Cómo conocí a Manuel.
Manuel
Conoci a Manuel gracias a mi amigo Paco, estábamos tomando una copa en la cafetería donde parábamos cuando llegó él a saludarlo, me impactó enseguida, un tío enorme, debía de andar por los sesenta, cabeza rapada, perilla canosa, brazos fuertes, pecho poderoso, muy alto, más que yo, debía de rondar el 1,90 o tal vez 1,95, y pesar al menos 120 kilos, yo había oído a Paco hablar de él muy a menudo, habían follado alguna que otra vez y al parecer era un portento.
- Hola Paco, tiempo sin verte.
- Hola Manuel, sí, he estado muy liado.
- Echo de menos tu culito.
- Ahora tengo pareja Manuel.
- Vaya por dios - Manuel me miraba fijamente.
- Este es mi amigo Einar
Me estrechó la mano, una mano grande, poderosa, me dí cuenta de que el dorso y los dedos estaban cubiertos de pelo, como era invierno iba cubierto con un jersey de cuello alto y no pude percibir más pero esa mano velluda me excito imaginándome el resto.
- Bueno, creo que me voy a ir, tengo cosas que hacer.
- Yo me quedo Paco, voy a tomarme una copa, y quiero invitar a Manuel si me la acepta.
- Por supuesto que acepto.
Paco se marchó y nosotros nos quedamos charlando, Manuel me contó cosas de él, tenía 64 años, era viudo desde hacía tres, había sido policía, en los antidisturbios, y jugador de rugby en el equipo de la policía, vivía solo pues tenía un hijo y una hija ambos policías destinados en Madrid. Yo estaba fascinado, me atraía bastante y ya tenía decidido follarmelo, sabía por Paco que era un activo muy dominante y quería probarlo por mí mismo. Fuí conduciendo la conversación hasta que en un momento dado coloqué mi mano sobre su muslo, el me miró un instante y sonrió.
- Creo que es mejor que continuemos la conversación en un lugar mas discreto - me dijo.
- Si, creo que es lo mejor. ¿Donde sugieres que vayamos? - no me gusta llevar a desconocidos a mi casa, y por su respuesta creo que a él tampoco.
- Conozco una sauna...
- Lo siento, no me gustan las saunas - le interrumpi - conozco un hotel a las afueras muy discreto, muy limpio y que por veinte euros alquilan una habitación por 6 horas. Yo invito.
- por mi bien, lo que pasa es que no tengo el coche aquí.
- No te preocupes por eso, vamos en el mío.
El trayecto fue breve, charlamos de lo que le gustaba a cada uno, efectivamente era un macho dominante y me lo iba a demostrar muy pronto.
Entramos en la habitación, me quité la cazadora y no me dio tiempo a más, Manuel se acercó por detrás, me agarró por la cintura y comenzó a besarme el cuello, subía hasta el lóbulo de mi oreja, me lo mordisqueaba, me lo lamia y volvía a besarme el cuello y mordermelo, mientras, sus manos se habían metido por debajo de mi jersey y había comenzado a pellizcarme los pezones y a retorcermelos
- uuuhhhhh, como me estas poniendo mamonazo, bufffff oohhhhh - mis pezones habían crecido y estaban sensibles al máximo, mientras, mi polla quería salir del vaquero.
- vamos zorrita, desvistete, quiero verte desnudo - Manuel me había separado de él y se había sentado en el sillón que había en la habitación, estaba caldeada y hacía incluso calor, me quité la ropa y quedé completamente desnudo delante de él.
- date la vuelta putita mía, quiero verte entera, así, ahora ponte a cuatro patas y ven a mí zorra.
Hice lo que me pedía, al llegar a donde estaba él se puso en pie.
- quítame los zapatos golfa - así lo hice y también los calcetines.- ahora ponte de rodillas y quítame el pantalón.
Le desabroche el cinturón y el botón y el pantalón cayó al suelo quedándose con el slip, se le notaba el bulto que le hacia la polla, las piernas eran fuertes y completamente cubiertas de vello negro al igual que las ingles.
