En la disco con las maduras

Contaba 17 años recién cumplidos, mis padres fueron a visitar a los abuelos, yo me quedé en casita solito sin apenas control y decidido a exprimir el fin de semana a fondo, luego vendrían las notas de los estudios y las consecuencias.
El viernes fiesta con los amigos, Pepe y Lolo. Nos fuimos a la disco del pueblo, normalmente ibas solo gente mayor y cuatro despistados, como nosotros sin coche para desplazarnos: Nos descontrolamos bastante con la bebida, la música y las chicas.
Estuvimos rondando a un par de chicas, en realidad eran algo mayores que nosotros. Mis coleguillas se lanzaron como buitres carroñeros a por la más morena, maciza, una morena con un par de sugerentes tetas con un canalillo de infarto que ella mostraba orgullosa. A mí me tocó entretener a la más delgada y poco agraciada, y más sosa, no pasaba de responder con monosílabos y con indiferencia.
Alguien del grupo propuso salir a la pista a bailar unas canciones conocidas y movidas que estaban sonando. Nos fuimos los cinco a la pista a bailar suelto, después de un par de canciones comenzaron las lentas y la flaca se agarró a mi estuvimos bailando un lento, ellos tres se fueron a la mesa, Al perderlos de vista, me arrimé mucho y sin más ella empezó a besarme en el cuello y abrazarme. Mi picha se puso dura al momento y la apreté contra mí al tiempo que manoseaba ese culito.
Ella al notar mi picha dura, me dijo al oído: -Pequeño cabroncete con tan poca cosa y ya estás empalmado, vamos a mi coche que te voy hacer un regalito, al mismo tiempo sentí como sus uñas se clavaban en mi espalda.
Se separó de mí y tomándome de la mano me arrastró fuera del local. Al pasar me pareció ver a mi vecina y a su marido. Los que viven enfrente de nuestro portal.
El coche era un seat124, abrió la puerta trasera y me empujó dentro.
Ella llevaba la voz cantante, desde atrás tiró de mis pantalones hacia abajo arrastrando mi slip y mi culo quedo ante ella al descubierto, me empujó obligándome a sentar, al tiempo que cerraba la puerta.
Se puso a horcajadas sobre mí, en ese momento solo pensé que si decía algo me devoraría aquella hembra flaca. No intenté moverme, a mi picha le gustaba lo que me hacia la flaca.
La muy cabrona se metió la polla de golpe, no llevaba bragas bajo la falda, sentí dolor y placer al tiempo, aquella cona estaba lubricada pero era estrecha, ella comenzó con un arriba- abajo frenético. Mientras yo iba recomponiéndome, y comencé a desabrochar aquella blusa para tocar sus pequeños senos.
Me metió una ostia en la mano sin parar de moverse y dijo: -Estate quieto con las manos o te echo del puto coche, aquí mando yo-
Decidí disfrutar el momento con las manitas quietas y sin tocarla, sentir como mi pene entraba y salí del coño, en realidad como aquel coño se metía y sacaba mi picha. Por un momento ella bajo la intensidad de sus acometidas y yo iba notando como mis muslos se humedecían por el sudor y por los jugos que salían de su vagina.
-Aún sigues entero, cabroncete. ¿Quieres que pare o qué siga? Pídemelo.
-¡Sigue, sigue! supliqué yo jadeante, había comenzado a notar ese cosquilleo previo a la corrida.
Ella debió notarlo pues se paró unos segundos, y me susurró al oído: -Perro aún no te vas a correr.- Al desaparecer el cosquilleo, la muy puta comenzó a mover sus caderas con movimientos circulares, en uno y otro sentido. Ahí creí morirme de placer y de gusto que intensidad, me notaba a punto de correrme y ¡ZAS! Otro ostiazo.
-Perro, no puedes correrte AÚNNN, ahí noté como ella se desplomaba y sus jugos se deslizaban entre mis muslos se quedó quieta sujetándose con ambas manos a mi cuello. Y así quieta y sin hacer nada ahora mi picha comenzó a lanzar mi lechita caliente dentro de su chocho y escurriéndose entre mis muslos; mezclados ahora nuestros jugos. Luego de un tiempo de calma y reposo.
-He gozado como una putilla contigo, pero como se lo cuentes a alguien voy a por ti y te corto los huevos, si estás calladito igual otro día que nos veamos te dejo ponerte por encima.
-¡Toma límpiate y ponte fuera! – No sé de dónde había quitado aquel trapo.
Me limpie los muslos y la polla, sin darme tiempo a nada más me echo fuera del coche arrojándome con los pantalones aún por los tobillos, -Vístete fuera.
Aún estaba subiéndome los pantalones, cuando un coche pasó a nuestro lado, la acompañante se quedó mirándome y me saludó con la mano y sonriente, era mi vecina, su marido conducía atento a no chocar entre aquella maraña de coches mal estacionados.
Ella con el mismo paño que utilicé yo sé limpió sus bajos y el asiento del coche, salió fuera y abriendo el maletero del 124, metió dentro el trapo y cerró. Volvimos al baile.
-¿Quieres un cigarro? –Le pregunté por cortesía-
-Toma fúmate uno de estos-dijo al tiempo que me alargaba un purito fino y alargado- Son de los buenos, dame fuego.
A la luz del mechero, la encontré realmente bella, hermosa y me quedé unos segundos observándola, al tiempo que picha revivía dentro de mi pantalón.
