El vecino maduro
Les contare como termine follando con el vecino maduro
Cuando entre a la universidad obtuve una beca que me permitió independizarme, el departamento lo compartía con un amigo, quien se iba los fines de semana a su casa, así que me quedaba solo los findes. A veces organizaba algunas fiestas o invitaba a gente para follar.
Conocí al maduro un día subiendo las escaleras, yo estaba llegando de la escuela y él yendo al gym, es un tipo alto, falco pero fornido, con unas manos grandes y brazos venosos que auguraban como debía traer la verga. Nos saludamos y no paso más. Me lo volví a encontrar un par de veces, todo muy formal y rápido, no pasa del hola y adiós.
Una noche fumando por la ventana del cuarto, escuche unos sordos gemidos saliendo de la tele y a un hombre gimiendo suavemente, su cuarto daba a la ventana, y supe por el intermitente ruido que se la estaba jalando mirando una porno, luego de un rato pude escuchar su orgasmo, sin darme cuenta ya traía la verga parada y me masturbe pensando en su imagen mirando la tele, su verga dura y luego desparramando semen. Las siguientes veces que lo vi me lo imaginaba dándose placer y sin saber porque empecé a tener curiosidad de cómo se sentiría ser ensartado por ese hombre, que ingresara su virilidad caliente y rígida por mi ano, me masajeara la próstata con su glande y golpeara con su huevos los míos, me terminaba masturbando pensando todo esto.
Un día había un partido de fút importante, un clásico, no había quedado con nadie así que lo decidí ver en mi depa, baje a comprar unas cervezas y me lo tope entrando, nos saludamos y le pregunte si no iba a ver el juego me dijo que tal vez pero que le aburría ver el futbol solo, le dije que si no le m*****aba podía caerle y verlo juntos, pensó la idea y me dijo bueno al rato nos vemos, fue a la tienda y compre un 12 de cervezas, ni me imaginaba que iba a terminar pasando.
Llegue al departamento, yo tenía un short deportivo corto y playera del equipo, él tenía unos pants y una polo, se sorprendió al verme con las cervezas, me hizo pasar y vimos el juego, el cual estuvo un poco aburrido, un empate 1-1, ya nos habíamos acabado las cervezas pero aun quedábamos con ganas de beber, me pregunto que si no se me antojaba tomar algo más y le dije que unas cubas, así que trajo la coca y el ron.
Estuvimos platicando, me conto que era soltero, sin hijos y maestro de universidad, le conté que era estudiante y que vivía con el compañero, me pregunto de las fiestas, que seguro eran divertidas con muchas chicas, me reí un poco y le dije que sí, aunque chicas y chicos, lo que haya es bueno y me volví a reír al igual que él, me dijo que hay que aprovechar la juventud para explorar, puso su mano en mi muslo un momento, y luego se sirvió más ron, me pregunto si quería más y me sirvió otro vaso, al dármelo volvió a poner su mano en mi muslo y miro de reojo mi entrepierna y luego a los ojos, se disculpó por ponerme la mano pero antes de que la quitara le dije que no había problema, que si la subía más no sabía que podía pasar.
¿Qué puede pasar? Me dijo
Que se me pare le respondí
Fue subiendo su mano lentamente hasta tocar la cabeza de mi verga, que se empezaba a endurecer, el glande aun escondido en su funda, con su mano dentro de mi short, rodeo con su pulgar e índice la cabeza y retiro lentamente el prepucio, yo estaba quieto, tenso, con la verga ya muy parada, acaricio la punta esparciendo el líquido preseminal que había empezado a salir.
¿Te gusta que los hombres te acaricien la verga?
Si, que me la paren y masturben le respondí
¿Y a ti que te gusta hacerles a esos hombres? Me pregunto
Me recline y tome el resorte de sus pants, no traía calzones y enseguida saliendo saltando una buena verga, larga, gruesa, venosa y brillante, completamente rasurada.
¿Ya te había tocado una así de grande? Me pregunto orgulloso
No le respondí, y me la metí a la boca, tenía su verga hinchada entre mi boca y mi paladar, succionado, calmando el hambre de mi garganta, su verga húmeda, dura, caliente y latiendo para saciar el hambre. Rodea con mi mano su verga y mientras chupaba la masturbaba un poco, mimando sus huevos y acariciando su ano.
Cambiamos de roles y él se inclinó para mamarme la verga, lo hacía de forma experta, hasta la base, juntando sus bigotes con mis vellos, haciendo un ruido de saliva y aspiración al entrar y salir que me excitaba, yo sostenía su cabeza para dar ritmo, al terminar nos besamos, intercambiando saliva y saboreando nuestros líquidos y vergas.
Se levantó del sofá, me quito el short y la playera y me volteo en el sofá me reclino y me pregunto si quería verga en el culo.