- Huele a hombre puta - me agarró por el pelo y me obligó a olerle el slip, yo estaba excitado y sorprendido, lamí y mordí su polla a través de la tela, luego me echó la cabeza hacia atrás.
- Quítame el slip putona, vas a ver una verdadera polla y no lo que estás acostumbrado a chupar.
Le bajé el slip y su polla saltó como un resorte, era una polla larga aunque no demasiado gruesa, estaba bien descapullada, el glande rosado invitaba a comérselo pero lo mejor eran sus huevos, dos huevos enormes, muy muy colgones, parecían los cojones de un toro.
Se sentó en el sillón y se quitó el jersey, tenía un vientre terso y un pecho poderoso, sus pezones eran grandes, gruesos, y tenía una cantidad exagerada de vello, incluso en los hombros.
- Vamos zorra, ven aquí, comete mi polla
Le cogí el nabo, besé el glande, golpee con la lengua el frenillo, lamí el tronco de esa polla, la ensalive bien hasta la base, volví a subir, me entretuve con el frenillo de nuevo y me la metí en la boca con la lengua fuera, de una vez, me pasó la campanilla y me dieron arcadas, se me saltaron las lágrimas, cuando la saqué estaba llena de babas, comencé un mete y saca chupado, lamiendo, mordiendo mientras con la otra mano le masajeaba los enormes huevos.
- oooohhhh sssiiii, puta, golfa, que lengua, diossss que boca tienes, sigue, siiiiiiguee
Yo continuaba lamiendo, chupado, de vez en cuando me la sacaba de la boca, recorría con mi lengua el tronco venoso y chupaba esos enormes huevos que me tenían alucinado
- Oooohhhh, que maravilla zorra, me vuelves loco nena, siiiiigue, sigueeee.
- grofff aagg - era lo único que yo podía articular.
- vamooooossss zorra zorra zoooorrrraaa - en esos momentos me agarró del pelo y me hizo tragarme casi toda su polla, me estaba ahogando - diossssssss guarrraaaaa, me corrooooo, me coooorrrrro - una enorme cantidad de leche caliente comenzó a manar de su nabo, trague lo que pude, se me escapó otra cantidad por las comisuras de los labios e incluso por la nariz. Al menos cinco o seis disparos abundantes.
- uuuuuffff zorrita, que boca tienes, vales un imperio perra. Ahora, vamos a ducharnos.
Nos metimos los dos en la ducha, dejamos que el agua caliente cayera por nuestros cuerpos.
- Enjaboname putona, vamos.
Se dio la vuelta, tenía la espalda llena de pelo también, era un verdadero oso, de los que a mí me gustan, le enjabone bien la espalda, las axilas por detrás, las piernas, me entretuve con su raja.
- eso no lo vas a catar zorrita, yo soy muy macho.
Volvió a darme la cara, enjabone su pecho, chupe y mordí sus pezones que enseguida crecieron como pequeños penes, los notaba gordos en la boca, enjabone su vientre, lamí con mi lengua su ombligo y comencé a lavarle la polla.
- oooohhhh, eres una buena criada, putita, agradecida y servil, creo que tú y yo vamos a vernos a menudo.
Yo estaba arrodillado, de pronto comenzó a mear sin avisarme, meo mi pecho, mi vientre y mi polla, me excite como nunca, mi nabo estaba a reventar, yo estaba completamente humillado y el me miraba y sonreía y eso hacía que me excitara mas.
- te gusta no zorra? Eres una verdadera zorra sumisa, te voy a follar ese culo que tienes pero tienes que pedírmelo.
- Si por favor, follame, rompeme el culo, quiero tener esa polla dentro, quiero que me preñes el culo.
Me condujo al sillón, me hizo ponerme de rodillas en el asiento con la cabeza apoyada en el respaldo, se situó detrás y con sus manos abrió mis nalgas dejando a la vista mi ano.
