Cuando tenía 22 años, tuve mi primera pareja abuela, ella tenía 60 años, era mi vecina. Rostro hermoso, pelo totalmente canoso, delgada, de piernas perfectas, musculosas y duras, muslos firmes y anchos. En una ocasión me cachó espiándola desde la azotea, ella estaba lavando y me vio cuando admiraba sus hermosas, bien torneadas y musculosas pantorrillas. Ella y yo platicábamos muy seguido, en una plática me dijo que su llave estaba vieja pero servía, obviamente refiriéndose a su coño; en esas pláticas, como se dio cuenta que me gustaba admirarle las pantorrillas, me dijo que se había lastimado 続きを読む
Amo a las abuelas.
Cuando tenía 12 años, mi vecina era una abuela de 55 años, muy guapa y de físico muy fuerte; sus piernas eran hermosas, duras y fuertes. En una ocasión se desnudo frente a mí desde su ventana, me quedé impactado de verla quitarse la ropa frente a mí sin ningún empacho, solo se quedó con el brassiere y las bragas; tenía unas tetas enormes y un cuerpo firme y recio. Desde ese momento me enamoré perdidamente de ella. Hubo ocasiones en que le gustaba también acomodarse las medias subiéndose la falda frente a mí, cuando iba a su casa; al ver que yo la observaba, me dedicaba una sonrisa encantadora. 続きを読む
Amo a las abuelas.
Cuando estaba en tercero de secundaria (tenia 15 años), una abuela de 60 años de edad, abuela de un compañero del salón iba a las juntas que se realizaban cada mes. La abuela era una preciosidad de 1.80 m de estatura, su cabello completa y bellamente canoso. Lo más impresionante eran sus tremendas pantorrillas: de forma de diamante, largas, tremendamente musculosas y durisimas como el acero; además, por si fuera poco, siempre usaba medias color natural y zapatos de tacón alto. En una ocasión ya no me aguanté las ganas y me acerqué a ella, dejé caer un cuaderno y al momento de agacharme a recog 続きを読む