Dámela papi le respondí
Esto lo excito, saco un poco de lubricante y embarro su verga y mi ano, me tomo de espaldas, con una mano en la garganta y el otro usándolo para guiar su miembro por mi cola, que casi sentía palpitar de la ansiedad del placer, sentí el dolor placentero de la penetración, que viene y que va, la carne caliente y dura, mi próstata siendo golpeada por una verga larga y gruesa, mi ano luchando por engullirla. Sentía que me llegaba hasta la espina y con cada embestida paraba más mi verga.
Sus movimientos eran ávidos y rítmicos, me tomaba de mi pecho, rodeaba mi garganta asfixiándome un poco, metía sus dedos en mi boca, me masturbaba un poco, me preguntaba si lo quería aún más duro.
Dame más, rómpeme el culo, lléname de leche.
Eso lo excitaba, así que seguía metiendo y sacando con más ahínco, miraba como mi verga seguía dura, parada, escupiendo líquido, y de vez en cuando sus huevos asomándose junto a los míos, a veces nos besábamos, y me excitaba pensar la imagen el profesor cogiendo a un alumno apenas saliendo de la *********cia.
Le dije hazme tuyo, lléname de tú semen
¿Quieres la lechita?
Dámela toda en el culo
Me tomo de las caderas, y comenzó a embestir desbocado, me agarre del respaldo fuerte, me sentí completamente lleno, explotando de placer.
Una última estocada hasta el fondo, y gimió fuertemente, me vengo, argh, sentía el palpitar meticulosos y rítmico, como se debilitaba la dureza viril, mientras tiraba la leche en mi ano, se salió despacio, me di la vuelta y quede sentado con la verga parada y el culo lleno de leche, empuje un poco y sentí los mocos salir, me sentía pleno y con muchas ganas de eyacular.
Le pedí que me la mamara hasta hacerme venir, se arrodillo y me la empezó a mamar, de vez en cuando tomaba su cabello y le arremetía contra su boca, los ruidos de succión y aspiración con saliva me prendían, quería llevar la cara y la boca de semen. Pronto le dije que me venía que le iba a tirar los mocosas en la boca, siguió chupando y sin problemas me vine en su boca, me desleche completamente, él se levantó me tomo de la cara, pronto supe lo que quería hacer, así que abrí la boca y dejo caer un hilo pegajoso y caliente de semen en mi boca, lentamente tenía toda mi propia esperma en mi boca, abrí mi boca y le mostré todo lo que me había arrojado y procedí a tragármela, su sabor me precio raro, pero soportable, y luego le volví a mostrar que todo me lo había tragado.
Nos vestimos, terminamos el ron y platicamos, me fui y quedamos para otras veces, ya les contare cuando invito a uno de sus amigos para ver otro partido de fut.
Cuando entre a la universidad obtuve una beca que me permitió independizarme, el departamento lo compartía con un amigo, quien se iba los fines de semana a su casa, así que me quedaba solo los findes. A veces organizaba algunas fiestas o invitaba a gente para follar.
Conocí al maduro un día subiendo las escaleras, yo estaba llegando de la escuela y él yendo al gym, es un tipo alto, falco pero fornido, con unas manos grandes y brazos venosos que auguraban como debía traer la verga. Nos saludamos y no paso más. Me lo volví a encontrar un par de veces, todo muy formal y rápido, no pasa del hola y adiós.
Una noche fumando por la ventana del cuarto, escuche unos sordos gemidos saliendo de la tele y a un hombre gimiendo suavemente, su cuarto daba a la ventana, y supe por el intermitente ruido que se la estaba jalando mirando una porno, luego de un rato pude escuchar su orgasmo, sin darme cuenta ya traía la verga parada y me masturbe pensando en su imagen mirando la tele, su verga dura y luego desparramando semen. Las siguientes veces que lo vi me lo imaginaba dándose placer y sin saber porque empecé a tener curiosidad de cómo se sentiría ser ensartado por ese hombre, que ingresara su virilidad caliente y rígida por mi ano, me masajeara la próstata con su glande y golpeara con su huevos los míos, me terminaba masturbando pensando todo esto.
Un día había un partido de fút importante, un clásico, no había quedado con nadie así que lo decidí ver en mi depa, baje a comprar unas cervezas y me lo tope entrando, nos saludamos y le pregunte si no iba a ver el juego me dijo que tal vez pero que le aburría ver el futbol solo, le dije que si no le m*****aba podía caerle y verlo juntos, pensó la idea y me dijo bueno al rato nos vemos, fue a la tienda y compre un 12 de cervezas, ni me imaginaba que iba a terminar pasando.
Llegue al departamento, yo tenía un short deportivo corto y playera del equipo, él tenía unos pants y una polo, se sorprendió al verme con las cervezas, me hizo pasar y vimos el juego, el cual estuvo un poco aburrido, un empate 1-1, ya nos habíamos acabado las cervezas pero aun quedábamos con ganas de beber, me pregunto que si no se me antojaba tomar algo más y le dije que unas cubas, así que trajo la coca y el ron.