- oh, que flor mas bonita, me la voy a comer entera - con la punta de su lengua recorrió mi raja, yo saqué el culo.
- Uuuhhhh - gemi - dame tu lengua cabrón, vuelve loca a tu puta.
Con su lengua me estaba volviendo loco, trazaba círculos alrededor del ano, metía la punta intentando profundizar en mi interior, me daba mordiscos en el perineo, note que cuando tenía el culo lleno de saliva comenzó a darme con un dedo, yo estaba tan caliente que el dedo entró sólo, empezó a lamerme la espalda hasta llegar a la nuca y me metió otro dedo, yo sacaba el culo todo lo que podía y el continuó metiendo y sacando los dedos, pronto fueron tres los que tenía metidos.
- dame ya tu polla por favor - yo casi lloraba, quería, necesitaba esa polla.
- Quieres mi polla cerda?, pídela, pídeme qué te rompa el culo puta.
- por favor fóllame, follame cabrón, dame por el culo cerdo, meteme la polla - yo me encontraba al borde de la locura, sacaba mi culo y lloriqueaba suplicando que me follara.
- te voy a romper cerda.
Colocó una mano en mi cadera, con la otra dirigió su polla al agujero de mi culo, yo culee hacia atrás, el la retiró y me la restrego por la raja, la rozó por todo mi perineo hasta llegar a mi escroto.
- metemela ya cabrón, métela por favor, te lo suplico, fóllame.
Volvió a poner la polla en mi agujero, yo estaba completamente abierto por el trabajo que me había hecho con los dedos.
- dame ya cabrón, follame, métela... aaarrggg
Sin esperarlo, de un golpe me metió su polla hasta el fondo, su pelvis golpeó mis nalgas, dolió, me había empalado con su nabo, se echó sobre mí, me puso una mano en el vientre y me acercó a su pecho, me dio un lengüetazo en la oreja.
- la querías perra? Ya la tienes, te voy a destrozar el ojete
- aaahhhh, espera, espera, duele, duele... pero me gustaaaa, me tienes loco
Me empujó nuevamente contra el respaldo del sillón, colocó sus manos en mis caderas y empezó a sacarla muy lentamente, cuando la tenía casi fuera dio un nuevo golpe de cadera y la enterró de nuevo en mis entrañas, sus huevos golpearon los míos.
- aaaaayyy, mi culo cabrón, me maaaatassss
Volvió a embestirme salvajemente varias veces más, a cada golpe notaba sus huevos golpeando mi escroto o mi perineo, a cada golpe yo lanzaba un lamento cuando la punta de su polla me perforaba las entrañas.
- te gusta verdad zorra? Estas disfrutando?
- aaaaayyy, aaaaayyyyyyyy, mi culoooooo, mi culoooooo, preñamelo cabrón
Comenzó a moverse más rápido, su polla entraba y salía de mi culo, sus manos aferraban con fuerza mis caderas, iba aumentando el ritmo de la follada, plof plof plof plof, su pelvis golpeaba mis nalgas, resoplaba y gemía, debido a la calefacción y a la follada ambos estábamos sudando, olía a macho, a sexo.
- Aaahhhhh aaaahhh, dame, dame, soy tu zorra, preñame el culo cabrón.
- uuuuhhhh, bufffffff, zorra, zorra, zorrrrraaa.
- siiiiii, soy tu zoooorrrrraaa, daaaame, daaaame, follameeee, daameee tu leeecheee.
Estuvo entrando y saliendo de mi culo al menos quince minutos, sus manos me apretaban las caderas, me daba azotes en las nalgas, su polla me golpeaba en lo más hondo, mi esfinter estaba al rojo, yo mordía el respaldo del sillón, gemía, lloraba, gritaba.
- me cooooorrroooo, me corrrrrooo puuutaaa, me coooorrrroooooooo.
