Hacía ya dos años que mi marido nos había abandonado. Desde aquel momento siguió siendo mi obsesión. Al principio intenté recuperarle de cualquier forma y cuando vi que todo era imposible, procuré complicarle la vida, intentando que mis problemas fueran también suyos. Era imposible que volviese conmigo. Aquella mujer que me lo había arrebatado le tenía bien sujeto. Poco podía hacer. Más joven, probablemente más vivida y aunque no llegué a conocerla personalmente, por lo que sabía, muy guapa. Fernando, mi único hijo, sabía de mi desesperación. Me animaba a salir y a encontrar un hombre 続きを読む