Estuvimos platicando, me conto que era soltero, sin hijos y maestro de universidad, le conté que era estudiante y que vivía con el compañero, me pregunto de las fiestas, que seguro eran divertidas con muchas chicas, me reí un poco y le dije que sí, aunque chicas y chicos, lo que haya es bueno y me volví a reír al igual que él, me dijo que hay que aprovechar la juventud para explorar, puso su mano en mi muslo un momento, y luego se sirvió más ron, me pregunto si quería más y me sirvió otro vaso, al dármelo volvió a poner su mano en mi muslo y miro de reojo mi entrepierna y luego a los ojos, se disculpó por ponerme la mano pero antes de que la quitara le dije que no había problema, que si la subía más no sabía que podía pasar.
¿Qué puede pasar? Me dijo
Que se me pare le respondí
Fue subiendo su mano lentamente hasta tocar la cabeza de mi verga, que se empezaba a endurecer, el glande aun escondido en su funda, con su mano dentro de mi short, rodeo con su pulgar e índice la cabeza y retiro lentamente el prepucio, yo estaba quieto, tenso, con la verga ya muy parada, acaricio la punta esparciendo el líquido preseminal que había empezado a salir.
¿Te gusta que los hombres te acaricien la verga?
Si, que me la paren y masturben le respondí
¿Y a ti que te gusta hacerles a esos hombres? Me pregunto
Me recline y tome el resorte de sus pants, no traía calzones y enseguida saliendo saltando una buena verga, larga, gruesa, venosa y brillante, completamente rasurada.
¿Ya te había tocado una así de grande? Me pregunto orgulloso
No le respondí, y me la metí a la boca, tenía su verga hinchada entre mi boca y mi paladar, succionado, calmando el hambre de mi garganta, su verga húmeda, dura, caliente y latiendo para saciar el hambre. Rodea con mi mano su verga y mientras chupaba la masturbaba un poco, mimando sus huevos y acariciando su ano.
Cambiamos de roles y él se inclinó para mamarme la verga, lo hacía de forma experta, hasta la base, juntando sus bigotes con mis vellos, haciendo un ruido de saliva y aspiración al entrar y salir que me excitaba, yo sostenía su cabeza para dar ritmo, al terminar nos besamos, intercambiando saliva y saboreando nuestros líquidos y vergas.
Se levantó del sofá, me quito el short y la playera y me volteo en el sofá me reclino y me pregunto si quería verga en el culo.
Dámela papi le respondí
Esto lo excito, saco un poco de lubricante y embarro su verga y mi ano, me tomo de espaldas, con una mano en la garganta y el otro usándolo para guiar su miembro por mi cola, que casi sentía palpitar de la ansiedad del placer, sentí el dolor placentero de la penetración, que viene y que va, la carne caliente y dura, mi próstata siendo golpeada por una verga larga y gruesa, mi ano luchando por engullirla. Sentía que me llegaba hasta la espina y con cada embestida paraba más mi verga.
Sus movimientos eran ávidos y rítmicos, me tomaba de mi pecho, rodeaba mi garganta asfixiándome un poco, metía sus dedos en mi boca, me masturbaba un poco, me preguntaba si lo quería aún más duro.
Dame más, rómpeme el culo, lléname de leche.
Eso lo excitaba, así que seguía metiendo y sacando con más ahínco, miraba como mi verga seguía dura, parada, escupiendo líquido, y de vez en cuando sus huevos asomándose junto a los míos, a veces nos besábamos, y me excitaba pensar la imagen el profesor cogiendo a un alumno apenas saliendo de la *********cia.
Le dije hazme tuyo, lléname de tú semen
¿Quieres la lechita?
Dámela toda en el culo
Me tomo de las caderas, y comenzó a embestir desbocado, me agarre del respaldo fuerte, me sentí completamente lleno, explotando de placer.
Una última estocada hasta el fondo, y gimió fuertemente, me vengo, argh, sentía el palpitar meticulosos y rítmico, como se debilitaba la dureza viril, mientras tiraba la leche en mi ano, se salió despacio, me di la vuelta y quede sentado con la verga parada y el culo lleno de leche, empuje un poco y sentí los mocos salir, me sentía pleno y con muchas ganas de eyacular.
Le pedí que me la mamara hasta hacerme venir, se arrodillo y me la empezó a mamar, de vez en cuando tomaba su cabello y le arremetía contra su boca, los ruidos de succión y aspiración con saliva me prendían, quería llevar la cara y la boca de semen. Pronto le dije que me venía que le iba a tirar los mocosas en la boca, siguió chupando y sin problemas me vine en su boca, me desleche completamente, él se levantó me tomo de la cara, pronto supe lo que quería hacer, así que abrí la boca y dejo caer un hilo pegajoso y caliente de semen en mi boca, lentamente tenía toda mi propia esperma en mi boca, abrí mi boca y le mostré todo lo que me había arrojado y procedí a tragármela, su sabor me precio raro, pero soportable, y luego le volví a mostrar que todo me lo había tragado.
Nos vestimos, terminamos el ron y platicamos, me fui y quedamos para otras veces, ya les contare cuando invito a uno de sus amigos para ver otro partido de fut.
5年前