- ssssiiiiiiiii, dame tu lecheeee, corrreteeee, preñame el culo cabrrrooonnn
De un golpe me enterró su polla, se puso rígido, lanzó un rugido, note como su nabo se hinchaba y comenzaba a soltar su leche caliente en mis entrañas, notaba sus espasmos en cada descarga.
- siiiiiiiii, preñameeeee, cabronnnnnn eres un cabronnnnnn.
Me incorporó pegándome el pecho a la espalda con su miembro todavía dentro, pasó su mano por delante y agarró mi polla dura como una piedra
- me has echo correrme dos veces, zorrita, ahora te toca a tí.
- uuuuhhhh, mi amo, haz de mí lo que quierassssss
Comenzó a masturbarme, primero lentamente para ir aumentando luego el ritmo, me acariciaba el glande, me rozaba el frenillo con la mano, agarraba el tronco y subía y bajaba la piel, mientras, con la otra mano pellizcaba mis pezones y su boca lamia el sudor de mi cuello, mordisqueaba mi oreja, me metía la lengua, su nabo empezaba a perder rigidez y yo notaba su lefa saliendo de mi culo por la dilatación de mi esfinter.
- Siiiii, me coooorrrrroooo, cerdoooooo, me coooorrrroooooooo.
Incrementó el ritmo de la paja, mi polla comenzó a soltar leche como un surtidor, manche el respaldo del sillón, llegó a mi pecho y manche la mano de Manuel.
Sacó su polla de mi culo, yo estaba exhausto derrumbado sobre el sillón, me agarró por el pelo, me levantó la cabeza para que lo mirara y me puso la mano llena de mi semen delante.
- limpiala guarra.
Lamí mi propia leche de su mano, chupe sus dedos, la palma y me trague hasta la última gota. Me senté en el sillón, mis piernas no me sostenían, mi esfinter boqueaba como un pez cuando lo sacas del agua, notaba su leche saliendo de mi culo. Se acercó a mi y me tomó por la barbilla.
- Eres una puta muy complaciente, tu y yo nos vamos a ver más veces.
Conoci a Manuel gracias a mi amigo Paco, estábamos tomando una copa en la cafetería donde parábamos cuando llegó él a saludarlo, me impactó enseguida, un tío enorme, debía de andar por los sesenta, cabeza rapada, perilla canosa, brazos fuertes, pecho poderoso, muy alto, más que yo, debía de rondar el 1,90 o tal vez 1,95, y pesar al menos 120 kilos, yo había oído a Paco hablar de él muy a menudo, habían follado alguna que otra vez y al parecer era un portento.
- Hola Paco, tiempo sin verte.
- Hola Manuel, sí, he estado muy liado.
- Echo de menos tu culito.
- Ahora tengo pareja Manuel.
- Vaya por dios - Manuel me miraba fijamente.
- Este es mi amigo Einar
Me estrechó la mano, una mano grande, poderosa, me dí cuenta de que el dorso y los dedos estaban cubiertos de pelo, como era invierno iba cubierto con un jersey de cuello alto y no pude percibir más pero esa mano velluda me excito imaginándome el resto.
- Bueno, creo que me voy a ir, tengo cosas que hacer.
- Yo me quedo Paco, voy a tomarme una copa, y quiero invitar a Manuel si me la acepta.
- Por supuesto que acepto.
Paco se marchó y nosotros nos quedamos charlando, Manuel me contó cosas de él, tenía 64 años, era viudo desde hacía tres, había sido policía, en los antidisturbios, y jugador de rugby en el equipo de la policía, vivía solo pues tenía un hijo y una hija ambos policías destinados en Madrid. Yo estaba fascinado, me atraía bastante y ya tenía decidido follarmelo, sabía por Paco que era un activo muy dominante y quería probarlo por mí mismo. Fuí conduciendo la conversación hasta que en un momento dado coloqué mi mano sobre su muslo, el me miró un instante y sonrió.
- Creo que es mejor que continuemos la conversación en un lugar mas discreto - me dijo.