-No te empalmes de nuevo, que por hoy se ha acabado, cuando lleguen esos tres ya puedes decir que llevamos un rato fumando en silencio, -Ella se guardó la cajetilla de tabaco .
Ni un minuto tardaron en aparecer nuestros colegas.
-Veis os dije que vuestro amigo estaba a salvo, aquí fuera, fumando con la casta y puritana. –Yo debí ponerme colorado, que añadió:- Creíste que ibas a follar esta noche pues olvídate, ni una triste mamada vas a disfrutar, jajaja.
Por su comentario y la cara de satisfacción de mis colegas deduje que ello sí habían tenido una mamada por lo menos.
La maciza acercó su boca a la oreja de la flaca y le dijo al oído –déjame las llaves del coche para echar un polvito voy caliente.
-Pues te aguantas que son horas de marcharnos, cenicienta, recoge el zapatito de cristal que os vamos y si quieres follar otro día será o sino con tu marido en casa…
-Eres una cabrona.
-Tu capullo. –Dijo por mí- Ven conmigo a decirme dónde hay una gasolinera cerca, luego te traigo.
-¿Puedo terminar el cigarro?
-Lo terminas en el coche, esta guarra tiene que llegar a casa antes de que llegue su marido. -Siéntate delantera para decirme por donde podemos ir.
-Luego nos vemos colegas. Mis colegas se fueron pa dentro con cara de malas pulgas, por el calentón que llevaban y diciéndome: - jódete
Al encender el 124 me fijé que el depósito estaba lleno. –Coñe, si tienes el tanque lleno-
-Pásate pa atrás y fóllate a esa furcia por el culo, como le metas la polla en el coño te la corto y como le toques una teta te corto las manos.
Su amiga ya se había quitado la braga y subido la falda, estaba con el culo en pompa, de rodillas sobre el asiento, sujetándose con una mano en el asiento delantero y otra en el reposacabezas trasero.
-Maru, conduce despacio que como nos caigamos llego a casa llena de moratones y no quiero dar explicaciones.
Apoyado con una rodilla en el asiento y el otro pie en el suelo, comencé a palpar su culo con la mano en busca de su orificio anal. Pero lo que encontré fue su coño, y metí el dedo con algo de miedo.
-No te preocupes méteme el dedo en coño, que de la mano no dijo nada. Más méteme dos y dale caña.
Qué manera de deslizarse aquellos dedos dentro de su jugoso y lubricado coño. Mis colegas habían hecho un buen trabajo de calentamiento. Así estuve un rato, con mi dedo entrando y saliendo de su coño, mientras mi pene esta duro de nuevo.
-Ahora méteme el dedito en el culito, pero suavecito, que no está acostumbrado.
Tanteé buscando el ojete, y al encontrarlo empuje suavemente y note una pequeña resistencia, retire un poco el dedo y volví a empujar, ahora si entró un poco más, otra vez más y una más y entró todo el dedo índice. Al llegar al fondo en vez de retirarlo, giré el dedo y lo saque, volví a girar y lo metí de nueva varias veces.
-Joderr, Maru, tienes que probar ese dedo en tu culo, me voy a correrrrr…
En ese momento pensé si se corre, no me va a dejar que se la meta en el culo. Así que quite el dedo y acerqué la polla a la entrada de es gruta negra. Y repetí, presión en el ojete y entrar la puntita de la polla, retirar y empujar para meter otro poco. ¡ZAS! La muy puta empujo de golpe y se la metió toda. Y al llegar al fondo noté como su ojete se cerraba alrededor de mi picha y ella empujaba hacia atrás impidiéndome mover. Yo moví la cadera con el poco recorrido que me dejaba la guarra, al moverme así noté como algo tocaba la punta de mi pene y un pensamiento llegó a mi cabeza, “Mi picha está tocando la ******, que esta puta tiene en el culo”. Y aquello no me produjo asco sino, otra cosa un placer morboso, y me corrí en su culo, y mientras me corría, pensaba que mi semen se mezclaría con su caca y mi placer seguía.
La sujete por la cadera bien agarrada hacia mí y solté.
-No te muevas puta, que mi leche se tiene que mezclar bien con la ****** de tu culo.- Ella quería moverse, pero yo no la solté esperando a que mi polla se aflojase y se saliese sola. En ese momento me di cuenta que el coche estaba parado y la Maru había aparcado detrás de la gasolinera que a aquellas horas estaba cerrada.
La Maru dijo:- Toma ya sabes las normas, límpiate y vístete fuera- dándome un trapo con el que limpiarme. Al terminar de limpiarme, le cedí el paño a su amiga y me salí fuera a subirme los calzones y acomodarme el pantalón, estaba en esas, cuando se cerró la puerta del coche y se largaron.
Medió tiempo a ver la que matrícula del 124 era de Madrid y tenía una pegatina simpática en la parte trasera. Lo mejor de todo era que yo sabía donde aparcaba ese coche todas las noches….
Como estaba cerca de casa me fui caminando, aquellas horas no me compensaba regresar a la disco.
発行者 tanxir2
5年前
コメント数
xHamsterは 成人専用のウェブサイトです!

xHamster で利用できるコンテンツの中には、ポルノ映像が含まれる場合があります。

xHamsterは18歳以上またはお住まいの管轄区域の法定年齢いずれかの年齢が高い方に利用を限定しています。

私たちの中核的目標の1つである、保護者の方が未成年によるxHamsterへのアクセスを制限できるよう、xHamsterはRTA (成人限定)コードに完全に準拠しています。つまり、簡単なペアレンタルコントロールツールで、サイトへのアクセスを防ぐことができるということです。保護者の方が、未成年によるオンライン上の不適切なコンテンツ、特に年齢制限のあるコンテンツへのアクセスを防御することは、必要かつ大事なことです。

未成年がいる家庭や未成年を監督している方は、パソコンのハードウェアとデバイス設定、ソフトウェアダウンロード、またはISPフィルタリングサービスを含む基礎的なペアレンタルコントロールを活用し、未成年が不適切なコンテンツにアクセスするのを防いでください。

운영자와 1:1 채팅