Me despierto, como siempre ahí está él, dormido, desnudo. Mírale, se le ve relajado, tan apetecible y tan tierno, apacible aunque yo sé que sólo es su disfraz, sé que arde el instinto a****l en su interior. Me incorporo y le beso, no se da cuenta aunque cambia la postura de su cabeza. Ahora se me antoja disfrutar con él, gozar de él. Junto mi cara a su cuerpo caliente, acaricio con mis labios sus mejillas, su cuello, sus pechos; suavemente juego con mis dedos sobre su vientre y percibo contracciones en su rabo y en sus huevos según acerco la mano hacia su pubis. Sigue dormido mas su bestia em 続きを読む