- Si, creo que es lo mejor. ¿Donde sugieres que vayamos? - no me gusta llevar a desconocidos a mi casa, y por su respuesta creo que a él tampoco.
- Conozco una sauna...
- Lo siento, no me gustan las saunas - le interrumpi - conozco un hotel a las afueras muy discreto, muy limpio y que por veinte euros alquilan una habitación por 6 horas. Yo invito.
- por mi bien, lo que pasa es que no tengo el coche aquí.
- No te preocupes por eso, vamos en el mío.
El trayecto fue breve, charlamos de lo que le gustaba a cada uno, efectivamente era un macho dominante y me lo iba a demostrar muy pronto.
Entramos en la habitación, me quité la cazadora y no me dio tiempo a más, Manuel se acercó por detrás, me agarró por la cintura y comenzó a besarme el cuello, subía hasta el lóbulo de mi oreja, me lo mordisqueaba, me lo lamia y volvía a besarme el cuello y mordermelo, mientras, sus manos se habían metido por debajo de mi jersey y había comenzado a pellizcarme los pezones y a retorcermelos
- uuuhhhhh, como me estas poniendo mamonazo, bufffff oohhhhh - mis pezones habían crecido y estaban sensibles al máximo, mientras, mi polla quería salir del vaquero.
- vamos zorrita, desvistete, quiero verte desnudo - Manuel me había separado de él y se había sentado en el sillón que había en la habitación, estaba caldeada y hacía incluso calor, me quité la ropa y quedé completamente desnudo delante de él.
- date la vuelta putita mía, quiero verte entera, así, ahora ponte a cuatro patas y ven a mí zorra.
Hice lo que me pedía, al llegar a donde estaba él se puso en pie.
- quítame los zapatos golfa - así lo hice y también los calcetines.- ahora ponte de rodillas y quítame el pantalón.
Le desabroche el cinturón y el botón y el pantalón cayó al suelo quedándose con el slip, se le notaba el bulto que le hacia la polla, las piernas eran fuertes y completamente cubiertas de vello negro al igual que las ingles.
- Huele a hombre puta - me agarró por el pelo y me obligó a olerle el slip, yo estaba excitado y sorprendido, lamí y mordí su polla a través de la tela, luego me echó la cabeza hacia atrás.
- Quítame el slip putona, vas a ver una verdadera polla y no lo que estás acostumbrado a chupar.
Le bajé el slip y su polla saltó como un resorte, era una polla larga aunque no demasiado gruesa, estaba bien descapullada, el glande rosado invitaba a comérselo pero lo mejor eran sus huevos, dos huevos enormes, muy muy colgones, parecían los cojones de un toro.
Se sentó en el sillón y se quitó el jersey, tenía un vientre terso y un pecho poderoso, sus pezones eran grandes, gruesos, y tenía una cantidad exagerada de vello, incluso en los hombros.
- Vamos zorra, ven aquí, comete mi polla
Le cogí el nabo, besé el glande, golpee con la lengua el frenillo, lamí el tronco de esa polla, la ensalive bien hasta la base, volví a subir, me entretuve con el frenillo de nuevo y me la metí en la boca con la lengua fuera, de una vez, me pasó la campanilla y me dieron arcadas, se me saltaron las lágrimas, cuando la saqué estaba llena de babas, comencé un mete y saca chupado, lamiendo, mordiendo mientras con la otra mano le masajeaba los enormes huevos.
- oooohhhh sssiiii, puta, golfa, que lengua, diossss que boca tienes, sigue, siiiiiiguee
Yo continuaba lamiendo, chupado, de vez en cuando me la sacaba de la boca, recorría con mi lengua el tronco venoso y chupaba esos enormes huevos que me tenían alucinado
- Oooohhhh, que maravilla zorra, me vuelves loco nena, siiiiigue, sigueeee.
- grofff aagg - era lo único que yo podía articular.
