Era uno de esos días que andas más salido que una manada de perras en celo, por lo que esa noche, sabía que iba salir de marcha. bueno digo marcha, por no decir en busca de quien me diera por el culo caliente, y vicioso que tengo. Y es que a mi culito, además de vicioso cuando se pone calentito, le gusta comer buenas pollas. Primero busca pollas jóvenes y tiernas, que sean larguitas, y no muy gruesas; más bien tirando a delgadas; pero según van pasando las horas, sino se le calma, el muy putón, le vale cualquier rabo. Todo vale con calmar la calentura. Por la tarde, ya había hecho alguna ex 続きを読む