más nervioso. Ya acabo poniéndose el negro, y volvió a salir con su escultural cuerpo, el chaval se envalentonó y empezó disimuladamente a decir… por aquí te queda muy bien, acariciando su culito, por aquí te deja un pecho precioso sujetando las tetas, y por último acercó su cara al agujero que tenía para su coñito y quedó como hipnotizado.
Mi mujer se llevó los tres conjuntos de lencería, el muchacho hizo una buena venta, pero creo que quedó más contento por ver a mi hermosa mujer vestida con sus bonitos conjuntos.
Al ver que mi mujer le gustó el comportamiento del muchacho, y por la enorme erección que le provocó con sus modelitos, tuve que invitarle a que viniera a nuestra casa al día siguiente (domingo). Los niños los mandamos con los abuelos con una escusa barata para tener todo el día libre para una sesión de sexo inigualable.
Llamaron al timbre, era el muchacho, le invité a pasar y le di algo fresco de beber, al rato bajo mi mujer con uno de los modelitos puestos (el negro), nos quedamos los dos embobados viendo la preciosidad de cuerpo que tiene, su trasero redondo quedaba perfecto, sus pechos parecían querer escapar del sujetador, y la abertura de su sexo quedó preciosa entre el negro del conjunto y su majoto negro de pelo púbico.
Ella se fue directa a por el muchacho, y le dijo: ¡vamos nene que tenemos que follar todo el día!. El muchacho y yo nos desnudemos en tiempo récord, y chas… mi mujer se quedó anonadada del pedazo de polla que tenía el muchacho, era mucho mas grande que la mía, y también por la edad se veía que tenía una gran dureza para rajar el coñito de mi mujer.
Ella se agachó y le cogió el pollón, le pasó la lengua por todo su tronco, por sus testículos afeitados y al final con grandes esfuerzos consiguió metérsela en la boca, estuvo así un rato, pero el muchacho le tuvo que parar porque iba a conseguir que se corriera en poco tiempo.
Tras eso el chaval, se dedicó a lamer todo el cuerpo de mi esposa, yo mientras tenía la polla mas dura que nunca al ver a la zorrilla de mi mujer con él, me acariciaba mientras veía como le lamía el clítoris y como se retorcía de placer. Mi mujer tuvo varios orgasmos, hasta que le dijo… métemela ya porfa…. Al meter el muchacho su polla enorme, se le escapó un gritito, y se puso a jadear desde la primera envestida. Se retorcía de placer, le venían orgasmos uno tras otro. Cambiaron de postura y ella se puso a cabalgarlo, se puso como una loca, y tras otra tira de orgasmos y con los meneos de cintura y culo de mi mujer, el chaval no pudo mas y empezó a gritar al correrse. Se bajó mi mujer de su polla y empezaron a salir borbotones de semen del chochete, era precioso ver ese conjunto negro con los manchurrones de leche del chaval.
El se tomó un descanso porque le había dejado seco mi mujer, así que vino a mi ella con su entrepierna llena de semen y me dijo: parece que te ha gustado ver como me han follado… pues venga ahora puedes follarme tú. Me puse nervioso como en mi primera vez, y le metí mi polla en su coñito, estaba superlubricado entre el semen y sus orgasmos, estuve un poco rato ya que estaba tan cachondo que me corrí al poco… Y me dijo ella, ¿ya está? Le dije con algo de pena que sí. Ella subió al dormitorio y se cambió de modelito.. y volvió a bajar y con esa majestuosidad de mujer madura y preciosa. El muchacho sacó fuerzas de flaqueza y al verla se volvió a poner dura la enorme polla que tenía. Y ella dijo, venga nene que te voy a destrozar la polla. Se puso a horcajadas y se sentó sobre sobre su polla mirando para mí, era un espectáculo ver como se metía y sacaba ese pedazo de polla de su coñito. Estuvo así dando caña al menos una hora, ella tuvo muchísimos orgasmos, de su rajita salían sus flujos mezclados con restos del semen de la corrida anterior, y ya no pudo más el muchacho se puso prácticamente a llorar con el enorme orgasmo que le vino, al poco del coñito de mi mujer empezó a salir el semen que no podía contener.
Las sabanas de la cama estaban empapadas, había semen por doquier y olía a sexo por todo el dormitorio, mi mujer quedó super feliz y yo de verla a ella satisfecha con la herramienta del chaval.
Fue un día fantástico, y mi mujer quedó con el muchacho que ya se pasaría por la tienda a ver más modelitos de lencería
6年前