- vamooooossss zorra zorra zoooorrrraaa - en esos momentos me agarró del pelo y me hizo tragarme casi toda su polla, me estaba ahogando - diossssssss guarrraaaaa, me corrooooo, me coooorrrrro - una enorme cantidad de leche caliente comenzó a manar de su nabo, trague lo que pude, se me escapó otra cantidad por las comisuras de los labios e incluso por la nariz. Al menos cinco o seis disparos abundantes.
- uuuuuffff zorrita, que boca tienes, vales un imperio perra. Ahora, vamos a ducharnos.
Nos metimos los dos en la ducha, dejamos que el agua caliente cayera por nuestros cuerpos.
- Enjaboname putona, vamos.
Se dio la vuelta, tenía la espalda llena de pelo también, era un verdadero oso, de los que a mí me gustan, le enjabone bien la espalda, las axilas por detrás, las piernas, me entretuve con su raja.
- eso no lo vas a catar zorrita, yo soy muy macho.
Volvió a darme la cara, enjabone su pecho, chupe y mordí sus pezones que enseguida crecieron como pequeños penes, los notaba gordos en la boca, enjabone su vientre, lamí con mi lengua su ombligo y comencé a lavarle la polla.
- oooohhhh, eres una buena criada, putita, agradecida y servil, creo que tú y yo vamos a vernos a menudo.
Yo estaba arrodillado, de pronto comenzó a mear sin avisarme, meo mi pecho, mi vientre y mi polla, me excite como nunca, mi nabo estaba a reventar, yo estaba completamente humillado y el me miraba y sonreía y eso hacía que me excitara mas.
- te gusta no zorra? Eres una verdadera zorra sumisa, te voy a follar ese culo que tienes pero tienes que pedírmelo.
- Si por favor, follame, rompeme el culo, quiero tener esa polla dentro, quiero que me preñes el culo.
Me condujo al sillón, me hizo ponerme de rodillas en el asiento con la cabeza apoyada en el respaldo, se situó detrás y con sus manos abrió mis nalgas dejando a la vista mi ano.
- oh, que flor mas bonita, me la voy a comer entera - con la punta de su lengua recorrió mi raja, yo saqué el culo.
- Uuuhhhh - gemi - dame tu lengua cabrón, vuelve loca a tu puta.
Con su lengua me estaba volviendo loco, trazaba círculos alrededor del ano, metía la punta intentando profundizar en mi interior, me daba mordiscos en el perineo, note que cuando tenía el culo lleno de saliva comenzó a darme con un dedo, yo estaba tan caliente que el dedo entró sólo, empezó a lamerme la espalda hasta llegar a la nuca y me metió otro dedo, yo sacaba el culo todo lo que podía y el continuó metiendo y sacando los dedos, pronto fueron tres los que tenía metidos.
- dame ya tu polla por favor - yo casi lloraba, quería, necesitaba esa polla.
- Quieres mi polla cerda?, pídela, pídeme qué te rompa el culo puta.
- por favor fóllame, follame cabrón, dame por el culo cerdo, meteme la polla - yo me encontraba al borde de la locura, sacaba mi culo y lloriqueaba suplicando que me follara.
- te voy a romper cerda.
Colocó una mano en mi cadera, con la otra dirigió su polla al agujero de mi culo, yo culee hacia atrás, el la retiró y me la restrego por la raja, la rozó por todo mi perineo hasta llegar a mi escroto.
- metemela ya cabrón, métela por favor, te lo suplico, fóllame.
Volvió a poner la polla en mi agujero, yo estaba completamente abierto por el trabajo que me había hecho con los dedos.
- dame ya cabrón, follame, métela... aaarrggg
Sin esperarlo, de un golpe me metió su polla hasta el fondo, su pelvis golpeó mis nalgas, dolió, me había empalado con su nabo, se echó sobre mí, me puso una mano en el vientre y me acercó a su pecho, me dio un lengüetazo en la oreja.
- la querías perra? Ya la tienes, te voy a destrozar el ojete
- aaahhhh, espera, espera, duele, duele... pero me gustaaaa, me tienes loco
Me empujó nuevamente contra el respaldo del sillón, colocó sus manos en mis caderas y empezó a sacarla muy lentamente, cuando la tenía casi fuera dio un nuevo golpe de cadera y la enterró de nuevo en mis entrañas, sus huevos golpearon los míos.
- aaaaayyy, mi culo cabrón, me maaaatassss
Volvió a embestirme salvajemente varias veces más, a cada golpe notaba sus huevos golpeando mi escroto o mi perineo, a cada golpe yo lanzaba un lamento cuando la punta de su polla me perforaba las entrañas.
- te gusta verdad zorra? Estas disfrutando?
- aaaaayyy, aaaaayyyyyyyy, mi culoooooo, mi culoooooo, preñamelo cabrón
Comenzó a moverse más rápido, su polla entraba y salía de mi culo, sus manos aferraban con fuerza mis caderas, iba aumentando el ritmo de la follada, plof plof plof plof, su pelvis golpeaba mis nalgas, resoplaba y gemía, debido a la calefacción y a la follada ambos estábamos sudando, olía a macho, a sexo.
- Aaahhhhh aaaahhh, dame, dame, soy tu zorra, preñame el culo cabrón.
- uuuuhhhh, bufffffff, zorra, zorra, zorrrrraaa.
- siiiiii, soy tu zoooorrrrraaa, daaaame, daaaame, follameeee, daameee tu leeecheee.
Estuvo entrando y saliendo de mi culo al menos quince minutos, sus manos me apretaban las caderas, me daba azotes en las nalgas, su polla me golpeaba en lo más hondo, mi esfinter estaba al rojo, yo mordía el respaldo del sillón, gemía, lloraba, gritaba.
- me cooooorrroooo, me corrrrrooo puuutaaa, me coooorrrroooooooo.
- ssssiiiiiiiii, dame tu lecheeee, corrreteeee, preñame el culo cabrrrooonnn
De un golpe me enterró su polla, se puso rígido, lanzó un rugido, note como su nabo se hinchaba y comenzaba a soltar su leche caliente en mis entrañas, notaba sus espasmos en cada descarga.
- siiiiiiiii, preñameeeee, cabronnnnnn eres un cabronnnnnn.
Me incorporó pegándome el pecho a la espalda con su miembro todavía dentro, pasó su mano por delante y agarró mi polla dura como una piedra
- me has echo correrme dos veces, zorrita, ahora te toca a tí.
- uuuuhhhh, mi amo, haz de mí lo que quierassssss
Comenzó a masturbarme, primero lentamente para ir aumentando luego el ritmo, me acariciaba el glande, me rozaba el frenillo con la mano, agarraba el tronco y subía y bajaba la piel, mientras, con la otra mano pellizcaba mis pezones y su boca lamia el sudor de mi cuello, mordisqueaba mi oreja, me metía la lengua, su nabo empezaba a perder rigidez y yo notaba su lefa saliendo de mi culo por la dilatación de mi esfinter.
- Siiiii, me coooorrrrroooo, cerdoooooo, me coooorrrroooooooo.
Incrementó el ritmo de la paja, mi polla comenzó a soltar leche como un surtidor, manche el respaldo del sillón, llegó a mi pecho y manche la mano de Manuel.
Sacó su polla de mi culo, yo estaba exhausto derrumbado sobre el sillón, me agarró por el pelo, me levantó la cabeza para que lo mirara y me puso la mano llena de mi semen delante.
- limpiala guarra.
Lamí mi propia leche de su mano, chupe sus dedos, la palma y me trague hasta la última gota. Me senté en el sillón, mis piernas no me sostenían, mi esfinter boqueaba como un pez cuando lo sacas del agua, notaba su leche saliendo de mi culo. Se acercó a mi y me tomó por la barbilla.
- Eres una puta muy complaciente, tu y yo nos vamos a ver más veces.
6年前